Verbalmente se combate la intermediación, pero con acciones se le impulsa

Verbalmente se combate la intermediación, pero con acciones se le impulsa
La política oficial hace del gran comercio el usufructuario de la inflación
Carlos Ramírez
En el México de hoy, en el país de la inflación centenaria, hay de crisis a crisis: las minorías la capitalizan y la convierten en utilidades crecientes y excesivas; y el gobierno asiste con una política económica que pregona justicia pero reparte indigencia
Es, en el fondo, la práctica mexicana del desarrollo antisocial
Desde hace meses, pero con más libertad y protección oficial a partir de diciembre del año pasado, la nación se encuentra inmersa en una brutal e injusta economía inflacionaria que va dejando su estela de pobreza, marginación y miseria en los 50 millones de mexicanos que viven de salarios mínimos, de empleos que merman o que tienen ingresos inseguros e inferiores al mínimo
Del otro lado, la inflación va definiendo sus perfiles: la economía popular, el salario de las mayorías, da sustento y engrosa los renglones de ganancias de los empresarios, en tanto que los precios crecen y se desbocan y la retiquetación de artículos corre al parejo y a la misma velocidad a la que crecen las utilidades de productores y comerciantes
Sobre todo de comerciantes Como los banqueros fueron los favorecidos de la especulación monetaria y de la dolarización de finales de 1981 y de todo 1982, los comerciantes tienen varios años de ser los grandes beneficiarios de la carrera de los precios Capitalizadores del boom del petrolero, de la inflación y de la crisis de estas semanas, los comerciantes quieren ver desbrozado para siempre el camino del enriquecimiento a costa de los demás, con la complicidad de los responsables de la política comercial
Las cifras se acomodan por sí solas:
Del primero de agosto de 1981 al 31 de junio de 1982, Aurrerá tuvo utilidades de siete millones de pesos diarios Pero en el periodo de la más severa especulación inflacionaria, de agosto a octubre de 1982, este consorcio comercial logró utilidades de 103 millones de pesos cada día
De junio de 1981 a junio de 1982, Liverpool alcanzó 723 millones de utilidades cada día
De febrero a octubre de 1982, en los nueve meses más críticos para la nación Salinas y Rocha tuvo utilidades de 104 millones de pesos cada día
En esos mismos nueve meses, El Palacio de Hierro ingresó utilidades de casi dos millones de pesos cada día
En el periodo febrero-octubre del año pasado, París-Londres capitalizó 11 millones de pesos diarios de pura utilidad
De abril a septiembre d 1982, según consta en la Bolsa de Valores, Sanborns registró 56 millones de pesos de utilidad diaria
Ellos fueron los que acapararon la riqueza y la abundancia prometida por el petróleo y por el Plan Global de Desarrollo El sector comercio, que invierte poco, ofrece poco uso de mano de obra y acapara el mayor volumen de riqueza, es —junto con el de los banqueros nacionalizados— el que mejor se aprovechó de la crisis Y no son muchos L a última investigación de la Secretaría de Comercio, realizada a finales del sexenio pasado, señala que el 49% del total de los establecimientos comerciales genera el 83% de las ventas y genera el 80% del producto y la riqueza comercial Del otro lado, el 951% de los demás establecimientos realiza el 17% de las ventas y apenas genera del 20% del producto Y no puede decirse que el comercio sea pródigo en diseminar beneficios: el 49% de los locales ocupa sólo el 382% de los empleados, mientras que el 951% restante da empleo al 618% de los trabajadores del ramo
El la otra parte de la crisis, ahí donde los problemas golpean al estómago, las mayorías empobrecidas sostienen a los privilegiados del dinero Y en estos calamitosos días de diciembre y enero, con los salarios reprimidos y los precios liberados, con el apoyo oficial a los comerciantes para la retiquetación sea una fiesta, las mayorías no encuentran salida:
Frente a una inflación de 100% , el salario mínimo no pudo obtener más del 25% de aumento Para resarcir la pérdida de poder adquisitivo en los meses de la peor inflación, el aumento debió haber sido de 75%, cuando menos
Con problemas de empleo a la vista, la ocupación de una familia ha disminuido Según estadísticas de la Secretaría de Programación y Presupuesto, los 455 pesos diarios del nuevo salario mínimo se dividen entre cinco personas
Del total de 91 pesos por persona, el 63% del salario se destina a alimentación Pero con los 58 pesos se tiene que adquirir una canasta básica —la mínima en nutrición que señala la encuesta del extinto SAM— que a mediados de enero tenía un costo de 200 pesos
De acuerdo con datos del Instituto de Consumidor y de la propia Secretaría de Comercio, los precios de muchos productos crecieron en diciembre y enero entre el 40% y 150%
La política fiscal y la recuperación de liquidez del gobierno descansa sobre los impuestos y precios al consumo, frente a un estancamiento en los ingresos
Los nuevos precios de la canasta básica, que aumentaron al día siguiente del pacto empresarios-gobierno-trabajadores para tener la inflación, alejan a las mayorías de algunos productos indispensables: leche, carne, huevos
Por más pactos y convenios tripartitos para proteger los salarios, el poder adquisitivo sigue cayendo Después del compromiso del 30 de diciembre, el propio gobierno autorizó aumentos de precios Luego, a mediados de enero, el presidente Miguel de la Madrid ofreció a agrupaciones obreras un plan de abastos masivos de productos básicos eliminando a los intermediarios Pero a la fecha, los precios siguen subiendo y los intermediarios continúan enriqueciéndose
A diciembre de 1982, el salario había perdido 436% de su poder adquisitivo Es decir, un salario compraba en diciembre la mitad de lo que se adquiría en doce meses antes
Por lo demás, las cifras y estadísticas de encarnan en una realidad concreta: en tianguis y supermercados, los consumidores compran menos con el mismo salario
De acuerdo con cifras oficiales, en 1982 el precio de alimentos y bebidas aumentó 899%, los transportes se encarecieron en 1675% y la vivienda subió de precio en 829%
Al final el perfil del país va tornándose conflictivo La violencia social, los asaltos en los últimos seis meses, el pánico de la sociedad por los robos en cadena y sin freno, todo ello se deriva de una política económica monetarista, antisocial, impopular y orientada a salvaguardar el nivel de utilidad del sector privado, a costa del repliegue del Estado y del sacrificio de las mayorías
asalariadas
INFLACION POR UTILIDADES
Un grupo de especialistas hizo un seguimiento y una investigación del problema de la inflación para el Colegio Nacional de Economistas Con datos sobre utilidades, informes sobre inflación y una crónica sobre el enfrentamiento de trabajadores con la alianza empresarios-gobierno, el trabajo exhibe a un país donde la crisis tiene nombre y apellido: crisis social
El sector privilegiado de estos tiempos, como en el pasado los fueron los banqueros privados, es el de los comerciantes La conclusión que se desprende es la siguiente: el crecimiento alto, acelerado y sostenido de los años 1978-82 fue producto de la especulación Es más: aparece como un crecimiento inflado por la inflación, pues restándolo al producto la participación de los sectores comercio y servicios, los porcentajes bajan casi a la mitad
De acuerdo con datos del Colegio de Economistas, la participación del comercio y los servicios en el Producto Interno Bruto —riqueza producida— fue de 559% en promedio en los últimos años, frente a una paulatina desaceleración de los demás sectores Los economistas llamas a ese fenómeno la “terciarización de la economía”, pues el sector terciario —comercio y servicios— tiene mayor dinamismo que el industrial y el agropecuario Lo anterior refleja, también, que el comercio y los servicios acaparan la distribución de la riqueza
En este contexto, la concentración de la riqueza en el sector de comercio es clara: si acapara el 559% de la riqueza, apenas da empleo el 9% de la población económicamente activa Para completar el cuadro, el sector terciario no hace sino entre el 3 y 4% de la inversión total Al final , con poca inversión, relativa creación de empleo y bajos salarios, concentra la mayor parte de la riqueza producida socialmente Como dato complementario, el comercio registra una tendencia a disminuir el monto global de salarios y prestaciones, ante un crecimiento de la riqueza que engrosa sus utilidades
De acuerdo con datos anteriores, completados con las cifras de ventas y utilidades y los indicadores del crecimiento de los precios, Clemente Ruiz Durán, investigador y profesor de economía de la UNAM y miembro del Colegio de Economistas, afirma que la inflación en México se da por el creciente margen de ganancias de los empresarios Desde mediados del año pasado, los propios empresarios justifican la carestía por los niveles de ganancia que deberían tener en un momento dado, con un margen un poco más alto para resistir la inflación por venir
El comercio, en este contexto, está de plácemes La carestía de estas semanas es similar a la de mediados del año pasado, con la agravante de que hoy no hay control de precios y en 1982 había cuando menos un decreto que invocar —aun que no se cumpliera— Hoy como ayer, los comerciantes han hecho de la retiquetación un objetivo en sí mismo En diciembre y enero, los precios han crecido entre 40 y 150%, sin que el gobierno haga algo para detener la carestía
Los meses recientes se ofrecen como prueba De acuerdo con los balances entregados por los comercios más importante a la Bolsa de Valores, las utilidades y ventas han crecido más rápidamente que los salarios Sospechosamente, utilidades y ventas han aumentado al ritmo de la inflación En la lista de las 500 empresas más importantes del país, elaborada cada año por la revista Expansión , los comercios han ido conquistando lugares porque crecen —vía inflación— más rápidamente que otras empresas
Aurrerá, la cadena comercial más importante del país, pasó del lugar 15 en 1979 al 10 en 1981 En 1982 subirá otros escalones Comercial Mexicana pasó del 25 en 1979 al 13 en 1981 Liverpool subió del 31 al 29, en el mismo lapso Salinas y Rocha brincó del 37 al 30 El Palacio del Hierro viajó del 83 al 69
Y a ello se agrega el nivel creciente de ventas y utilidades Seis comercios son los que acaparan la actividad de intermediación: Aurrerá, Liverpool, Salinas y Rocha, Palacio de Hierro, París-Londres y Sanborns En promedio de 1979 a 1982, las ventas de estos grupos han crecido 50% en promedio anual, al ritmo que crecían los gastos de ciertos grupos derivados del boom petrolero En 1982 se expresó con claridad la inflación y las ventas de los comercios crecieron en forma gigantesca
Aurrerá, que en 1980 tuvo ventas diarias por 52 millones de pesos y en 1981 por 79 millones, hizo su mejor año en 1982, cuando el país sufrió la peor ola inflacionaria En ese 1982, Aurrerá tuvo ventas diarias promedio de 1512 millones de pesos
Liverpool pasó de ventas diarias por 22 millones en 1980 a 454 en 1982 Salinas y Rocha también gozó del lado bueno de la inflación: si en 1980 vendió 20 millones de pesos diarios, en 1982 casi llegó a los 40 El palacio de hierro duplicó cifras: en 1980 vendió nueve millones de pesos al día y en 1982 llegó a 18 millones en el mismo lapso Y Sanborns, que en 1981 tuvo una ligera caída, se recuperó en 1982, pasó de 11 millones de pesos de ventas diarias a 42 en 1982
De las utilidades ni se diga Los últimos reportes a la Bolsa de Valores colocan a las empresas comerciales como la más interesante para la inversión bursátil Aurrerá y Salinas y Rocha se colocan —en número promedio— en 10 millones de utilidades diarias durante el aciago año de 1982, en el que la inflación arañó el 100% de aumento anual Y si la inflación es aumento de precios y de utilidades, los grandes comercios se aprovecharon como pocos de estos desajustes del mercado: Liverpool registró utilidades diarias de siete millones de pesos, Palacio de Hierro de dos millones París-Londres de 11 millones y Sanborns anduvo por los 56 millones de pesos cada 24 horas
Por lo demás, el panorama se ofrece más rico en posibilidades para los comercios Las ventas y utilidades millonarias de 1982 se dieron en una economía con control de precios de casi 3,000 productos establecidos por el gobierno federal de marzo, después de la primera devaluación Pero en 1982 el gobierno entrante derogó el control generalizado de precios y sólo tomó bajo su tutela 250 productos básicos, mientras que los demás se ubicarán donde el mercado, especulación y tasa de ganancia comercial lo señalen, sin que nadie intervenga en esta operación
LOS QUE PIERDEN
Frente a los datos y hechos anteriores, los analistas encontraron a los grupos que son sacrificados en esta carrera de utilidades: las tres cuartas partes de los mexicanos que viven de ingresos fijos, mínimos y decrecientes Por más protestas e irritación, la inflación de 1982 y la galopante de 1983 golpeó directamente los bolsillos de los asalariados De acuerdo con cifras de investigadores del Colegio de Economistas, el salario real perdió hasta diciembre un 40% de su poder adquisitivo
El aumento de 25% de 1983 no resarció la pérdida de poder de compra Y sobre un salario golpeado por todos lados, el gobierno autorizó nuevos aumentos de precios del orden del 40 al 150% en unas cuantas semanas A ello se agregaron otras presiones inflacionarias: aumento generalizado de impuestos al consumo, aumentos de precios y tarifas públicas de bienes que son insumos, y así los aumentos sobre aumentos han ido inyectando la expectativa de inflación más allá de los cálculos oficiales
En 1982, mientras los comerciantes impulsaban la inflación y se beneficiaban de sus efectos, los trabajadores no lograron aumentos de salarios En marzo se autorizó el aumento de 30-20-10%, pero la crisis de liquidez de las empresas y el propio gobierno impidieron cristalizar este deseo Después, nada de hizo por apuntalalar los salarios Es más, por decisiones de política económica monetarista —ideada desde la Secretaría de Hacienda por Jesús Silva Herzog—, se aumentaron precios de algunos productos subsidiados y se incrementaron cotizaciones de materias primas energéticas El resultado fue una nueva ola inflacionaria que nadie pudo o nadie quiso detener
En un cálculo hecho por Clemente Ruiz Durán, los salarios ofrecen una imagen de deterioro creciente De las cinco zonas en que se dividió la clasificación de los salarios mínimos y frente al aumento de los precios, el gobierno autorizó incrementos menores a las necesidades básicas de los trabajadores Y aunque el nuevo salario mínimo incrementó un poco el poder adquisitivo, esta pequeña victoria no duró mucho: en la primera semana de enero se autorizaron precios al alza de los productos básicos y el salario volvió a perder nuevamente la pelea
La zona uno fue la más afectada: recibió un aumento en diciembre de 2504%, pero para recuperar su poder perdido en la inflación debió haber recibido 5863%, antes de las alzas de enero En el Distrito Federal se aumentó 25%, con lo que apenas se cubrió la pérdida de poder de compra por la inflación de 1983 Pero las alzas de enero volvieron a alejarlo de la realidad
Los problemas de los asalariados son demasiado serios Considera Ruiz Durán que la propia crisis ha provocado desempleo En estos términos, el salario mínimo de 455 pesos puede dividirse entre cinco miembros, según criterios de la Secretaría de Programación y Presupuesto La distribución del gasto otorga prioridad a los alimentos —632% del total—, vestido —92—, habitación —54—, transporte —39— Y han sido justamente esos renglones en los que los aumentos de precios han sido más acentuados Al final las opciones no son muchas: ¿comer menos para pagar más por los departamentos? ¿Vestir menos para comprar comida? ¿Viajar a pie para cubrir las necesidades de la alimentación?
Por lo demás, de acuerdo con el estudio de Ruiz Durán, ni con mucho estirar se pueden cubrir todas las necesidades El problema, visto así, no es de capacidad de administración sino de nivel de ingreso Si el 632% del ingreso por persona se dedica a la comida ¿qué hacer frente a la carestía? Este porcentaje representa la cantidad de 58 pesos diarios por persona ¿Qué se compra con 58? Casi nada La canasta básica de nutrición, definida por encuestas médicas, cuesta hoy 200 pesos diarios y ese precio sube cada día
Otro cálculo es revelador: una familia de cinco miembros debe gastar hoy día 36750 pesos diarios para alimentación suficiente que evite la hambruna El menú no es muy variado Desayuno y cena: dos bolillos y un vaso de leche Comida: un plato de arroz, 50 gramos de carne, un plato de frijoles, tortillas Nada de refrescos, café u otro líquido que no sea agua y menos aún frutas, verduras o pastas secas El cálculo se hizo de acuerdo con la tabla de nuevos precios que publicó la Secretaría de Comercio el 6 de enero, como regalo de Reyes para los asalariados de ingresos fijos
¿Qué se puede hacer en esta realidad? Los 88 pesos que sobran de un salario mínimo de 455 pesos deben estirarse para cubrir otros gastos y rubros, donde —también— los precios siguen subiendo como la espuma: transporte, habitación, vestido, etcétera En este contexto, la inflación es algo más que un fenómeno monetario que creen los actuales estrategas de la política económica Para unos, la mayoría de los mexicanos, es sufrimiento, calamidad y problemas Para la minoría , los empresarios, es utilidad y fiestas dispendiosas
La realidad de las cifras, la otra cara del realismo oficial, explica muchas cosas:
Los trabajadores ganan 455 pesos diarios, algo así como 5688 pesos por hora, menos de un peso por minuto
Los comerciantes, los beneficiarios de la inflación, tienen otras cuentas: en promedio, ganan —cifras tomadas de la contabilidad de seis grandes grupos comerciales— 366 millones de pesos de utilidad por día, algo así como 46 millones de pesos por hora, 575,000 pesos por minuto Y todo por etiquetar productos y venderlos al público, exclusivamente por eso
Al final, los consumidores viven desesperados por sobrevivir en una economía de precios a la alza, salarios a la baja e impasividad oficial para contener la inflación
Los comerciantes, por su lado, se regocijan porque la política comercial gubernamental coincide con su óptica de dejar libres los precios para que encuentren niveles más realistas, al tiempo que se lucha por contener la inflación por el lado de los salarios, sin preocuparse por castigar la retiquetación Es más, desde el punto de vista comerciante y gobierno, la retiquetación es parte de la política económica más realista
Y en este juego de figuraciones, el gobierno aparece doblemente preocupado: primero, porque el mercado no responde a los criterios monetaristas de que la inflación es producto del gasto público y los salarios, sin pensar que México vive la inflación por utilidades excesivas Segundo, porque la protesta sindical y obrera escapa de los mecanismos tradicionales de conciliación política y el gobierno encara el rechazo de un sector que representa, en el fondo, su pilar fundamental de sostenimiento