Por un solo santo
Francisco Ponce
Ahora sí cundió el pánico; pero en serio
Alarmados, muchos batalladores del heroico pasado deportivo nacional y aquellos que arribaron recientemente en corceles, animados aún por la esperanza de ser dirigentes deportivos en el edén tradicional, sienten que el Consejo Nacional del Deporte (CND), con todo el peso legal de su secretario, don José Luis Buerba, se les ha venido encima
Claro; no es fácil hacerse a la idea de tener que dejar el bello jardín y suspirarle después como a un paraíso perdido
Sin embargo, ante lo aterrador que resulta volver a la realidad —una realidad aparte ha sido característica de nuestro deporte—, se asumen las primeras decisiones para reorientar la cultura física y el deporte
Hasta ahora, en ese paradisíaco lugar costumbrista, los dos principales organismos privados —la Confederación Deportiva Mexicana y el Comité Olímpico Mexicano— establecieron límites territoriales, enclaves para manejar el deporte a su manera, bajo el subsidio del gobierno
Pero ahora está dada ya la decisión de otorgar vigencia al CND, órgano de consulta de la SEP, integrado principalmente por representantes de todos los estados del país, cuyo objetivo principal, de acuerdo con el decreto presidencial publicado el 14 de mayo de 1981, es propiciar la coordinación de las actividades deportivas nacionales Sus dos funciones primarias son elaborar propuestas técnicas para integrar y coordinar (La SEP, desde su Dirección General de Desarrollo del Deporte, dependiente de la Subsecretaría), a dependencias, instituciones y organismos públicos y privados que realicen actividades deportivas, y de “presentar recomendaciones para la racionalización del uso y destino de los recursos que requiere el desarrollo del deporte”
Es decir, lo que tanto nos falta a los mexicanos en tantas áreas; orden, por favor, y rectitud en el trabajo sin dispendio económico
No hay, por lo tanto, nada qué temer
Se trata de regresar, no de involucionar, al principio, ejemplificador: cuando no había discrepancias básicas en nuestro deporte porque el ingeniero José Jesús Clark Flores, con un solo criterio, dirigió y proyectó el deporte como nadie hasta ahora, con el apoyo de uno de los más expertos sobrevivientes: Guillermo Montoya Sánchez
Clark supo desarrollar la fórmula: programar, coordinar y financiar a CODEME y COM, los cuales acataban las disposiciones que a través del funcionario dictaba el gobierno
Y hasta fue posible organizar los Juegos de la XIX Olimpiada
Y de alguna manera nuestra sociedad deportiva ha cambiado, y mucho
Y ya no se valdrá el cadaquienparasusanto
Se trata de procurar todos los esfuerzos hacia más y más número de atletas, de jóvenes deportistas Y para ello es necesaria una rectoría deportiva nacional
Es preciso acabar con los paraísos perdidos
Y con los afrodisíacos banquetes en el edén anterior
Unidad, coordinación, programas de a deveras, fuertes alicientes económicos y, principalmente, trabajo intenso
Por ello, no hay nada qué temer








