El abstencionismo, creciente en cada elección
El elector no otorga importancia a su voto, por el dominio priísta
Elías Chávez
Si la condena vale, cobardes y traidores a la patria son, a veces, la mayoría de los ciudadanos mexicanos: incrédulos, desconfiados, golpeados por la crisis económica y desilusionados por una reforma política constreñida a simple reforma electoral, amenazan dar el triunfo al llamado de Partido del Abstencionismo
Grande es el peligro
Así parece entenderlo el candidato presidencial del PRI, Miguel de la Madrid, cuyos mayores ataques y críticas han sido no tanto para sus opositores, sino para los abstencionistas, y para quienes promueven el abstencionismo, que “parecen traidores a la patria” y a los que calificó —la semana antepasada— de “pobre gente” y de “cobardes” a los que “no los queremos en el PRI”
Y para conjurar el peligro, contra el “Partido del Abstencionismo” se han aliado, en la práctica, los nueve partidos registrados, cuyos candidatos a la Presidencia de la República, a senadores y a diputados federales, hacen su mayor esfuerzo por convencer a casi 32 millones de mexicanos —según el Padrón Electoral—, para que el 4 de julio voten
Que voten inclusive en su contra, pero que voten
Considerado oficialmente como un fantasma, el abstencionismo adquirió su mayor cuerpo y rostro en las últimas elecciones federales, cuando el secretario de Gobernación, Enrique Olivares Santana, al dar a conocer los resultados de los comicios del primero de julio de 1979, acusó:
“Nadie puede reclamar como victoria el ver a la mitad de los ciudadanos no ejercer sus derechos ni cumplir su obligación”
Y era porque en esas elecciones, todos los partidos perdieron: el promedio nacional del abstencionismo fue de 5515%, lo que equivaldría a decir, según la lógica delamadridista, que tal porcentaje de ciudadanos son cobardes y parecen traidores a la patria
ENTIDADES CON MAYOR TENDENCIA AL ABSTENCIONISMO (%)
1973
1976
1979
Sonora
6561
4916
7384
Sinaloa
5130
5475
7153
Nayarit
7281
4433
7124
Colima
5649
5853
6796
Coahuila
5346
4202
6703
Tamaulipas
4354
5086
6301
Michoacán
4083
3616
6084
FUENTE: Comisión Federal Electoral Secretaría de Gobernación
ENTIDADES CON UN PORCENTAJE MEDIO DE ABSTENCIONISMO (%)
1973
1976
1979
Chihuahua
5454
5289
5975
Guanajuato
3103
4146
5944
Baja California Sur
4657
3320
5925
uerrero
2859
2934
5811
Nuevo León
4303
4925
5755
Durango
5888
5356
5731
Aguascalientes
4737
4640
5671
Tlaxcala
3308
1604
5570
San Luis Potosí
4599
4678
5441
Oaxaca
3372
4050
5408
Jalisco
4070
3072
5191
Tabasco
4674
2168
5156
FUENTE: Comisión Federal Electoral Secretaría de Gobernación
Problema similar surgió en las elecciones presidenciales de 1976, en los que de 16 millones 945,880 votos, el PRI —José López Portillo— obtuvo 15 millones 439, 795 sufragios, que representan 9110% de la votación Pero si se considera que el total de ciudadanos en edad de votar era de 29 millones 788,308, la proporción disminuye a sólo 518% Es decir, que el abstencionismo fue de 482%
Y pese a los alquimistas oficiales, que en cada elección hablan de abrumadora votación”, los hechos indican que de 1958 a la fecha el abstencionismo ha ido en aumento
Para el doctor Carlos Martínez Assad, politólogo del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y —junto con un grupo de colaboradores— autor de estudios como el de La sucesión presidencial en México, el creciente abstencionismo es reflejo de un distanciamiento —también creciente— entre la sociedad civil y el Estado
Entrevistado por Proceso, Martínez Assad dio a conocer su última investigación —pronto será publicada— sobre Elecciones y sistema político bajo el signo de la crisis En ella afirma que las preocupaciones fundamentales del sistema político mexicano son dos: el abstencionismo electoral y la pérdida del voto priísta Ambas son manifestaciones “del alejamiento entre la sociedad política y la sociedad civil que permite al Estado sobreponerse a la sociedad”
PERDIDA DE CONFIANZA
Asegura que entre las principales causas del abstencionismo están: la falta de credibilidad en el sistema, el agotamiento de un régimen unipartidista y las dificultades que últimamente viene afrontando el PRI, en la medida en que ha perdido votación considerable en todo el país
Además, ubica el problema del abstencionismo en la actual crisis económica: “Sin duda —dice—, este proceso inflacionario tan tremendo, ésta pérdida de confianza hasta en la moneda, lo que manipula la gente a diario, van a ser factores de mucho peso en el abstencionismo”
Para mostrar minuciosamente la tendencia abstencionista, Martínez Assad analiza, en cada una de las entidades del país, el resultado de las tres últimas elecciones federales En un primer grupo, integrado por siete entidades (ver recuadro 1), el promedio de abstencionismo en la última elección fue de 6792%
En el segundo grupo (recuadro 2), integrado por 12 entidades, el abstencionismo promedio fue de 5631% Y en el tercero (recuadro 3), formado por 13 entidades, el promedio fue, también en la última elección, de 4123%
Respecto al primer grupo, el investigador dice que el alto grado de abstencionismo puede significar —además de la falta de credibilidad en el sistema, del agotamiento del régimen unipartidista, etcétera— un comportamiento crítico frente a la dominación política de cacicazgos regionales (Oscar Flores Tapia, en Coahuila, o Enrique Cárdenas González, en Tamaulipas, por ejemplo), por una parte, y por la otra, contra la intervención estatal en la economía (Sonora y Sinaloa), en entidades donde los empresarios agrícolas tienen gran poder y su orientación, decididamente de derecha, ha reforzado, inclusive, el voto panista
En Nayarit —añade— el abstencionismo puede ser explicado más por la desesperanza y la pérdida de confianza en el sistema electoral, sobre todo a raíz de lo sucedido hace casi siete años, cuando una transacción entre el PPS y el PRI evitó lo que parecía el triunfo de Alejandro Gazcón Mercado a cambio de una senaduría para Jorge Cruickshank García
Del segundo grupo, con un porcentaje medio de abstencionismo, Martínez Assad dice que es similar al primero en cuanto a la posible crítica a los caciques aún imperantes en estado como Oaxaca, San Luis Potosí y Guerrero Inclusive, dice que la constante hacia el abstencionismo en Oaxaca puede explicarse a raíz de las dificultades que las fuerzas sociales encontraron para organizarse en esa entidad, donde la represión contra campesinos y estudiantes, y en general la inestabilidad política y social desembocó, a mediados de los setenta, en la caída del gobernador Zárate Aquino
Entre las entidades con menor tendencia al abstencionismo se encuentran algunas de las más pobladas de la República, como el Distrito Federal, el Estado de México, Veracruz, Puebla Este grupo incluye también a los estados que conforman la Península de Yucatán, donde el relativamente bajo abstencionismo —dice Martínez Assad— puede significar un fuerte control político Y explica:
Extraño es el caso de Quintana Roo, con el menor abstencionismo en el país, pero con una fuerte tendencia a ocupar otro: de 045% en 1973, pasó a 2790% seis años después
El estado de Yucatán ha tenido una inclinación al abstencionismo un poco mayor que la de Quintana Roo En el mismo lapso de seis años ganó casi 31% de seguidores La explicación —según el investigador— puede estar vinculada a dos factores: el hecho de que el PAN se haya consolidado como la segunda fuerza electoral, y las divisiones y enfrentamientos entre los diferentes grupos priístas Ahí está el caso del líder de la CNC, Víctor Cervera Pacheco, quien en dos ocasiones ha sido vetado por sus correligionarios Se dice que hace casi siete años el entonces gobernador, Carlos Loret de Mola, presionó fuertemente para evitar que Cervera lo sucediera en el cargo, y que la misma actitud de Francisco Luna Kan frenó, el año pasado, la posibilidad de que el líder de los campesinos fuera postulado por el PRI a la gubernatura de Yucatán
Las dificultades internas de los políticos yucatecos se expresan claramente en uno de los aumentos del abstencionismo más notorios: de 1704% en 1973, pasó a 4884% en 1979 Mientras tanto, en estados como Baja California y Querétaro, los mecanismos de control del PRI —indica Martínez Assad— son tan abiertos que en ambos casos el abstencionismo disminuyó en ese lapso
BAJA EL VOTO PARA EL PRI
En otra parte de su estudio, el investigador aclara que en las últimas tres elecciones el PRI se mantuvo por encima de los otros partidos por un amplio margen, pero es sintomático, sin embargo, que en 1973 y 1979 su votación disminuyó en 759,163 votos, aunque por manejo de estadísticas su porcentaje aumentó ligeramente (ver recuadro 4)
Si por otra parte —agrega—, consideramos los votos a favor del PRI en 1976, cuando López Portillo obtuvo 15 millones 466,098 votos, la pérdida entre ese año y 1979 sería de cinco millones 766,643 votos, en términos absolutos, aunque es conveniente recordar que el número de votos siempre es menor en elecciones federales en las que no hay cambio de Presidente
Lo cierto es que entre 1976 y 1979 el voto priísta disminuyó en casi todo el territorio nacional
Respecto al PAN, que en 1973 obtuvo una “victoria resonante” —1470% de los votos de todo el país y 3235% en el DF—, no ha tenido en toda su historia una fuerza electoral como esa Y a partir de ese momento empezó a declinar Pero a pesar de ello —afirma Martínez Assad—, el PAN ha impedido el debilitamiento del sistema electoral, al lograr que el PRI no se hundiera en el vacío sin contendientes con los cuales alternar, aunque sea a nivel de candidatos a diputados
ENTIDADES FEDERATIVAS CON MENOR TENDENCIA AL ABSTENCIONISMO (%)
1973
1976
1979
Puebla
4210
3972
4923
Yucatán
1704
2048
4884
Morelos
4877
4688
4801
Zacatecas
3980
3863
4616
Veracruz
4088
3249
4543
Hidalgo
732
3178
4332
Distrito Federa
3581
3716
4251
Chiapas
3480
3351
4217
Querétaro
4219
4102
4059
Baja California Norte
4286
3530
3477
Campeche
2640
1149
3471
Estado de México
2348
2735
3239
Quintana Roo
045
1354
2790
FUENTE: Comisión Federal Electoral Secretaría de Gobernación
Cuadro 3
ELECCIONES LEGISLATIVAS POR PARTIDOS 1973- 1976-1979
1973
1976
1979
PARTIDO
VOTOS
PORCENTAJE
VOTOS
PORCENTAJE
VOTOS
PORCENTAJE
PAN
2 207 069
1470
1 359 384
847
1 490 846
1073
PRI
10 458 618
6967
12 869 058
8019
9 699 455
6983
PPS
541 833
361
493 590
307
357 500
257
PARM
272 339
182
405 640
252
251 627
181
PCM
690 537
497
PST
294 732
212
PDM
284 104
204
OTROS
36 858
025
46 121
028
9 500
006
ANULA
1 493 267
995
872 928
543
810 572
583
TOTAL
15 009 984
100
16 046 721
100
13 888 513
100
Cuadro 4
En cuanto al PPS y al PARM, el entrevistado dice que son “partidos con muletas, vulnerables y con claras tendencias a desaparecer Desde 1973 se advierte la caída del voto del PPS En Nayarit, por ejemplo, pasó de 20,547 votos en ese año a 3,677 en 1979, mientras que en todo el país perdió 184,333 votos, cifra por demás significativa si se considera que su votación total en 1973 apenas llegó al medio millón
Y del PARM asegura que existe sólo por la gracia de los gobernantes que han impedido su fractura a través de favoritismo y prebendas de todo tipo En 1979 su votación fue tan incoherente que mientras en el estado de Tamaulipas alcanzó 1618% (su más alto porcentaje), al mismo tiempo obtenía el 0007% en Campeche De 32 entidades federativas, en 22 estuvo por debajo del 15%, lo que pone en duda su carácter de partido “nacional”
Martínez Assad indica que si en las próximas elecciones se lleva un recuento exacto, “lo más probable es que la historia termine para estos dos partidos cuando no alcancen el 15% de la votación total del país, que exigen las nuevas disposiciones electorales”
Pero aunque el PARM obtenga el 15% de la votación, “todos sabemos que es un partido que no tiene presencia en la sociedad”, y que el PPS “cavó su tumba en Nayarit, en 1975”, lo cual es “muy lamentable porque de alguna forma era el heredero de la tradición del Partido Popular lombardista”
En cuando a los nuevos partidos, que por primera vez participan, con registro, en una contienda presidencial, el investigador dice que habrá que esperar a las próximas elecciones para ver de qué manera se articulan con la sociedad Pues aunque algunos ya participaron en las elecciones pasadas de diputados, su votación todavía no tiene mucha lógica
Por todo lo anterior, Martínez Assad afirma que el actual modelo político ya no funciona, que está agotado porque se quedó atrás en términos de modernidad política, pues mientras el Estado daba gran impulso al crecimiento económico, el proceso de modernización política quedaba desfasado
—¿A pesar de la reforma política?
—La reforma política pretendió abrir un nuevo cauce para reformular este sistema político Pero, planteada en sus inicios como una reforma que pretendía abarcar todos los espacios de la vida política, finalmente quedó constreñida a una reforma electoral Originalmente pretendía cubrir las diferentes organizaciones, no solamente partidarias, sino también sindicales, culturales, etcétera Estaba muy orientada también hacia la descentralización política Pero finalmente se quedó a nivel puramente electoral Además, nació con un patrocinio muy importante del Estado, cuando se suponía que dicha reforma sería un arma muy importante para la sociedad civil, y no un medio más del Estado para rearticular su fuerza, sus alianzas políticas Todos hemos visto el último proceso de selección de candidatos para diputados, para senadores, inclusive la nominación del candidato priísta a la presidencia de la República: todo se hizo dentro de los canones más tradicionales de la política mexicana, cuando de alguna manera se pensaba que, con la reforma política, este proceso hubiera sido diferente, que implicará una reestructuración importante del partido oficial, que en el mismo PRI se daría un proceso de selección de candidatos más democrático, o una relación más cercana con lo que entenderemos por democracia
—¿Y hasta qué punto los demás partidos son responsables del poco avance de la reforma política?
—Yo creo que más que los partidos tenemos que hablar de la sociedad civil en su conjunto Porque en todo caso los partidos de oposición están más insertados en la sociedad civil, mientras que el PRI definitivamente corresponde al nivel de la sociedad política Esto, dicho de manera muy esquemática Pero sin duda no es necesario un mayor dinamismo político de la sociedad civil para que realmente pueda hacer estos cambios políticos Los partidos de oposición han hecho lo que han podido De cualquier forma, no fue fácil el paso del PC a la legalidad oficial Y ahora el PSUM tiene que pasar varias pruebas para poder situarse como un partido que represente intereses de la sociedad en una manera más amplia Quizá podría hablarse de responsabilidad de los partidos de antiguo registro, como el PPS y el PARM Pero definitivamente creo que estos partidos no tenían ningún interés en la reforma política, en la medida en que su componenda con el Estado estaba más o menos articulada Ellos no tenían por qué arriesgarse, como tendrán que hacerlo ahora
LAS ELECCIONES, SIN SENTIDO
—Algunos abstencionistas dicen que no votan porque sigue habiendo fraude electoral ¿Es verdad?
—Más bien habría que distinguir diferentes niveles de fraude Si consideramos como fraude el hecho de que en determinadas regiones los caciques locales son los que llevan al pueblo a las elecciones, definitivamente eso sería una manera de fraude Pero quizá ya no estamos en el primitivismo de cuando las urnas podían ser rellenadas o robadas masivamente Creo, sí, que hay otros muchos mecanismos vinculados a este fenómeno: el control sindical, las cartas que están recibiendo todos los empleados de Gobernación para que voten no se les indica, claro, por qué partido, pero yo creo que todas esas comunicaciones serían de alguna manera, en este momento, una presión para recordar a los trabajadores dónde están laborando y hacia dónde debe ir su compromiso político Sin embargo, como dato muy particular, habría que recordar que en 73, en dos distritos de Nezahualcóyotl, votó más de cien por ciento de los empadronados Esto, por un lado, podría significar fraude, o un proceso amañado, o una falta de claridad en el Padrón Quizá ahora, el nuevo Padrón Electoral, en el que se han empleado millones de pesos, cantidad de recursos, pueda ser más completo y confiable y haga más difícil estos casos
—En caso de que el abstencionismo siga creciendo ¿cuál es el riesgo para el país?
—Antes habría que aclarar otros aspectos Por ejemplo ¿Qué significan las elecciones en México? Se comenta que el PRI siempre gana y que cuando no gana arrebata Entonces, realmente, ¿cuál es el sentido de las elecciones? Habría que preguntarse también si las elecciones no representan, más que nada, un momento de rearticulación de las fuerzas políticas del país, y que de alguna manera la campaña presidencial u otras campañas, no son más que una manera de armas ciertas alianzas, de rearticular ciertos procesos políticos, de conocer a las figuras que de alguna manera son las que van a representar el poder del partido del Estado en todas las regiones, y donde probablemente se trate de unas elecciones que se hacen hacia adentro del sistema priísta, y en donde la gente no siente que su voto sea tan decisivo, tan importante Le digo esto porque el abstencionismo, en México, siempre ha estado presente, aunque en los últimos años se ha incrementado, notoriamente a partir de que en 58 pudieron votar las mujeres, y que en 70 lo hicieron los jóvenes Hubo aumentos en el total de la votación, sí, pero no fueron tan fuertes, no correspondieron claramente a los nuevos participantes en política Muy probablemente el abstencionismo siga aumentando, sin que ello implique un debilitamiento mayor del PRI Hay muy claros visos de un cierto debilitamiento del partido oficial en términos de credibilidad social ¿pero hasta dónde la mayoría de la sociedad mexicana es consciente de lo que significa el abstencionismo? Y habría que ver si el abstencionismo en México significa lo mismo que en otros países Porque hay abstencionismo en Estados Unidos y en países avanzados como Francia e Italia Ahí el abstencionismo ha sido importante, pero la sociedad se ha expresado El problema en México es que no hay una expresión de los abstencionistas, es decir, no sabemos por qué se abstienen, mientras que en otros países sí se sabe: se abstienen críticamente al sistema Creo que en México también existe el abstencionismo crítico, pero resulta difícil saber realmente cuál es su dimensión o su peso real en política
Martínez Assad advierte, sin embargo, que el próximo 4 de julio la verdadera lucha estará en la capacidad de los partidos opositores para obtener ciertos número de curules, determinado por los límites impuestos por la reforma política, que al ampliar las circunscripciones plurinominales y al aumentar el número de partidos que participan, puede provocar la pulverización de los representantes que integran la oposición “Si esto llegara a suceder, el sistema político podría verse acorralado entre la ausencia de participación y un mayor autoritarismo”
Y reclama:
“Para que la democracia mexicana, de por sí tan limitada se abra paso, será necesario que la reforma política incida en otros espacios de la sociedad y no se restrinja a legitimar una oposición que formalmente pudiera dar más aliento al sistema La sociedad mostrará mayor disposición al sufragio, cuando las elecciones se orienten no sólo a reconocer las fuerzas políticas que operan en el Estado, sino a lograr el reconocimiento de la determinación de los ciudadanos En estos momentos de fuerte crisis es indispensable, a fin de evitar cualquier riesgo, que la distancia entre la sociedad y el Estado disminuya”








