El excanciller colombiano Vásquez Carrizosa reúne pruebas

El excanciller colombiano Vásquez Carrizosa reúne pruebas
Se internacionaliza el caso de las torturas en la Procuraduría
Francisco Ortiz Pinchetti
BOGOTA, COLOMBIA – Las contradicciones en torno del caso de los cuatro colombianos muertos en el derrumbe de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, en la ciudad de México, atrapan a Victoria Adato viuda de Ibarra, titular de esa dependencia Testimonios recogidos aquí muestran que el caso dista mucho de estar cerrado, como pretende la procuradora, y que inclusive podría ser motivo de fricciones entre los gobiernos de México y Colombia
El Comité Colombiano de Derechos Humanos solicitará la intervención de su país, en cuanto obtenga información más amplia y fidedigna sobre lo ocurrido El excanciller Alfredo Vásquez Carrizosa, presidente del Comité, dice a Proceso: “lo haremos en cuanto tengamos un informe periodístico más amplio o un informe de los parientes de las víctimas Lo cierto es que las noticias acerca de este caso contienen contradicciones muy preocupantes”
Por lo pronto, el testimonio de Marlene Valencia Giraldo, obtenido aquí, aporta elementos y detalles sin duda importantes Ella es hermana de Myriam Valencia Giraldo, la única colombiana sobreviviente del derrumbe, y tía de Johnny Antonio Hernández Valencia, uno de los cuatro detenidos muertos
“Mi hermana y mi sobrino fueron torturados por la policía mexicana”, dice “Además, Johnny fue sacado con vida de entre los escombros y murió en circunstancias desconocidas Su cadáver, que yo recibí, tenía claras huellas de haber sido torturado”
Germán Castro Caycedo, uno de los más prestigiados e influyentes periodistas colombianos, asegura que sus indagaciones en la ciudad de México —donde estuvo entre el 14 y el 19 de octubre— le permitieron recabar evidencias de que sus compatriotas muertos en la Procuraduría habían sido sometidos a torturas Dice también que encontró “notorias contradicciones” entre la procuradora Adato y el jefe de la Policía Judicial del DF, Raúl Melgoza Figueroa, una conversación y una entrevista de prensa
El periodista acusa que se el impidió realizar una entrevista con Myriam Valencia Giraldo, en el Reclusorio Sur, a pesar de que se le había autorizado previamente No obstante, la vio y pudo constatar el “estado deplorable” en que se encontraba la reclusa, aun cuando habían transcurrido ya 30 días desde el terremoto
“La señora Adato me advirtió que si veía a Myriam no me dejara impresionar por su apariencia, ya que ella se pintaba ojeras con un lápiz”, cuenta Castro Caycedo “La presa, en efecto, tenía una ojeras moradas enormes, impresionantes Con perdón de la señora procuradora, yo tengo 45 años de edad y creo ser capaz de distinguir cuando se trata de ojeras pintadas con un lápiz”
Otro elemento significativo es el hecho de que no se haya permitido a dos funcionarios de la embajada colombiana en México ver a Myriam el 4 de octubre, cuando se presentaron para tal fin en el Reclusorio Sur No fue sino hasta el 11 cuando pudieron verla
LAS BUENAS RELACIONES
Entrevistado en su residencia del céntrico barrio bogotano del Bosque Izquierdo, el presidente del Comité Colombiano de Derechos Humanos, Vásquez Carrizosa, advierte que la información que tiene sobre el caso es todavía muy pobre
“Las noticias que tenemos son las que ha publicado la prensa Estrictamente Se ha sabido que cuatro personas de nacionalidad colombiana habían muerto en los sótanos de la Procuraduría de México y que tenían signos de tortura Después hubo una declaración del embajador de Colombia, quien al parecer dijo que había hablado con la procuradora y que no había pruebas”
Vásquez Carrizosa, que fue ministro de Relaciones Exteriores de Colombia durante el gobierno del presidente Misael Pastrana Borrero (1970-1974) y ha sido embajador de su país en Gran Bretaña, Bélgica y la OEA, comenta enseguida:
“Usted sabe que las autoridades nunca tienen pruebas de torturas Eso es universal Las pruebas hay que dárselas, sobre la base de los testimonios de familiares o por algunos otros conductos: pero en esos casos nunca se ventilan por vía de las autoridades Las autoridades van a decir que no tienen”
“Si me impidieron entrevistarla, yo le doy crédito a lo denunciado por Myriam sobre su secuestro de 18 días, las torturas que sufrió y el hecho de los escombros, así como de las amenazas de que fue objeto”
Esto fue denunciado por la reclusa ante los dos funcionarios de la embajada colombiana que lograron verla el 11 de octubre
El periodista recuerda otro detalle:
“Al final de mi entrevista con Melgoza Figueroa, el 16, yo pacté con él una nueva entrevista, el viernes, una vez que hubiera entrevistado a Myriam Mi idea era confrontar sus declaraciones y dar una información objetiva, imparcial Sin embargo, luego de la frustrada entrevista con Myriam, el jefe de la Policía Judicial no atendió nunca mis llamados Siete veces lo busqué en su oficina, por teléfono, inútilmente”
Castro Caycedo habló también telefónicamente con el marido de Myriam, Miguel Moriones Espinosa, preso en el Reclusorio Norte, donde purga una condena de 15 años por homicidio
“Me llamó el martes 15 al consulado de Colombia Me dijo que estaba pagando una condena y que nada me pedía para él Pero que me ocupara del caso de su esposa Myriam, porque con ella si se estaba cometiendo una terrible injusticia: el caso de ella, me dijo, lo están usando políticamente; ella está en el centro del torbellino político: al día siguiente me enteré de que esa misma noche de nuestra conversación, a las 2 de la mañana, Miguel Angel fue inesperadamente trasladado al Reclusorio Sur No volví a saber de él”
El periodista colombiano, que asegura que en sus visitas a México no ha recibido más que amistad, apoyo y colaboración, hace una reflexión final:
“En Colombia sabemos que un alto número de compatriotas, desgraciadamente, incursiona en México para realizar fechorías Son delincuentes que significan un flagelo para México y que México no tiene por qué sufrir: es, ante todo, un problema colombiano: de estructuras socioeconómicas injustas, que arrojan a mucha gente a la miseria, el desempleo y la delincuencia
“Eso es una cosa cierta Otra; muy distinta, es la práctica de la tortura y el maltrato a los detenidos por la policía mexicana O por un sector de la policía mexicana Y eso tenemos que reprobarlo y denunciarlo Sea en México o en cualquier otro lugar de la tierra”
Por lo demás dice el excanciller, “me imagino que para el embajador colombiano es sumamente difícil hacer una investigación así Si la procuradora le dice que no hay pruebas, él tendría que dudar de la procuradora y decirle: yo estimo que usted sabe que las autoridades mexicanas son muy celosas de que los extranjeros nos metamos en cuestiones de México El PRI tiene sus secretos, pero son para los mexicanos, no para los colombianos”
Sobre la actitud que asumirá el Comité de Derechos Humanos, organismo fundado en 1979 y presidido desde entonces por él, Vásquez Carrizosa dice:
“Yo espero tener detalles más abundantes Si existieron torturas a esos presos, es una situación que tendremos que denunciar, para que se realice una investigación difícil, porque los cadáveres ya no existen Nos dirigiremos ante todo el gobierno colombiano, para que tome cartas en el asunto”
Advierte:
“Entre México y Colombia existen actualmente magníficas relaciones, por el asunto de Contadora Mi temor es que nuestro gobierno no tenga ninguna intención de levantar esa sepultura, esa losa sepulcral Podría ser motivo de fricciones entre ambos gobiernos”
—De todos modos ¿el Comité que usted preside solicitará al gobierno colombiano una investigación sobre el caso?
—Tan pronto como tengamos mayores elementos, sí Haremos los reclamos Lo que pasa es que yo temo que no haya una reacción del gobierno; pero lo haremos
Según la prensa colombiana, por otra parte, el canciller colombiano Augusto Ramírez declaró en Bogotá el 30 de septiembre que había aprovechado el encuentro en Nueva York con su colega mexicano Bernardo Sepúlveda Amor para plantearle “el espinoso asunto” Dijo que Sepúlveda Amor ofreció seguridades de una investigación exhaustiva al respecto Ninguna novedad se ha conocido aquí desde entonces
EL RELATO DE MARLENE
Marlene Valencia Giraldo tiene 31 años de edad Radica en Cali, con su esposo y sus cuatro hijos Este es su testimonio:
“Llegué a la ciudad de México el viernes 20 de septiembre, al día siguiente del terremoto Fui a indagar por mi hermana Myriam y por mi sobrino Johnny, que estaban desaparecidos desde dos semanas antes
“Acudí a la Procuraduría, pero nada me informaron Luego fui a la prensa, a la radio, a solicitar ayuda para localizar a mis parientes Francisco Huerta, que tiene un programa en la XEW me ayudó mucho Fui también a la embajada de Colombia Ahí, al día siguiente, el embajador (Ignacio Umaña de Brigard) me informó que ya habían localizado a mi hermana Me dijo que fuera a la Procuraduría Fui esa misma noche, pero la procuradora no me pudo recibir Un secretario suyo me atendió y me dijo que mi hermana estaba bien, que pasara al otro día al juzgado 31
“Fui al otro día al juzgado y ahí vi a Myriam De lejos; pero cuando la vi, yo no podía reconocerla Estaba muy aporreada Los ojos no se le veían Toda esa parte de la cara la tenía completamente negra Y la frente, toda aporreada La vi tan hinchada y aporreada que no la podía reconocer
“Fue hasta después de que la interrogaron cuando pude hablar con ella Estuvo desaparecida 18 días, antes del terremoto Mi hermana me contó que a ella le avisaron que su hijo Johnny había tenido un problema en una discoteca y que como otros colombianos se encontraban detenidos, se habían llevado a su hijo a la Procuraduría
“Myriam fue con su abogado, de apellido Fuente León, para que le ayudara a buscar a su hijo El licenciado mandó a uno de sus secretarios a indagar en la Procuraduría, pero no consiguió nada Le dijeron que Johnny no estaba ahí Entonces el licenciado Fuentes León le aconsejó a mi hermana que fuera personalmente a la Procuraduría a preguntar por el muchacho El licenciado me dijo que ella fue y que no la volvió a ver Eso fue el 2 de septiembre Estuvo 18 días desaparecida”
“Cuando pude por fin hablar con ella en el juzgado 31, lo primero que me pidió fue que no me metiera en este caso, que me volviera con sus hijos para Colombia Le pregunté por qué, si ya había pasado el peligro del terremoto No, me dijo: es que a mí ya me iban a matar”
“Myriam me contó que la tuvieron atada de pies y manos, con los ojos vendados, desnuda Que le habían puesto cigarillos prendidos en el cuerpo que la había golpeado y vejado muchas veces Me dijo que la llevaron a un gimnasio (en el cuarto piso del edificio de la Policía Judicial del DF) y que ahí, por los gritos, se dio cuenta de que también estaba Johnny, su hijo Que también Johnny la oyó gritar a ella y que el muchacho le gritaba: “Mamá ¿qué te están haciendo?, mamita ¿qué te hacen?” No podían verse, por que los tenían vendados a los dos
“Mi hermana fue sacada ilesa de los escombros, al día siguiente del terremoto Y ella vio que a su hijo lo sacaron también con vida Ella vio que le aplicaron una inyección Y se agarró a gritar: “¿Qué le están haciendo a mi hijo? por favor ¿qué le hacen, que le están haciendo?” Nada le explicaron Se llevaron al muchacho y ella ya no lo volvió a ver”
“A mi me entregaron el cadáver al día siguiente Inmediatamente lo reconocí, cómo no Para mí era un niño: tenía 17 años, todavía no cumplía los 18 Estaba completamente desnudo Yo lo miré todo, lo toqué todo Y estoy segura que tenía torturas”
“El cuerpo de mi sobrino tenía moretones en las manos En el costado izquierdo lo vi sangrando En las piernas le vi como varices, como cuando alguien está mucho tiempo amarrado Lo mismo en las muñecas, como si lo hubieran tenido atado, colgado Tenía marcas de soga más bien Y golpes Después hice incinerar el cadáver y deposité sus cenizas en la Iglesia, mientras me las traía a Colombia”
“Myriam me dijo varias veces que me fuera a Colombia Si Dios ya no quiso que me mataran, me dijo, váyase con mis hijos: porque la van a matar a usted y a mis hijos Me dijo que a ella la había amenazado que si hablaba y decía que la habían torturado, iba a matar a su familia Estaba muy asustada Me repitió: yo no quiero que vayan a matar a mis hijos
“Ella tenía cuatro hijos: le quedaban tres En México estaban con ella dos, la niña de nueve años y el niño de siete Yo estuve viviendo en México en situación crítica En un cuartito que me alquilaba una señora, al pie del reclusorio Ahí dormía en el suelo, con los niños”
LAS CONTRADICCIONES DE ADATO
Germán Castro Caycedo fue redactor del diario El Tiempo, de Bogotá, durante ocho años Desde 1976 es director del programa televisado Enviado especial, que la RTI difunde semanalmente a todo el país Ha publicado cuatro libros de testimonios periodísticos, el más reciente de los cuales, El Karina (ed Plaza y Janés, 1985) ocupa actualmente el primer lugar de ventas en todo Colombia Viajó a México el 14 de octubre para realizar un programa radiofónico sobre el caso de los colombianos torturados y muertos en la sede de la Policía Judicial del DF
“Mi impresión general es que hay abundantes elementos para suponer que, en efecto, los colombianos sujetos a investigación ahí estuvieron secuestrados ilegalmente y fueron sometidos a torturas diversas”, dice el periodista en su oficina de la capital colombiana “La actitud cerrada de las autoridades mexicanas y sus propias contradicciones, dan sustento a la suposición”
Castro Caycedo, que ha estado 16 veces en México en misiones periodísticas, relata que para la elaboración de su programa, con el que iniciará una nueva serie en la “Cadena Caracol” de radio, la más importante de este país, solicitó una entrevista con la procuradora de Justicia del DF, Victoria Adato viuda de Ibarra
“La procuradora me recibió el miércoles 16 de octubre, hacia las 11 de la mañana Me advirtió que no me daría una entrevista, pero que con mucho gusto conversaba conmigo Conversamos un buen rato En ningún momento me dijo que era una plática privada ni me pidió guardar reserva alguna Ella misma me ofreció una entrevista con el jefe de la Policía Judicial del DF En efecto la entrevista tuvo lugar ese mismo día, a la 19 horas, en la oficina que ocupaba el licenciado Melgoza Figueroa en Manuel M Ponce 76, Colonia Guadalupe Insurgentes”
El periodista encontró “notorias contradicciones” entre lo dicho por la procuradora en la plática y lo declarado por Raúl Melgoza Figueroa, jefe de la PJDF, en la entrevista
“Ella me aseguró rotundamente que Myriam era miembro de una banda de 45 personas, 43 de ellas colombianas y dos mexicanas Melgoza Figueroa dijo textualmente: ‘no podemos decir a cuanto ascendía el número de involucrados que no fue posible detener No podemos precisar cuántos eran colombianos y cuántos mexicanos Suponemos, que por los informes de los detenidos, que la banda estaba integrada aproximadamente por 45 personas: pero hasta el momento no tenemos la certeza”
“La procuradora me dijo que era impresionante el sadismo y la violencia con la que actuaba esa banda Cuando le pregunté sobre esto al jefe de la Policía Judicial, respondió: ‘En este caso no eran delincuentes violentos Creemos que conocían bastante el terreno, que conocían los movimientos de las casas que iban a robar y no necesitaron de actos violentos Ciertamente, fueron consignados por robo calificado y asociación delictuosa Robo calificado significa haber sido cometido con violencia, pero entendiendo ésta como violencia moral, pero no como violencia física No hubo casos de lesionados ni muertos”
“La procuradora —continúa el periodista— me aseguró también que entre los cargos que se les hacía a esos delincuentes estaba la violación de una niña de 15 o 16 años Melgoza Figueroa me dijo que habían tenido alguna noticia al respecto, aunque sin comprobar hasta el momento”
Otra contradicción, dice Castro Caycedo, se dio entre la advertencia que le hizo la procuradora acerca de las ojeras pintadas con lápiz y la realidad “qué constaté personalmente”
La suposición de que la detenida estuviera maltratada como consecuencia del derrumbe quedó descartada en la entrevista con Melgoza Figueroa, que dijo que Myriam “salió totalmente ilesa a pesar de haber sido sacada entre los escombros; totalmente ilesa”
Cuando Castro Caycedo interrogó al jefe de la Policía Judicial acerca de las amenazas que según dijo Myriam había recibido de los policías, en el sentido de que si hablaba y decía que fue torturada la matarían, Melgoza Figueroa respondió:
“En lo absoluto Ella y los otros involucrados están fuera de nuestra jurisdicción Ellos están fuera, digamos, fuera del alcance de la mano de la Procuraduría Ellos están ya ante la autoridad judicial, órgano totalmente autónomo, independiente de la Procuraduría Ellos están bajo proceso por parte de un juez y bajo la custodia y vigilancia de la Dirección General de Reclusorios, de tal modo que nosotros no tenemos ningún acceso ni ninguna posibilidad de una cuestión semejante”
Sin embargo, dice el periodista colombiano —que entregó a Proceso copia de la entrevista grabada— tal autonomía “no parece muy clara en los hechos” Cuenta:
“Cuando el embajador colombiano solicitó en las oficinas del director general de Reclusorios, Antonio Sánchez Galindo, autorización para que yo entrevistara a Myriam en el reclusorio, le dijeron que tenía que consultar con la procuradora Adato Y la propia procuradora llamó luego a la embajada y dijo que ella tenía informes de que se quería realizar una conferencia de prensa con Myriam, no una entrevista individual, y que eso no era posible”
Finalmente, aclarado el malentendido, la Dirección General de Reclusorios autorizó la entrevista, para el viernes 18 “Pensé que había corrido con suerte, porque el propio ministro consejero Alvarado Pantoja y a la cónsul Ruby García Tobón les habían negado ver a Myriam el 4 de octubre, cuando acudieron al reclusorio Esperaron una hora y no los dejaron verla, sino hasta el día 11”
Castro Caycedo —que ha recibido entre 1970 y 1983 seis premios nacionales de periodismo, los más importantes de su país, además de tres galardones internacionales— acudió al Reclusorio Sur en compañía de un funcionario de la embajada de su país
“Vi a Myriam, pero no pude hablar con ella Además de nosotros, estaban presentes la subdirectora Jurídica del reclusorio, María del Carmen del Valle Rodríguez, la visitadora general de prisiones, Julia Sabido Ruiz, la directora del centro, Emma Mendoza y el jefe de prensa, Jorge Rocha Cuando les pedía que nos dejaran a solas, sólo Rocha salió”
En ese momento me informaron que el director general de Reclusorios, Sánchez Galindo, me mandaba pedir el favor, que me suplicaba que no entrevistara a Myriam Valencia Yo entendí que esa era una orden y no la entrevisté” comenta entonces Castro Caycedo