No hubo intentos últimos de conciliación

No hubo intentos últimos de conciliación
La huelga que nadie quería, preparada con anticipación
María Esther Ibarra
Nadie la quería, pero la huelga estalló en la Universidad Nacional Las partes en conflicto dicen que agotaron la última instancia y que están dispuestas al diálogo; pero rompieron las pláticas doce horas antes de evitar la paralización Asimismo, reconocieron que el paro no era conveniente, lo consideraron lesivo, y mutuamente se imputaron la responsabilidad; pero también mutuamente parecen apoyarse en el cierre de la UNAM
El miércoles 28, el Consejo Estudiantil Universitario (CEU), seis horas antes del estancamiento de la huelga, afina y aprueba su plan de acción y nombra su comisión técnica organizadora Se desconoce a cuánto ascienden sus recursos económicos El apoyo del STUNAM, es limitado Con excepción de cuatro facultades, que se declaran en contra de la huelga, no se sabe si la paralización será general o parcial Tampoco se conoce el número de brigadas, y algunas escuelas todavía discuten sobre apoyar o no Sin embargo, los líderes del CEU se muestran optimistas Los obstáculos que se les presentan son mínimos No tienen que preocuparse por organizar brigadas para el cierre de las instalaciones Sólo tienen que esperar a colocar los sellos Todo sucede mientras se efectúa un gran festival de música
Las autoridades de la UNAM, a su vez, declaran que no están preparadas para la huelga Minutos después de que se rompen las negociaciones, personal de vigilancia, del departamento Jurídico, funcionarios y directores, se dan a la tarea de desocupar y cerrar las instalaciones La mudanza se inicia a las tres de la tarde en la Torre de Rectoría y para las 930 está en penumbras Con excepción de algunos directores, la mayoría de las autoridades universitarias abandonó la UNAM desde temprana hora y despachaban en oficinas improvisadas fuera de Ciudad Universitaria
El fantasma de la violencia, que desde un principio tanto las autoridades como el CEU sacaron a relucir, no pasó de amagos Los opositores más beligerantes, pertenecientes a la Facultad de Derecho, se aplacaron
Faltan minutos para que venza el plazo y Ciudad Universitaria está cubierta por las banderas rojinegras En medio de un gran número de reporteros y fotógrafos, y de gritos como “Hespérides hasta las doce”, “un mecate para la manta”, los vetustas colocan la bandera de huelga en las puertas de la Rectoría El entusiasmo los desborda No hay autoridad que se les oponga Cantan pidiendo posada y con confeti improvisado con las papeletas de huelga, festejan el triunfo
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La tarde anterior, el rector Jorge Carpizo se erróneo con el Colegio de Directores Explica que el problema central de la huelga fue por la demanda del CEU de un congreso resolutivo y la derogación de las medidas aprobadas el 11 y 12 de septiembre pasado Algunos directores, encabezados por el de la Facultad de Derecho, Miguel Acosta Romero, proponen cerrar ellos mismos las instalaciones para evitar enfrentamientos y proteger el material y equipo delicados y costosos Según la versión que el doctor Carlos Sirvent, director de Ciencias Políticas y Sociales, dio al Consejo Técnico de esa facultad, diversos directores cuestionaron al doctor Carpizo por no haber evitado la huelga, al señalarle que si bien el CEU no mostró ninguna disposición para evitarla la Rectoría tampoco ofreció ninguna alternativa para impedirla
También dijo Sirvent que hubo directores que preguntaron a Carpizo por qué había pospuesto hasta el 10 de febrero la reunión del consejo Universitario y no respetó la fecha inicial del miércoles 28 El rector contestó que era para dejar constancia de que no violentaría el orden legal de la UNAM, ya que ese había sido el motivo del conflicto
Refirió que el rector Carpizo lamentaba la paralización de la UNAM, pero que no cedería ante las pretensiones del CEU Asimismo, les pidió que no emitieran juicios ligeros sobre la huelga, pero que se pronunciaran sobre la ilegalidad de la misma y el daño que causaba a la institución También aseguró Sirvent que diversos directores manifestaron que se estaba defendiendo el principio de autoridad y no el académico
El jueves 29, el rector Carpizo opinó sobre el conflicto, determinó su posición y dejó entrever que aceptar las demandas del CEU no sólo ponía en peligro el orden jurídico de la UNAM, sino también su carácter de rector En un mensaje televisado por diversos canales, en horarios escalonados, Carpizo dijo:
“Dentro y fuera de la Universidad, la fuerza que un rector puede tener es de carácter moral y la que dimana directamente de las leyes de la institución; soslayarlas equivaldría a negar su carácter de autoridad legítima No se puede pedir a un rector que desconozca el orden jurídico universitario; acceder a ello equivaldría a despojarlo de su propia investidura y a generar el desconcierto general sobre la legitimidad de la institución histórica”
El rector no desconoció la magnitud del conflicto y convocó a los universitarios a defender a la Universidad de “los peligros y acechanzas que la quieren confundir No podemos oponer a la fuerza sino la razón; a la intransigencia, la concertación Pero no podemos tampoco dejar de advertir que la Universidad no puede ni debe claudicar en sus propósitos de ser mejor y de estar a la altura de su responsabilidad nacional”
En su mensaje a la “comunidad nacional y universitaria” Carpizo declaró estar abierto a conciliar los “diversos intereses legítimos”; pero, por otro lado, fue determinante ante los huelguistas: “La institución no es para el beneficio de un grupo sector o partido, sino para el de todo el pueblo de México Por ello, la paralización de sus labores le produce daños irreversibles que no podemos aceptar”
Y aunque también dijo que el único camino es el diálogo, no convocó al CEU a reanudarlo La petición de que se restablezcan las negociaciones se hace a través de algunos directores El de la Escuela Nacional Preparatoria, Ernesto Schettino Maimones, aseguró “que el CEU ha aportado puntos valiosos que deben ser rescatados, y por ello la urgencia de reanudar las pláticas, permanezca o no la huelga”
Sin embargo, en su mensaje, el rector no dio muestra de dar un paso atrás Reiteró su propuesta a la comunidad para que acepte la realización de foros en cada escuela, facultad, instituto y centro, como una etapa preliminar para el congreso universitario Insistió en que el Consejo Universitario no está facultado para delegar su competencia legislativa en otro órgano
Pese a la importancia que el propio rector dio a la huelga, la dirección de prensa de la UNAM describió un clima “tranquilo y normal” en el primer día de paro En su balance del segundo día de huelga admitió que hay un mayor número de dependencias paralizadas, pero argumentó que el cierre se debía a problemas de acceso, para evitar enfrentamientos y por “el ambiente de inseguridad que prevalece” También aseguró que “son grupos minoritarios y sin consenso los que interrumpen las labores” y que éstas se efectúan fuera de la Universidad, con una “disposición absoluta por parte de la mayoría de los alumnos, trabajadores administrativos y académicos” Las clases y actividades extramuros se desarrollan en instituciones educativas privadas
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El Consejo Estudiantil Universitario considera tener la fuerza suficiente para que el Consejo Universitario acepte, el próximo 10 de febrero, que el Congreso sea resolutivo Sin embargo, plantea que buscará apoyo de otras instituciones educativas a nivel nacional No descarta que se intente romper y reprimir la huelga, pero considera que no será el gobierno el que lo haga, sino las propias autoridades universitarias por medio de grupos de porros Insiste en que las autoridades votaron por la huelga en un intento de debilitar el movimiento y reforzar internamente las alianzas de poder
Carlos Imaz Gisper, uno de los principales dirigentes del CEU, al que las autoridades atribuyen una trayectoria académica “impecable”, hace el balance de los primeros días de la huelga y de las perspectivas del movimiento
Por el cuadro político que vive el país, dice en entrevista con Proceso, “sería un error que el gobierno reprimiera el movimiento El hecho de que busquemos fuerza y apoyo con otras instituciones no tiene que ser motivo para la represión; no es nuestra intención provocar al sistema Si pretendemos ligarnos con otras escuelas es porque a las autoridades universitarias no les han bastado la movilización de más de 350,000 universitarios ni la huelga Pero la solución debe ser interna y no aceptaremos que venga de afuera ni que el gobierno intervenga Si nos llama Gobernación, iremos; pero no levantaremos el paro”
Asegura que el CEU mostró flexibilidad en todo momento “Muestra de ello fue que de la demanda de derogación del primer paquete pasamos a la suspensión de las reformas a los reglamentos aprobados y que el Consejo Universitario participara en todo el proceso de organización y discusión del Congreso, con la facultad de que refrendara los acuerdos Pero ellos endurecieron su posición, acusándonos de querer crear un organismo paralelo al Consejo Universitario”
Imaz Gispert afirma que existen varios signos de que las autoridades votaron por la huelga “No sólo fue el clima de provocación que trataron de implantar con Voz Universitaria y en la mesa de negociaciones También lo confirma el hecho de que nunca nos pidieron posponer el emplazamiento de huelga hasta que el Consejo Universitario cesionaria Nos dimos cuenta de que ellos querían la huelga, cuando el rector decidió convocar al Consejo hasta el 10 de febrero Creo que hicieron mal los cálculos y pensaron que el movimiento no iba a durar”
Para Imaz Gispert no fue irresponsable que el CEU se levantara de la mesa de negociaciones sin haber agotado el tiempo para estallar la huelga, ni tampoco que ésta se iniciara en medio de un festival de música, ni mucho menos que se iniciaran las pláticas pidiendo un cable y luz para la realización del encuentro musical Argumenta:
“No tenía caso estar aparentando que buscábamos solución, cuando la Rectoría no propuso nada en concreto a nuestra propuesta Me pareció muy chistoso lo del cable, pero una huelga no tiene porqué ser solemne ni realizarse dándose golpes de pecho El movimiento del CEU es juvenil y por lo tanto tiene esas características y, además, los tiempos cambian”
El líder estudiantil considera que el CEU está organizado para resistir la huelga, aunque reconoce que la mayor parte de los estudiantes que participan no tiene experiencia organización ni política, pero las están adquiriendo
Estima que la huelga tampoco le conviene al CEU, por lo que desea que termine pronto “Quisiera que durara un minuto” Sin embargo, aclara que esto no significa que la vayan a levantar o que el CEU claudicará
Respecto a lo que espera el CEU de la sesión del Consejo Universitario del próximo 10 de febrero, señala que ojalá aceptara que el Congreso fuera resolutivo, pero teme que los consejeros aprueben la propuesta del rector Carpizo
No creo que durante la huelga el CEU decida llevar a cabo el Congreso, tal como lo había pensado “Quizás, dice, propongamos un congreso preliminar o preparativo, pero esto se verá según se desarrolle el movimiento” Por lo pronto, convocarán a un Encuentro Nacional de Estudiantes y posiblemente realicen manifestaciones y marchas fuera del campus universitario A su juicio, si se prolonga el paro, la huelga tendrá que reestructurarse y radiobalizas