MEDIAS VERDADES EN PAZ
En efecto, señor Octavio Paz, es posible que la Unión Soviética y Cuba no sean precisamente paraísos de la libertad de expresión Y también es posible, como usted dijo, que el totalitarismo (dijo animal) sea un monstruo al que hay que investigar y tratar de entender
Me parece justa su querella en cuanto artista independiente que pretende manifestarse y disentir También es cierto que la crítica constituye uno de los pilares fundamentales de la democracia
También tendremos que aceptar que los partidos políticos de izquierda en México son dogmáticos
Señor Octavio Paz, yo no soy ni comunista ni siquiera me puedo llamar izquierdista Soy como usted, un ciudadano que se preocupa por la crítica, pero lo dicho por usted desde la tribuna de Televisa el día 22 de marzo, es muy significativo ya que es el canal con más auditorio de toda Latinoamérica Pues si hemos de ser críticos y honestos, señor Paz, usted dijo sólo la mitad de la verdad, ya que al hablar de los Estados Unidos lo hizo en tono suave y benévolo Dicho aquí en Televisa, su postura no es crítica, señor Paz, sino tendenciosa, pues si en efecto en los países llamados socialistas hay un control ideológico y un grado menor de disidencia, también hay que decir que en este paraíso de libertad donde usted tiene la posibilidad de disentir el porcentaje enorme de la población no lo hace porque carece de los medios culturales, intelectuales y hasta nutricionales para hacerlo, pues en su mente no existe más que una sola meta que es comer
Tampoco dijo usted que las necesidades elementales del ser humano como la salud, la alimentación, la vivienda y el vestido en esos países, han sido cubiertas, y que probablemente esa mayoría no disiente pero vive con dignidad y no como robots o esclavos, como se pretende, y que la mayoría de este lado del mundo libre, ni disiente ni come, pues no tiene voz sino para buscar el pan de sus hijos Es probable que esa enorme mayoría de niños en Cuba estén siendo adoctrinados hacia esa ideología, pero esos niños existen, señor Paz, juegan, comen, visten y ríen; aunque usted no lo crea, son felices, pues no los acecha la enfermedad y la muerte como a los miles y miles de niños que mueren cada año en nuestro territorio a causa de enfermedades que deberían de haber sido erradicadas hace años y por desnutrición; y no hablar de los otros niños, los muertos en vida, víctimas de las drogas, la ignorancia y la explotación
Quizá Cuba o Rusia no sean modelos a seguir, pero tampoco los Estados Unidos, porque la verdad sea dicha, ahí dejan o permiten disentir a los de adentro, pero no a los de afuera, y si no, que le pregunten a Nicaragua
No se puede decir la verdad completa si usted no nombra, junto a Cuba, a Puerto Rico, junto a Polonia, a El Salvador o Nicaragua y junto a Afganistán a Guatemala, Honduras y Chile
Probablemente no sean justos los países con regímenes socialistas, pero la otra mitad, señor, tampoco lo es, pues no puede ser justo que junto a la riqueza insultante coexista la miseria más terrible Tampoco puede ser justo que mientras en unos países se tire y se destruya la comida por exceso de producción, en otros, la gente (que tampoco disiente) se muera de hambre en aras del libre comercio y de precios y competencia de mercado Y cuando digo “morirse de hambre”, no estoy utilizando una alegoría, sino que es una realidad
También le faltó decir, señor Paz, que en los “países libres” se es libre de usar el chantaje del hambre en los países de alrededor si no aceptan imposiciones de comercio
Y dicho sea de paso, no sé si le parezca a usted muy justo que un boxeador o un grupo de seudoartistas infantiles ganen en una presentación, millones de dólares que ya quisiera tener como presupuesto un estado de nuestra república
También le faltó decir que la totalitarista Cuba tiene el índice más bajo de desnutrición y mortalidad infantil de Latinoamérica, según cifras publicadas por la Organización Mundial de la Salud Y que también ha erradicado casi en su totalidad, enfermedades que durante siglos no han podido erradicarse en la mayoría de los países del mundo, y que esas enfermedades, aún en el paraíso de los Estados Unidos, van en aumento
También le faltó decir que el más alto índice de alcoholismo, prostitución y enfermedades venéreas, se da en los Estados Unidos, y precisamente entre jovencitas de 14 a 18 años
En fin, señor Paz, con todo el respeto que merece usted como pensador, quiero decirle que no se puede ser crítico a medias, porque recuerde usted, que decir medias verdades, es también equivalente a decir medias mentiras
Atentamente
Dr Luis Valverde G
México, DF








