Desde su refugio, cumple su amenaza de “abrir la cloaca”

Desde su refugio, cumple su amenaza de “abrir la cloaca”
Todo el dinero, $20,000 millones en 10 años, se le entregaba a “La Quina”, dice “El Trampas”
Rafael Rodríguez Castañeda
El sindicato de trabajadores petroleros, sin duda el organismo laboral más rico del país, está controlado por un grupo de líderes sin escrúpulos, organizado a la manera de una banda criminal que recurre inclusive al asesinato para eliminar a sus enemigos y proteger sus ganancias ilícitas
Al frente de la banda, como auténticos capos mafiosos: Joaquín Hernández Galicia, alias “La Quina”, y el senador Salvador Barragán Camacho, que funge formalmente como secretario general del STPRM
Un hecho inusitado saca a la luz las oscuras interioridades de la corrupción petrolera: los miembros de la banda —como suele ocurrir en la mafia— han empezado a pelearse entre sí Y se denuncian mutuamente
Ahora le toca el turno a Héctor García Hernández, alias “El Trampas”, integrante del comité ejecutivo y colocado en el banquillo de los acusados hace unas semanas por el que era su jefe, protector y compadre, el senador Barragán Camacho
Luego de los cargos por fraude, hechos en su contra ante la Procuraduría General de la República el 8 de agosto, “El Trampas” desapareció de su domicilio en Coatzacoalcos Antes, sin embargo, telefoneó a sus jefes sindicales —según testimonio del propio Barragán Camacho— para amenazarlos con “abrir la cloaca” del organismo laboral petrolero
“El Trampas” cumplió su palabra
Refugiado en algún lugar de Europa, el que fue secretario de Educación y Previsión Social del Comité Ejecutivo General del STPRM envió una carta personal al Presidente de la República, Miguel de la Madrid, en la cual defiende su caso y exhibe a “La Quina” y al senador Barragán Camacho
como los maquinadores y beneficiarios de la corrupción sindical en Petróleos Mexicanos
Acusado de hacer uso personal de fondos sindicales, “El Trampas” revierte los cargos: quienes reciben de Pemex recursos económicos ilimitados —calcula 20,000 millones de pesos en los últimos 10 años— son el secretario general del STPRM y “La Quina”, cacique de los petroleros, quienes los utilizan a su arbitrio sin rendir cuentas a los trabajadores
En su carta, García Hernández apunta:
“Dentro de nuestra agrupación sindical, el poder que ejerce el secretario general es total, y nadie puede oponerse a sus órdenes, aun en perjuicio de nuestros propios intereses”
Y compromete aún más al senador por Tamaulipas:
“El secretario general es la persona facultada para decidir en forma definitiva en qué se gasta o se invierte el presupuesto del sindicato y el que maneja y gasta el dinero en efectivo que aparece cobrado a Petróleos Mexicanos por los miembros del Comité Ejecutivo General que designa para ese efecto, sin que otorgue recibos o cualquier otro documento o constancia por el dinero que se le entregue”
En Coatzacoalcos, “El Trampas” es considerado el prototipo del líder que se hizo millonario gracias al auge petrolero: los testimonios indican que García Hernández representante personal de Barragán Camacho en la zona sur, amasó una fortuna de 5,000 millones de pesos en cuatro años O sea, fue un afortunado miembro de la banda, pero imprevistamente cayó en desgracia (Proceso No 354)
La amistad y la complicidad terminaron
Una simple auditoría, dice García Hernández en su carta, demostraría claramente la existencia de graves irregularidades en el manejo de los fondos sindicales
“El Trampas” hace responsables a sus viejos socios, “La Quina” y Barragán Camacho, de “cualquier atentado contra mi vida o la de mis familiares”
Fundamenta:
“Dicho temor se debe a que a través de la historia del movimiento sindical petrolero, se han puesto en evidencia las tácticas que se siguen para eliminar al que estorba o acallar al que pretende reivindicaciones sindicales Ese temor es el que impide, por ahora, presentarme ante las autoridades correspondientes en cuya rectitud e imparcialidad confío plenamente”
El texto de la carta enviada por García Hernández al presidente Miguel de la Madrid, con fecha 22 de agosto de 1983, es el siguiente:
C Presidente Constitucional
de la República Mexicana
Lic Miguel de la Madrid Hurtado
Presente
Hace aproximadamente tres semanas, tuve conocimiento de una acusación presentada en mi contra, con gran publicidad, por el secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, senador Salvador Barragán Camacho, por el supuesto delito de disposición de dinero que recibí a nombre del sindicato de Petróleos Mexicanos, correspondiente al 2% de las obras y servicios ejecutados por conducto de contratistas libres, como lo establece la Cláusula 36 del Contrato Colectivo en vigor (“Pemex deducirá el 2% del monto total de las obras y servicios ejecutados por conducto de contratistas libres y le entregará al STPRM, por concepto de aportación para obras de beneficio social” N de R)
Conociendo su lucha en contra de la corrupción y el camino que se ha trazado para la renovación moral, considerando que no soy responsable de ningún ilícito, sino víctima de la corrupción sindical que opera en el gremio petrolero, me dirijo a usted para poner a su conocimiento los hechos verdaderos y para que pueda servirle como inicio de una investigación para acabar con la corrupción, no sólo dentro del sindicato de trabajadores petroleros, sino en general en el movimiento obrero mexicano
Debo decirle que ingresé a laborar en Petróleos Mexicanos en el año de 1954 y después de 14 años de trabajo, como resultado de mi constante preocupación en defensa de los derechos de mis compañeros, fui elegido delegado especial del Comité Ejecutivo General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana
En el año de 1971 pasé a ocupar el cargo de secretario de Educación y Previsión Social del Comité Ejecutivo General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, mismo que ocupo hasta la fecha, en virtud de que he venido siendo relegido por mi labor en dicho cargo
De acuerdo con lo establecido en los artículos 168 y 175 del Acta Constitutiva y Estatutos Generales del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, tengo a mi cargo el trámite de todos los asuntos correspondientes a la cartera que desempeño, relacionada con la educación en beneficio de los trabajadores petroleros y sus familiares
De acuerdo con la Fracción II del artículo 168 de los citados Estatutos, como norma de acción en mi carácter de funcionario del Comité Ejecutivo General, tengo la obligación de representar al sindicato ante Petróleos Mexicanos, empresas, autoridades y demás organismos inherentes a mi cargo, así como en los asuntos que me sean encomendados por el secretario general
En esa situación, en el mes de enero de 1980, fui citado para una entrevista con el secretario general del sindicato, Salvador Barragán Camacho, con el que inclusive tengo lazos de compadrazgo, en la que estando presente el exdirigente sindical y líder máximo de los trabajadores petroleros, Joaquín Hernández Galicia, se me comunicó que por acuerdo del Comité Ejecutivo, a partir de esa fecha y en unión de otros miembros del Comité, estábamos autorizados para cobrar parte de las sumas que corresponden al sindicato por concepto de su participación en el 2% del valor de las obras adjudicadas a la Comisión de Contratos y a los contratistas de Pemex, de acuerdo con el artículo 36 del Contrato Colectivo de Trabajo vigente
La obligación que se me impuso consistía en cobrar los cheques nominativos y en ocasiones, en efectivo, que por orden del Comité Ejecutivo General, me extendía la Pagaduría de la Gerencia de Proyectos y Construcciones de Petróleos Mexicanos, dinero que solamente cobraba cuando recibía la orden expresa del secretario general del sindicato, senador Salvador Barragán Camacho y este dinero debía depositarlo en una cuenta bancaria personal que se me ordenó abrir, para después girar sobre ella y entregar el dinero al secretario general del sindicato o a la persona que éste indicara y que siempre fue el exdirigente sindical Joaquín Hernández Galicia, hasta completar la entrega del monto total de lo recibido de Petróleos Mexicanos
En los mismos términos fueron autorizados para cobrar, los señores Mauro Oviedo Estrada, consejero sindical, Victorino López Reyes, secretario técnico administrativo de la Comisión de Contratos y Humberto Yáñez Puig, secretario tesorero del Comité Ejecutivo General
Siempre tuve conocimiento que esos fondos se debían destinar a la realización de obras sociales, pero la ejecución real de las mismas no eran de mi competencia supervisar, por lo que siempre me limité a obedecer las órdenes de mis superiores
Desde 1980, hasta el 2 de julio del año en curso, estuve realizando la labor antes descrita, y siempre, cuando fui requerido para ello por el secretario general del Comité Ejecutivo General, mandato con el que cumplí íntegramente y nunca tuve objeción de su parte, acatando las órdenes que se me daban
Aunque el procedimiento ordenado por nuestro dirigente era demasiado personalista y alejado de las normas regulares de la administración, debo aclarar que es el que normalmente utilizaba el sindicato para el cobro y asignación de todos los recursos que le corresponden
En esa forma se manejaban los recursos que Petróleos Mexicanos entrega al sindicato como ayuda de carácter social y que en el lapso de diez años han alcanzado la suma de 20,000 millones de pesos y lo mismo ocurre con los fondos que provienen de la operación de las tiendas sindicales de consumo, granjas, ranchos, cajas de ahorro y el cobro del 35% (40% en el nuevo Contrato Colectivo N de R) que exige el sindicato sobre el valor de las obras a los contratistas, que conforme al Contrato Colectivo de Trabajo le corresponde realizar al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana
El secretario general es la persona facultada para decidir en forma definitiva en qué se gasta o se invierte el presupuesto del sindicato y el que maneja y gasta el dinero en efectivo que aparece cobrado a Petróleos Mexicanos por los miembros del Comité Ejecutivo General que designa para ese efecto, sin que otorgue recibos o cualquier otro documento o constancia por el dinero que ordena se le entregue
En consecuencia, todos los miembros del Comité Ejecutivo General estamos expuestos a que en un momento dado, no podamos justificar la entrega del dinero que hemos cobrado a Petróleos Mexicanos por órdenes del secretario general, depositado en cuentas personales y posteriormente, entregado en efectivo al citado secretario general, a petición de él o a la persona que designe se le haga la entrega, que siempre lo es el exdirigente sindical Joaquín Hernández Galicia
Dentro de nuestra agrupación sindical, el poder que ejerce el secretario general es total, y nadie puede oponerse a sus órdenes, aún en perjuicio de nuestros propios intereses
Una simple auditoría que se llevara a cabo en el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, demostraría claramente la existencia de graves irregularidades en el manejo de los fondos sindicales y consecuentemente, en perjuicio de todos los trabajadores petroleros El secretario general no podría justificar los gastos o inversiones más importantes, ni la realización de otras sociales para las que Petróleos Mexicanos aporta grandes cantidades o la construcción de viviendas para los afiliados a nuestra agrupación y para lo cual en el año de 1980 el sindicato recibió un préstamo de 780 millones de pesos otorgado por el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos y que aún no se inicia su construcción
Insisto en que todo el dinero que cobré en cumplimiento del mandato conferido, a pesar de que no eran labores de la Secretaría de Educación y Previsión Social que he venido ocupando, le fue entregado por órdenes expresas de él, al propio senador Salvador Barragán Camacho y al exlíder sindical Joaquín Hernández Galicia, sin otorgamiento alguno de recibos, como es la costumbre que ha establecido; en el mismo caso se pueden encontrar los compañeros Humberto Yáñez Puig, Victorino López Reyes y Mauro Oviedo Estrada
Por tal razón, solicito de usted ordene a la autoridad que corresponda, se lleve a cabo la auditoría en el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, sobre todo en los renglones que indico, con lo que se justificarán las graves irregularidades que existen en el manejo de los fondos sindicales y la disposición indebida del dinero recibido de Petróleos Mexicanos
También se investigue si poseo dinero del que no pueda justificar su legal procedencia y la fortuna que ha amasado durante sus mandatos el secretario general del sindicato, lo que pondrá de relieve la veracidad de las palabras contenidas en este documento y el hecho de que se me está acusando de ilícitos que no he cometido, para a su vez poder cubrirse los dirigentes sindicales
Estoy consciente de los graves riesgos que implica esta declaración, pero con ella sólo pretendo clarificar la honestidad de mi conducta personal y a la vez contribuir al esclarecimiento de la verdad y a los propósitos de renovación moral, que usted, señor Presidente, tan dignamente persigue
En este sentido, me pongo a su disposición para entregarle todos los antecedentes que lo llevan a ese noble fin de combatir la corrupción, inclusive dentro del ámbito sindical, sin perjuicio de mi intervención dentro de mi defensa en donde haré valer las pruebas de descargo que corresponden a la averiguación que se ha iniciado en mi contra, promovida por quien pretende con ello poner una cortina de humo sobre las reales irregularidades y malos manejos de los fondos sindicales
Por último, hago responsables al senador Salvador Barragán Camacho y al líder sindical Joaquín Hernández Galicia, de cualquier atentado contra mi vida o la de mis familiares
Dicho temor se debe a que a través de la historia del movimiento sindical petrolero, se han puesto en evidencia las tácticas que se siguen para eliminar al que estorba o acallar al que pretende lograr reivindicaciones sindicales y actualmente todavía no se nos olvida a los trabajadores petroleros, la suerte que le deparó a nuestro secretario general Heriberto Kehoe Vince, alias “El Güero” que en diciembre de 1976 fue asesinado arteramente y cuya investigación de los culpables nunca llegó a realizarse, porque fue acallada por fuerzas poderosas
Ese temor es el que me impide por ahora, presentarme ante las autoridades correspondientes en cuya rectitud e imparcialidad confío plenamente
Reitero a usted señor Presidente, mis propósitos de contribuir, inclusive a costa de mi persona, a sanear de una vez por todas, la corrupción imperante en el Sindicato Petrolero y acabar con los métodos y prácticas que se siguen, todo ello en bien de los trabajadores al servicio de Petróleos Mexicanos en todo el país, para lo cual insisto, me pongo a su digna disposición
Atentamente
Héctor García Hernández
Secretario de Educación y Previsión
Social del STPRM
cc C Secretario de la Contraloría
de la Federación
CP Francisco Rojas
cc C Procurador General
de la República
Lic Sergio García Ramírez