El PAN, estrella y villano de la XII asamblea
El PRI sepultó las esperanzas de renovación en una lluvia de autoelogios
Elías Chávez
En menos de dos horas, el desengaño:
“No queremos un partido nuevo ”
Atrás quedaban las expectativas de unos 12 millones de priístas que, durante más de cuatro meses, en 38,545 asambleas —seccionales, municipales, distritales, estatales— se habían esperanzado en renovar al PRI, en esa su XII asamblea nacional
Y Adolfo Lugo Verduzco, ratificado —jueves 23— en la presidencia del PRI conforme al añejo estilo del dedazo, explicaba:
“Los priístas no estamos a la búsqueda de un partido nuevo Queremos un partido mejor Estamos empeñados en mantenernos en el partido histórico de la Revolución Mexicana”
Esa sería la tónica: remendar en vez de renovar al PRI, “organización perfecta pero vacía”, según definición de un dirigente que desde el estrado observaba el puntual funcionamiento de la gran maquinaria:
Porras, discursos y aplausos de casi 6,000 priístas congregados en el Auditorio Nacional funcionaban perfectamente, en un engranaje lubricado por la suerte: el hecho de que el PAN, alentado por la Fundación Heritage —que “desea ver un juego de partidos más amplio en México”—, participó en la convención nacional del Partido Republicano de los Estados Unidos
Esa “asechanza panista “salvaba a la asamblea del PRI y unificaba monolíticamente todos los priístas, aunque atrás quedaran sus esperanzas renovadoras:
Y Lugo Verduzco aprovechaba la oportunidad:
“México no regresará a los esquemas políticos del siglo XIX Para salvar a la nación de partidos entreguistas, los mexicanos con vocación nacionalista, encabezados por el presidente Benito Juárez, dieron y ganaron una batalla ejemplar y definitiva El poder revolucionario continuará enraizado en la voluntad soberana del pueblo Una y otra vez volveremos a derrotar a los entreguistas y a los enemigos de México Las soluciones a los problemas de México están en México y son responsabilidad exclusiva de los mexicanos, sin interferencias externas de ningún signo”
Por ese tenor siguieron casi todos, desde el primer orador, Efraín Zúñiga Galeana (CNC), hasta Miguel González Avelar, líder del Senado Y era que además del PAN, del Partido Republicano y de la Fundación Heritage, también Jack Anderson y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos contribuían a la buena suerte del PRI para salvar su asamblea:
Apenas tres días antes, Anderson había publicado, en el Washington Post, un “informe confidencial” de la CIA, preparado para el presidente Reagan, en el que se afirma que “el partido casi monolítico que ha dominado a México por más de medio siglo, el PRI, empieza a tener miedo” Y luego de analizar las “perspectivas de inestabilidad en México” y de detallar procesos electorales en los que tuvo “asombroso éxito” el PAN, la CIA —según Anderson— “se encuentra preocupada porque la situación (en México) podría llevar a una revolución de derecha o de izquierda”
Y ante esta “asechanza del panismo aliado con el imperialismo”, los priístas se unificaban, su asamblea se salvaba y Efraín Zúñiga provocaba aplausos con sus negativas:
“Los aislados, transitorios y accidentales triunfos de la reacción no nos colocan a la defensiva No es cierto que los accidentales triunfos de la reacción proimperialista y al servicio de terratenientes y de exbanqueros, no es verdad que los triunfos accidentales en Durango o en Chihuahua nos colocan a nosotros en una situación de temor Por el contrario, somos un partido revolucionario que avanza hacia adelante, a la victoria Los exbanqueros, los terratenientes, los de la oposición reaccionaria, no pueden juzgarnos porque desde 1910 perdieron la revolución El PRI no es la visión de los vencidos, sino al contrario, aquí estamos, como siempre, los vencedores”
Inclusive, los representantes del sector obrero, que previamente a la asamblea habían sido los más radicales en sus exigencias de renovar al PRI, ahora se alineaban y seguían la corriente:
“Nuestro partido se nutre de la ideología de la Revolución Mexicana, en donde encuentra origen y destino Por ello somos profundamente nacionalistas y revolucionarios, porque creemos y nos comprometemos con un México independiente y soberano, capaz de construir por sí mismo su destino”, decía el senador José Ramírez Gamero, secretario de acción política de la CTM
A su vez, González Avelar exigía “a otros partidos que, en acatamiento de las leyes y por la lealtad que todos debemos a México, se mantengan ajenos a consignas o intereses del exterior Es cuestión nacional no permitir que, por sus ambiciones oportunistas, minorías desnacionalizadas busquen injerencias extranjeras”
Por supuesto, la asamblea nacional priísta no podía limitarse a condenar la asechanza panista Aunque fuera en parte, había que cumplir las expectativas de su asamblea de lujo, a la que asistían los gobernadores de todos los estados de la República, casi todos los expresidentes del partido —excepto Carlos Sansores Pérez, que está enfermo— y, en suma, los más importantes miembros de la llamada “clase política mexicana” Una de las mayores presencias era la de Javier García Paniagua —casi esbelto, rejuvenecido y sonriente—, que reaparecía públicamente, después de casi dos años, como para apuntalar la “unidad priísta”
Sorpresa fue también la designación de una mujer, la diputada Irma Cué de Duarte, como secretaria general del PRI, en sustitución de Francisco Luna Kan, quien ya ni siquiera se presentó a la asamblea Incorporada hace tres años a las actividades partidistas, la diputada Cué contestó, el año pasado, el primer informe del presidente Miguel de la Madrid Y no obstante el feminismo en boga, la ahora secretaria general del PRI no se atrevió a feminizar el título de la distinción “Hombre Indo-Americano 1984”, que este año le otorgó la asociación llamada “El Hombre, AC” Sea como sea, ahora la apodan “la Ferraro mexicana”, y muchos suponen que será la segunda gobernadora que habrá en el país —después de Griselda Alvarez, en Colima—, cuando Agustín Acosta Lagunes deje el gobierno de Veracruz
Fiel a la costumbre de adaptarse a la ideología del Presidente en turno, el PRI reformó su Declaración de Principios para incorporar conceptos que Miguel de la Madrid ha venido expresando desde que era candidato a la Presidencia Así, por ejemplo, suprimió el concepto de “democracia social” por el de “nacionalismo revolucionario”; el de “nueva sociedad” por el de “sociedad libre e igualitaria” Y en cuanto al de “partido de los trabajadores”, concepto por el que tanto luchó la CTM y que provocó enfrentamientos y polémicas en 1978, en la IX asamblea nacional, el PRI lo hizo a un lado y asumió un compromiso menos drástico: el de “defender los intereses y los derechos de las clases y capas laborantes”
Para tranquilizar a patrones y a trabajadores, la nueva Declaración de Principios advierte que “el Estado Mexicano no existe para que alguna de las clases sociales pueda oprimir a las demás ni sobreponerse a la nación” Y aunque condena la “pretensión de erigir un llamado poder económico o de cualquier otra naturaleza frente al poder constitucional legítimo”, consagra el sistema de economía mixta y el derecho a la propiedad privada
Un nuevo concepto que se incorpora a los principios del PRI es el de “seguridad nacional”, cuya finalidad es “preservar la identidad y el desarrollo integral del país, como instrumento para garantizar el orden interno, fundado en la vigencia de la Constitución y el Estado de Derecho que de ella emana” Al respecto, el PRI afirma que “las fuerzas armadas contribuyen eficazmente a la seguridad nacional” y que sus integrantes “son parte inseparable del pueblo, están ligadas por lazos indisolubles a las aspiraciones populares de bienestar, libertad, justicia e independencia”
En cuanto a la corrupción, “el partido condena toda falta de probidad y asume el deber de organizar al pueblo en la lucha contra la corrupción donde quiera que se manifieste” Para lograr esto, el PRI retrocede casi 20 años e incorpora en sus estatutos la Comisión Nacional de Honor y Justicia, similar a la que en 1965 creó Carlos A Madrazo, en la IV asamblea nacional Su función será la de “sancionar políticamente a los miembros del partido que se desentienden de sus compromisos” y para “aplicar correctivos a los que fallan o defeccionan” Cabe recordar que hace cuatro meses un priísta distinguido, Víctor Manzanilla Schaffer, demandó (Proceso 388) que el expresidente José López Portillo, previo juicio político, sea expulsado, del PRI Lo cierto es que el PRI jamás ha sancionado —y menos expulsado— a ningún priísta, aunque éste se encuentre sometido a juicio penal, como Jorge Díaz Serrano o Miguel Lerma Candelaria
En contrapartida, esa misma comisión premiará a los priístas que, “por su relevancia militante, se hagan acreedores cada años a la presea `Al Mérito Revolucionario’, y conferirá, además, “notas laudatorias de reconocimiento a las tareas más destacadas de los militantes del partido”
Madracista sin Madrazo, el PRI revive ahora otra forma malograda en 1965: la de seleccionar, mediante voto secreto y directo, a sus candidatos a presidentes municipales Pero sólo a ellos Los candidatos a diputados, a senadores, a gobernadores y a Presidente de la República, seguirán siendo postulados mediante el método tradicional
Antes de la asamblea, la gran expectativa era la de si el PRI podía lograr autonomía, aunque fuera mínima, ante el Presidente de la República Pero no Claro quedó que el “guía superior” del partido sigue y seguirá siendo el jefe del Ejecutivo
El único que se atrevió, tibiamente, a hablar de la renovación de la vida política nacional, fue el líder de la Cámara de Diputados Humberto Lugo Gil Mas optimista que crítico, dijo:
“Que no se engañen ni antagonistas ni teorizantes precipitados La capacidad reformadora del partido, de sus organizaciones de masas y de sus militantes no ha llegado a su fin Con esta asamblea recobra nuevos ímpetus y abre el paso a una nueva etapa de la nación Porque la renovación del PRI entraña la renovación de la vida política nacional”
Mientras esa renovación llega, el presidente Miguel de la Madrid clausuró el sábado la asamblea de un PRI a su imagen y semejanza








