Los escapistas
Francisco Ponce
Equivocarse una vez, para muchas personas, no basta
En este caso podría pensarse que Hugo Sánchez, en realidad, padece amnesia También que las matemáticas nunca han sido su fuerte O que gusta de ocultar pequeñas cantidades para hacer más productiva su vida futbolística en el futbol español
Hugo declaró al erario hispano haber percibido ocho millones de pesetas (51,615 dólares), en 1982 Sin embardo, el Ministerio de Hacienda dudó de la veracidad de la declaración del mexicano y dedujo que el futbolista había recibido unos 20 millones de pesetas (129,000 dólares): y fue multado con ocho millones de pesetas
En reciente información publicada por el periódico madrileño Diario 16, Hugo declaró en 1983 haber recibido unos diez millones de pesetas (64,500 dólares) “y una cuota a ingresar de cerca de dos millones de pesetas (12,900 dólares)” Nuevamente, Hacienda no se tragó el anzuelo El fisco español estimó que Hugo debió haber declarado ingresos por más de 14 millones de pesetas (90,300 dólares) Y por ello, el artillero mexicano, líder de goleo ahora con el Real Madrid, fue multado con 35 millones de pesetas (22,580 dólares)
Independientemente de lo desmemoriado que Hugo sea, es lamentable que un futbolista mexicano se vea envuelto en estos problemas Si de por sí que hemos adquirido una famita de corruptos gracias a muchos politiquillos y funcionarios públicos indecentes, para que ahora Hugo esté involucrado otra vez en estas pifias fiscales
Porque en otro país, esas faltas de memoria le hubieran costado cárcel Pero en España no es tan grave, porque se impone una multa, por un lado y nuestro niño de cobre de la finanzas está apoyado por el prestigio de ser astro del futbol
En México, si Hacienda decide algún día investigar a los deportistas profesionales, se encontrará con muchos contubernios entre personalidades del espectáculo y sus empleadores y organizaciones deportivas
Aquí, por ejemplo, se ignora el monto salarial de los futbolistas: el caso de los boxeadores es distinto porque, como es bien sabido, sus sueldos son tan raquíticos, que pocos están en las bolsas jugosas Y en beisbol hay límite tope por equipo
Sin embargo, en futbol, concretamente, la situación es bien distinta
No se trata, por supuesto de iniciar una cacería de brujas contra los escurridizos contribuyentes pero sí obligarlos a cumplir con sus obligaciones fiscales, al presentar contratos serios, desprovistos de mañosos arreglos con los dirigentes de equipos
Cuando llega un futbolista extranjero, una es la cantidad que dice cobra y otra por la que fue realmente contratado
Por una parte, regulando la cuestión fiscal, Hacienda captaría mayor dinero para obras sociales, que podría ser la aportación económica a las actividades deportivas amateurs
Porque las declaraciones de ingresos, como en el caso de Hugo, se pueden manejar con mucho misterio, sobre todo cuando los contratos corresponden a enmiendas distintas
Lástima que Hugo, pues, haya incurrido en tal situación
Y más lamentable es que, aquí en nuestro país, también se preste el juego de los contratos a dudas que tienen que ver con la evasión de impuestos
Ahora que estamos a punto de finalizar el año, es ya tiempo que las autoridades pongan orden en las cuestiones deportivas: pues ya llevamos 175 años de independencia y 75 de revolución y no hemos visto nada de revolucionario en el deporte
Salvo, claro, los desfiles que se presentan en ese día
Mientras tanto, pues, ¡muchas felicidades!








