Orgullosos de ser sumisos, adulan y no se quejan
Para los gobernadores, la crisis preocupa al país, pero no toca a sus estados
Carlos Acosta Córdova
Pese a que la crisis económica actual es reconocida por propios y extraños como la más severa que ha padecido el país en los últimos 50 años, un recorrido por el interior de la República, a través de los últimos informes de gobierno de los mandatarios estatales, da cuenta de lo contrario: no hay crisis, al menos para ellos
Y si la hay, cada gobernador la ve como algo ajeno a la entidad que comanda Así, mientras en la capital las autoridades señalan que la situación que vive el país es similar a una de “tiempos de guerra”, en los estados se vive en prosperidad plena, según los jefes de cada gobierno
El optimismo de los gobernadores, aunque contradiga la realidad, se sustenta en la vieja práctica de cerrar filas en torno del Presidente de la República: es la fórmula, típica en ellos, de tratar de ganarse su confianza, avalar las expectativas creadas por él y hacer válidas las medidas de todo tipo que impone desde el centro
Así lo hicieron ayer con López Portillo; así lo hacen hoy con De la Madrid Las entidades fueron prósperas con aquél; son prósperas con éste
El año que acaba de terminar fue particularmente benéfico para las entidades federativas Según los informes de sus gobernadores, indistintamente, la creación de nuevas industrias fue tan real que la planta productiva del país quedó prácticamente consolidada y el desempleo abatido casi por completo
El presupuesto de cada estado aumentó tanto —el incremento promedio superó el 50% respecto al año anterior— que los programas estatales de desarrollo están todos, felizmente, en marcha
Todo ello permitió que en 1983 la “vigorización” de los municipios fuera un hecho consumado; que nadie, niños y adultos, se quedara sin escuela ni atención médica; que se aprovecharan efectivamente los recursos naturales para beneficio de todos y no de unos cuantos; que pocos, pero muy pocos, se quedaran sin una vivienda digna; que los servicios públicos; luz, agua, transporte, se distribuyeran, todos, suficiente y equitativamente y que la producción agrícola y ganadera —gracias a las grandes obras de infraestructura y pese a las adversidades de la naturaleza— fuera en 1983 una de las más relevantes de los últimos tiempos
Más aún, una norma sin excepción prevaleció en todos los gobiernos estatales, según sus jefes; eficiencia y eficacia administrativa y un manejo escrupuloso de los recursos financieros
Por si fuera poco, los ciudadanos de provincia gozaron plenamente de sus libertades políticas y garantías individuales; la justicia fue expedita y la seguridad pública el marco de la convivencia cotidiana Los campesinos quedaron todos con tierra y la tenencia de ésta fue perfectamente regularizada; desaparecieron, pues, la incertidumbre y los delitos en el campo
Y, de remate, al respeto absoluto a la oposición política se sumó la cordialidad en las relaciones obrero-patronales: los conflictos laborales quedaron reducidos, por los gobernadores, a un mal recuerdo
Para ellos, pues, no hay crisis
Panorama triunfal al margen, una constante marcó los informes de los gobernadores en 1983: el reconocimiento de los males nacionales —muy poco, o nada, de los locales— y la expresión de buenos deseos de los mandatarios para colaborar en las “soluciones que urgen a la nación”
Sin embargo, la crisis del país, y sus efectos, no preocupan mucho a los gobernadores Algunos ejemplos, escogidos al azar:
En su tercer informe, el gobernador jarocho, Agustín Acosta Lagunes, dijo: “Frente a la áspera y difícil crisis, en Veracruz no se cerró ninguna empresa ni ocurrieron desocupaciones masivas de trabajadores La producción de azúcar, con un millón 119,000 toneladas, superó todas las marcas registradas en el pasado”
Dijo, inclusive, que para el programa de obras públicas se manejaron 9,000 millones de pesos, el triple que el año anterior, y se jactó de que el gobierno veracruzano haya logrado en este periodo un superávit financiero de 7,451 millones de pesos
El oaxaqueño Pedro Vázquez Colmenares, no obstante el desprestigio que le causan sus nada sutiles ni elegantes maneras —prepotencia, represión, intransigencia— de concluir su gobierno, también está orgulloso En su tercer informe señaló que en Oaxaca las industrias continúan desarrollándose En los últimos 12 meses el sector industrial ha realizado inversiones por 6,000 millones de pesos en la industria de la transformación, tanto para el establecimiento de nuevas empresas como para la ampliación de las existentes Esta inversión, dijo, generó 1,868 empleos
El titular de una de las entidades de mayor producción de braceros y mano de obra barata, el duranguense Armando del Castillo Franco, fue más parco En su tercer informe dijo: “La entidad, aun con las lógicas y naturales carencias, se encuentra en pleno desarrollo y vigoroso progreso”
Igual estuvo Guillermo Rossell, de Hidalgo, en su segundo informe Dijo: pese a la crisis, se generaron 8,500 empleos y se instalaron 26 nuevas empresas, con una inversión de 25,000 millones de empleos Además, dijo, Hidalgo tiene paz social, laboral y estabilidad política
OPTIMISMO EN CASCADA
Despreocupado por el pleitito con el alcalde Nava y por la creciente disidencia política en su entidad, Carlos Jonguitud Barrios, de San Luis Potosí, aseveró en su cuarto informe que a pesar de la crisis económica que afecta a todo el país, “la conjugación de esfuerzos en todo el estado ha permitido mantener la marcha de la producción y el incremento de empleos”
Despreocupados estuvieron también en su tercer informe Oscar Ornelas, de Chihuahua, y Cuauhtémoc Cárdenas de Michoacán A pesar de la situación de crisis, dijo el primero, se ha logrado mantener el equilibrio de las finanzas públicas para poder hacer frente a las exigencias del gasto corriente y los programas de inversión Y el segundo: “Sin alentar ilusiones y optimismos falsos, la recuperación avanza En los años inmediatos por venir, el estado tendrá algunas posibilidades más para atender las necesidades y demandas de los michoacanos”
Insuficiente le ha resultado a Enrique González Pedrero el salto que dio, de crítico del gobierno a miembro del mismo, para encontrarle el modo a la paradoja de Tabasco: ser el estado con más agua y el que tiene menos viviendas con agua entubada, de todo el país Pero le tiene aparentemente sin cuidado, igual que la crisis: este año, dijo, fue “satisfactorio” y el próximo “será totalmente exitoso” En su primer informe destacó que, pese a la difícil situación del país, su gobierno pudo ampliar, entre muchas otras cosas, la cobertura de los servicios educativos y médicos-asistenciales, así como crear empleos “en proporciones sin precedente”
Igual de modesto fue en su cuarto informe Samuel Ocaña García, de Sonora: “1983 fue el mejor año agrícola ganadero, con una producción total de 3 millones 450,000 toneladas de trigo, cártamo, papa, algodón, ajonjolí, maíz y frutales, y con un millón 585,000 cabezas de ganado, que pastan en 17 millones de hectáreas”
En Guanajuato la crisis tampoco hace mella, aunque sus impactos “se resientan como en todo el país” Enrique Velasco Ibarra aseguró en su cuarto informe que ha proseguido la inauguración de nuevas empresas, la conciliación de las controversias laborales y la ocupación de mano de obra “Pese a la crisis, se han incrementado los servicios de salud y educación En adelante, a Guanajuato le espera un futuro promisorio, el que se merece”
La nota discordante la dieron los gobernadores militares de Yucatán y Chiapas, ambos en su primer informe Dijo en Mérida el general Graciliano Alpuche Pinzón que el 30% de la población yucateca se encuentra desempleada y que el estado padece un déficit de 41% en alimentos Y que ante la situación económica del país, se requiere duplicar o triplicar la inversión y el esfuerzo para alcanzar los objetivos propuestos
En Tuxtla Gutiérrez, Absalón Castellanos Domínguez, luego de criticar a Pemex “porque cada día causa más daños sociales y ecológicos que pretende resolver desde la lejana visión del Distrito Federal”, afirmó que los tiempos del país siguen siendo difíciles, pero que “los tiempos de Chiapas son todavía más, por los rezagos de siglos que arrastramos”
Más conciliador y sin comprometerse, Tulio Hernández, de Tlaxcala, en su tercer informe instruyó: “Si bien la crisis es reto, también es oportunidad México ha logrado cerrar el paso al derrotismo y al desaliento, pues tenemos conciencia de que no hay soluciones mágicas y nada sustituye al trabajo, al orden democrático, ni al patriotismo cotidiano”
Según los informes, se advierte la crisis que vive el país apenas se siente en los estados; en algunos casos, inclusive, es algo extraño, ajeno a su circunstancia No obstante que en la capital del país el Presidente y su gabinete económico aseguran que apenas se han podido a los aspectos más agudos, pero que la gravedad persiste
Atrás quedó, gracias al plumazo de los informes optimistas, la otra cara de la moneda Repentinamente desaparecieron, por citar sólo algunos casos, los índices de marginalidad y subdesarrollo que Miguel de la Madrid calificó de “impresionantes” cuando aún era candidato que subsisten en Guerrero, Oaxaca, Tabasco, Chiapas y Veracruz; el analfabetismo, los déficit en la dotación de servicios públicos y vivienda y la corrupción policiaca en San Luis Potosí; la inseguridad absoluta en la tenencia de la tierra y la incapacidad técnica para aprovechar los recursos de las zonas áridas de Coahuila
Desaparecieron también, como por decreto de los gobernadores, los estragos sociales y ecológicos del boom petrolero en Campeche y Tabasco, así como el uso de la represión y el desprecio a los precaristas como práctica de gobierno en Oaxaca Puebla dejó de ser espacio de minifundismo excesivo y de municipios desatendidos, aislados Sonora y Durango parecen no ser ya las entidades exportadoras de capitales y, primordialmente, de hombres
Se acabaron también, en Sonora, la especulación y el atesoramiento de las tierras y las condiciones infrahumanas de vida de las comunidades indígenas Se acabaron en Colima y Aguascalientes el desarrollo urbano anárquico, el déficit de viviendas y el aislamiento de los municipios, y en Veracruz el deterioro ecológico y la incomunicación física y cultural
En Nuevo León se terminaron el precarismo urbano y las soluciones de fuerzas a los conflictos laborales En Sinaloa dejó de haber abusos de las autoridades y represión a la disidencia, y sus capitalistas dejaron de ser los principales cuentahabientes de los bancos de Caléxico y otros de Estados Unidos
En Zacatecas ya no hay poblaciones enteras sin servicios públicos, ni desempleo ni desnutrición En Tlaxcala se superaron los rezagos en salud y alimentación, la baja productividad del sector campesino y el excesivo fraccionamiento del reparto agrario
Se acabó también, repentinamente, el nepotismo y el compadrazgo como fórmula de poder en los gobiernos de Hidalgo, Veracruz, Durango, Guerrero, Sinaloa, Coahuila, Morelos, Puebla, San Luis Potosí y Chihuahua
Son sólo algunos ejemplos
La actitud triunfalista de los gobernadores no intenta, sin embargo, contradecir las tesis del centro: Lejos de eso, con el “reconocimiento” de que la crisis es superable fácilmente, se suma a la campaña oficial de que “con De la Madrid al frente saldremos adelante”
Es la vieja práctica de cerrar filas en torno del Presidente Así lo hicieron ayer con José López Portillo Así lo hacen hoy con Miguel de la Madrid
En la visión, en la perspectiva de los gobernadores —salvo las excepciones que confirman la regla— las cosas no cambian, aunque cambie el Presidente Hay variación en las formas de interpretar la crisis, los problemas, pero en función de los cambios, de las ideas que introduzca el nuevo mandatario
Pero, por sistema, prevalece la exaltación de la figura presidencial, aunque en el fondo no importe el nombre
Algunos ejemplos:
Guillermo Jiménez Morales, gobernador de Puebla, al tomar posesión como tal en febrero de 1981, dijo a José López Portillo:
“A más de cuatro años de su administración, resuelta la crisis, consolidada la estructura económica de la nación, comprobamos el acierto de su obra; efectivamente se supera lo logrado y se avanza al propiciar no sólo la igualdad de oportunidades, sino también seguridades para igualar a los desiguales”
Y agregó: “Por su constancia revolucionaria y acertada conducción de los esfuerzos nacionales, los poblanos estamos orgullosos de usted”
A dos años de distancia, en su segundo informe de gobierno —el 15 de enero del 83—, reconoció la severidad de la crisis que agobia al país, producto de los “errores del pasado”, y pidió no caer en la desesperación: “No podemos ni debemos derrotarnos”
El proyecto social de los poblanos, dijo, coincide en el país, fincado en la descentralización de la vida nacional, organizado con una planeación democrática y sustentado en un auténtico nacionalismo revolucionario “Seguiremos el ejemplo del Ejecutivo federal; combatiremos la inflación, protegeremos el empleo y la planta productiva”
Y no quedó duda de su delamadridismo: “Actuaremos conforme a una moral de indispensable honestidad, tanto porque es la exigencia colectiva como porque creemos en ello Nos guiaremos por la reordenación económica señalada por la Federación, que busca el desarrollo equilibrado, ajustado al modelo de austeridad acorde con la época que vivimos”
Más todavía: “Miguel de la Madrid es el gran signo”
Pedro Joaquín Codwell, gobernador de Quintana Roo, dijo en marzo del 82: a los países en desarrollo nos tratan de imponer corrientes ideológicas, pero “México, con José López Portillo como conductor, resiste con reciedumbre embates y presiones, y nuestras instituciones, fruto del devenir histórico de nuestros antepasados, se preservan”
Y en marzo del 83, cuatro meses después de iniciado el gobierno de MMH, tenía bien aprendidas las nuevas tesis; informó de la creación de la Contraloría General del estado, que realizaría “auditorías en diversas dependencias del sector público para prevenir y detectar oportunamente actos de corrupción, y de la erradicación del amiguismo, el compadrazgo y las recomendaciones en la asignación de contratos de obras públicas”
José de las Fuentes Rodríguez, de Coahuila, no se quedó atrás En su toma de posesión como gobernador de esa entidad, dijo ante López Portillo, en 1981:
Los instrumentos, estrategias y políticas que usted ha diseñado para modernizar al país constituyen importantes legados que la historia habrá de recoger como los elementos fundamentales que en el momento preciso se dieron para la consolidación de nuestro sistema democrático, la superación en la organización y una eficaz distribución de los recursos a fin de garantizar la justicia social a la que aspiramos”
Y en su segundo informe de gobierno, en noviembre del año pasado, prometió hacer todo lo posible para que Coahuila contribuya “a crear la nueva sociedad que demanda Miguel de la Madrid” En la entidad, dijo, nos estamos renovando “para ser congruentes con la política de Miguel de la Madrid, quien desde el primer día de su mandato nos exhortó a mejorar la tarea de gobernar, siendo honestos y eficientes en el cumplimiento de nuestras obligaciones”
Por el mismo tenor está el resto de los 25 gobernadores de origen marcadamente lopezportillista (siete están en su cuarto año de gobierno; ocho en el tercero; nueve en el segundo, y uno en el primero) En la postulación de los mandatarios de Tabasco, estado de México, Chiapas, Yucatán, Jalisco y Baja California Norte, la injerencia de Miguel de la Madrid fue tan decisiva, que sus opiniones, su apreciación de los problemas, no presenta cambios relevantes: siempre han sido delamadridistas
Los demás, si no esconden ahora su fidelidad, en palabra y acto, a las tesis y a la persona de Miguel de la Madrid, tampoco lo escondieron, en su momento, a José López Portillo
Algunos casos:
José Guadalupe Cervantes Corona en su segundo informe en septiembre de 1982: el pueblo zacatecano aplaude la decisión de JLP de abatir sin contemplación alguna a los dos enemigos que han venido escondiéndose tras una careta de patriotismo: la corrupción y la especulación La corrupción es un proceso de descomposición de la comunidad humana y no solamente de la administración pública, como lo pretenden los mismos que lo provocan
“Hemos comprobado, al llegar al sexto informe de su mandato constitucional, que no sólo se conserva las riendas del gobierno, sino el valor y la energía que han devuelto a México pertenece (en esos días los ánimos estaban aún caldeados por la nacionalización de la banca recién decretada) y que sólo algunos representantes de grupos elitistas venían detentando, ajenos a los reclamos de la patria”
En octubre del 82, en su segundo informe, el gobernador de Oaxaca, Pedro Vázquez Colmenares, decía convencido: “El balance del sexenio que está por terminar nos lo dibuja con un perfil muy bien definido en política exterior, independiente y nacionalista, y en política interior con un claro sentido de fortalecimiento al federalismo, desconcentrando en favor del estado y municipios, recursos y facultades Estos dos hechos bastarían para calificar el régimen de JLP, situándolo en el campo de los revolucionarios modernos que pugnan por un régimen externo e interno más justo y mejor compartido”
Un año después, también en octubre, dijo: “Los oaxaqueños tienen muchas esperanzas en el Plan Nacional de Desarrollo, porque las condiciones del estado así lo demandan, para lograr un equilibrio entre los índices de crecimiento y el bienestar, en donde la meta prioritaria es el hombre y principalmente el hombre de campo”
Agustín Acosta Lagunes, de Veracruz, en 1982: con José López Portillo, los veracruzanos “hemos vivido una etapa de reforma política y de progreso económico y social” “Lo positivo logrado por los veracruzanos bajo la guía de JLP es valioso y trascendental: se han aumentado la proyección de la industria y la del campo La Ley de Fomento Agropecuario y el SAM encontraron en Veracruz comprensión, brazos y decisiones protectoras Al impulso y ejemplo de JLP —cuya personalidad queda entre nosotros rodeada de reconocimiento justo y permanente— vivimos un sexenio de libertades, de reforma política, de concordia, de dinamismo productivo y de democracia”
Un año después: “Se está en condiciones de secundar el vigoroso programa del Primer Magistrado Apoyemos con energía y optimismo la línea de conducta del Presidente de la República Liquidemos definitivamente el espejismo del populismo () como la falsa búsqueda del progreso social que provoca el desorden económico, conduce a la frustración social y desemboca en la inestabilidad política, antesala de los regímenes represivos o de la pérdida de la soberanía nacional”
Remató: “Estamos dispuestos a secundar la política nacional del cambio y de sacrificio”
COMPETENCIA DEL ELOGIO
Ayer y ahora, los gobernadores no paran por elogios Como si compitieran, hasta consigo mismos
Armando del Castillo Franco, de Durango, fue contundente el año antepasado: “Sin discusión, la etapa de José López Portillo ha sido tiempo de cambio y de consolidación de etapas que han operado en la modificación de la estructura social, económica y política de la nación Y ha sido la mejor defensa de postulados y preceptos insertos en nuestro proceso revolucionario que han asegurado la imposibilidad de retroceso reforzando lo alcanzado e imprimiendo una clara solidez a nuestro avance”
Los elogios a Miguel de la Madrid no son pocos, al menos en los informes de 1983:
Alfonso Martínez Domínguez, de Nuevo León: en la entidad “los programas de Miguel de la Madrid se cumplen con entusiasmo Reconocemos su enorme responsabilidad y capacidad de ideas, programas y decisiones, y confiamos en su liderazgo para precisar las soluciones a los graves problemas de nuestro tiempo y para conducir a la nación en las circunstancias más difíciles de su historia”
Eugenio Echeverría Castellot, de Campeche: “El pueblo y el gobierno de Campeche son solidarios con el pensamiento del presidente MMH y aceptan con entusiasmo el Plan Nacional de Desarrollo, que pretende conservar y fortalecer las instituciones democráticas, vencer la crisis, recuperar la capacidad de crecimiento e iniciar los cambios cualitativos que requiere el país en sus estructuras económicas, políticas y sociales”
Emilio M González, de Nayarit: “Siempre serán menos perniciosas las privaciones que impone el enérgico realismo económico establecido por el presidente Miguel de la Madrid, que los espejismos de la economía ficción o las quimeras demagógicas del populismo El Plan Nacional de Desarrollo es el más serio esfuerzo que hasta ahora se ha realizado en nuestro país, para dar racionalidad, equilibrio, disciplina, armonía, congruencia y unidad de mando a la acción del gobierno, y al mismo tiempo asegurar que los grandes propósitos nacionales de la Revolución, se mantengan presentes en el ánimo de gobernantes y gobernados”
Otros fueron más cortos, pero también sustanciosos:
Cervantes Delgado, de Guerrero: “El nacionalismo revolucionario es la fuerza que unifica a los mexicanos y garantiza la soberanía de la nación” Rodolfo Landeros, de Aguascalientes: “La crisis es un desafío y oportunidad que nos está permitiendo ser mejores mexicanos, como lo ha reiterado Miguel de la Madrid, quien desde el primero de diciembre del año pasado gobierna a este país con mano firme, segura y serena” Oscar Ornelas, de Chihuahua: la entidad “se ha sumado al esfuerzo histórico del presidente Miguel de la Madrid para lograr que el país supere la crisis, poniendo las bases para un futuro mejor El gobierno del estado se ha solidarizado sin reservas con el gobierno federal, a fin de hacer realidad en Chihuahua la reconstrucción de la vida nacional”
Pero hay de elogios a elogios El que menos empacho tuvo para soltarlos, en uno y otro gobiernos, fue Samuel Ocaña García, de Sonora En el tercer año de su mandato, en 1982, se refirió a José López Portillo como “el estadista que optó por el pueblo”, “los sonorenses saludamos emocionadamente la obra fecunda y patriótica de quien en medio de la tempestad supo afirmarse en el timón y en el momento justo supo ser justo con los mexicanos”
Un año después, en su cuarto informe —primero en el año del actual gobierno—, definió así al Presidente:
“El hombre que ejerce el mando popular nacional, promueve el cambio: inicia un movimiento nacional de renovación moral a fondo en todas las áreas de la actividad social y pública Desata un proceso generalizado para revolucionar la educación; profundiza en la descentralización de la vida nacional como una vía certera para acelerar la democratización del país; establece un sistema dinámico, participativo y democrático de consulta popular para la planeación del desarrollo nacional: promueve radicalmente la reforma constitucional del artículo 115 para fortalecer políticamente a los municipios en los que descansa la solidez del federalismo; propone a la nación el Plan Nacional de Desarrollo que contiene las políticas y estrategias fundamentales para la marcha coherente del desarrollo nacional y hacer valer en el mundo la voz de México, con vigor y firmeza, para detener la violencia y la guerra y afirmar la paz como el patrimonio más preciado de la humanidad”
Nada más








