Al déficit existente, 6,500 camas menos
Los pobres, también sin hospitales
Fernando Ortega Pizarro
Primero fue el desastre Después vino el shock Ahora estamos viviendo la resaca del terremoto, que arrastra consigo consecuencias de todas clases
Los servicios de salud han quedado seriamente disminuidos y su falta implica tragedias, dramas humanos particulares y colectivos, consecuencias a largo plazo en la salud de muchos mexicanos Muchos otros quedaron sin empleo, sin lugar de trabajo o con trabajo en condiciones precarias Pero, además, el sismo sacó a flote muchas injusticias y situaciones ilegales en que se tenía a trabajadores, como a las costureras Y se plantean ahora problemas de indemnización que son graves
La administración de justicia —por la pérdida de expedientes— ha quedado trunca y lo estará por mucho tiempo En los juzgados habrá muchos problemas nuevos e inusitados Pero el terremoto descubrió también la cara siniestra de la justicia, sobre todo en las Procuradurías, como la tortura, las detenciones ilegales y los asesinatos de detenidos Los diputados priístas —menos uno— rechazaron la comparecencia en la Cámara de la procuradora Victoria Adato, para que explique la delincuencia judicial que quedó al descubierto
La vivienda, las escuelas, los servicios públicos y el agua son otros aspectos del drama Ciudad Guzmán quedó semidestruida y otros poblados de Jalisco, Michoacán y Guerrero fueron dañados con más o menos gravedad
El protagonista del terremoto, el hombre que sufrió sus consecuencias, cuenta su historia, lo que le pasó y lo que está viviendo Lo mismo obreros que maestros, amas de casa que enfermos, médicos que judiciales, enfermeras que diputados, comerciantes comunes que habitantes comunes que rentan casa, sacerdotes que cronistas de ciudades destruidas Muchos de ellos cuentan aquí sus historias
El pueblo se organizó espontáneamente para enfrentar el desastre Y quiere luchar para seguir organizado También cuentan su lucha La resaca del temblor Es lo que recogen los siguientes reportajes
Frente a los hospitales General y Juárez de la Secretaría de Salud, destruidos prácticamente por los sismos, centenares de menesterosos se preguntan cómo se van a curar ahora Hombres pálidos esperaban ser operados en estos días Mujeres enfermas carecen de tratamiento o lo han interrumpido Niños con el vientre inflamado por las infecciones, tendrán que aguantarse Una anciana pregunta por el doctor Martínez que —le informan— murió en los escombros del edificio de hospitalización del Juárez: “¿Y ahora qué hago? Me tenía que sacar un clavo de mi pierna, que ya no lo aguanto”
El colmo de las calamidades El terremoto destruyó el edificio de hospitalización de Juárez y las torres de Ginecología y de Residentes del General Decenas de pacientes de escasos recursos murieron, al igual que médicos, enfermeras, empleados y técnicos Se estiman en más de 1,200 las víctimas
Cerca de 2,500 personas eran atendidas diariamente en ambos hospitales Había en ellos 2,100 internos La falta de atención médica, desde siempre limitada, deja en estos días el campo abierto a las enfermedades típicas, amibiasis, desnutrición, polineuritis alcohólica, cardiopatía, reumática, dermatosis bacteriana, micosis profundas úlceras extensas e incapacitantes de piernas, cisticercosis cerebral
La cruel ironía: hospitales del sector salud y privados carecen ahora de los concentrados plaquetarios que se obtenían de la sangre de los familiares de los pacientes de los hospitales General y Juárez, y que, con eso, pagaban los servicios recibidos De acuerdo con los datos del Hospital General, las características socioeconómicas y culturales de las familias atendidas son: 1) períodos frecuentes de desocupación; 2) bajos salarios o ínfimos; 3) casi la mitad son analfabetos, bajo nivel de educación; 4) escolaridad mínima; 5) porcentajes altos de hijos menores de edad, 6) ocupaciones muy diversas y la mayoría no calificadas; 7) no tienen derecho o los han agotado para atenderse en medicina privada y dependen para ellos de las instituciones asistenciales de la SSA
Pero no sólo los menesterosos son los afectados Aunque en menor grado, pero no por eso menos importante, los derecho-habitantes del IMSS pierden la oportunidad de atenderse con el alto nivel de especialización alcanzado en el Centro Médico Nacional, que quedó inservible Sólo les queda el Hospital La Raza, cuyos servicios son de primera, pero insuficientes Igualmente, los burócratas perdieron los hospitales “1o de Octubre” y “Zaragoza”, dos de las cuatro instituciones más completas que tenía el ISSSTE para su servicio
En la ciudad de México quedaron dañados o inservibles 40 centros hospitalarios y de salud Oficialmente se perdieron 5,000 camas, pero el Círculo de Estudios Ismael Cosío Villegas considera que fueron 6,500 Las normas internacionales señalan que para una población como la del DF deben existir idealmente 51,000 camas, y como mínimo 30,000 Pero no llegan ni a 17,000 y todavía menos con las que se perdieron
El terremoto dio al traste con vitales instituciones de salud para los menesterosos, clase media y burócratas Pero el sismo también puso en evidencia los dispares servicios médicos que hay en la ciudad
Esto fue elocuente en el traslado de pacientes y sobrevivientes Los de los hospitales General y Juárez fueron enviados a hospitales privados, como Humana y Dalinde, a los de Salubridad, carentes de recursos, y a los de del ISSSTE Los burócratas encamados fueron trasladados a hospitales y clínicas del ISSSTE, pero no se dieron abasto, por lo que también fueron enviados a instituciones privadas Y los internos del IMSS se trasladaron sin problema a los hospitales del mismo sistema y les sobraron 2,000 camas; por razones desconocidas, estas camas no fueron utilizadas para atender a las víctimas del General, del Juárez y del ISSSTE
En el cuarto 427 del millonario Hospital Humana convalece la señora Aída Nieto de Rivas Fue rescatada de los restos del edificio de condominios de la esquina de Orizaba y San Luis Potosí Murieron sus tres hijos Tardaron nueve horas en sacarla de los escombros Allí intentó suicidarse cortándose las venas La llevaron a la Cruz Roja, donde le amputaron mal la pierna izquierda Fue trasladada al Hospital Humana Llegó trastornada Pedía que la dejaran morir Tenía alucinaciones Veía a sus hijos y los llamaba Padecía fuertes depresiones o gritaba como loca La psicóloga la empezó a tratar Sufrió con ella Después de varios días, recuperó aparentemente la tranquilidad Ahora esta sentada frente a la ventana de la lujosa habitación del Hospital Humana Deja salir de pronto una nueva preocupación: “Mi familia y yo queremos saber si nos van a cobrar la atención médica en este lugar No tenemos dinero Nos quedamos sin nada”
Es la incertidumbre de los usuarios de los contrastantes servicios de salud Los pacientes trasladados a otros centros se vieron sujetos a nuevos tratamientos, pues quedaron fuera de control de los médicos que los atendieron originalmente
Francisco Javier Martínez estuvo en la sección de Neumología del Hospital General Allí le practicaron una operación para evitar una intervención quirúrgica drástica en los pulmones Al pasar al Hospital Humana, los médicos decidieron el tratamiento radical Ahora el muchacho se encuentra en terapia intensiva prácticamente se le da por muerto Sus familiares hacen la misma pregunta: “¿Nos van a cobrar por este servicio?” Y se sienten incómodos
Con los hospitales públicos y privados saturados, los recursos materiales se agotan rápidamente De los heridos por la catástrofe —la cifra va de 2,000 a 3,000 afectados— muchos requerirán de prótesis El doctor Rafael Moreno Valle, reconocido traumatólogo, secretario de Salubridad de 1964 a 1968, considera que aproximadamente existen 600 lesionados graves que están o serán mutilados si no hay otro remedio
“Ningún país del mundo —explica— está preparado para estas desgracias Todo se tiene qué improvisar sobre la marcha en el caso de los mutilados, el problema se puede solucionar Afortunadamente, en México ya se fabrican prótesis de miembros inferiores en serie Sólo se tienen que adaptar los diferentes tamaños de las piernas Pero donde hay dificultades es en las prótesis superiores, que son más complicadas y sofisticadas Estas prótesis son de dos tipos: las estéticas y las funcionales Las primeras simplemente reproducen la forma de los brazos y las manos y las segunda tienen mecanismos simples, con ganchos, y complicados, con electrodos Las prótesis funcionales se importan de los Estados Unidos En virtud de que su costo es alto, es imposible adquirirlas Hay que ser realistas Sin embargo, dentro de sus limitaciones, el Sector Salud puede resolver el problema de los mutilados Se debe subsidiar a los pacientes de escasos recursos y cobrar a los que pueden pagar Hay organización para resolver esta tragedia
“Por supuesto —continúa—, los mutilados presentan problemas psicológicos muy severos Sin la atención del especialista podrían suicidarse Están traumados por varias razones: por la misma mutilación, por la angustia de haber quedado atrapados por varias horas; por la pérdida de familiares y por la pérdida del patrimonio”
Golpe tras golpe Sobre la conciencia de los familiares de los mutilados, heridos y fallecidos en los edificios médicos derribados por el temblor, pesa ya la sospecha creciente de que esas instalaciones estuvieron mal construidas
Donde las evidencias se multiplican es en el hospital Juárez, donde se cayó el edificio de hospitalizaciones que era el alma de esa institución El miércoles 2 de octubre, los trabajadores del hospital denunciaron que ese edificio, de 12 pisos, ya se habían dañado seriamente por el temblor de 1980 En ese tiempo, lo comunicaron inmediatamente a la subdirectora técnica administrativa del hospital, Guadalupe Gámez Se hizo un peritaje y el dictamen recomendó el desalojo del inmueble Las enfermeras se resistían a trabajar en un lugar tan inseguro El director del hospital, que desde entonces era Jesús Aguilar Rodríguez, prometió resolver el problema Pero al poco tiempo se decidió nada más remendarlo, sin resolver el endeble equilibrio del edificio Aun así, la remodelación tardó varios años En apoyo del director salió el que era entonces líder de la sección 15 del sindicato de la SSA, Pedro Ríos, quien aseguró que el edificio podía resistir cualquier sismo, pues era seguro Ahora que se cayó, el director Aguilar Rodríguez aseguró a los trabajadores que se iba a iniciar una investigación Por lo pronto, los ingenieros españoles que visitaron las instalaciones aseguraron que la varilla utilizada no era para hacer un hospital, sino para hacer departamentos
Al margen de este problema, la insensibilidad oficial con los afectados es patente Las trabajadoras Carmen Vargas y Carmen Vallejo informaron que las autoridades del hospital no están dispuestas a pagar indemnizaciones a los trabajadores eventuales fallecidos, pese a que muchos de ellos laboraron durante cinco años bajo contratos que eran renovados periódicamente Asimismo, no quieren pagar a los empleados que no checaron su tarjeta el día del terremoto Inclusive, aunque no se ha reconocido oficialmente, los cadáveres empiezan a desaparecer, con tal de no pagar las indemnizaciones “Los soldados, que están encargados de remover los escombros, trabajan con cuidado por las mañanas para rescatar los cuerpos, pero en las noches meten maquinaria pesada y, curiosamente, no aparece ningún cadáver Desde hace tiempo, por ejemplo, se esperaba la aparición del cuerpo del doctor Chávez, que estaba en el piso 10, y no lo han encontrado, pese a que ya van por el piso siete Los cadáveres pueden desaparecer fácilmente en los escombros que se llevan Es como si ya estuvieran enterrados”
El ocultamiento de muertos ocurrió también en el Centro Médico del IMSS Se festinó el hecho de la evacuación que se realizó en un tiempo récord de cuatro horas, sin víctimas, pero no se informó que por el temblor se cayó parte de los edificios de Cardiología y Neumología, y hasta la semana pasada se habían rescatado 23 cadáveres
Tragedia sobre la tragedia Los que se salvaron de la catástrofe esperan un futuro negro Inclusive, los recién nacidos que milagrosamente lograron sobrevivir entre los escombros de los edificios caídos de los hospitales General y Juárez Acapararon la atención de todo el mundo Son los superniños, se dijo La explicación de por qué sobrevivieron es apenas una hipótesis: los bebés se movieron poco y conservaron energías; el cemento y la ventilación entre las grietas crearon un ambiente de invernadero; las calderas y las explosiones de gas proporcionaron el calor que necesitaban; metabolizaron las grasas de sus cuerpos y se mantuvieron vivos hasta ocho y nueve días; eran niños sanos y con buen peso; el calor y el pelo de sus madres los protegieron
Los niños salvados fueron enviados al Hospital Infantil Llegaron 56 y ahora sólo quedan 13 El resto fue recogido por sus familiares La doctora Dina Villanueva, jefa de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, explicó que los pequeñitos llegaron enfermos, con heridas, infectadas en la cabeza, piernas y espalda, con desequilibrios hidroelectrolíticos y luxaciones en las caderas Una vez que se recuperen clínicamente, habrá que atender las secuelas psíquicas “Estuvieron durante un tiempo prolongado en estado de stress Su conducta puede quedar afectada Posiblemente sean niños que tengan problemas de aprendizaje o de habla o de audición Son niños que perdieron a su mamá e, inclusive, no tienen padre El ambiente los puede afectar Por eso, los psicólogos orientan a los familiares que se van a quedar con los niños, porque hay casos, por ejemplo el de una niña, cuyo único familiar es una abuela desconcertada porque desconocía que su hija, muerta en el derrumbe, estaba embarazada”
Los superniños eran hijos de madres humildes “En la Unidad de Cuidados Intensivos —continúa la doctora— atendemos a los infantes sin importarnos su procedencia social A nosotros nos interesa resolver problemas de salud Muy aparte, cuando hemos cumplido nuestro trabajo y estamos en nuestras casas, analizamos la importancia social de nuestro trabajo Por mi parte, me siento defraudada, porque me doy cuenta que nuestro esfuerzo de uno o dos meses se pierde, porque las injustas condiciones socioeconómicas regresan a los niños a los hospitales
“Quizá el drama sea más acentuado en los niños de ocho y nueve años, enfermos de tuberculosis por hambre, porque los recién nacidos inician una vida y los otros han pasado varios años de sufrimiento Nosotros tratamos de que estas situaciones no se repitan, orientando a las familias sobre los hábitos alimenticios y de higiene Pero las condiciones socioeconómicas no cambian y empeoran Y si ahora no se tiene cuidado, los mal llamados superniños seguirán el mismo camino de pobreza Pero esto ya se ha dicho muchas veces Las cosas no cambian Es defraudante esta situación”








