La industria base de la economía, en shock

La industria base de la economía, en shock
Cimbra a Pemex el paso del derroche a la austeridad suicida
Enrique Maza
Lázaro Cárdenas escribió en sus Memorias: con la expropiación del petróleo, “México contribuye con los demás países de Hispanoamérica para que se sacudan un tanto la dictadura económica del capitalismo imperialista” La confianza de Cárdenas fue derrotada por la lógica del capital, a la que Pemex nunca escapó
Por ejemplo, “las divisas que se obtienen por la exportación de petróleo y que se canalizan al gobierno a través de impuestos, no son suficientes para cubrir el monto de los intereses que tiene que pagar México” En cambio, “el saldo de exportar petróleo y agotar este recurso es posponer que la banca internacional declare a México insolvente y hacer que los países industrializados dispongan de un abastecedor confiable”
México exporta alrededor de 550 millones de barriles al año, obtiene cerca de 12,000 millones de dólares y tiene que pagar más de 12,000 millones de dólares por los intereses de la deuda “Para México, esta situación significa que su petróleo no tendrá ningún retorno productivo, es decir, no será suficiente para amortizar capital ni para realizar importaciones Lo que debía ser un fondo de acumulación en beneficio del pueblo de México es transferido hacia el exterior México no puede y no debe pagar la deuda con las divisas del petróleo”
El estudio que llega a estas conclusiones fue ordenado por Pemex Fue realizado en la Gerencia de Planeación, Evaluación y Estudios Especiales, de la Subdirección Técnica Administrativa Fue dirigido por el gerente, licenciado Alberto Valencia Armas; por el subgerente, licenciado Jorge Luis Montejano Zurita, y por el superintendente general, licenciado Francisco Colmenares César Fue dedicado “a Francisco Martínez de la Vega y a Jesús Silva Herzog (padre) por su infatigable búsqueda y fidelidad a la razón, la verdad y la justicia” Fue terminado a finales de 1985 e iniciado en junio del mismo año Tiene 350 cuartillas y diez capítulos Y se titula: “Problemas de rentabilidad y productividad de la industria petrolera mexicana 1970-1984”
El 19 de junio de 1985, el coordinador ejecutivo de Recursos Humanos de Pemex, licenciado Pedro Cabrera Vázquez, dirigió el gerente de Relaciones Laborales, Julio Pindter González, el memorándum I/PCV-368/85, que dice así: “COMISION TEMPORAL TRABAJADORES DE CONFIANZA INDICASE Le agradeceré ordenar lo necesario para que el personal señalado a continuación pase comisionado a la Subdirección de Planeación y Coordinación a partir del 3 del mes en curso y por el término de seis meses La comisión administrativa temporal será con cargo a sus mismas plazas sin originar vacante en la dependencia a donde se encuentran adscritos en forma definitiva”
Los que fueron comisionados de tiempo completo durante seis meses para la realización de este estudio: licenciado Francisco Colmenares César, Alberto Juárez Prado, Cosme Víctor Juárez Prado y Héctor Leos Chávez Cada nombre va acompañado de su ficha, nivel, dependencia y número de plaza Colmenares: ficha 121550, nivel 39 con 30% TEO + 15% TEA (superintendente), dependencia: Gerencia de Planeación, Evaluación y Estudios Especiales, plaza 72000-ME-017 Y así los demás Todos ellos de los llamados “pitufos”, que ingresaron en Pemex en este sexenio y que trabajaban en el bufete de Roberto Morales, después sustituido por Rodolfo Echeverría
El estudio analiza las finanzas de Pemex: la evolución de los costos, la ocupación y la productividad en la industria petrolera: la crisis y el excedente petrolero y la situación de Pemex en relación con la OPEP y con el nuevo curso del mercado petrolero, durante los sexenios de Luis Echeverría y de José López Portillo y los tres primeros años de Miguel de la Madrid He aquí, en síntesis, algunas de las consideraciones y evaluaciones del estudio que Pemex ordenó realizar y que luego sepultó en el silencio y no dejó circular, porque le resultó demasiado crítico
El gobierno de López Portillo “tenía la certeza de que lo más redituable era endeudarse ante el alto crecimiento de los precios nominales del petróleo y menospreció el internamiento de la economía mexicana en el laberinto de la deuda Confió en la probabilidad de que México lograría recaudar altos excedentes por sus ventas externas de petróleo” Y así fue: de 1977 a 1981, las ventas totales de petróleo en el exterior ascendieron a 31,000 millones de dólares Pero el gobierno le cobró a Pemex 510,000 millones de pesos en impuestos, lo que se tradujo en un creciente déficit financiero para la empresa Descontando los impuestos, el excedente de Pemex fue siempre inferior a la inversión realizada De 1977 a 1981, el déficit financiero representó el 30% de los ingresos corrientes
Es decir —concluye el estudio—, el excedente de la industria petrolera, sobre el cual se hicieron descansar los optimistas pronósticos de crecimiento económico, resultó inexistente hasta 1981 De ahí el creciente endeudamiento externo de la industria, que paradójicamente, iba a ‘asegurar por primera vez la autonomía financiera de México’ Precisamente en el periodo de auge, la deuda externa de Pemex aumentó de 3,515 millones de dólares —1977— a 20,260 en 1981″
Oficialmente se adujo que “no había otra opción que utilizar el petróleo como palanca para sacar a la economía mexicana de la crisis” Los hechos demostrarían dos cosas: se sobreestimaron las tendencias del consumo y de los precios del mercado petrolero internacional y se subestimó el costo de la expansión de la industria petrolera mexicana “Para un sector del gabinete económico esta subestimación fue producto de haber ignorado lo que representaba financieramente conducir a una industria como ésta a tal crecimiento con una administración sorprendentemente derrochadora Para otro sector, en particular el que dirigió la industria petrolera de 1977 a 1981, esos altos costos no les resultaban extraños; su proyecto era hacer crecer a la industria petrolera mexicana al costo que fuera
“Con altas reservas petroleras, con alta capacidad de producción, al lado del insaciable mercado petrolero de Estados Unidos, México se colocaría como pieza estratégica en la guerra que estaban fraguando las compañías petroleras y los países industrializados contra la OPEP Finalmente, ésta fue la concepción que triunfó México se consolidaba como una de las principales potencias petroleras del mundo y, al mismo tiempo, se mantenía en el peor panorama de su operación financiera” desde la nacionalización del petróleo
Miguel de la Madrid, al llegar a la presidencia, disminuyó la proporción de los impuestos de Pemex y redujo su inversión, particularmente en las áreas de producción, con lo que la situación financiera de Pemex cambió: pagaba impuestos, disponía de ahorro para cubrir sus gastos de inversión, disminuía su deuda externa, incrementaba la reserva para exploración y declinación de campos
SAN JUANICO, CONSECUENCIA
Pero la contracción de gastos —continúa el estudio— provocó dificultades en la producción primaria, en la refinación, en la petroquímica y en la comercialización “Se hizo patente la escasez de refacciones y equipo, que provocó la parálisis de algunas actividades de la industria Destacó, por su trascendencia, la caída real de los gastos en conservación, reparación y mantenimiento La tragedia de San Juan Ixhuatepec obligó a la administración de Pemex a revisar esa tendencia y destinar mayores recursos a la seguridad de las instalaciones”
El estudio dedica doce páginas a la tragedia de San Juanico, al esfuerzo inicial de la dirección de Pemex por zafarse de toda responsabilidad y echarle la culpa a otro y el análisis de los hechos
“Según los reportes de tres subdirecciones, la operación de la terminal de gas era absolutamente normal Esa versión de la operación normal era insensata e irresponsable” “Era evidente, a pesar de la negativa oficial, que la responsabilidad de la conflagración recaía en Petróleos Mexicanos” Pero “todavía, en los últimos días del mes de noviembre, el director de Pemex, Mario Ramón Beteta, afirmaba ante una comisión de la Cámara de Diputados: ‘El accidente ocurrió de manera confusa’ Y más adelante: ‘El siniestro no se inició en nuestra terminal’
“El haber afirmado que Pemex no tenía que revisar nada sobre sus condiciones de seguridad resultó bastante temerario
“Pemex sí tenía responsabilidad en esta tragedia, aunque no estaba solo; la responsabilidad se extendía al gobierno federal Precisamente, existe un reglamento para la comercialización de los combustibles y la Secofin es la responsable de hacerlo cumplir El reglamento data de hace 25 años y establece que las plantas de almacenamiento —públicas o privadas— se ubicarán fuera de las zonas residenciales y lugares densamente poblados Establece que la planta debe operar bajo la vigilancia de un técnico responsable, autorizado por la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial, y que el equipo debe ser previamente aprobado y autorizado por la Secofin
“San Juan Ixhuatepec —enfatiza el estudio— sufrió las consecuencias de un problema que se ha ido extendiendo como una gangrena sobre el cuerpo de la industria petrolera: un creciente y agudo deterioro en las condiciones y en la calidad del trabajo (Subrayado de los autores)
“Por la austeridad y el desconocimiento los gastos de conservación y mantenimiento se redujeron a niveles que hicieron peligrar la seguridad de las instalaciones Las instalaciones de Ciudad Madero, Minatitlán, Poza Rica, Pajaritos, Azcapotzalco, y los gasoductos en el área de Tabasco, encabezan la lista en cuanto a riesgo en su operación por un deficiente mantenimiento Aunque este mal se ha estado contagiando rápidamente a todo el sistema de operación de la industria petrolera”
De ahí que “los técnicos están recurriendo en muchas instalaciones al remiendo de partes mecánicas, como en los tiempos que siguieron a la expropiación en 1938 En aquella época los riesgos fueron muchos Hoy, por la cantidad de combustibles que se operan, los riesgos se han multiplicado” Dejaron de importarse refacciones y se empezaron a producir en el país, “sin que muchas de ellas cumplan con las especificaciones necesarias”
“Otro factor es la creciente migración del personal más experimentado y con mayor autoridad técnica y moral de los centros o áreas industriales a los escritorios administrativos” El personal técnico, empezado por los superintendentes, ha visto aumentar sus cargas de trabajo y de responsabilidad, pero sus salarios no han aumentado al parejo “La caída real de los salarios de los trabajadores petroleros, que abarcó también los salarios de los cuerpos dirigentes de las áreas de producción, se ha traducido en una caída en la calidad del trabajo”
Pero hay más “Es, al mismo tiempo, una reacción contra las crecientes relaciones despóticas de un aparato dirigente poco apto, como el que se ha venido estableciendo en la industria petrolera, sobre todo en los últimos años Decenas de altos funcionarios han llegado sin el menor conocimiento de las cuestiones de operación de la industria Muchos de ellos, después de ocupar altos puestos dos o más años, han mostrado poco interés y capacidad para intervenir con sensatez en los complejos problemas de su operación El dedicar sólo una parte del tiempo a la operación de una industria tan compleja y riesgosa, no puede pasar inadvertido, sobre todo a los trabajadores que están enfrentando día a día el peligro en sus áreas de trabajo La negligencia e incapacidad que parten de arriba inevitablemente contagian al resto del cuerpo
“La combinación de negligencia, incapacidad y austeridad han dado como resultado la peor amenaza que se haya instalado al interior de la industria petrolera en toda su historia San Juan Ixhuatepec, es trágicamente, sólo una advertencia”
SIN SALIDA
La reducción en los impuestos y en la inversión repercutió en el mantenimiento y en la seguridad, pero permitió disminuir la deuda externa de Pemex En 1982 Pemex debía 19,220 millones de dólares En 1983, 17,961 En 1984, 16,500 Son cifras de Mario Ramón Beteta a la Comisión de Energéticos de la Cámara de Diputados, en noviembre de 1984, y a la Cámara Británica de Comercio, en febrero de 1985
“Sin embargo —dice el estudio—, en 1983 registró Pemex un incremento en su deuda interna, por un crédito de 317,000 millones de pesos —1,638 millones de dólares— que le otorgó el gobierno federal Por eso, su deuda total ascendió a 20,237 millones de dólares De ahí que su deuda total en 1984 no sea de 16,500 millones de dólares, sino de 19,000 aproximadamente”
“El auge petrolero internó también a la industria en la trampa financiera a la que fue arrastrada la economía mexicana y todavía no logra escapar de ella En la medida en que la industria petrolera ajusta sus excedentes financieros a los requerimientos financieros del gobierno federal para cumplir apenas con el pago de los intereses de la deuda externa, la posibilidad de llegar a situar a la industria petrolera en una plena autonomía financiera se está posponiendo indefinidamente”
Por otra parte —analiza el estudio- “el nivel de la deuda externa mexicana ha llegado a niveles inmanejables por el gobierno mexicano Las condiciones de pago y ‘flexibilidad’ dependen básicamente de los acreedores
“Las negociaciones que se han estado realizando entre el gobierno mexicano y la banca mundial han determinado aplazamientos poco ventajosos en el pago de las amortizaciones Las reestructuraciones no han evitado que sobre la economía mexicana penda una soga que se ha transformado en una amenaza para asfixiar financieramente a este país En efecto, según el Banco Interamericano de Desarrollo, la deuda externa mexicana ascenderá a 113,102 millones de dólares en 1988, y a 128,873 millones en 1990”
Pero las reestructuraciones cambiaron las cosas Aliviaron la presión de pagos inmediatos, pero implicaron un incremento en las amortizaciones
“La disminución de los ingresos por ventas externas de petróleo y gas a finales de 1984 obligó al gobierno mexicano a solicitar otra reestructuración, que constituyó el arreglo del siglo De este modo, el gobierno de De la Madrid pagaría, por amortización de capital reestructurado, 8,631 millones de dólares entre 1985 y 1988, y dejaría como herencia a sus sucesores el pago de 55,510 millones de dólares, de 1989 a 1998, aparte del pago de intereses y de la amortización de la nueva deuda que se irá contratando, con lo que la economía se interna en el laberinto sin fin de la dependencia
“Cada reestructuración no es una simple y llana postergación de compromisos al futuro, como se divulga en algunos medios oficiales Constituye en realidad una multiplicación de los candados de la dependencia y de la vulnerabilidad en que se ha venido hundiendo a este país Precisamente, si consideramos como referencia de la deuda externa mexicana la estimación del BID, México tendría que pagar por intereses, entre 1984 y 1988, alrededor de 66,000 millones de dólares, más 9,566 millones —pagos al principal ‘reestructurado’—, lo que da una suma cerrada de 76,000 millones, como pagos totales del servicio de la deuda”
Sólo la industria petrolera tiene posibilidades de generar excedentes importantes “En el Plan Pemex se tiene previsto para el periodo 1984-88 la contribución de la industria petrolera a la cuenta corriente de la balanza de pagos nacionales por 59,000 millones de dólares”
Las exportaciones petroleras hasta 1988 sólo lograrán cubrir los intereses de una deuda que continúa creciendo “El pago de las amortizaciones se tendrá que cubrir en su mayor parte con nuevos endeudamientos, porque no existe la posibilidad de que otras ramas industriales lleguen a competir en el exterior y atraigan divisas para crecer internamente y cubrir sus deudas con el exterior
“La otra opción, que los bancos tratarán de imponerle al gobierno mexicano —sin que éste tenga posibilidad de resistir, si llega a plantearse— es que se abran aún más las válvulas de producción para aumentar la exportación de crudo Las implicaciones, naturalmente, se harán sentir a través de una saturación del mercado petrolero y en presiones para disminuir más el precio real del petróleo”
En el marco de la política económica de Miguel de la Madrid, no sólo se cierne sobre Pemex el problema de la deuda, sino también el problema de los salarios Dice el estudio:
Desde 1970, los salarios han atravesado por tres etapas: 1- Un incremento real entre 1970 y 1975 2- Una baja gradual entre 1976 y 1981 3- Un desplome desde 1982
“Durante la crisis actual, como en todas las crisis capitalistas, caen las ganancias y resulta una imperiosa necesidad para las empresas abatir los costos para recuperar mercados y ganancias, en el corto plazo, la mayor parte de los costos está fuera de su control, pero no así el costo del salario Por eso, en las crisis, la política salarial de las empresas y de los gobiernos se endurece Y este aspecto, precisamente, es una piedra angular de la política económica del gobierno actual”
SALARIOS SI; PRODUCTIVIDAD NO
El combate a la inflación fue el aspecto medular de la estrategia “Pero, en la medida en que para el gobierno la inflación resulta de un exceso en la demanda y sus fuentes son el gasto excesivo del gobierno y de los particulares, tiene que abatirse ese gasto y, por tanto, hay que disminuir el número de asalariados y la tasa salarial”
En consecuencia, “la política salarial se ha dirigido a restringir los aumentos salariales nominales significativamente por debajo de las tasas esperadas de inflación”
Otra causa de la inflación es el gasto público superior a sus ingresos “En la medida en que uno de los gastos mayores del gobierno es el gasto salarial, se ha implementado una férrea política para abatirlos aún más que los otros salarios, para que no tengan impacto o una demanda excesiva y para disminuir el déficit de las finanzas públicas Por eso, con éxito inusitado, hasta ahora, el gobierno ha restringido, los aumentos salariales del sector público aún más que en el resto de las empresas”
Pero hay algo más: “Esta política ha cerrado fuertemente el abanico en la estructura salarial” Se han castigado más los salarios medios y altos, se han homogeneizado los salarios y se han destruido las diferencias en los escalones, “sin importar productividad o especialización”
Pemex es un ejemplo de modificación en la estructura salarial En los últimos diez años, el salario de los petroleros creció menos que el salario mínimo De 1970 a 1985, la caída de su poder adquisitivo fue superior al 60% Y las tres cuartas partes de su deterioro se dieron entre agosto de 1982 y agosto de 1985
En 1977, el salario de un operario de primera —a nivel 14— era tres veces más alto que el salario mínimo El de un jefe de departamento nivel 34 era ocho veces mayor En 1982, eran cuatro y diez veces mayores, respectivamente En agosto de 85, eran sólo dos y seis veces superiores
En Pemex, “la determinación del salario por parte de la administración central del Estado, sin mediar criterios de condiciones de vida, de productividad y de rentabilidad en la industria petrolera, como en las demás empresas estatales, ha sido uno de los más drásticos mecanismos para incrementar la indisciplina laboral, la corrupción obrera, la mediocridad y la pereza burocrática Desde luego, con la caída del salario real aumenta la extracción de la plusvalía, pero en su defensa, los trabajadores disminuyen la calidad, la intensidad y la vigilancia sobre su jornada de trabajo”
El estudio interno de Pemex, entre otras, saca las siguientes conclusiones
En el gobierno de Miguel de la Madrid se disminuyó el monto de los impuestos a Pemex y se disminuyó la inversión Eso repercutió en una caída real de los gastos en conservación, reparación y mantenimiento San Juan Ixhuatepec obligó a Pemex a revisar esa tendencia y destinar mayores recursos a la seguridad
El mejoramiento financiero de Pemex fue relativo Hasta 1984, su deuda externa continuaba en 16,500 millones de dólares, equivalente a los ingresos totales por ventas externas en un año Sin las cargas fiscales que le imponía el Estado, habría tenido posibilidad de pagar en corto plazo Pero la insolvencia financiera estructural de las finanzas públicas se extendía a Pemex Se postergó indefinidamente el saneamiento financiero de la industria petrolera mexicana Y las drásticas reducciones en los gastos de inversión y gasto corriente frenaron el crecimiento en las ramas de refinación y de petroquímica y en las reservas de hidrocarburos “El interés en dar respuesta a los problemas de corto plazo determinó que se incubaran otros mayores para el mediano y el largo plazo” Por ejemplo, el deterioro de muchas instalaciones: centros de refinación, centros petroquímicos, ductos, plataformas marítimas, equipos de perforación, etc “Al escamotear en gastos preventivos y de mantenimiento, se dio paso, para después, a costos superiores”
Además, “el excedente generado por Pemex es insuficiente para evitar la insolvencia financiera de México, es decir, cuando Pemex comenzó a ser rentable era demasiado tarde Sus divisas no tenían posibilidad de incidir en un crecimiento real de la economía mexicana: el petróleo extraído y exportado no tenía retorno productivo
“El auge petrolero contribuyó a la acelerada dependencia de México de los créditos exteriores La economía y la política vivieron un acelerado proceso de petrolización, influenciado por un discurso escandalosamente optimista López Portillo podía proclamar la salvación de la patria y el advenimiento del auge y de la prosperidad, gracias al petróleo Pero hasta 1981, último año del auge, la industria petrolera fue incapaz de generar los reales excedentes financieros que sirvieron para armar fantasiosos programas de crecimiento en los planes del gobierno” La industria recuperaba a través de la deuda externa los impuestos que el gobierno le quitaba Y la operación fue gigantesca
El manejo de una rentabilidad inexistente y el interés de la banca internacional atraparon a este país en la farsa del siglo La economía mexicana se fue drogando con divisas Su sed no tenía fin Al modificarse algunos de los supuestos sobre los que oficialmente se había imaginado el futuro de la abundancia, la crisis arrojó a la economía a uno de los peores momentos de su historia Alza en las tasas de interés y baja en los precios internacionales del petróleo
“Desde el principio, el gobierno de Miguel de la Madrid tuvo que acortar los plazos y acelerar los ritmos de ajuste de la economía Su propósito no ha sido sólo tratar de enfrentar la crisis abatiendo drásticamente el nivel de vida de la población, sino aprovechar la crisis para despetrolizar la economía, contrayendo el mercado interno, apoyando las exportaciones no petroleras y quebrando a un sector de la planta industrial La despetrolización está dando paso a una liberalización de la economía que la dejará más dependiente de las transnacionales y del capital financiero internacional
“El excedente petrolero, en la medida en que no basta para romper las tenazas de la banca internacional y disminuye por la caída de los precios, apenas será el amortiguador para que México no sea declarado insolvente y se logre articular las transformaciones en el aparato productivo, en beneficio de las transnacionales, en general, y de Estados Unidos, en particular”