Fidelidad y homogenidad, requisitos

Fidelidad y homogenidad, requisitos
Banco de México y Hacienda, manantiales de los hombres del presidente
Oscar Hinojosa
Con una faucultad de peso constitucional detras de si —nombrar y remover libremente a sus colaboradores—, los presidentes mexicanos tradicionalmente han integrado sus equipos de goibierno con personas dueñas de una o más de cuatro características básicas: cercanía con el mandatario, capacidad personal, ralación con expresidentes o nexos con otros miembros del grupo gobernante
En los últimos 40 años, el presidente Miguel Aleman es uno de los que en mayor medida han echado mano de los allegados a la hora de formar su gabinete: catorce de los 17 principales colaboradores eran viejos conocidos del mandatario En cambio, Echeverría sólo tenía relación personal con ocho de los 19 funcionarios que iniciaron el sexenio 1970-76
La aparición de diccionarios curriculares y obras biográficas, reforzadas con testimonios y análisis académicos, permite trazar un boceto del equipo del presidente Miguel de al Madrid, que en otros casos sólo ha podido delinearse cuando han dejado el poder
La formación del gabinete inicial, el proceso de reposición de funcionarios cesados, desplazados o reacomodados en el transcurso del presente sexenio —Gustavo Petricioli encarna un ejemplo—, la designación de candidatos a gubernaturas —Mariano Piña Olaya es el caso más reciente y la distribución de posiciones en el Congreso, ilustran la inclinación del presidente De la Madrid a confiar los cargos clave a personajes que en el pasado establecieron estrechas relaciones personales, políticas o administrativas con él, ya en la Universidad, ya en dependencias del área económica
Junto a estos rasgos aparece otra peculiaridad que define al actual gobierno: está integrado hegemónicamente por personal formado en dos de las instalaciones más ortodoxas del aparato burocrático del país: la Secretaría de Hacienda y el Banco de México, fragua del propio licenciado Miguel de la Madrid
En la explicación de la relevante presencia de hombres surgidos del sector financiero, dos datos cumplen la tarea principal: en primer lugar, la histórica importancia de la SHCP y el banco central como campos de formación y entrenamiento del personal financiero y económico, adquirió una gran fuerza a partir de los años 40, en virtud de que ambas entidades fueron ancargadas de diseñar y ejecutar la política gubernamental que tendía a la generación de una calse empresarial poderosa y definida Semilleros de personal especializado, el banco y la Secretaría proveyeron continuamente funcionarios a un creciente número de dependencias Y aun cuando los gobiernos de Echeverría y López Portillo extendieron acta de defución al modelo desarrollista que habían aplicdo la SHCP y el Banco de México, los capitanes de la élite financiera mantuvieron posiciones estratégicas en la administración pública
También el hecho de que el presidente De la Madrid se haya forjado en esos círculos —donde anudó algunas de las relaciones decisivas en su carrera— disparó la influencia del banco y la Secretaría a nuevos campos A consecuecia de la combinación de ambos factores los hombres del mundo financiero oficial extendieron su presencia a las secretarías de Turismo, Agricultura y Recursos Hidráulicos, Reforma Agraria, Congreso federal y gobiernos estatales
La relación personal con el presidente es un factor de sobresaliente importancia en la formación de Gabinete del licenciado De la Madrid De los 18 principales integrantes civiles (en la designación de los secretarios de la Defensa y Marina, los presidentes siguen un procedimiento especial), trece habían sido antes subalternos o colegas del mandatario (este numero no tiene comparación con gabinetes de los últimos 40 años); uno, maestro y guía; otro leal a los dos gobiernos anteriores; otro más había hecho carrera y dos representaban casos atípicos
Pero, salvo Jesús Reyes Heroles, la fama pública ubicaba al grupo en una línea no progresista En los cambios, el gobierno ha conservado el mismo talante: como hecho a prueba de fisuras
De los catorce secretarios más allegados al presidente, sólo Manuel Bartlett Díaz, Jeús Reyes Heroles y Sergio García Ramírez se habían formado en un campo diferente al financiero, que a partir de 1982 ocupaba las pricipales ciudadelas del poder público Pero aun Bartlett había recibido su bautizo financiero duranrte un breve paso (1962-64) por la Secretaría de Hacienda, como asesor del director general de Crédito La relación de MMH con Reyes Heroles y García Ramírez era básicamente académica e intelectual: mentor suyo el primero, colega en la docencia universitaria el otro, en los años 50
BIOGRAFIAS PARALELAS
Los once restantes habían trabajado para, con o cerca de Miguel de la Madrid, en periodos de duración variable, en una o dos de las tres dependencias fundamentales en la biografía política del presidente: Banco de México, Secretaría de Hacienda y Secretaría de Programación y Presupuesto
De la Secretaría de Hacienda provenían los secretarios de Programación y Presupuesto, Carlos Salinas de Gortari; de la Contraloría de la Federación, Francisco Rojas; de Relaciones Exteriores, Bernardo Sepúlveda; de Energía, Minas e Industria Paraestatal, Francisco Labastida Ochoa, y el jefe del Departamento del Distrito Federal, Ramón Aguirre Velázquez
Del Banco de México eran producto los secretarios de Hacienda, Jesús Silva Herzog; de Comercio y Fomento Industrial, Héctor Hernández Cervantes; de Turismo, Antonio Enríquez Savignac; de Agricultura y Recursos Hidráulicos, Horacio García Aguilar; de la Reforma Agraria, Luis Martínez Villicaña y de Desarrollo Urbano y Ecología, Marcelo Javelly Girard
Entre mayor tiempo durara la relación con De la Madrid, mayor sería la fuerza de los vìnculos Ramón Aguirre, Carlos Salinas, Francisco Rojas, Francisco Labastida, Bernardo Sepúlveda y Jesús Silva Herzog son los miembros del gabinete inicial del presidente que reunían la mayor antigüedad Ellos, entre otros, pueden ser llamados amigos de MMH
Primero como compañero y después como subalterno, Salinas de Gortari es uno de los veteranos en los nexos con MMH: mientras el actual presidente cubrió los cargos de director general de Crédito (1972-75) y subsecretario de Hacienda (1975-79), Salinas de Gortari desempeño puestos de creciente importancia hasta llegar, en 1978, a la Dirección general de Planeación Hacendaria, ya bajo las órdenes de su actual jefe, que de ahí lo llevería a la SPP, antesala en ese caso de la Presidencia
En 1976 se inicia la relación —otra de las más antiguas— del licenciado Miguel de la Madrid con el actual canciller Bernardo Sepulveda Primero como director general de Asuntos Hacendarios Internacionales, luego como asesor para Asuntos Internacionales del secretario de Programación y Presupuesto y en la campaña electoral responsable de las relaciones internacionales del candidato De la Madrid, Sepúlveda cumple en este año un decenio de servicio
Con Francisco Rojas, el contralor, De la Madrid crea uno de los vínculos más apretados También en Palacio Nacional —sede de la SHCP— se cruza el destino político de ambos personajes del sexenio actual Rojas desempeño distintos cargos en ese venero de secretarios de despacho, hasta convertirse en jefe de asesores del subsecretario De la Madrid en 1979
Llega a ser tan fuerte el nexo De la Madrid-Rojas que Razones, una publicación que conocía bien al grupo en ascenso, sostuvo que “es fama que si por alguien se atrevía Miguel de al Madird a poner las manos en el fuego, es por este funcionario callado, moderadamente tímido, discreto, escrupuloso y eficaz” (29-XI-81)
El contador público Rojas, que no oculta en su currículum oficial su paso por el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (IPAPE), conocido como el brazo académico del Opus Dei, sirvió al candidato De la Madrid como secretario de Finanzas del PRI en el difícil período del forcejeo con el desencantado presidente del partido oficial Javier García Paniagua, el gran derrotado en la puja por la silla presidencial
Ramón Aguirre Velázquez, es uno de los colaboradores de MMH que desempeño cargos equivalentes en jerarquía a los de su actual jefe, hasta que en 1979 se convirtió en subsecretario de Programación y Presupuesto
Con Silva Herzog —cuya renuncia estuvo acompañada del escarnio—, De la Madrid estableció una relación directa a partir de 1978, al encargársele puestos estratégicos dentro de su esfera de influencia: Dirección General de Crédito (1978-79), subsecretaría de Hacienda (1979-82) y la Secretaría de Hacienda a partir de mediados del último año del sexenio lópezportillista, en una especie de arreglo para la transición
Desde el principio de su relación con De la Madrid , estos hombres parecen marcados para elfuturo; el Jefe les encarga dependencias específicas para el fogueo continuo: Sepúlveda se entrena invariablemente en las relaciones internacionales, Silva en el manejo de las finanzas públicas, Salinas en la programación y aplicación del presupuesto, Rojas, en el control de recursos, Bartlett en las relaciones políticas
Más breve que las anteriores es la relación administrativa y política del presidente con otros dos de sus más importantes colaboradores: Manuel Bartlett Díaz y Miguel González Avelar
Bartlett es el colaborador que recibe una de las secretarías de mayor peso, no obstante que la relación con el presidente arranca apenas en 1979, después de que había servido tres años al canciller Santiago Roel y, en el periodo anterior, había formado parte del más selecto grupo mayorista El caso Bartlett —como el de Pedro Ojada Paullada, que se verá después— ilustran el fenómeno de circulación y recomposición de los grupos políticos por el que la lealtad de un funcionario puede pasar de uno a otro jefe
En otros nombramientos —en cambio— es perceptible, además de la relación personal con el presidente, la influencia intangible del Banco de México y la ascendencia de dos personajes de gran poder en el sector financiero: Ernesto Fernámdez Hurtado, el hombre que tuvo que pagar la devaluación de 1976 con su renuncia a la dirección del banco central cargo para el que había sido preparado por Rodrigo Gómez, el hierático antecesor, y Miguel Mancera Aguayo, el opositor a la nacionalización de la banca y al control de cambios
INFLUENCIA DEL BANCO CENTRAL
A este conjunto de circunstancias es atribuible la designación, primero de Antonio Enríquez Savignac, Luis Martínez Villacaña y Horacio García Aguilar y de Gustavo Petricioli, después
Durante un largo periodo, Enríquez Savignac sirvió como asesor al fallecido Rodrigo Gómez, García Aguliar, otro personaje salido del BM, llegó a ocupar la subdirección de esa influyente entidad hasta 1981 Y Martínez Villacaña se desenvolvió mucho tiempo en un terreno que combina la actividad financiera con la producción agropecuaria
Petricioli es un personaje del que se puede decir que lleva la banca en la sangre: sobrino de Aníbal de Iturbide, paradigma de los más rancios banqueros privados del país, el actual secretario de Hacienda se graduó en el Instituto Autónomo de México, patrocinado por banqueros e industriales, fue becario en el extranjero del Banco de México, sirvió al Banco de Comercio y recorrió después en el banco central algunos de los puestos más importantes cerca de Rodrigo Gómez, de donde pasó a la Secretaría de Hacienda y, al principio del sexenio, a Nacional Financiera
La influencia de los hombres del Banco de México rebasa las fronteras del llamado gabinete legal En la estratégica dirección de Petróleos Mexicanos, el presidente colocó a Mario Ramón Beteta, el hombre que junto con su tio Fernández Hurtado impulsó su carrera en momentos cruciales
Beteta y Fernández Hurtado ocuparon cargos elevados en el banco central cuando Miguel de la Madrid ingresó a la institución para servir como asesor durante el periodo 1966-65, después de desempeñarse como abogado pasante en el Banco Nacional de Comercio Exterior
Años más tarde, Beteta lo tendría de nuevo subalterno Primero como director de Crédito (1972-75) mientras Beteta ocupó la subsecretaria de Hacienda y después como subsecretario en tanto el actual director de Pemex se elevó a la titularidad de la SHCP, De al Madrid fue subalterno de Beteta
Sin embargo, en los curricula oficiales de De la Madrid y de Beteta no aparecen datos sobre su larga y crucial permanencia en el Banco de México Se encuentran, sí, en las biografías políticas del norteamericano Roderic Ai Camp, estudioso de las élites políticas de México Petricioli, a su vez no consigna sus servicios al Banco de Comercio: el dato lo dio a conocer el Miguel Angel Granados Chapa (Plaza Pública, 24-VI-86)
Los hombres del sector financiero no sólo han ocupado las principales posiciones del mayor número de dependencias en lo que va del siglo sino que han tomado plazas de importancia en terrenos varios, como la embajada de México en los Estados Unidos —los cargos más recientes del actual embajador Jorge Espinosa de los Reyes, fueron la subdirección del Banco de México y la dirección de Nacional Financiera—, el cuerpo de asesores del presidente —Loepóldo Solís, el jefe de ellos, es subdirector del BM— entre otras
Tan extendida es la presencia de los hombres del sector financiero, que los hechos parecen darle la razón a un antiguo funcionario que en el BM conoció, en los años cincuenta, de cerca, a algunos de los personajes más poderosos del presente sexenio:
“Desde los años que trabajé en el Banco de México, advertí que entre un significativo número de fucionarios existía el propósito fijo de llegar a ocupar altos puestos de gobierno, sobre todo aquellos donde se determina la política económica Y los ligaba a una especie de hermandad que los hacía apoyarse mutumente Esta observación parece muy subjetiva, pero lo cierto es que los hechos que han ocurrido en los últimos años lo confirman”, dijo
“La matoría de ellos parece cortada por la misma tijera”, expuso
El presidente también ubicó a sus leales y afines en las jefaturas del PRI, de la Cámaras, de las comisiones legislativas y de algunos gobiernos estatales, siempre que en estos últimos ha habido renovación
Adolfo Lugo Verduzco, íntimo del presidente desde los años infantiles del Colegio Cristóbal Colón; Miguel González Avelar, amigo personal desde la UNAM y subalterno de MMH en Programación y Presupuesto, y Humberto Lugo Gil, también próximo al mandatario, además de miembro de una dinastía política de gran peso, fueron los responsables directos del PRI y del Congreso Sólo Lugo Verduzco continúa en la misma posición
Y para que la obra sexenal conozca el menor número posible de turbulencias y sobresaltos en la Cámara plural, en las comisiones legislativas estratégicas son colocados también hombres cercanos al grupo del presidente En la LII Legislatura cumplieron ese papel Manuel Cavazos Lerma y Ricardo Cavazos Galván, entre otros En la LIII dos hombres del Banco de México, Luis Orcí Gándara y Luis Donaldo Colosio, relizan el mismo quehacer
Deplazados de las secretarías que por más de la mitad del sexenio administraron, otros dos hombres del sector financiero se conviertieron en gobernadores: Luis Martínez Villicaña, de Michoacán, y Francisco Labastida Ochoa, de Sinaloa
De los seis miembros originales del gabinete presidencial que no conocieron previamente ligas administrativas con MMH, se sabe que Reyes Heroles ejerció influencia de guía político sobre el jefe del Ejecutivo Este dispuso el nombramiento del ideológico príista, pese al veto que pretendió imponer el presiende Luis Echeverría con sus declaraciones antiherolinas del 6 de julio de 1982
De los otros secretarios —Soberón, Farell, Ojeda, y Félix Valdés— no se conoce el tipo de relación que mantenían con el presidente antes del sexenio, pero en el caso de Pedro Ojeda se considera que se trata de una herencia política de JLP —junto con José Ramón López Portillo, el embajador permanente ante la FAO— que el presidente habría eceptado debido —entre otros factores— a la maleabilidad del secretario de Pesca, que como pocos puede decir que sirvió a tres mandatarios: López Portillo y De la Madrid
Sobre el caso de Guillermo Soberón, secretario de Salud, los diccionarios biográficos y los curricula disponibles no aceptaron información esclarecedora, pero no parece desmesurado atribuir el nombramiento a su fama de hombre duro y a un eventual pago del Estado a quienes desde la rectoría de la UNAM cumplieron tareas gratas al régimen
Arsenio Farell Cubillas, tampoco inclinado a la negociación, presumiblemente debe el cargo a la necesidad del gobierno lamadridiano de contar con un hombre que no se tienta el corazón a la hora de tomar decisiones, para que condujera la política de contención salarial
En el caso de Rodolfo Félix Váldes, secretario de Comunicaciones y Transportes, el presidente, al parecer acató las reglas que establecen que esa dependencia debe dirigirla un especialista de una especie de coto de los ingenieros, un gremio influyente
RELEVOS SIMILARES
En el apremio de los cambios que ha dictado al paso del sexenio, De la Madrid ha aplicado básicamente el mismo principio en la designación de los relevos: de preferencia los allegados De ocho secretarios de refrescos en siete dependencia, cinco eran hombres del presidente —Eduardo Pesqueira, Miguel González Avelar, Manuel Camacho Solís, Alfredo del Mazo, compradre de MMH, y Gustavo Petricioli, antiguo jefe: dos ascendieron al cargo desde la subsecretaría, Rafael Rodríguez Barrera y Daniel Díaz Díaz, donde tuvieron tiempo de procurar su plena integración al homogéneo equipo Y uno, de antecedentes en los asuntos bajo su responsabilidad, Guillermo Carrillo Arena, causó tantos conflictos que perdió oportunidad de afirmar su posición en el grupo presidencial
De los cinco allegados que alcanzaron una secretaría en la recomposición del gabinete, Camacho Solís ofrece dos datos adicionales: el suyo es un curriculum similar, casi paso por paso, al del presidente De la Madrid, y además de hombre cercano a éste lo es a Salinas de Gortari, su viejo compañero de estudios
La acumulación de informes sobre la querencia presidencial a los allegados y amigos hizo al doctor Lorenzo Meyer, secretarios académico de El Colegio de México, dejar constancia de su inquietud ante el fenómeno
Después del nombramiento de Del Mazo, Meyer llamó la atención sobre “la tendencia de este gobierno a otorgar los puestos de más alta resposabilidad pública —las secretarías de Estado y los gobiernos del Distrito Federal y los estados— no necesariamente a los más destacados miembros del partido de gobierno, sino a personas ligadas al presidente no sólo por la lazos políticos e ideológicos, sino sobre todo de amistad De continuar esta tendencia, podríamos terminar en México con algo que podría llamarse filocracia, es decir el gobierno de los amigos”
Meyer advirtió entonces que “la generosidad con los amigos es una virtud en el hombre común y corriente, no en el hombre político Este debe, si es necesario, relegar a los amigos en aras de fines superiores, en particular del interés general”
En la designación de candidatos a gobiernos estatales se combinan personajes del círculo más cercano al presidente (Labastida Ochoa y Martínez Villicaña), con hombres de un grupo ampliado a los hombres del presidente (Genaro Borrego, del equipo de Emilio Gamboa Patrón, el influyente secretario particular de MMH), con políticos acreedores del sistema (Fernando Gutiérrez Barrios, memoria del régimen príista), con representantes de distintas fuerzas sociales (José Ramírez Gamero, cetemista, y Fernando Baeza, empresarial)
En una interpretación del fenómeno, el licenciado Rogelio Hernández Rodríguez, autor de la tesis de maestría Formación y trayectoria de los secretarios de Estado en México, 1946-1982, expulso que mientras otros gobernantes han formado sus equipoos de colaboradores en una combinación de la experiencia de los funcionarios con el conocimiento personal que el presidente tenía de ellos, en el caso actual, al parecer, MMH colocó la fidelidad por encima de la capacidad y la experiencia “formó su gabinete y lo recompuso con el único grupo que conoce y al que le tiene confianza”, dijo
En la mayoría de los gabinetes anteriores —explicó— una porción pequeña del gabinete era de amigos del presidente, conocidos de tiempo anterior al sexenio correspondiente Y en la mayoría de los casos, la relación anterior no era de subalternos sino de iguales, de equivalentes
En su trabajo, el investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) describe los tres tipos de factores que influyen, a su juicio, en la designación de secretarios de Estado Uno, la cercanía con el presidente, que puede originarse en la carrera universitaria o en el transcurso de la vida pública Otro, la cercanía con el anterior presidente, en lo que constituiría una especie de herencia política para el mandatario entrante Y tercero, la capacidad personal del designado, en cuyo caso pesaría más el curriculum y la experiencia que la relación directa con el Jefe
Hernández Rodríguez sostiene que a través de los contactos personales con otros funcionarios, el presidente “puede llegar a conocer a ciertos individuos como para confiarles una institución pública o, incluso, establecer una amistad, en cuyo caso a la capacidad comprobada se añaden afinidades políticas, ideológicas y, por supuesto, un mayor grado de confianza”
La tesis, de 1985, arranca con el examen del periodo de Miguel Alemán, otro de los presidentes con una alta tasa de colaboradores con vinculaciones previas a la silla presidencial Según Hernández Rodríguez, de los 17 principales miembros del gabinete alemanista, catorce habían tenido alguna relación anterior, sea porque habría ocupado puestos públicos en las mismas épocas, cursado la carrera universitaria juntos o habían sido profesores del presidente
De ese número, “por lo menos nueve secretarios mantuvieron carreras muy cercanas a Alemán e incluso fueron empleados de la misma dependencia”
El gabinete de Adolfo Ruiz Cortines se forma, señala el autor, de una manera más complicada De los 16 miembros del gabinete inicial, el presidente mantenía contactos personales con doce, pero cuatro serían una especie de herencia que cargaba el nuevo mandatario
En el gabinete inicial de Adolfo López Mateos, la tasa de allegados representa poco más del 50% del total de los 19 funcionarios que lo integraban Sólo diez mantenían relaciones personales con él antes del sexenio 1958-64 “Se trataba de políticos con quienes llegó a tener vínculos desde tiempo atrás, en el Senado, en la misma dependencia, etcétera”, se dice el autor de la investigación
El gabinete de Gustavo Díaz Ordaz —19 altos funcionarios—está integrado por doce hombres cercanos al presidente, pero cuatro habían sido secretarios de Estado, como él, en el anterior gobierno
Con Luis Echevería, de los 19 funcionarios que iniciaron el sexenio, sólo en ocho casos el nombramiento es atribuible a las relaciones personales con el mandatario
“El gabinete original del presidente López Portillo no rompe la tendencia general; la mayoría de sus secretarios son políticos largamente vinculados al mandatario En efecto, de los 20 colaboradores nombrados en 1976, trece son antiguos compañeros de carrera”, establece
En el mismo trabajo, el investigar precisa que del total de las designaciones que el presidente hace al comenzar su mandato, el 59% en promedio tiene, adicionalmente a su experiencia, una razón personal: son políticos que han establecido relaciones directas con el presidente electo Queda un porcentaje alto, sin embargo, cuyo nombramiento no cuenta con ese factor esencial”
ALGO MAS QUE UN ESTILO
Hernández Rodríguez —convencido de que la capacidad es un fator del cual no puede desentenderse el pb
presidente— advierte:
“No es posible pensar que el presidente cuente con una cantidad de allegados tan amplia como para colocarlos en todos los puestos del gabinete El número de secretarios que componen el círculo de colaboradores inmediatos ha fluctuado entre 17 y 20; es muy difícil que exista una persona que tenga tantos amigos como para encontrar entre ellos a los candidatos idonéos que cubran los cargos Cuando el presidente forma su gabinete y agota a los políticos cercanos, tiene que seleccionar de una gama de elegibles en función de su experiencia”
—¿La tendencia de designar secretarios de Estado a antiguos subalternos —y no sólo a los secretarios—, sólo refleja un estilo personal de formar gabinetes?, preguntó el reportero al autor
—Quisiera ser optimista y decir que sólo es un problema de estilo Me temo que no Creo que este sexenio se ha caracterizado por un gobierno que está aplicando un conjunto de modificaciones que a largo plazo van a ser sustanciales en el sistema político Y el estilo personal de nombrar colaboradores responde más bien a lo que el presidente cree que es el mejor mecanismo de establecer una política: evitar la negociación e introducir modificaciones en la economía Sí, está en marcha una modificación sustancial al sistema
—¿Qué tipo de sistema surgiría? ¿Hacia dónde conducen al sistema y al país estas modificaciones?
—Lo conducirán a un régimen cada vez más autoritario En todos los sexenios anteriores, el presidente ha hecho un uso, a veces excesivo, de los poderes constitucionales y extraconstitucionales Pero ninguno como el presidente De la Madrid y sus colaboradores se han caracterizado por el hecho de que están plenamente convencidos de que tienen la razón contra el mundo entero El presidente no hace caso a los grupos sociales que manifiestan desacuerdo o descontento
Agregó:
—El actual gabinete ha tenido muy pocos cambios porque no hay en su interior muchas diferencias Y no las hay por la forma de integrar el gabinete Ante todo, lo integran fieles seguidores del presidente Es difícil, así, que haya descrepancia en los criterios, no porque no pueda haberlas en términos de la capacidad de los funcionarios, sino porque ante todo está la fidelidad al Jefe Y la creencia de que hagan lo que hagan siempre estará bien hecho, aunque el resto del mundo opine lo contrario Este fenómeno es más acentuado que en cualquier otro sexenio Esto lleva a cortar todos los caminos de control del escesivo poder del presidente en México Estamos llegando a un punto de mayor autoritarismo en México
—¿Es cierto decir que el actual presidente escoge colaboradores de un univero más reducido que el de otros mandatarios?
—Los otros presidentes tenían un campo de acción más amplio Estaban dispuestos a aceptar a un personaje al que no conocían, pero al que reconocían que por su experiencia formara parte del gabinete No exigían siempre la amistad y la fidelidad, aunque sí se las exigían a otros miembros del gabinete Miguel de la Madrid, en cambio, ha restringido el campo de selección al de sus conocidos Además que hayan sido subalternos
Un riesgo de dejar fuera del gobierno a hombres capacitados por el solo hecho de no haber probado su fidelidad personal al presidente Los que están en el gabinete no son los únicos ni los más capaces Sin embargo, ahí están Un caso de exclusión lo constituye, a mi juicio, Jorge de la Vega Domínguez, de currículun más abultado que MMH, al que por diferencias con el grupo actual y por el hecho de que fue precandidato a la Presidencia ocupa hoy un lugar muy secundario, colocarlo en un cargo menor es una decisión deliberada Incorporarlo, por ejemplo, al gabinete, equivaldría a sugerir la posibilidad de que se discutiera con un secretario de pensamiento diferente