El gobierno rompió el pacto y los líderes culpan sólo a los patrones

El gobierno rompió el pacto y los líderes culpan sólo a los patrones
Los obreros pagan con alzas de precios el respeto a su palabra
Salvador Corro y Juan Antonio Zúñiga
Todo quedó en palabras El pacto de solidaridad nacional fue roto por el gobierno a cinco días de haberse firmado Se puso en tela de juicio la fortaleza del movimiento obrero organizado, incapaz de exigir el cumplimiento de los acuerdos
Fue evidente que la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (Secofin), encabezada por Héctor Hernández Cervantes, autorizó los aumentos en los precios de los productos básicos sometidos supuestamente a control Aun así los dirigentes obreros, sorprendidos, responsabilizaron a los empresarios de violan los términos del convenio
Fue como un pacto de caballeros: el 30 de diciembre las representaciones de obreros, empresarios y gobierno, suscribieron un “pacto de solidaridad nacional”, en el que los obreros limitaron sus demandas salariales, los empresarios se comprometieron a invertir y no elevar los precios y el gobierno a controlarlos y garantizar el abasto popular
Los únicos que cumplieron con su palabra fueron los trabajadores La primera muestra de solidaridad fue la aceptar el moderado aumento del 25% en los salarios mínimos A cambio, el gobierno se comprometió a poner en práctica un programa que compensaría el raquítico salario, considerado desde un principio como “tope” de todas las demandas
El paquete, delineado con anterioridad por el propio presidente Miguel de la Madrid, se antojaba atractivo y hasta suficiente Uno de los principales aspecto era el compromiso del gobierno de definir un “paquete de consumo básico en el que se combinaran los controles de precios con estímulos fiscales y financieros para promover su producción suficiente y su adecuada distribución”
El paquete incluía 16 productos, entre los que figuraban los aceites comestibles, arroz, café, carnes embutidas, frijol, huevos, leche, pan y tortillas
Pero para que no hubiera dudas, el 30 de diciembre, en un acto encabezado por el propio Presidente, se puso en marcha el Programa de Abastos de Productos Básicos, con el que tomaban forma las promesas gubernamentales Inclusive Miguel de la Madrid declaró:
“Esta es la primera muestra de solidaridad a la que he llamado Sólo la solidaridad responsable y la voluntad política de todos los sectores sociales puede hacer válido el programa de reordenación económica y la recuperación de los ritmos de desarrollo”
Todavía más, el martes 4, en su discurso de año nuevo, el Presidente dijo a la nación que el plan de reordenación económica y diversas medidas están encaminadas a proteger el consumo popular “La protección de las clases débiles será preocupación permanente de mi gobierno La protección de los campesinos, de los obreros y de las clases populares”
La realidad era otra Entre la noche del 31 de diciembre y la del 1o de enero la mayoría de los comercios se vieron atareados en la labor de reetiquetar los precios de todo tipo de mercancías La entrada en vigor de las tres tasas del IVA favoreció el alza arbitraria de los precios
Todo fue desorden Se desconocía con precisión que artículos serían gravados con el 6, con el 15 o con el 20%, y cuáles estaban exentos Así, de un día para otro, los precios habían tenido un incremento que varió entre el 17 y el 133%
Por ejemplo, la carne de res que se vendía a 220 pesos en diciembre, con la llegada del año nuevo aumentó hasta 300 pesos; el huevo empezó a desaparecer y de 5350 pesos que era su precio oficial se expendía a 60 pesos; en el caso de los perecederos —jitomate, papas, cebolla, etc—, tuvieron incrementos hasta del 100 por ciento, según el lugar donde se vendieran
Eso, en cuanto a la labor especulativa desarrollada por comerciantes habituados a capitalizar cualquier cambio en la política nacional
Hasta el 4 de enero, ni las autoridades de Comercio ni las de Hacienda habían puesto en claro qué productos sí y cuáles no debían ser gravados
En forma inesperada, el miércoles 5 la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial autorizó alzas en algunos productos que formaban parte del paquete de básicos, contemplados en el pacto de solidaridad nacional El anuncio oficial fue dado a conocer al mismo tiempo que se aclaró la relación de aquellos artículos que quedarían sujetos al IVA
El aumento de los precios desconcertó aún más a los dirigentes obreros, pues en la noche del 4, en el mensaje de año nuevo, el presidente Miguel de la Madrid reconoció: “no hay duda: la inflación es el problema más grave del país en estos momentos y, por ello, seguirá siendo motivo fundamental de nuestra preocupación en la política de corto plazo
” hemos puesto en marcha, en días pasados, gracias al pacto de solidaridad de trabajadores, de empresarios y de gobierno, un programa para proteger el abasto de los alimentos que consuma el pueblo Este pacto nacional de solidaridad debe tener otras manifestaciones; pero ya el hecho de haber arrancado, a 30 días del nuevo gobierno, este compromiso para asegurar la producción y el abasto de un paquete de consumo popular es muy alentador para mí, y estoy seguro que para todos los mexicanos, porque no hemos de vencer esta crisis agudizando luchas y discordias La superación de la crisis será con solidaridad, responsable y activa, de todos los mexicanos”
Esas fueron las palabras
El presidente Miguel de la Madrid dio por hecho que todos los sectores compartían su punto de vista Inclusive, explicó que en el ataque a la crisis fueron tomados en consideración los planteamientos de partidos políticos, de líderes campesinos, de dirigentes obreros, empresariales y de representantes de los medios de comunicación
Sin embargo, el malestar de los dirigentes obreros no se ocultó Fidel Velázquez, con su peculiar estilo de declarar, no pudo disimular su enojo, aunque en forma contradictoria exculpó al gobierno
“Nosotros creemos, sencillamente, que se está faltando, por parte de la iniciativa privada, al compromiso contraído con el presidente el 30 de diciembre, cuando suscribieron ese documento con el título de `Programa para la producción, abasto y control de precios del paquete de consumo popular'”
—Sin embargo, la Secretaría de Comercio fue la que autorizó los precios
—Por eso digo precisamente: se está fallando a ese compromiso
—¿Por parte del gobierno?
—Por parte de los patrones
De cualquier forma el compromiso de obreros, empresarios y gobierno había sido roto
Para los dirigentes obreros Angel Olivo Solís, de la Confederación Obrera Revolucionaria; Mario Suárez, de la Confederación Revolucionaria de los Trabajadores, y Lorenzo Valderrama Machuca, de la Confederación General de Trabajadores, el rompimiento del pacto los coloca en una situación difícil, porque “no habrá forma de contener las demandas salariales”
Más aún, aceptaron que cada vez es más difícil impedir que los propios dirigentes sean desbordados por los trabajadores Y no descartaron la posibilidad de que en breve sea convocada la Comisión Nacional de Salarios Mínimos para que fije un nuevo aumento, porque el que entró en vigor apenas hace 10 días, ya está anulado prácticamente
Los aumentos a los productos básicos, según los economistas del Congreso del Trabajo, repercutieron inmediatamente 10% en el poder de compra La entrada en vigor de las nuevas tasas del IVA, los aumentos oficiales de los precios y la falta de control sobre ellos son combustible para la inflación que se pretende combatir
Como ya es costumbre, la Secretaría de Comercio anunció un “estricto control” en los precios y clausuras y sanciones a los establecimientos que los violen La canasta de productos básicos dada a conocer por la Secofin comprende: aceites y grasas comestibles, arroz, azúcar, café, jamón, frijol, frutas y legumbres enlatadas, galletas, harinas de maíz y trigo, huevo, leche, pan, pastas para sopa, tortillas y sal
Aunque los precios son “inviolables” conforme a derecho, de hecho se encontró la fórmula para aumentarlos Antes de sujetarlos al control se autorizó su aumento
El aceite, que en diciembre costaba 8230 en los establecimientos comerciales, ahora, oficialmente, vale 95 pesos; el azúcar morena pasó de 2695 a 28 pesos y el huevo, que en diciembre se pagaba a 5970 pesos por un kilo, ahora se paga a 6295
A pesar de que el número de productos sujetos a control oficial disminuyó, la Secretaría de Comercio no cuenta con personal suficiente para vigilar que los precios no sean alterados Sólo en el Distrito Federal hay por lo menos 45,000 establecimientos comerciales y se estima que en todo el país la cifra llega a medio millón
El rompimiento del pacto de solidaridad hizo evidente la debilidad del sindicalismo oficial surgido para controlar y no para luchar por las reivindicaciones laborales
Así, después de ser marginados de la toma de las decisiones que les afectan, los dirigentes obreros a lo más que llegarán, según anunciaron, es a solicitar “una audiencia con el Secretario de Comercio para que explique las causas que lo orillaron a este incremento”
Aunque tampoco descartaron el uso de la ley para reconsiderar nuevos aumentos en los precios de enero son mayores que los que hubo en todo 1982 “Apenas estamos pensando el aumento que podríamos pedir”
El cambio de administración no significó variación alguna en la política económica que aplica el gobierno Los lineamientos fueron establecidos desde abril pasado, cuando el secretario de Hacienda, Jesús Silva Herzog, anunció austeridad y estricto control en la ejecución del gasto público
En coincidencia con los lineamientos establecidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para aprobar líneas crediticias de apoyo a sus miembros, la política de Miguel de la Madrid se ha definido por la liberación de precios, austeridad en el gasto público, contracción salarial y formulación de políticas de franco apoyo a los propietarios de las empresas
A los efectos inflacionarios provocados por los aumentos en los precios de productos y servicios públicos en diciembre, se sumaron en enero los aumentos en los impuestos indirectos (IVA) y las autorizaciones oficiales que dieron fin al pacto de solidaridad casi desde su nacimiento
El presidente Miguel de la Madrid así lo reconoció: “a la situación crítica que heredamos de 1982 hemos sumado medidas duras para salir de la crisis, y estas medidas nos están creando nuevos problemas
“Pero yo quise, desde el primero de diciembre, como el pueblo de México me lo pidió, actuar con decisión y firmeza en vez d buscar la tradicional luna de miel de un nuevo gobierno, en donde actuando con parsimonia —quizá con indiferencia— se oculte o se difieran los problemas”
Los nuevos problemas creados afectan fundamentalmente el poder adquisitivo de los trabajadores No podía ser de otra forma, sobre todo si se toma como referencia el programa impuesto por el Fondo Monetario Internacional en 1976 En ese entonces se instrumentó una “Alianza para la Producción” bajo los mismos argumentos con los que se instrumentó hoy el “Pacto de Solidaridad”
De los resultados de la Alianza para la Producción dieron cuenta los trabajadores después de casi tres años La “Alianza” también contaba con un programa de productos básicos, que fracasó y obligó a José López Portillo a reconocer la incapacidad del Estado para satisfacer de productos básicos a la población
La insistencia de Miguel de la Madrid en instrumentar una política de abastecimiento de productos básicos, control de precios y estímulos fiscales y económicos a las empresas, abrió una expectativa en la posibilidad para disminuir el peso de la crisis sobre sus espaldas
Pero no fue así La expectativa que pareció concretarse en el pacto de solidaridad desapareció rápidamente para dar paso a las tendencias que, con claridad, delineó el gobierno de Miguel de la Madrid en el momento mismo que tomó posesión