AUTOBUSES ADO, DESPROTEGIDOS

AUTOBUSES ADO, DESPROTEGIDOS
Señor director:
Dada la importancia y seriedad que caracteriza a su revista he decidido remitirme a usted con el objeto de exponerle una experiencia vivida en el presente mes ya que la considero de sumo interés para los integrantes de la sociedad en que vivimos
El pasado día 12 mi hija y yo viajábamos en el autobús marcado con el número 270 perteneciente a la línea de Autobuses de Oriente (ADO) corrida Villa Isla, Ver- México, el cual parte a las 20:15 hacia su destino arribando aproximadamente a las 6 horas del día siguiente, siendo conductores los señores Daniel Mancilla y Adolfo Romero
A las 4:30, en el tramo Puebla-Río Frío, fuimos sorprendidos tanto el pasaje como los conductores por tres “pasajeros” armados, dos con pistolas de alto calibre y el último con un arma punzocortante
Fuimos amenazados y sometidos a una minuciosa revisión para así despojarnos tanto de nuestros objetos preciosos como de nuestro dinero Acto inmediato, a la altura del Puente del Emperador, Puebla, pidieron a los conductores detuvieran el autobús para huir llevándose a dos muchachas en calidad de rehenes
Tanto los pasajeros como los conductores hicimos un inútil esfuerzo para impedir el “secuestro” de estas dos jóvenes pero lo que más nos sorprendió fue la falta de dispositivos de seguridad del mencionado autobús y la falta de preparación de los señores conductores para enfrentar actos de esta naturaleza, ya que sus esfuerzos se redujeron a simples súplicas implorando misericordia
Más adelante topamos con dos patrullas federales de caminos y pedimos a los conductores que se detuvieran para poder solicitar auxilio a los oficiales de dichas unidades, los cuales fueron al lugar en que los asaltantes descendieron del vehículo sin que hasta el momento conozcamos los resultados
Arribamos a México a las 6:30 a la estación denominada TAPO dirigiéndonos inmediatamente a las oficinas de la mencionada línea de autobuses, tanto para solicitar un teléfono para dar parte a los familiares de las personas que habían sido bajadas del autobús (lo cual nos fue negado), así como para notificar a la compañía del ya mencionado atraco y secuestro del que habíamos sido objeto
Sorpresivamente recibimos como respuesta del director Jurídico del ADO que lo que nos había sucedido era algo común en los autobuses de la empresa, la cual no podía responder por los daños sufridos; y respecto a las muchachas secuestradas refirióse como si fueran objetos materiales y que lamentaba nuestra suerte
Hemos tenido conocimiento de hechos semejantes al que sufrimos nosotros, siendo el número de ellos alarmante al igual que la negligencia de las altas autoridades del ADO a lo cual nos cuestionamos: ¿Hasta cuándo vamos a seguir siendo objeto de estos atropellos los ciudadanos que hacemos uso de ese medio de transporte por considerarlo “seguro”? ¿Es que no será posible implantar un dispositivo de seguridad en las unidades de esta empresa dados los nefastos resultados arrojados últimamente? ¿O es que acaso los delincuentes saben de la nula seguridad de la cual es objeto el ADO dando por hecho que en cada asalto pueden recabar el “donativo forzoso” con el que habrá que viajar para evitar desgracias?
Atentamente:
Clelia Colonna de De la Peña
Villa Isla, Ver