Ni Lugo Verduzco ni Lugo Gil los pueden parar

Ni Lugo Verduzco ni Lugo Gil los pueden parar
Los obispos desafían la ley y se niegan a callar
Carlos Fazio
La cíclica crisis Iglesia-Estado cerró un nuevo círculo La ocasión y el lugar no podían ser más propicios: el 21 de marzo, día del CLXXVIII aniversario del natalicio de Benito Juárez, en el Hemiciclo al prócer El presidente de la Comisión Permanente del Congreso, Humberto Lugo Gil, dio la puntilla:
“La ley suprema no permite disputas políticas encubiertas en cuestiones religiosas Ni permite tampoco intervención de los ministros de los cultos en la política El gobierno no está en disputa con los creyentes”
La polémica había sido apenas reavivada a fines de febrero último por el cardenal brasileño Agnelo Rossi cuando, en presencia del delegado apostólico Jerónimo Prigione, sugirió la reanudación de relaciones diplomáticas entre México y El Vaticano
Pero el nuevo empuje de la ofensiva eclesial se había iniciado en diciembre de 1983 Entonces, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) hizo una propuesta concreta Pidió la derogación de las leyes que afectan los derechos de los religiosos: los artículos 3o y 130 constitucionales
Es la vieja historia que se inició después de concluido el llamado conflicto religioso (1926-1929), sellado con un peculiar pacto en las relaciones entre el clero y la autoridad civil
Fue en los años veinte cuando el arzobispo Mora y del Río desató el conflicto con aquella declaración contra la Constitución del 17, que proclama un Estado laíco que no reconoce a “esas instituciones llamadas iglesias” y que impone el laicismo en la educación pública
Recordaba Francisco Martínez de la Vega (Siempre! No 1601) que los “cristeros” lucharon para que se quitara de la Constitución ese laicismo Después de tres años de guerra, el presidente Emilio Portes Gil, el sucesor de Calles, llegó a un acuerdo con la jerarquía católica Esta aceptó que el gobierno dejara intactos los textos legales, a condición de que no ejerciera presión ni vigilancia para su cumplimiento El clero, por su parte, no hablaría más de los daños que a su juicio causa el laicismo del Estado mexicano
Pero el statu que hace tiempo que se cimbra frente a las posiciones retadoras del clero La iglesia camina por el filo de una navaja Las acusaciones se suceden en crisis cíclicas: los obispos opinan a diario en materia electoral; aconsejan a sus rebaños a votar por el PAN; los sacerdotes reclaman su derecho a votar y ser votados; se pronuncian cada vez con más insistencia en pro de la reanudación de relaciones Iglesia-Estado
No son actitudes gratuitas Reflexiones pastorales de los obispos, hechas documentos y declaraciones, las apoyan
El 15 de diciembre de 1983, el obispo de Zamora, José Esaúl Robles, emitía su mensaje “Renacer de la fe ciudadana”, acerca de las elecciones para presidente municipal en esa ciudad Elípticamente se refirió a un fraude electoral del PRI
Dice el mensaje: “Por desgracia, según en voz común, la historia se repitió: en lugar de competir con lealtad ciudadana, se pretendió destruir al adversario político mediante el ataque personal, la difamación y violencia () Más aún, todo el mundo se dio cuenta de que el primer cómputo hecho con testificación notarial no favoreció al partido oficial Nadie esperaba pues, que más tarde se dieran otras versiones Se violó así, una vez más, el derecho fundamental que tienen todos los ciudadanos a participar efectivamente en la vida de la comunidad”
El obispo hizo un “enjuiciamiento moral”, “fuera de toda posición partidista”: se violaron los derechos fundamentales de la persona humana “En esta forma se mata, pretendiéndolo o no, el espíritu cívico () No vemos cómo se puede legitimar y ejercer en conciencia y con eficacia —en una sociedad democrática— un servicio de autoridad para el que uno no fue elegido”
El 23 de diciembre, el obispo auxiliar de México, Genaro Alamilla, con el aval del secretario general de la Conferencia Episcopal, Alfredo Torres Romero, dio a conocer una propuesta oficial de la CEM en pro de la derogación de los artículos 3o y 130 Constitucionales El prelado afirmó que era intención del Episcopado promover una discusión sobre el tema con el presidente De la Madrid
La prensa recogió las declaraciones de Alamilla: en México, “vivimos en una guerra, que aunque no es de balas, si lo es política e ideológica () La Iglesia vive un estado de crisis desde hace más de cien años, cuando le fueron arrebatados sus derechos” Mientras la Iglesia católica representa a la mayoría nacional, son “las minorías, encabezadas por los jacobinos, los masones y los `liberalones’, los que han decidido por la mayoría” (Unomásuno, 24/XII/83)
El 12 de enero de 1984, Francisco Ramírez Meza, secretario ejecutivo de la Dirección de Comunicación Social del Episcopado, señaló que las relaciones diplomáticas entre México y El Vaticano serían beneficiosas para ambos Estados, “México —dijo— sería el que tendría que realizar las gestiones, por que así lo exigen las reglas de la Santa Sede” De paso, recordó que este país es el único de América que no tiene relaciones con El Vaticano
El 2 de febrero, el Centro Mexicano de Información y Documentación, desde sus oficinas en el Seminario Mayor de Tlalpan, dio a conocer las “Reflexiones pastorales sobre el sistema educativo vigente en México”, del obispo de Ciudad Nezahualcóyotl, José Melgoza Osoro
Reflexiona el prelado: “Volvemos a insistir, las fallas, desde una torpe administración en el pasado, pasando por el fraude hasta la irresponsabilidad, la violencia y las injusticias (son) el resultado de un sistema mal planeado y pésimamente conducido () La politización de la enseñanza, o sea, la supeditación del compromiso educativo a intereses políticos, viene a agravar la situación”
A su juicio, la educación en México no es laica, sino “anti-católica” Se busca minar, ridiculizar y destruir la fe; mientras los mormones, con la potencia del dólar, montan escuelas y, aunque combaten el culto a la bandera mexicana, se les deja funcionar, “el odio es contra los católicos”; se presenta a la Iglesia como “instrumento de opresión: aliada a, los ricos”
Monseñor Melgoza se hace eco de una exhortación de Miguel de la Madrid, del 29 de noviembre de 1983, sobre la “unidad nacional” El Presidente llamó a no perder “el rumbo independiente, democrático y libertario” y a “cerrar el paso enérgicamente a quienes quieren aprovechar la crisis económica para revertirlo o dislocar lo que la revolución mexicana ha creado”
Interpretó el obispo “Es evidente la alusión a las organizaciones contrarias a la democracia, a la libertad y a la independencia Es el partido comunista el que, por su sistema es esencialmente dictatorial, y por lo tanto, enemigo de la verdadera democracia Siendo el comunismo un sistema opresor, bajo el pretexto de liberar al proletariado, es totalmente contrario a las libertades del pueblo y a la legítima independencia de la Nación por su dependencia absoluta del centro de todo el movimiento comunista internacional que es Rusia
“No es la primera vez que el Presidente nos pone alertas para defender la democracia () pero es el caso que, precisamente, una de las dependencias del gobierno es la primera en favorecer al comunismo en México empleando como una estrategia, diabólicamente concebida, la lucha en contra de la fe católica: canalización del odio en contra de la Iglesia Emboscados en la Secretaría de Educación, en los sindicatos y en muchas universidades y escuelas, los comprometidos con el marxismo o simpatizantes con su ideología aprovechan estos momentos difíciles () No entendemos cómo puedan llamarse colaboradores del Presidente quienes luchan en contra de la democracia y de la libertad: los afiliados al comunismo”
Una semana después, en Guadalajara, el secretario de Educación, Jesús Reyes Heroles, afirmaba que el laicismo del Estado es la mejor garantía que se pueda ofrecer a los padres de familia para que sus hijos no vean obstruida la formación religiosa del hogar Todas las religiones son dejadas a un lado y la educación los instruye en las cosas de este mundo, dejando por ello libertad irrestrica para creer y para no creer
La declaración salía también al paso de los pronunciamientos del presidente del PAN, Pablo Emilio Madero, que el día 11, después de ser elegido, abogó por reformas a los artículos 3o y 130 de la Constitución y señaló “una intromisión del Estado hacia la Iglesia” Ramírez Meza, a su vez, apoyó la iniciativa del líder panista porque, dijo, “los sacerdotes somos ciudadanos a medias Si se nos permitiera votar, los sacerdotes podríamos cooperar en escoger a las mejores personas para gobernarnos”
En Monterrey, el día 14, el presidente De la Madrid reiteró la separación de poderes entre la Iglesia y el Estado En una tácita respuesta a Madero, dijo que el Estado respeta y garantiza la acción de los particulares en materia educativa, siempre y cuando se apeguen a la ley y a la política educativa del país Y agregó: “Las querellas, las luchas, las amarguras, las calumnias y las malidicencias, deben quedar definitivamente atrás”
En Villahermosa, Tabasco, Lugo Verduzco, presidente del CEN del PRI, afirmó que hay la “intención evidente de partidos minoritarios de alentar controversias estériles que en nada contribuyen a solucionar los problemas que hoy enfrenta el país Proponer reformas al artículo 3o de la Constitución no tiene objeto porque también es un capítulo cerrado por la voluntad política del pueblo mexicano”
El 26 de febrero, el cardenal brasileño Agnelo Rossi abogó aquí por la reanudación de relaciones entre México y El Vaticano Y en presencia del delegado apostólico Prigione, se hizo eco de un artículo de la revista católica española Ecclesia, que considera “anacrónica” la situación y comenta la “arreligiosidad” del PRI
En Hermosillo, el mismo día, el arzobispo Carlos Quintero Arce, una de las voces más constantes del Episcopado y a quien se vinculó con una reunión del embajador John Gavin, con gente de su embajada y dirigentes panistas sonorenses, reclamó el reconocimiento de personalidad jurídica para la Iglesia
Monseñor Quintero calificó al sistema político mexicano como “obsoleto” y “desgastado” por la concentración del poder “En el sistema político —dijo—, el ciudadano solamente es una masa a la cual llevan a los actos para aplaudirle al candidato de turno Se la arrastra Los planes de la clase dirigente () son sólo para sostener a un determinado grupo en el poder Esto sucedió hasta el sexenio anterior Buscan el fortalecimiento de los cuadros dirigentes, para no soltar las riendas” (Excélsior, 27/II/84)
Dos días antes, l gobernador de Sonora, Samuel Ocaña García, había dirigido un ataque al purpurado Al recibir en la entidad al secretario de Comercio, Héctor Hernández, Ocaña dijo: “Es tiempo de que algunos individuos eliminen de su cabeza la idea de que nuestra Constitución puede ser burlada, pisoteada y festinada impunemente Resulta inmoral y gravemente peligroso que alguien a quien se le confiere voz que influye, viole la Constitución y sus leyes y a la vez induzca al pueblo a que no las respete”
Los días 29 de febrero y 1o y 2 de marzo tuvieron lugar las 11 Jornadas Pastorales del Instituto de Formación Sacerdotal de la Arquidiócesis de México, Monseñor Jorge Martínez, auxiliar del cardenal Ernesto Corripio, dio allí su “visión pastoral de la realidad desde el punto de vista político”
En un documento de tres páginas, el obispo sostuvo que el diagnóstico de la realidad no puede ser “neutro” y que la acción política se sirve de la ideología y, como amas son englobantes y totalizadoras, contemplan e intentan actuar sobre la Iglesia para “utilizarla” “Políticamente —agregó—, veo la situación crítica de nuestro DF como campo de lucha de las ideologías Ejemplifiquemos sin salirnos de nuestra realidad: liberalismo capitalista, socialismo marxista, nacionalismo revolucionario, seguridad nacional
Cuestionó monseñor Martínez: “¿Puede entenderse el `nacionalismo revolucionario’ como una ideología en sentido político?” Y en obvia alusión al PRI y su “ideología”, señaló: “Es englobante, es totalizador, es inmanentista, es instrumento doctrinal de un partido político, tiende a controlar todos los niveles de la realidad nacional, juzga y norma todas las actividades de la Iglesia o, mejor dicho, de las `Iglesias’, tiende a justificar el logro y la conservación del poder, cubre posibilidades fallas de la actividad gubernamental”
En el punto 2, “cuestiones”, el prelado formula 23 interrogantes Entre ellas: “¿Qué decir de las relaciones diplomáticas México-Vaticano? ¿Qué se piensa de las declaraciones episcopales de alcance político? ¿Cómo se aplica el artículo 3o de la Constitución? ¿La Constitución establece la separación de la Iglesia y el Estado o más bien desconoce la personalidad jurídica de las Iglesias? ¿Es satisfactorio el régimen de tolerancia en que vive la Iglesia?”
El 4 de marzo, al hablar en la ceremonia del 55 aniversario del PRI, Adolfo Lugo Verduzco dijo que “la contrarrevolución supone que puede lograr retrocesos en la relación del Estado y la Iglesia Pretende, en su absurdo, modificar el sentido de la educación plasmado en el Artículo 3o Constitucional Con garantía en la libertad de creencias, el Partido sostiene que es una conquista política irreversible del pueblo de México mantener separados los asuntos del Estado y los asuntos de la Iglesia”,
El dirigente priísta agregó que “los revolucionarios concebimos la educación como fundamento de la identidad nacional y el desarrollo La educación continuará siendo laica y democrática En la defensa del mandato constitucional, la Revolución no dará un paso atrás Estas controversias alentadas por la reacción están superadas por la historia Son un capítulo cerrado por la voluntad del pueblo Voluntad expresada en el texto constitucional vigente”
El 8 de marzo, otro obispo auxiliar del cardenal Corripio, monseñor Carlos Talavera, se pronunció una vez más por el restablecimiento de relaciones México-El Vaticano Dijo que el gobierno de México no puede ignorar que existe el Estado Vaticano
El mismo día, monseñor Genaro Alamilla, también auxiliar de Corripio, escribía en Impacto que “los gobiernos democráticos sin adjetivo ni a medias, reconocen en la Iglesia la institución abanderada de la educación y formación del hombre y no hacen el ridículo de señalarla como enemiga de la razón y de la ciencia” La Iglesia “declara su inconformidad con una legislación que inserta la palabra libertad como camuflaje para encubrir un monopolio estatista, pues de hecho se trata de una libertad encadenada”
Termina su artículo con esta pregunta: “¿Quién será más oscurantista y retrógrado, la Iglesia que proclama una amplia libertad educativa o un Estado que la monopoliza?”
Cuando el 21 de marzo Humberto Lugo Gil retomó oficialmente el tema, no hizo más que continuar una práctica que se viene prolongando en el tiempo Recordó a la Iglesia como institución de gran dominio espiritual, fuerza económica y función política Una Iglesia que hasta el siglo pasado asumía funciones del Estado e impedía el desarrollo de las fuerzas productivas por una alta concentración de los bienes en manos muertas Recordó a Juárez y a los constituyentes del 17, que consolidaron la supremacía del Estado Dijo que las Iglesias son ajenas a la forma de gobierno y a la actividad política de la sociedad, que elige, sostiene y controla al gobierno
Y reafirmó: “El gobierno no está en disputa con los creyentes”
Apenas un día después, Francisco Ramírez Meza, el vocero oficioso de la delegación apostólica y del Episcopado, demandaba de nuevas cuenta libertades para los sacerdotes y la no intervención del Estado en los asuntos de la Iglesia
Sobre el discurso de Lugo Gil, comentó: “Los pronunciamientos oficiales tienen mucho que ver con la tradición liberal que existe en nuestro país, en este momento obsoleta De ninguna manera significan un cambio de la política estatal frente a la Iglesia Es un pronunciamiento que suele hacerse muy seguido”