Una auditoría lo descubrió; la empresa prefirió “negociar”

Una auditoría lo descubrió; la empresa prefirió “negociar”
Barragán Camacho defraudó a Pemex con supuestas compras a una empresa fantasma
Francisco Ortiz Pinchetti
Cuando el presidente Miguel de la Madrid Hurtado puso al sindicato petrolero como “modelo de honestidad”, el 4 de julio pasado, habían transcurrido ya más de cinco meses desde que Petróleos Mexicanos descubrió un fraude en su contra cometido por el líder nacional Salvador Barragán Camacho
Y Pemex lo encubrió:
En enero de este año, una auditoría de la empresa comprobó que el secretario general del Comité Ejecutivo General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) estaba personal y directamente involucrado en hechos “tipificados como fraude” en contra de Pemex
Sin embargo, la empresa no consignó esos hechos ante las autoridades competentes Optó por una “negociación” privada con el propio STPRM
Barragán Camacho y otros funcionarios sindicales “coludidos” con él, autorizaron supuestas compras de enseres deportivos y musicales por 16 millones de pesos, con cargo a Pemex, a una empresa inexistente
Del asunto se enteraron, cuando menos, los siguientes funcionarios de Pemex: Roberto Morales Martínez, subdirector Técnico Administrativo; Francisco Arellano-Belloc T, gerente de Servicios Sociales; Juan Manuel Marquín Torroja, gerente de Planeación, Evaluación y Estudios Especiales; Iván Espinosa Díaz Barreiro, gerente interino de Servicios Sociales, y Virgilio Botella Medina, subgerente de Rama Administrativa de Servicios Sociales
El expediente estaba totalmente integrado a más tardar el 8 de febrero de 1984
Las supuestas compras de enseres deportivos y musicales a la empresa fantasma “Abastecedora Deportiva del Angel”, fueron realizadas durante 1983 y amparadas por 51 facturas De ellas, 40 involucran a Barragán Camacho Otras dos, a Héctor Valladares Torres, secretario general de la sección 34 del STPRM, y una más a Wilfrido Martínez Gómez, secretario del Interior del Comité Ejecutivo General del STPRM
Pemex supo, por “opinión de la Gerencia Jurídica”, que el caso “se tipifica como fraude contra Petróleos Mexicanos” y que “de ser consignado este hecho ante las autoridades competentes, se iniciaría un juicio por oficio, involucrando a todas las personas que participaron en el asunto, con las implicaciones consecuentes”
No fue consignado ante las autoridades competentes No hasta ahora, ocho meses después En cambio, se propuso una “negociación” con el STPRM, el 27 de marzo de 1984: devolución inmediata del dinero pagado, suspensión del trámite de facturas en proceso y cancelación de ese tipo de procedimiento
O sea, borrón y cuenta nueva
Pormenores de este asunto constan en documentos internos de Pemex que tiene Proceso
FRAUDE “DEPORTIVO”
Las “conclusiones de la Auditoría e Investigación” sobre este asunto, permiten reconstruir la historia del caso
La cláusula 180 del Contrato Colectivo de Trabajo Pemex-STPRM establece que la empresa, a través de su Gerencia de Servicios Sociales, realizará adquisiciones de enseres deportivos y musicales para entregar en especie esos materiales, como prestación social, a las secciones locales o al Comité Ejecutivo General del Sindicato
Esas compras, establece el documento, deben hacerse en apego a las disposiciones federales en la materia, con proveedores registrados en el padrón respectivo de la Secretaría de Programación y Presupuesto y de Pemex y mediante concurso
Pues bien, “en forma anómala, el Comité Ejecutivo General del STPRM solicitó a la gerencia mencionada tramitar el pago de Pemex al proveedor de supuestas compras y entregas de artículos deportivos y musicales diversos, con proveedores a su elección, ajenos al padrón de la SPP y de Pemex”
En esos casos, “en apego a los oficios petitorios de las secciones locales y el Comité Ejecutivo General del STPRM, la gerencia tramitó el pago correspondiente ante la subdirección de Finanzas, anexando la(s) factura(s) del proveedor proporcionadas por el STPRM Sobre éstas, las respectivas secciones sindicales precisaron haber recibido la mercancía, aunque existen casos de firmantes que niegan haber recibido la misma”
Según las propias conclusiones de la Auditoría e Investigación, durante 1983 una de las principales compañías proveedoras del STPRM fue “Abastecedora Deportiva del Angel” A ésta se le pagaron 58 millones de pesos y, “por acuerdo superior”, se detuvo el trámite de otros 99 millones de pesos, que amparan diversas facturas por equipos deportivos, así como 300,000 pesos más por instrumentos musicales
Se enlistan, en seguida, las principales irregularidades detectadas por la auditoría de Pemex:
—Las adquisiciones mencionadas, “efectuadas por funcionarios del STPRM, se llevaron a cabo con cargo a Pemex, por personas que no están facultadas para ello”
—Abastecedora Deportiva del Angel, proveedora del STPRM (“entre otros”) no está registrado en el Padrón de Proveedores de la SPP ni de Pemex
—En los trámites respectivos, “no se observaron las disposiciones federales y los lineamientos institucionales en materia de adquisiciones”
—Las facturas referidas enviadas al amparo de requerimientos oficiales del STPRM a Pemex, presentan también diversas irregularidades
Irregularidades que también se enlistan:
—No existe correlación entre los números de folio y las fechas
—Los precios de los mismos artículos son diferentes en diversas facturas de la misma fecha
—El registro del proveedor “Abastecedora Deportiva del Angel” ante la Cámara de Comercio, corresponde a otra empresa totalmente ajena, denominada “Argaes Representaciones”, sin ningún nexo con la primera
—La Secretaría de Hacienda y Crédito Público constató que “Abastecedora Deportiva del Angel”, causante mayor por su volumen de operación comercial, no se encuentra registrada así
—El Registro Federal de Causantes que se utiliza en las facturas es falso
—La dirección consignada en las facturas como domicilio social de la empresa corresponde a una casa habitación, donde no existe capacidad de fabricación comercial o de almacenamiento de ninguna especie
En suma, una auténtica empresa fantasma
Las conclusiones a que llegó la auditoría y que el documento recoge son claras y contundentes Rezan así, textualmente:
“1_ En opinión de la Gerencia Jurídica, el caso se tipifica entre fraude en contra de Petróleos Mexicanos De ser consignado este hecho ante las autoridades competentes, se iniciaría un juicio por oficio, involucrando a todas las personas que participan en el asunto, con las implicaciones consecuentes”
“2- El asunto global se compone de 51 instancias De éstas, 40 involucran al secretario general del Comité Ejecutivo General del STPRM, tres de ellas con su firma personal, el resto por poder En igual caso se encuentran dos firmadas por el señor Héctor Valladares Torres y una por el señor Wilfrido Martínez Gómez”
En otro documento (“Bases para el planteamiento del caso de Abastecedora Deportiva del Angel ante el STPRM”), se reitera y precisa que “40 facturas, por 12 millones de pesos aproximadamente, involucran al secretario general del Comité Ejecutivo General” y que 12 secciones del STPRM están coludidas”
No hay duda, pues, sobre la responsabilidad del dirigente nacional del STPRM, senador de la República y “leal colaborador” de Joaquín Hernández Galicia, La Quina, según calificación del órgano oficial del Sindicato, Animo: Salvador Barragán Camacho
Pero la empresa paraestatal afectada nada hizo en su contra, seguramente en atención a las “implicaciones consecuentes”
PATRIOTISMO ACRISOLADO
En lugar de actuar conforme a las leyes, la empresa buscó una “negociación” privada para solucionar el asunto
“Consideramos recomendable —señalar al gerente de Servicios Sociales en sus “Bases para el planteamiento del caso”— que se solicite al STPRM la devolución inmediata de las sumas pagadas, la suspensión definitiva de este tipo de gestiones (por parte del STPRM) y la aceptación de un procedimiento institucional que evite y corrija, a satisfacción de Pemex, este tipo de casos en lo sucesivo”
El propio Arellano-Belloc envió el 8 de febrero de 1984 al subdirector Técnico Administrativo de Pemex, Morales Martínez, el oficio GSS/129/84 En él hace evidente el propósito de una “negociación” con el STPRM, para la cual anexa “las bases en que podría fincarse el planteamiento de la empresa”
Casi dos meses después, el 4 de abril, —pasada apenas la celebración de la nacionalización petrolera— se entregó al STPRM la documentación completa sobre el caso: conclusiones de la auditoría e investigación, análisis global, “resumen de las personas del STPRM que supuestamente recibieron la mercancía”, monto de las facturas “firmadas personalmente por altos funcionarios del STPRM”, anomalías en la facturación, copia de las 51 facturas de “Abastecedora Deportiva del Angel” y copia de 21 oficios del STPRM
Las facturas tienen fechas que van del 10 de junio al 9 de diciembre de 1983 Los oficios del STPRM, en los que se solicita, a Pemex el pago de esas facturas, están fechados entre el 25 de febrero y el 12 de diciembre de 1983
La documentación enlistada fue recibida por el secretario de Previsión Social del Comité Ejecutivo General del STPRM, Guillermo Duffo Martínez —con constancia firmada— el 4 de abril de 1984
Ese mismo día, Arellano-Belloc informó a Morales Martínez (oficio GSS/235/84):
“El día de hoy, en apego a sus instrucciones, se entregó en mano al señor Guillermo Duffo Martínez, secretario de Previsión Social del Comité Ejecutivo General del STPRM, en representación del secretario general nacional del mismo sindicato (Barragán Camacho) una carpeta que contiene la documentación completa sobre el asunto citado al rubro (Caso Abastecedora Deportiva del Angel-STPRM)”
El gerente de Servicios Sociales gira copias de ese oficio a los gerentes de Planeación, Evaluación y Estudios Especiales y de Servicios Sociales y al subgerente de Rama Administrativa de su área
Otros oficios sobre este caso que involucra a Barragán Camacho llevan los números GSS/337/83, GSS/014/84 y GSS/018/84
Mario Ramón Beteta, director general de Pemex, debió ser oportuna y debidamente informado de este asunto por sus subordinados No lo pareció, sin embargo, cuando cuatro meses después, el 27 de mayo pasado, habló ante miles de petroleros reunidos en el Centro de Convenciones del STPRM en Ciudad Madero y, por supuesto, frente a Barragán Camacho y La Quina
Dijo Beteta:
“Así como los cuerpos directivos de la empresa reafirmamos nuestra decisión innovadora, así también al interior de la organización sindical que los agrupa se aprecian, igualmente, cambios cualitativos significativos Y no podría ser de otra manera La vieja tradición de lucha nacionalista, revolucionaria y humanista del STPRM ha fortalecido al núcleo político y la base ideológica de integrantes y dirigentes”
Y dijo también Beteta:
“Siempre atentos al acontecer nacional y apoyados en su patriotismo acrisolado (sic), los dirigentes del sindicato, encabezados por Joaquín Hernández Galicia y Salvador Barragán Camacho, han comprendido la necesidad de apoyar sin reservas la política de Miguel de la Madrid e irradiar esa política a las bases, a ustedes amigos trabajadores, para convencerlos de los imperativos del cambio como condición para hacer de nuestro país una patria más justa”