RADIO UNIVERSIDAD PUEBLO

RADIO UNIVERSIDAD PUEBLO
Florence Toussaint
No es un novedad para nadie el que la radio del país esté casi completamente tomada por la iniciativa privada Su función es comercial y los objetivos de los programas se orientan a satisfacerla Las cifras dicen mucho; 807 emisoras para la publicidad, 47 para otros propósitos De éstas últimas, la mayoría está en manos de instituciones de cultura, preferentemente de educación superior Si hasta hoy las universidades habían sido favorecidas con permisos fácilmente obtenibles, esa vía está siendo ahora también condicionada La universidad que pida un permiso debe garantizar su neutralidad política y sobre todo no mostrarse demasiado autónoma o autogesti Tenemos ya dos casos para lo dicho: las universidades de Puebla y Guerrero
Las dificultades para ganar un espacio entre las ondas hertzianas de acrecientan, pues a la presiones de orden monopolístico se suceden las de orden ideológico La situación de Radio Universidad Pueblo no es explicable sólo a la luz de presiones de los concesionarios privados Chilpancingo, ciudad en donde operaría la emisora, es poco codiciada por los anunciantes debido a que no representa un mercado potencial atractivo En la plaza existe únicamente una estación radiodifusora comercial que fue establecida en 1961 y pertenece a la organización de Radio Cadena Nacional El público es escaso: el promedio en le estado de Guerrero es de un receptor de radio por 97 177 habitantes Existen distribuidos en el territorio 209 127 aparatos Y la población de Chilpancingo es de 84 972 habitantes
La cantidad de emisoras en todo el estado tampoco justifica la negativa a otorgar el permiso: hay 23 estaciones repartidas nuevamente en una proporción que favorece a lo comercial: 16 en AM, 5 en FM de ese tipo y sólo dos culturales: una en AM ubicada en Tlalpan y otra de Onda Corta situada en Chilpancingo y perteneciente al gobierno del estado Como se ve, tanto Guerrero como la ciudad de Chilpancingo están lejos de haberse saturado Una comparación bastará para ilustrarlo: Nuevo León tiene 2 463 habitantes, un territorio de 64 924 kilómetros cuadrados y una densidad de población de 379, cifras muy semejantes a las de Guerrero: 64 281 kilómetros cuadrados de terreno, 2 174 200 habitantes y una densidad de 338 Nuevo León tiene 39 emisoras comerciales y 3 culturales
Por otro lado, la administración que niega la concesión es la misma que otorgó en 1977 y 1978 dos nuevas concesiones a emisores dedicados a comerciar el tiempo, en la ciudad de Acapulco
La interferencia a Radio Universidad Pueblo y las agresiones a sus trabajadores no constituyen procedimientos congruentes con un estado de derecho Si existe delito debe ser perseguido por los causas legales La violencia que hasta hoy se ha ejercido en contra de una universidad que quiere operar su emisora es inadmisible Al propósito de “difundir la cultura, apoyar la campaña de alfabetización orientar al campesino para que aumente su productividad y nivel de vida y a la comunidad para que reoriente sus hábitos de alimentación” la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ha opuesto un silencio que parece ausencia de argumentos válidos para negar el permiso o imposibilidad de señalar los verdaderos motivos de su proceder
El caso de una universidad que intenta operar su emisora aun en contra de las disposiciones del gobierno, puede ser síntoma de que se incuba en México un proceso que en los países europeos comenzó hace muchos años: En contra del monopolio, la sociedad civil, en ocasiones organizada y con propósitos legítimos y en otra errática e inconsistentemente, desafío a la autoridad instalando sus emisoras clandestinas En un automóvil, en una casa abandonada, en una escuela se colocaron transmisores que lanzaban al aire sus mensajes imponiéndolos sobre los mensajes permitidos Y a pesar de las represiones, las emisoras proliferaron hasta convertirse en un importante fenómeno de comunicación: las radios libres
En México es seguro que estamos lejos de que se geste un movimiento de este tipo, sin embargo la sistemática negativa a abrir otros canales pudiera despertar respuestas desafiantes a la legislación y al gobierno y éste podría verse ante la difícil situación de enfrentarse a hechos consumados