Ataca, denuncia, elogia y alquila voluntades
“La Quina” se refuerza ante la amenaza del nuevo contrato colectivo
Francisco Ortiz Pinchetti
CIUDAD MADERO – Tiene todo el poder
Su omnipotencia está fincada en el control absoluto que ejerce sobre el gremio petrolero y en multimillonarios recursos económicos que maneja a su antojo
Durante 23 años, los sucesivos gobiernos mexicanos lo han dejado crecer, crecer, crecer, a cambio de su incondicionalidad El último le dio todo Lo hizo su cómplice en el “boom”
Ahora, en el “pum”, la crisis económica y los afanes moralizadores, ni modo, obligan a frenos, cambios; pero Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, no está dispuesto a ceder: maniobra ya para preservar su imperio
Cuidado
Ante el peligro, “La Quina” contrataca: acusa de despilfarros, burocratismo, incapacidad a la actual administración de Petróleos Mexicanos; arremete contra los “funcionario del sexenio” y los “lambiscones palaciegos” que, dice, engañan al Presidente; denuncia un complot para asesinarlo y anuncia su retiro de la actividad sindical que maneja, multiplica las obras sociales —tiendas, granjas, casas, préstamos, calles, escuelas— y, generoso, reparte aquí millones de pesos entre los agremiados de la Sección Uno del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), su feudo
En 1968, cuando el director general de Pemex era Jesús Reyes Heroles —su enemigo, ha dicho— Hernández Galicia recurrió también, con éxito, al ardid de su “retiro” Tras de una conmovedora despedida, heredó la secretaría general de la Sección Uno a Salvador Barragán Camacho, hechura suya, y se fue formalmente; pero siete meses después volvió a la escena, como organizador del apoyo de los petroleros al presidente Gustavo Díaz Ordaz, luego de la matanza del 2 de octubre “La Quina” vio entonces fortalecida su posición y con el apoyo presidencial se afianzó sólidamente en el poder
Han pasado 15 años desde entonces
AMO DEL CONTRATISMO
A lo largo de su carrera sindical —iniciada aquí en 1959— Joaquín Hernández Galicia ocupó repetidas veces la secretaría general de la Sección Uno y entre 1962 y 1964 fue dirigente nacional del STPRM
Cuando dejó ese cargo, mantuvo para sí el poder real dentro del sindicato Para ello hubo de reprimir toda disidencia y acentuar el carácter antidemocrático instaurado en la organización petrolera a partir de 1947, durante la presidencia de Miguel Alemán Valdés
Convertido en hombre clave, “La Quina” optó hábilmente por permanecer tras del trono sindical, para manejar al STPRM desde su feudo de Ciudad Madero, donde es amo y señor Actualmente ocupa un cargo sui generis, que él mismo creó: director de Obras Sociales Revolucionarias
Formalmente, la dirigencia nacional está en manos de Salvador Barragán Camacho, para quien Hernández Galicia consiguió una permanencia de cinco años en la Secretaría General, en lugar de los tres años señalados por los estatutos; pero es “La Quina” el dirigente real o, como él se autodefine, el “dirigente moral” del STPRM
Tan sólo en su calidad de director de Obras Sociales, Hernández Galicia manejó entre 1977 y 1981 más de 5,000 millones de pesos, monto de la aportación que para tal fin hace la empresa y que equivale al 2% de sus inversiones totales
Pero el negocio grande está en los contratos
En julio de 1977, Pemex y el STPRM suscribieron, al margen del contrato colectivo de trabajo, un convenio temporal mediante el cual el Sindicato permite el regreso de los contratistas privados a las obras de perforación terrestre de pozos A cambio de tal acuerdo, que viola la cláusula uno del Contrato Colectivo y contraviene el espíritu de la nacionalización petrolera, el STPRM recibe para su manejo el 40% de los contratos de perforación terrestre que se otorguen a terceros y tiene además facultad para subcontratar a su arbitrio
Aunque no se puede precisar el monto total de esos contratos, un dato puede dar idea: tan sólo entre 1977 y 1981, Pemex destinó a tareas de perforación terrestre más de 120,000 millones de pesos; es decir, el STPRM manejó contratos por alrededor de 50,000 millones de pesos, el 40%, en esos cuatro años
El manejo sindical de esos contratos —que legalmente debería estar en manos de las sociedades civiles creadas para el efecto en cada una de las secciones del STPRM— fue centralizada con la creación de la Comisión Nacional de Contratos, que encabeza Hernández Galicia y que completan cinco de sus incondicionales
Según el convenio aludido, esta “excepción” a lo estipulado por la cláusula uno del Contrato Colectivo tienen una duración de seis años, que se cumplen precisamente el próximo 27 de julio
Para entonces, además, habrá de revisar el Contrato Colectivo de Trabajo que entrará en vigor el primero de agosto
Tiene pues “La Quina” motivos de sobra para preocuparse Y para presionar, con todo su poder, para mantener las prebendas que Pemex le ha otorgado y que ya de por sí se han visto obligadamente mermadas por la reducción de la actividad petrolera en el país Independientemente de la “renovación moral” prometida por el gobierno y cuya realización es impensable si se mantiene el cacicazgo petrolero
ATAQUES A PEMEX
La amenaza al imperio de Hernández Galicia pareció tomar forma el 21 de enero pasado, cuando el actual director general de Pemex, Mario Ramón Beteta, hizo una visita a la refinería de Ciudad Madero El funcionario prodigó elogios al “amigo Joaquín”, al “compañero Joaquín”, pero fue firme cuando advirtió en su discurso que “mientras yo sea director de Pemex no se harán negocios inmorales a la sombra de la máxima industria nacional”
En esa misma ocasión, “La Quina” enseñó los diente Al hacer un repaso del desarrollo de la industria en los últimos sexenios, dijo que en Pemex ha habido directores “malos y buenos” Entre los “buenos” mencionó a Antonio J Bermúdez y entre los “malos” se ensañó con Jesús Reyes Heroles, a quien acusó así:
“Buen maestro, pero desconocedor en lo absoluto de la eficiencia petrolera Porque los obreros defendimos nuestros derechos, fuimos objeto de persecuciones y muchas veces atentados contra la vida Nunca entendió que la industria petrolera no se maneja con política, sino con trabajo y eficiencia y que nuestra obligación es siempre respaldar al Presidente de República y a nadie más”
En cambio, Hernández Galicia fue cauto al enjuiciar al régimen pasado No mencionó a Jorge Díaz Serrano —de quien recibió todo—, pero dijo que el presidente José López Portillo “supo atender a tiempo lo que México necesitaba, comida y energéticos, y reconoció al STPRM, cuyos miembros lucharon en esa campaña”
Un mes después de la visita de Beteta, “La Quina” iría mucho más lejos En una asamblea de la Sección Uno, aquí en Madero, denunció airadamente el dispendio y el burocratismo de la actual administración de Pemex
Hernández Galicia fustigó a los “funcionario de sexenio”, de quienes dijo que “llegan a la nueva administración con una carga de recomendados, que pasan a ocupar directivos, muchas veces sin tener capacidad para ello, menospreciando y haciendo a un lado a personas que son amplias conocedoras de la problemática del petróleo”
Denunció:
“Existen funcionario empeñados en acabar con el sindicato petrolero y principalmente con sus líderes, en especial Joaquín Hernández Galicia, cuya muerte están maquinando, toda vez que no pueden soportar que se les señalen sus errores, que son verdaderas puñaladas al pueblo”
Agregó que ese pueblo “tiene que cargar con las altas nóminas representadas por las incrustaciones al principio del sexenio de cientos de rémoras que cobran sin producir, como es el caso —precisó— de los nuevos 17 gerentes nombrados en Pemex, a quienes acompañan naturalmente una cauda de empleados, choferes y ayudantes recomendados”
Y luego advirtió:
“Ya no estamos dispuestos a soportar esta situación Denunciaremos ante el presidente Miguel de Madrid las negativas actitudes de algunos de sus colaboradores, quienes ven en el ejemplo de los petroleros un gran escollo para cumplimentar sus atentados contra la patria”
Abundó “La Quina” sobre la existencia de un “complot” para asesinarlo Y dijo: “No tengo miedo a morir Estoy consciente de que hemos sembrado la semilla que fructificará entre los mexicanos y la doctrina de trabajo y tenacidad será llevada a cabo por quienes nos precedan” (sic)
Su discurso, varias veces interrumpido por las aclamaciones de los petroleros, concluyó con el anuncio de su retiro “A partir de 1984 regresaré a la vida privada”, dijo Se atrevió inclusive a hacer públicamente su testamento a favor de Salvador Barragán Camacho, a quien entregará la completa responsabilidad sindical, dijo, seguro de que sabrá cumplir cabalmente con su cometido
E hizo otra advertencia: si alguien pretendiera derrocar a Barragán Camacho, “yo regresaría para enfrentar a los enemigos de nuestro sindicato”
Así dijo
Hace 15 años, cuando en otra asamblea similar efectuada el 10 de marzo de 1968 anunció también su retiro, Hernández Galicia argumentó que el dirigente “no debe eternizarse en los puestos de dirección sindical”, porque “va perdiendo facultades en actividad, fuerza, dinamismo y pujanza” Dijo en esa ocasión que su decisión de irse era “inalterable” Insistió: “debemos cambiar a tiempo la máquina cuando ésta empieza a fallar Me retiro con la satisfacción de quien ha cumplido airosamente con su deber” Y con los ojos humedecidos, concluyó: “es tiempo de que otra persona se haga cargo de esta obligación, de esta responsabilidad que tanto pesaba sobre mis espaldas”
Conmovida, dicen las crónicas, una multitud abrazó a “La Quina” y lo cargó a hombros, para llevarlo así hasta su casa, mientras Barragán Camacho tomaba formalmente las riendas de la Sección Uno y del Grupo Unificador Revolucionario, la élite en cuyas manos está el control del sindicato
Aquel espectacular “retiro” de Hernández Galicia terminaría siete meses después, cuando instrumentó el apoyo a Díaz Ordaz y regresó para quedarse
REPARTO DE MILLONES
El nuevo anuncio de Hernández Galicia sobre su próximo retiro ha tenido ya la secuela esperada Apenas 10 días después, el primero de marzo, frente a Mario Ramón Beteta, el dirigente de la sección 30 (Poza Rica), Oscar Torres Pancardo, colmó de elogios a “La Quina” y le pidió que no dejara la dirigencia sindical
“Deseamos tenerlo como guía moral durante muchos años más”, le dijo Torres Pancardo al hablar en el acto en que se recordó al asesinato del líder Heriberto Kehoe Vincent en Poza Rica
Ese mismo día, “La Quina” entregó 21 millones de pesos para obras sociales en las secciones 30 y 10, ésta última de Minatitlán Torres Pancardo recibió ahí mismo un cheque por 10 millone_ de pesos
Al lado de las impugnaciones a la administración de Pemex, el reparto de dinero y obras parece ser la otra parte de la estrategia de Hernández Galicia para mantener su fuerza En Ciudad Madero, la construcción de obras se ha intensificado Las calles de gran parte de la población han sido ya pavimentadas Se construye un nuevo centro de convenciones y el STPRM regaló una tienda a los maestros de la localidad, por decisión, claro, de “La Quina”
En la misma asamblea del 20 de febrero por otra parte, el líder anunció el reparto de 60 millones de pesos entre los petroleros de la Sección Uno, como inesperado “reparto de utilidades” de las obras sociales Dijo Hernández Galicia que 30 millones se repartirían en la siguiente catorcena y otro 30 el primero de octubre
El primer reparto se hizo el 16 de marzo pasado, cuando los trabajadores cobraron su sueldo Les fue entregado a cada uno un singular “vale” por 2,600 pesos de mercancía en las tiendas del STPRM
Los vales están endosados por el Grupo Unificador Revolucionario Nacional (léase “La Quina”) y en ellos, de paso, se exhorta a los petroleros a seguir “respaldando al señor presidente: Miguel de la Madrid en salvar a nuestro país, en las obras revolucionarias humanistas y salvaremos nuestra saboteada moneda nacional Animo valiente y leal trabajador petrolero”
De la omnipotencia de Hernández Galicia en el STPRM da también idea este otro ejemplo: todos los prestamos que concede la Sociedad de Ahorro y Préstamos de los Trabajadores de la Sección Uno, deben ser autorizados personalmente por él Auténticas muchedumbres se reúnen fuera de su casa, los lunes, miércoles y sábados en la noche, para tal fin Los petroleros llevan sus vales expedidos por la Sociedad, por préstamos que llegan a los 250,000 pesos Para que el crédito se haga efectivo, deben obtener la firma —con grandes caracteres en tinta roja— de Hernández Galicia
El miércoles 16 de marzo, “La Quina” autorizó 34 préstamos, por un total de más de un millón y medio de pesos, según constató personalmente el reportero Rechazó 14 vales
Eso, sólo en un día
“Hay ocasiones en que el señor recibe hasta 500 personas”, comentó uno de sus guaruras Y es que él lo decide todo: plazas, cambios, ascensos, permisos, comisiones, contratos
ENESIMA DENUNCIA
Durante su largo cacicazgo en el STPRM, “La Quina” ha sido reiteradamente acusado de enriquecerse ilícitamente, realizar negocios personales con recursos sindicales, de reprimir toda disidencia y hasta de contrabando de armas, como ocurrió en noviembre de 1975, cuando se descubrió un cargamento destinado a él en el buque “Gustavo A Madero”, en Veracruz
También ha sido denunciado —inclusive judicialmente— por secuestro, golpes, injurias y vejaciones ejecutadas por sus guardaespaldas
Nunca, nadie ha logrado nada contra él
El petrolero Lorenzo Cantú Nava, con ficha laboral de Pemex 39958, adscrito al taller mecánico de la Refinería de Madero, fue víctima de sus golpeadores a raíz de una denuncia pública que, al lado de otros seis trabajadores, hizo en 1976
Ahora, Cantú Nava vuelve a acusarlo y, como petrolero sindicalizado, le pide cuentas En una carta que le dirigió el 2 de marzo pasado, copia de la cual entregó a autoridades federales y estatales y a diversos medios de información, dice a Hernández Galicia
“Es ya mucho el daño que usted ha hecho a la nación, a Petróleos Mexicanos y al sindicato El apoyo oficial le ha permitido desempeñar su triste papel de cacique todopoderoso durante más de 20 años, convirtiendo en caricatura al viejo sindicato petrolero que participó con honor en la expropiación del petróleo en 1938 Incluso, usted cometió la indignidad de expulsar de la organización sindical a muchos antiguos trabajadores que tuvieron el privilegio de conocer, vivir y actuar en la época del sindicato democrático, el cual fue desmantelado por usted”
En otra parte de su carta a “La Quina”, Cantú Nava hace alusión a su anunciado retiro:
“En previsión de que sea cierto que se retira —le dice— le pido dos cosas concretas: la primera, que rinda cuentas claras sobre el incalculable capital que usted ha manejado a su entero capricho durante más de 20 años, como si fuera de su propiedad personal Siendo patrimonio colectivo, nunca ha dado usted a conocer a los trabajadores un solo informe ajustado a las técnicas contables
“La segunda es que, aunque la ley no lo obligue —como obligó al senador Barragán Camacho a declarar que su patrimonio personal asciende a diez millones de pesos— usted, por ética elemental, informe a los trabajadores cuál era su patrimonio al hacerse cargo de la responsabilidad que ostenta y a cuánto asciende hoy Lo mismo debe hacer su equipo de colaboradores”
Agrega el trabajador petrolero que “el cumplimiento de estos dos deberes, uno de carácter legal y otro de carácter moral, no lo relevan de sus responsabilidades históricas” y considera que “como miembro de la Sección Uno del STPRM tengo derecho de hacerle estos requerimientos”
Cantú Nava sabe que, en el mejor de los casos, la respuesta de “La Quina” será el silencio “En 1976 —dice— cuando le hicimos requerimientos similares, su respuesta fue la agresión física: fui secuestrado y golpeado hasta perder el conocimiento Luego fui llevado a un galerón del ejido Germinal, donde hay una granja administrada por “La Quina” Ahí fui nuevamente golpeado y vejado Tuve que recibir atención médica en el hospital regional de Pemex”
Esos hechos, ocurridos el 28 de febrero de 1976, fueron denunciados por Cantú Nava ante la Procuraduría General de la República, la Procuraduría de Justicia del estado de Tamaulipas y la agencia del ministerio público en Madero En ellas señaló a Joaquín Hernández Galicia como autor intelectual de la agresión, secuestro, robo, amenazas e injurias La PGR acusó recibo de la denuncia el 9 de marzo de 1976, en oficio número 512 firmado por el secretario particular del Procurador, licenciado Alán Ibarra Silva, en el que informa haber turnado el asunto al director de Averiguaciones Previas
Nunca se supo el resultado de la averiguación, si la hubo
Tampoco han tenido efecto las reiteradas acusaciones formuladas contra Hernández Galicia por el Movimiento Nacional Petrolero, encabezado por Hebraicaz Vázquez Gutiérrez, cuyos dirigentes fueron expulsados por el STPRM y cesados por Pemex
“La Quina” sigue tan campante, al frente de su imperio








