ACUSADOS SIN BASES

ACUSADOS SIN BASES
Señor director:
Mucho le agradecería publicar en “Palabra de Lector”, la siguiente carta, que envié al gobernador de Guerrero Alejandro Cervantes Delgado el 29 de mayo último
Por segunda ocasión, me permito distraerle de sus múltiples ocupaciones para plantearle lo siguiente:
A mediados del año pasado, le hice llegar un documento, en el que por un lado explicaba mi situación ante los hechos violentos del 15 de noviembre de 1983 en Acapulco y, por el otro, las irregularidades del ministerio público al integrar la averiguación, así como la parcialidad del juez al dictar la orden de aprehensión en mi contra, sin contar con los suficientes elementos; por último, solicitaba a su régimen el cese a la persecución en mi contra y consecuentemente la solución definitiva del problema, a efecto de ejercer mis derechos ciudadanos, hoy coartados por la persecución
En esta ocasión señor gobernador, reitero que soy totalmente inocente de los delitos que se me imputan, pues ni siquiera estuve en el lugar donde sucedieron los citados hechos violentos; según consta en el expediente, tres policías preventivos son los únicos testigos de cargo, quienes en su primera comparecencia ante el C Juez que lleva el asunto, el día de los hechos no me señalaron, pero tres días después, el 18 de noviembre, en una supuesta comparecencia, afirmaron haberme visto en el lugar de los hechos, pero esas afirmaciones nunca fueron ratificadas ante el Juez, por lo que jurídicamente carecen de valor probatorio
Señor gobernador, lo que a continuación voy a exponer me favorece contundentemente Como es sabido, el 25 de abril del año en curso, la Sala Penal del H Tribunal Superior de Justicia del Estado, resolvió favorablemente la apelación interpuesta por los CC Darvy Batallar Gómez, Rosa Ma Gómez Saavedra, Eliana García Lagunas, Marco Antonio López García y Wulfrano Pineda Abonza contra la sentencia dictada por el C Juez Tercero de lo Penal del distrito de Tabarez Dicho tribunal absolvió a todos los acusados, ordenando su inmediata libertad A todas luces resulta ilógico, que si el más alto tribunal de Justicia en nuestro estado, consideró injusta la sentencia dictada por el citado Juez, es improcedente e injusto que se siga manteniendo persecución en mi contra, en virtud de que los elementos que motivaron al C Juez para dictar la orden de aprehensión en mi contra, fueron los mismos que lo motivaron para dictar la formal prisión de los universitarios antes citados, hoy absueltos por el Tribunal Superior de Justicia del Estado
Atentamente,
Juan García Costilla