LA PRESENTACION DEL PLAN, EXPRESION DE BUENOS DESEOS Y CANCELACION DE LA ESPERANZA
Manuel Robles
Sin mayores esperanzas para los mexicanos —”en el corto plazo no existen bases materiales para lograr mejoría en los niveles de vida de la población”, dijo el secretario del Trabajo—, el presidente Miguel de la Madrid dio a conocer el Plan Nacional de Desarrollo, en un acto en el que afirmó que, “en tiempos de crisis, que implican decisiones difíciles, gobernar no es sinónimo de transigir y ceder principios e intereses nacionales”
De la Madrid reiteró que su actuación como Jefe del Ejecutivo Federal “se orientará siempre en favor de las mayorías y del futuro de la patria”, y afirmó: “Gobernar es servir al pueblo armonizando los intereses creados”
Y al hablar de los aspectos fundamentales de su programa de gobierno, subrayó que “rechaza la violencia como instrumento de solución de los problemas sociales, por lo que todos los conflictos se afrontarán con la ley y en la paz social”
De la Madrid precisó que el plan “no se propone compromisos numéricos inamovibles, difíciles de precisar en tiempos de incertidumbre”, luego de definir los cuatro objetivos de su mandato constitucional: “conservar y fortalecer las instituciones democráticas; vencer la crisis; recuperar la capacidad de crecimiento, e iniciar los cambios cualitativos
que requiere el país en sus estructuras económicas, políticas y sociales”
El acto se efectuó el lunes 30 en el Salón de Recepciones del Palacio Nacional Hubo 20 discursos, y a él asistieron los miembros del gabinete, los gobernadores de los 31 estados del país; 25 subsecretarios, siete representantes de los partidos políticos, así como de los tres sectores del PRI; 10 miembros del Congreso del Trabajo; directores de empresas paraestatales y descentralizadas y representantes de confederaciones, asociaciones y cámaras del sector privado
De la Madrid dijo que el PND “responde a la voluntad política de enfrentar los retos actuales del desarrollo del país con decisión, orden y perseverancia y con la más amplia participación de la sociedad”
Reconoció que “el plan no necesariamente merecerá la adhesión unánime de todos los grupos y corrientes de opinión Respetamos la disidencia y la crítica, elementos circunstanciales de la democracia y la libertad”, y advirtió que ” el gobierno es el responsable de atender a la mayoría”
Informo que, de acuerdo con la Ley de Planeación, se integrarán programas operativos anuales y sectoriales de mediano plazo, “en los que se encontrarán las cifras precisas, los compromisos numéricos y las adecuaciones que las circunstancias exigen, que hoy las condiciones impiden considerar con certeza en el mediano plazo”, porque “sería irresponsable hacerlo en el plan sexenal”
El orador inicial en la maratónica jornada, el secretario de Programación y Presupuesto, Carlos Salinas de Gortari, fue el encargado de dar a conocer el esquema básico del PND que, dijo, regirá las actividades del gobierno federal y normará la concentración de acciones con los sectores social y privado
En su opinión, “el plan es realista porque mantiene su raíz en la historia del país y responde a las demandas de las mayorías; fortalece la economía mixta e impulsa a los sectores social y privado, para que sumen sus esfuerzos a este objetivo nacional”
Encargado de coordinar la elaboración PND y responsable ahora de “vigilar su ejecución”, Salinas de Gortari dijo, además que la planificación “no se agota en diseños ni en documentos” y sostuvo que su vigencia “depende de la forma que se ponga en práctica”
Por su parte, el secretario de Gobernación, Manuel Bartlett Díaz, se refirió al proyecto de comunicación Dijo: “Para lograr una sociedad democrática, igualitaria y renovada moralmente, es necesario que los medios de comunicación estén abiertos a los sectores sociales y sirvan a la vez a nuestro proyecto histórico, ya que es elemento fundamental de este proyecto que la comunicación satisfaga las necesidades de la sociedad mexicana, para que no esté subordinada a los intereses de ningún sector, grupo o facción”
Al hacer “el esquema de la política de comunicación” del
gobierno federal, Bartlett Díaz reiteró que “habrá respeto escrupuloso a la libertad de expresión de todas las divergencias”, y que la comunicación social será un servicio de interés público
“El Estado —siguió— ha de emplear sus propios medios con sentido de servicio para apoyar los grandes objetivos de nuestro proyecto nacional y para hacer posible un auténtico diálogo que, más allá de divergencias de sectores, partidos y grupos, permita concertar acciones comunes frente a los desafíos de nuestro tiempo”
Francisco Rojas, titular de la Contraloría General de la Federación, dijo que la acción del Estado “tiene una amplia base de contenido ético” y consideró que “el poder no se ha ejercido para imponer la voluntad de un grupo sobre otro” A su vez, el procurador general de la República, Sergio García Ramírez, reconoció que “ante las cambiantes condiciones de la realidad y nuevos problemas de la sociedad mexicana, el derecho resulta ya insuficiente o inadecuado para cumplir satisfactoriamente su función como medio de desarrollo en la libertad y como recurso de control social”
García Ramírez anunció una “revisión total” del sistema jurídico
Fueron los titulares del Trabajo, Educación y Salubridad y Asistencia, Arsenio Farell Cubillas, Jesús Reyes Heroles y Guillermo Soberón Acevedo, respectivamente, los encargados de comentar el denominado “capítulo social” del PND
El primero de ellos, tras de afirmar que la lucha contra la desigualdad “será realista, decidida y permanente”, dijo que “mientras subsista la crisis no se podrá avanzar cuantitativamente en el proceso de justicia social
“En el corto plazo, no existen las bases materiales para lograr mejoría en los niveles de vida de la población —dijo Farell Cubillas— Se ha dislocado la capacidad de crecimiento de la economía y, en consecuencia, la capacidad de generar empleos productivos, que constituye la base para mejorar los ingresos y niveles de vida de la población en forma permanente”
Agregó: “Lo que el Estado se propone hacer en forma prioritaria es restablecer las bases que permitan fortalecer y avanzar en este propósito y mitigar y compensar los efectos sociales negativos de la crisis”
Ante esta situación, dijeron, “se continuará protegiendo el poder adquisitivo del salario, mediante el apoyo y control de la producción y abasto de productos básicos”
Por su lado, el secretario de Comercio, Héctor Hernández , dijo que el PND “proyecta la estrategia de cambio estructural en los sectores comercial e industrial”, con base en cuatro objetivos fundamentales: “atender las necesidades básicas de nuestra población y garantizar el acceso a empleos permanentes y bien remunerados; defender a la industria, uno de los pilares del crecimiento económico en condiciones de estabilidad; promover la descentralización de la actividad productiva y propiciar la modernización del comercio y de la industria e impulsarla al comercio exterior”
El secretario de Hacienda y Crédito Público, Jesús Silva Herzog, informó que la política de financiamiento perseguirá tres objetivos fundamentales; fortalecer el ahorro interno, canalizar eficazmente los recursos a las prioridades del desarrollo y reorientar las relaciones financieras con el exterior
Silva Herzog habló, además de la necesidad de “favorecer una mayor formación del capital, congruente con el desarrollo estable de la economía y con las necesidades del progreso”
“Aquí, abatir la inflación aparece como un requisito indispensable”, añadió el titular de Hacienda, tras de reiterar que, para elevar el ahorro público, se busca incrementar el gasto corriente del sector público, reducir subsidios que no tengan una justificación social plena y eliminar gastos innecesarios
“Estas medidas irán acompañadas de una rehabilitación financiera de las empresas paraestatales”, añadió
“Las empresas paraestatales —expresó por su parte Francisco Labastida Ochoa, secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal—, constituyen un vigoroso instrumento en el logro permanente de los objetivos de la nación”
A su juicio, el PND “permitirá ahora” superar “el viejo divorcio entre las acciones, los propósitos y las metas”, porque la planeación “se hace ahora para cumplirla, para conducir la economía y para solucionar con realismo los problemas sociales”
Y el secretario de la Reforma Agraria, Luis Martínez Villicaña, declaró es “problema actual” de la reforma agraria el siguiente: indefinición e irregularidad en la tenencia, minifundismo creciente, deficiencias en la organización de los productores, descapitalización, casi nula, reinversión y, consecuentemente, baja producción y productividad
“Debe entenderse que el reparto es hoy sólo un primer paso; que es necesario dar certidumbre y plena vigencia legal a la tenencia o usufructo de la tierra; promover un sistema único de organización campesina y buscar nuevos procedimientos para poner a los campesinos en disponibilidad de tierra para su cultivo, conjugado con apoyo técnico y recursos que generen un proceso productivo”
Y advirtió que, lo anterior, “es en síntesis la reforma agraria integral; o se logra una sociedad rural fuerte, sana y justa, o no habrá progreso en México”
Dijo, además: “Existe una gran presión sobre la tierra, ya que la tierra disponible es cada vez menos y, obviamente, menor que la demanda, lo que se agrava con el acelerado crecimiento demográfico y la insuficiente absorción de mano de obra en el sector industrial”
En su opinión, la problemática del campo (legislación agraria excesiva, omisa, y en algunos casos, contradictoria; vicios y fallas en los procedimientos agrarios) “ha posibilitado la realización de actos inmorales en la tramitación de asuntos agrarios, por ello nos proponemos la reordenación del sector a corto plazo”
En el acto hablaron, además, los secretarios de Relaciones Exteriores, Bernardo Sepúlveda Amor; Defensa Nacional, Juan Arévalo Gardoqui; Marina, Miguel A Gómez Ortega; Comunicaciones y Transportes, Rodolfo Félix Valdés; Turismo, Antonio Enríquez Savignac; Desarrollo Urbano y Ecología, Marcel Javelly Girard, y Pesca, Pedro Ojeda Paullada, así como el jefe del DDF, Ramón Aguirre Velázquez








