LOS TIEMPOS DE DE LA VEGA
Señor director:
En el número 519 de la revista que usted dirige apareció una excelente nota del colega Gerardo Galarza, donde describe la escena de la asunción de Jorge de la Vega Domínguez como presidente del PRI En la misma Galarza inserta también los antecedentes del hombre “institucional y preocupado por los problemas del país” (De la Vega) y unas citas textuales
A manera de retrospectiva se incluye:
” El 20 de noviembre de 1974 De la Vega dijo de Echeverría: La Revolución Mexicana no es añoranza ni ritualismo La honramos con la integridad moral y política en la conducta Por eso, el jefe de la nación le rinde homenaje cotidiano con su actividad incansable, con sus virtudes republicanas, con su patriotismo ejemplar En horas difíciles conduce la energía de su pueblo, y se dispone a redoblar el paso, a seguir haciendo historia, porque sabe que la Revolución comienza todos los días”
El pasado ocho de octubre, día del regreso de De la Vega parecía que se daba en el pasado que el aduló, porque textualmente dijo:
“¡Fortalezcamos a la Revolución Mexicana, que no es añoranza ni ritualismo
“Fortalezcamos la integridad moral y política en la conducta de nuestro partido!
“Fortalezcamos nuestro apoyo al presidente Miguel de la Madrid, que en horas difíciles redobla el paso para seguir haciendo historia, porque sabe que la Revolución comienza todos los Días!”
Como se aprecia en ambos textos –20 de noviembre de 1974 y 8 de octubre de 1986– el tiempo en De la Vega no cuenta, pues le da lo mismo (le dió) manosear los verbos que los sujetos y hasta los predicados
Atentamente
Juan Antonio Valtierra,
México, DF








