COMPULSION NO CONVICCION
Señor director:
Después de la apabullante propaganda oficial en favor del voto se proclama ahora, como era de esperarse, la derrota del abstencionismo Se asegura que los mexicanos en uso de una definida voluntad política, llevamos a los candidatos de nuestros partidos (los de nuestra preferencia o pertenencia) a contender en las elecciones; y por lo mismo, porque ya todos tenemos partido, atiborramos las urnas
Lo que constituye uno más de los juicios mentirosos del poder, porque el aumento del número de sufragantes fue producto de la mercadotecnia antes que de la política: es decir que los ciudadanos acudieron a votar obedeciendo más que a sus convicciones partidarias a la compulsión publicitaria, como se puede inferir entre otras evidencias las encuestas hechas el 4 de julio por la televisión
Este fenómeno es fácil de comprender si lo asimilamos a una escena familiar en la que el papá pegalón, con un palo detrás de él, invita al niño a opinar sobre quién es el mejor papá del mundo La ciudadanía fue también invitada por quienes venden sus movimientos laborales al patrón, por quienes protegen al latifundista que la despoja de las tierras comunitarias, por quienes patrocinan a las policías ilegales que la reprimen, a decidir si quieren seguir siendo gobernada por ellos, o por los otros ¿Se conoce modelo más perfecto de democracia?
En fin, que ante el incremento de votos producido no —y esto lo decimos con pesar— por la militancia en partidos sino por el ilusionismo gubernamental, habrá que preguntarnos si en realidad se abatió al abstencionismo o sólo se le empadronó
Atentamente
Raúl de la Torre
PMT Comité de
Base Tlatelolco
México, DF








