MELECIO GALVAN O LA MUERTE INEXPLICABLE

MELECIO GALVAN O LA MUERTE INEXPLICABLE
Señor director:
I – Conocí a Melecio Galván en la primavera de 1968 —con todo lo que eso significa—, cuando apenas salía de la adolescencia y entraba optimista y triunfante en la primera juventud, la cual no le permitieron
Nos quedamos sin Melecio su familia, sus amigos y el país en esta aún existente primavera del 82, cuando todavía no acabalaba los 35 años
II- Ario entre los mexicanos —moreno retinto, ojos oscuros, grandes y almendrados; nariz delicada y labios carnosos— se sentía y era clásico; ser y estar que plasmaba con líneas lujuriosas en el papel, recreando la vida cotidiana combativamente
Melecio algo tuvo que ver, sin duda, con aquellos indígenas que tallaron las piedras de Tonantzintla o las de Huejotzingo; sin duda, también —al través de su madre—, hablaba con Da Vinci
III- Ya es moda ver desaparecer inexplicablemente a la gente bella de este país: obreros y campesinos, seres humanos pensantes y creativos como tú, que querías la vida y no te dejaron vivirla, disfrutarla, agotarla a tu buen ver y entender
¿Quién logra hacerlo ahora, aquí, en este país?
Una vez más intrusos con chapa, que hace las veces de patente de corso y exterminan impunemente a los mejores hombres de este país: obreros y campesinos; seres pensantes y creadores como tú, Melecio Galván que regaste con amor, inteligencia, generosidad y sangre este país que es México
Esperamos que la cosecha se dé pronto y generosamente
Atentamente
Salvador Camelo Torres