Que se lleve lo que quiera, pero que venga capital

Que se lleve lo que quiera, pero que venga capital
El Gobierno espera que la inversión extranjera nos traiga el desarrollo
Carlos Ramírez
La nueva política gubernamental en torno de las inversiones extranjeras descansa en convicciones y esperanzas: el capital foráneo genera más beneficios que riesgos y daños
Instalado en sus nuevas oficinas, el director de Inversiones Extranjeras, Adolfo Hegewisch, dice a Proceso:
“No creo, como mucha gente la ve, tan nociva o tan diabólica la inversión extranjera directa (IED) No debemos verla tan agresivamente”
Y agrega:
“La inversión es necesaria, la necesitamos, la queremos y la vemos con simpatía”
Tras de señalar que no se modificará la lay sino que se aplicará con flexibilidad, Hegewisch afirma que no cambiará el tope legal de 49% del capital extranjero en empresas nacionales Aunque, aclara, “se le da demasiada importancia a ese tope de 49%” Propone otro tipo de preocupaciones respecto a la inversión externa directa: vigilar su comportamiento fiscal, supervisar si paga sus realmente sus impuestos, analizar sus relaciones obrero-patronales, preguntarse si se cumple sus funciones sociales y económicas, investigar sus hombres de paja y prestanombres
Hegewisch concedió la entrevista a Proceso poco después de regresar de Los Pinos, a donde acompañó a Peter McColough, Mario H Antonioni y Sidney Stieglitz, altos directivos de la compañía trasnacional Xerox, quienes informaron al Presidente sobre nuevas inversiones en México A su vez, Hegewisch, dijo que este lunes, al dar a conocer el Plan de Desarrollo, el primer mandatario fijará las normas para la inversión extranjera
El funcionario establece los límites de la IED: no será indiscriminada, pero sí se fomentará con amplitud Asimismo, se aprobarán capitales extranjeros mayores del tope de 49% si resultan necesarios, indispensables o positivos para el país
Frente a las cifras oficiales del impacto de la IED, Hegewisch señala que también ha generado beneficios, empleo, divisas “No es una sangría para el país ni desnacionaliza la economía”
Antes que limitar la llegada de capitales foráneos, el país necesita fomentarlos “La ley se creó para promover inversión extranjera, no para prohibirla Debemos, en todo caso, modularla y adecuarla a las urgencias nacionales”
Hegewisch es un hombre convencido de lo que dice Insiste en señalar que no hay cambios en la política de inversiones extranjeras, sino que solamente se aclaran las reglas del juego Justifica el capital foráneo por la ausencia por la ausencia de ahorro interno suficiente para las grandes inversiones De ahí que esté convencido de que es mejor para las empresas privadas pagar dividendos que intereses, por lo que ve con simpatía que algunas empresas con capital extranjero y deudas en dólares capitalicen sus pasivos ampliando los porcentajes de IED Niega, en cambio, que todas las empresas tomen ese camino “No venderemos planta productiva Se aprobarán ampliaciones de capital extranjero, si también hay ampliaciones de planta productiva”
El espíritu de la ley de 1973, agrega, “sigue vigente, sólo que adecuado flexiblemente, a las nuevas necesidades del país”
Con estos criterios, Hegewisch se ha echado a cuestas la tarea de recorrer las principales capitales del mundo para atraer inversionistas extranjeros “México sigue siendo una opción”, indica Los cambios en los criterios, dice más adelante, no representan una política de la crisis, sino que se quieren permanentes “Necesitamos mucha inversión extranjera”, añade, “y la traeremos bajo nuestras condiciones y exigencias”
En la entrevista, Hegewisch comienza por perfilar los criterios de la política de inversiones extranjeras del gobierno actual:
México es un país que no tiene, no ha tenido y siento que tardará muchísimo en tener, un ahorro interno suficiente para financiar nuestro propio desarrollo En el pasado, se siguió el camino del endeudamiento externo como forma de atraer ahorro externo para ayudarnos a financiar nuestro desarrollo, como hacen todos los países del mundo Sin embargo, la situación ha cambiado El ámbito de la deuda externa se ha vuelto más complicado, más difícil, con la experiencia misma nuestra, por razones de falta de liquidez internacional o porque algunos bancos han llegado a un límite para prestarle a México y por sus propias normas
“Una forma de atraer ahorro interno es atraer la inversión extranjera directa (IED) Esto no quiere decir que se vaya a permitir una IED indiscriminada Hay una decisión clara de que la ley no se modifique, creemos que la ley es un instrumento suficientemente flexible, suficientemente bien estructurado No creo que haya alguien que tenga queja contra la aplicación de la ley El problema es más bien un exceso de burocracia La IED total en México es de 12,000 millones de dólares aproximadamente, lo que representa un poco más del 4% Yo no creo que haya país en el mundo que no tenga IED
“Ahora: ¿cómo debe verse la IED? Primero, como complementaria de la inversión nacional, selectivamente No vamos a aceptar cualquier tipo de inversión extranjera Sólo cuando haya una completa ausencia de la nacional y siempre que sea en campos prioritarios señalados por el PND Dos criterios son muy claros: la creación de empleos y la promoción de exportaciones Debemos convertirnos en un país exportador y dar atención a este propósito
“Otro criterio más: aceptarla cuando venga a sustituir importaciones Racionalizar qué es aquello que podamos sustituir, no pensar que sustituiremos todas las importaciones Sustituir en términos de calidad y de costo Para ello necesitamos una serie de inversiones, porque muchas veces el ahorro interno no es suficiente para hacer determinado monto de inversiones en la actualidad
“La IED se va a manejar como siempre se ha manejado: en forma selectiva, prioritaria, tratando la descentralización de la industria en zonas de menor desarrollo, procurando que la balanza comercial sea favorable en estas nuevas empresas de IED y con el criterio de que traigan tecnología apropiada para nuestro desarrollo”
P: Usted habla de no modificar la ley y habla de realismo y pragmatismo para autorizar inversión mayor del 49% ¿Hasta dónde se puede llegar?
R: El 49% es la regla general Cuando una empresa invierte hasta 49% de inversión extranjera no necesita permiso de la comisión Hay actividades, evidentemente, que están reservadas al Estado, otras sólo a inversionistas nacionales Todas las demás pueden tener capital extranjero La misma ley da —artículo 12— esa flexibilidad: señala que una comisión de siete secretarios de Estado podrá disminuir o aumentar los porcentajes de IED dadas las situaciones económicas del país: situación geográfica, áreas de desarrollo, la conveniencia nacional Es decir: no es nada nuevo De hecho Volkswagen es 100% alemán, General Motors, Ford Motor Company, Kodak y otras 200 empresas también tienen 100% de capital extranjero De manera que no es nada nuevo hablar de ese 49% o no Y esto ocurrió antes y después de la ley de 1973
P: En 1973 se realizó un debate nacional alrededor de la IED Resultó bastante sano para el país discutir sobre ello Hubo proposiciones, protestas, presiones y hasta la intervención del embajador de Estados Unidos en México Una de las conclusiones de entonces fue que con el margen del 49% de tope se creó un espíritu nacionalista alrededor de la ley ¿Cómo opera ese criterio hoy?
R: Yo creo que ser nacionalista no es estar en contra de nada sino estar a favor de México y ver qué es lo que le conviene a México Yo me considero profundamente nacionalista Lo importante es ver las conveniencias de nosotros, independientemente del país de origen de la inversión extranjera La pregunta es ésta: ¿Qué nos conviene? Yo creo que ahí no puede tener uno sentimientos de otra naturaleza Yo no veo, como mucha gente lo ve, tan nociva o tan diabólica la inversión extranjera Todos los países del mundo la tienen, todos
Además: la mayor inversión extranjera no se explica por la crisis económica del país Quiero creer en una política permanente Yo siento que no debemos ver —obviamente habrá cautela, estudios, análisis— en una forma, diría yo, tan agresiva a la inversión extranjera Por ejemplo: en la industria turística, todos nuestros hoteles tienen ocupación por más del 90% todo el año ¿Ya no van a poder venir más turistas a México? ¿Dónde los metemos? Yo quiero saber nada más cuál es la cantidad de capital que se necesita para hacer un hotel Yo veo —repito y quiero ser muy claro— el capital externo como complementario, selectivo, en aquellas áreas en donde no existe inversión mexicana y a donde venga a complementarla y sin desplazar la inversión nacional
P: Frente a las afirmaciones anteriores, me gustaría su comentario sobre algunas cifras oficiales del Banco de México, acerca del impacto de la inversión extranjera en la economía nacional En el decenio 1971-81, la IED fue responsable del 58% del déficit en la balanza de pagos En ese mismo lapso contribuyeron con sólo 18% en la aportación de capital Las empresas extranjeras son responsables de casi el 60% de los números rojos en el comercio exterior En diez años exportaron 10,624 millones de dólares pero importaron mercancías por casi 26,000 millones de dólares; el déficit de más de 15,000 millones tuvieron que ser dólares subsidiados por el gobierno Por cada dólar invertido en inversión extranjera sacaron del país —vía utilidades, tecnología y otras fugas— 60 centavos La salida de divisas en el renglón del IED fue de 5,000 millones de dólares en el período de 1977-79 La conclusión que queda es que el impacto de la IED en la economía nacional contribuyó a un cierto equilibrio en la balanza de pagos en el corto plazo, pero en el mediano y el largo fue una sangría de divisas
R: Yo personalmente no creo que sea una sangría de divisas Yo creo que es natural en muchas cosas Le hablaba de la sustitución de importaciones: yo creo que es importante que la inversión extranjera venga realmente a sustituir importaciones El pago de regalías no está vetado en México Si una empresa tiene utilidades, pues paga su 55% al fisco y compra sus dólares en el mercado libre a 150 pesos Esto le va a hacer menos atractiva la remisión de utilidades
Le confieso que doy por buenas esas cifras del Banco de México Yo tengo cifras, por ejemplo, en el sentido de que las compañías con capital extranjero en México exportaron el 30% de las exportaciones no petroleras Dan un millón y medio de empleos directos Por otro lado, no conozco exactamente las cifras sobre remisión de utilidades
Yo creo que debemos ver la inversión extranjera dentro de un contexto más generalizado La inversión extranjera no debe verse sólo desde un punto de vista económico Debe ser un análisis más general: político, social No quiero decir que toda inversión extranjera sea buena Evidentemente que no Pero si es vista como esquema, sí me parece que es la complementación para crear una planta productiva para aprovechar el ahorro externo, confieso sinceramente que sí ¿Qué tenemos que hacer? Ser muy selectivo Yo le digo que la inversión extranjera es de 12,000 millones de dólares ¿Cuál es el monto del servicio? Altísimo Mire: yo creo que es mejor en muchos casos pagar dividendos y no pagar intereses
P: Usted señala que una de las exigencias para aprobar inversión extranjera es la importación de tecnología En 10 años salieron del país más de 1,000 millones de dólares por pago de tecnología que hicieron las empresas con capital extranjero Es decir, introducen tecnología, la cobran y sacan divisas del país por ese concepto ¿Cuál es entonces la aportación?
R: Creo que hay que regular absolutamente ese renglón Sin duda alguna Hay que regular esta cuestión, hay que estar pendientes de ello y hay que tratar al inversionista extranjero con otros medios de supervisión Revisar eso que me está usted diciendo: cuál es su balanza comercial, qué número de empleados está creando, cuáles son sus remisiones de utilidades Serán bienvenidas aquellas que reinviertan en el corto plazo, y seguro que hay muchísimas que reinvierten y otras evidentemente no Nosotros vamos a poner una serie de condiciones de qué ofrecemos y de qué esperamos de la inversión extranjera Esperamos, sobre todo, creación de empleo, exportaciones, ampliación de planta productiva, tecnología adecuada
México sigue siendo un país confiable El jueves recibió el Presidente de la República al director de la Xerox, quien anunció una inversión de 150 millones de dólares Este inversionista extranjero dijo que México es una opción económica y que confía en el país La inversión será en cuatro años, con un proyecto importante en Aguascalientes Cuando hay este tipo de inversiones, cuando hay absorción de empleo, cuando se promueven exportaciones, cuando están trayendo dinero fresco y cuando la proporción de inversión extranjera, sobre la inversión total es muy pequeña, sólo del 4%, los beneficios son altos
Por eso es importante la inversión extranjera Por eso China Popular está promoviendo inversiones extranjeras Y nosotros también ¿Por qué? Porque tenemos que reconocer que no tenemos —ni lo tiene Inglaterra ni Estados Unidos ni ningún país— suficiente ahorro interno para invertir De ahí que todos los países tienen inversión extranjera y se le ve como una forma complementaria en la formación de capital
P: Sin embargo, en el proceso de ampliación de la inversión extranjera en México hay ciertos hechos y datos que llaman la atención, sobre todo porque no han sido evaluadas en su dimensión Usted habla del 4% de inversión extranjera en la inversión total, pero ese solo 4% implica —además de hechos como las cifras citadas— el control en mayoría o en su totalidad de importantes de importantes ramas de la economía nacional: las industrias automotriz, alimentaria, comercio, electrónica, línea blanca, maquinaria y equipo para campo e industria, petroquímica secundaria, químico farmacéutica, algo de los servicios y hule, entre otras ¿Este proceso de copamiento de renglones industriales no representa una desnacionalización de la economía nacional, una pérdida de control de la política económica sobre esos grupos de empresas? Hay hechos que no pueden ocultarse: las empresas con capital extranjero dependen de sus matrices, sus políticas se dictan en el extranjero, impiden un desarrollo autónomo del país, imponen modos y patrones de vida y de consumo —alimentos, servicios y comercio, sobre todo—, influyen en las necesidades sociales, frenan políticas estatales y orientan el desarrollo nacional porque participan mayoritariamente en el sector manufacturero
R: Lo que le quiero decir es que estamos dispuestos al diálogo y a decir las cosas como son Siento que las leyes tienen que tener una adecuación a los presupuestos o a los hechos, de otra manera no funcionan Yo creo sinceramente que la inversión extranjera es necesaria, la necesitamos, y que vamos a ver la inversión extranjera con simpatía cuando nos convenga, cuando le convenga al país La tal flexibilidad de la ley no quiere decir indiscriminación No se trata de aceptar indiscriminadamente inversión extranjera Se trata de hacer inversión extranjera selectiva, complementaria de la nación y que vaya a sectores prioritarios del país y con las condiciones y variantes que nosotros impongamos
P: Y cuando la conveniencia —exigencia del país huésped— choca con la necesidad —la urgencia de la inversión extranjera y las condiciones que ella misma desee para llegar—, ¿cómo operarían los criterios oficiales?
R: Yo creo que eso no operaría Yo no le llevaría a la Comisión de Inversiones Extranjeras una solicitud de 100% de capital foráneo para una rama no prioritaria Nosotros vamos a pensar qué es lo que le conviene a México Yo le llevo a la comisión una solicitud de inversionistas extranjeros para construir un hotel con 100% de capital foráneo, pero no se la llevaría si se quieren fabricar lápices de labios
P: ¿Ha aprobado el gobierno actual solicitudes de inversión extranjera en más del 49%?
R: No Hay solicitudes porque han ocurrido fenómenos curiosos Hay empresas con participación extranjera minoritaria que se endeudaron en dólares con bancos extranjeros y —por las devaluaciones— no pueden pagar Pero ocurre una cosa: el socio extranjero sí puede pagar los créditos a los bancos Y en el momento en que pagan, capitalizan sus activos El porcentaje de inversión extranjera cambia Eso hay que verlo con muchísimo cuidado Hay conversaciones al respecto Y hay que ser cuidadosos porque hay disyuntivas: o capitalizan sus pasivos de esa forma o la empresa quiebra Y esto creará desempleo, afectará la planta productiva O, cumpliendo con la ley —es decir: en campos no prohibidos a la inversión extranjera—, se autoriza el aumento de porcentaje y se va, por ejemplo, del 49% al 65% Y esto es un problema de balance, de criterio, de adoptar la solución menos mala
P: ¿Y en el caso de otras empresas o grupos industriales que tienen deudas en dólares y que están pensando en pagar con acciones, buscando entregar dividendos y no intereses, como Alfa?
R: No vamos a permitir, en términos muy generales —siempre hay alguna excepción—, inversión extranjera para comprar planta productiva mexicana Para ampliar la planta productiva sí daremos autorizaciones, pero no para pagar deuda con acciones, porque ahí sí siento que no ganaríamos nada No funcionaría, en estos tiempos, el proceso de mexicanizaciones, porque vale más crear nuevas plantas y empleos que comprar acciones a extranjeros Y tampoco funcionaría el proceso de extranjerización al pagar deuda por acciones sin recibir beneficios importantes a cambio Hay casos concretos: actualmente una empresa está en peligro de cerrar su planta o capitalizar sus pasivos aumentando el porcentaje de la inversión extranjera de 50% a 70% Se aprobará para salvar el empleo
P: ¿Esto no plantearía modificaciones al espíritu de la Ley de 1973?
R: Se aplica el mismo espíritu de la Ley de 1973, sólo que adecuada a las necesidades actuales del país dentro de —o contempladas por— la propia ley
En el exterior me preguntan muchos si se cambiará la ley Yo les digo: señores, hasta 1973, la inversión extranjera total era de 2,000 millones de dólares Casualmente, durante la vigencia de la ley aumentó en 10,000 millones de dólares ¿Entonces, dónde está lo malo de la ley?
Quizá lo que estamos haciendo, más que modificar el fondo mismo del asunto, es quitar una serie de burocracias que existían y que frenaban la agilidad de la inversión extranjera Hay casos que hacen lento el funcionamiento de las empresas extranjeras y que recaen en trámites administrativos: un cambio en el consejo de administración: un sueco por otro sueco: la ampliación de oficinas y almacenes Es absurdo que eso requiera de aprobación de comisiones y dependencias y que los trámites se tarden meses
Lo demás es más importante Son dos las preguntas claves: ¿Necesitamos la inversión extranjera? ¿Queremos la inversión extranjera? Sí la necesitamos y sí la queremos, pero —repito— con toda la prudencia, con todas las selectividades, estudios Que sintamos que beneficia al país
P: ¿Implicaría también analizar los riesgos e impactos negativos que trae, de muchas maneras, la inversión extranjera?
R: No hay duda de que hay que hacerlo
P: ¿Eso implicaría modificaciones de fondo?
R: Creo que modificaciones de fondo no se necesitan, porque están previstas en la ley Han pasado 10 años de la ley Hoy no se trata, lo digo abiertamente, de extranjerizar la economía nacional
P: Extranjerizar propiamente no ¿Pero no se pierde el control estatal sobre el aparato productivo cuando la inversión extranjera va penetrando más? ¿No se imponen modelos?
R: Creo que eso es lo que hay que estudiar conjuntamente, coordinadamente con otras dependencias relacionadas con los diferentes problemas: transferencia de tecnología, patentes, etcétera Hay ramas de la inversión extranjera que son particularmente sensibles: alimentaria, químico-farmacéutica Es cuestión de revisar ese tipo de políticas generales que hemos seguido Creo que es necesario
P: A partir de 1973 ha habido autorizaciones para inversiones extranjeras mayores del 49% Fueron en fideicomisos, Bolsa de Valores, comercio, alimentos, turismo y pesca Las autorizaciones partieron de la Comisión, aunque la ley señala el 49% como tope y lo mismo autoriza flexibilidades ¿No cree usted que para cambiar la cifra tope deba ser necesario que el Poder Legislativo intervenga?
R: Creo que el 49% está bien, pero también creo que se le da demasiada importancia a ese 49% Hay otros comportamientos que debemos vigilar más en las empresas con inversión extranjera Por ejemplo: ¿cuál es sus comportamiento en el terreno fiscal? Y hablo en términos cuantitativos y cualitativos No cuánto paga, sino si realmente paga Otro: ¿Cuáles son su relaciones obrero-patronales? ¿Cuáles son sus relaciones sindicales? Esto es mucho más efectivo que el 49% Aclaro que soy el primero que respeta el 49% y siento que no hay que modificar la ley en ese sentido Pero debemos tener otra visión más amplia para vigilar el comportamiento de la inversión extranjera Preguntarnos si la inversión extranjera realmente está cumpliendo con la función social, con la función económica, si realmente está pagando sus impuestos ¿Qué beneficios les da a sus trabajadores? ¿Qué representa para la zona donde está asentada? ¿Cuántos hombres de paja hay? ¿Cuántas empresas han capitalizado sus pasivos sin declararlo y se aumenta, vía prestanombres, el porcentaje del capital foráneo?