Folleto, declaraciones, artículo periodísticos
Sin cortapisas, los obispos se lanzan a la conducción de los votantes
Carlos Fazio
A menos de dos meses de las elecciones presidenciales, los obispos católicos mexicanos se hallan en plena campaña partidista:
—El cardenal Ernesto Corripio Ahumada y sus ocho obispos auxiliares, por medio del folleto ¿Cristianos por un partido marxista?, distribuidos profusamente, aconsejan a los católicos que se abstengan de votar por el PSUM Para ello, se valen de un argumento preconciliar: “la Iglesia nos dice que el marxismo es intrínsecamente perverso”
—El secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Genaro Alamilla Arteaga (auxiliar de Corripio), en un artículo periodístico, llama a “apretar filas en torno al Ejecutivo” en los actuales “momentos de emergencia” y a pesar de que éste sea “culpable” de la crisis Además, mediante una velada amenaza de incurrir en pecado, advierte que no se debe votar al PSUM porque este partido, como todos los que tienen por madre común el marxismo leninismo, “tienen que luchar contra Dios y contra toda religión”:
—Monseñor Luis Munive Escobar, obispo de Tlaxcala, en una carta abierta al pueblo de México, titulada “¡Comunismo!”, relata los supuestos “horrores” de este sistema— “Por sus frutos los conoceréis: Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Alemania, Cuba”— y recuerda a los fieles católicos “las penas severísimas de la Santa Sede para que el que profese, defienda o propague la doctrina comunista: y cómo grava enérgicamente la conciencia de los que leen propaganda o favorecen de alguna manera estas doctrinas”
Monseñor Manuel Talamás Camandari, obispo de Ciudad Juárez, en un artículo titulado “¿Democracia a la mexicana?” —reproducido en el órgano oficial del Partido Acción Nacional, La nación, se pregunta si “nuestra Constitución hace legal esta realidad política tan sui géneris que todavía nos empeñamos en llamar democracia?” y arremete contra el PRI, “partido hecho gobierno y gobierno hecho partido () que ha sido realidad hace 53 años en nuestra Patria”:
—Los obispos de la Región Pacífico Sur, en su documento “Vivir cristianamente el compromiso político”, afirman que la situación “escandalosa” que vive México es el resultado de una opción deliberada “en favor de determinado modelo social de desarrollo que no garantiza la justicia ni la participación de todos en los bienes, en las decisiones ni en la cultura”, señalan que “el poder está prácticamente en manos de un solo partido”, lo que lleva a que, inevitablemente, se caiga en “rigideces, imposiciones, corrupción y violencias” y concluyen que el cristiano, para participar en un determinado partido, “toma muy en cuenta si respeta y defiende los derechos humanos; se fija en si promueve y asegura la participación y decisión de los oprimidos, principalmente los indígenas y campesinos, cuál es la opinión que tiene sobre las tradiciones, cultural y respeto a la religión del pueblo; nota hasta donde quiere llevar el cambio de la sociedad”
ALAMILLA, CON EL EJECUTIVO Y CONTRA EL PSUM
El 27 de julio de 1981, el secretario general del CEM, Genaro Alamilla, suscribió un comunicado conjunto con el delegado apostólico Jerónimo Prigione, en el que textualmente se decía:
“Los sacerdotes no deben opinar sobre política electoral, la que está reservada exclusivamente al gobierno y a los partidos y asociaciones políticas nacionales () Las declaraciones de los sacerdotes, contrarias a estos lineamientos, no representan el punto de vista del Episcopado Mexicano, que actúa con respeto pleno al marco jurídico del país y de las instituciones nacionales que el pueblo se ha dado para gobernarse”
Ahora, a menos de dos meses de las elecciones, el propio Alamilla se aparta del marco jurídico y de los “lineamientos” cuando, en un largo artículo titulado “¿Cristianos a votar por el PSUM?”, intenta refutar, punto por punto, 18 definiciones del Partido Socialista Unificado de México, contenidas en un documento de idéntico nombre, pero sin signos de interrogación
El pronunciamiento de Alamilla, hecho público el 1o de abril en La Prensa, revela la concepción de una Iglesia inmovilista, preconciliar, autoritaria, absolutista, eminentemente jerárquica Pero entra en abierta contradicción con lo que la Iglesia Católica ha considerado como instancia suprema del magisterio: concilios, sínodos, Sumo Pontífice y, en el plano nacional, con algunos de sus hermanos en la fe, miembros, como él, del Episcopado Mexicano
Dice Alamilla: “El PSUM, como todos los partidos políticos que tienen una madre común, el marxismo-leninismo, tienen que luchar contra Dios y contra toda religión Si no lo hace traiciona su ideología Si lo hace engaña a sus seguidores y su propaganda es mentirosa, pues dice ‘que no lucha contra Dios ni contra la religión, ni se hace propaganda al ateismo”
Aquí, Alamilla se empata con el documento del cardenal Corripio ¿Cristianos por un partido marxista?, que suscribe también junto con otros obispos auxiliares de la Arquidiócesis metropolitana y que dice: “La falsedad, lo que contradice la enseñanza de la fe respecto a Dios y al hombre, debilita y hasta mata la fe Es pecado aceptar la falsedad Por eso, la Iglesia nos dice que el marxismo es ‘intrínsecamente perverso’, porque enseña falsedades respecto de Dios y respecto del hombre”
Corripio y los ocho obispos auxiliares —Alamilla entre ellos—, se inspira en Pío XI quien, en su encíclica Divini Redemptoris (1937), afirmó: “Siendo el comunismo intrínsecamente malo, en ninguna cosa se le puede otorgar cooperación” Corripio y sus obispos siguen la tendencia que ha identificado en este texto, comunismo con comunistas, y que ha interpretado la doctrina de Pío XI como una condenación absoluta de toda posibilidad de cooperación de católicos y comunistas Esta interpretación es insostenible desde que Juan XXIII, en Pacem in terris, puso en relieve que ni los hombres ni los movimientos comunistas pueden ser considerados intrínsecamente malos Caen en un error teológico al considerar la afirmación de Divini Redemptoris como absoluta, sin ver que está condicionada históricamente Pasan por alto, también a Pío XII, quien, ante la Unión de Juristas Católicos de Italia, en 1953, habló de la tolerancia entre cristianos y comunistas
Pero, fundamentalmente, entran en contradicción con la encíclica Pacem in terris, de Juan XXIII que establece la necesidad de distinguir siempre ente el error y el errante, que debe ser tratado como persona, sin considerarlo inconvertible ni cerrarse a priori a toda posibilidad de contacto y de acuerdo con él y que afirma, también, la necesidad de distinguir “las falsas doctrinas filosóficas” sobre la naturaleza, el origen y el fin del hombre, de los “movimientos históricos” de finalidad económica, cultural y política, aunque sean movimientos originados e inspirados aun por aquellas doctrinas Los “movimientos” están sujetos necesariamente a evolución, a diferencia de las doctrinas, que “una vez elaboradas y definidas, permanecen siempre las mismas” Además, agregaba Juan XXIII, en los movimientos hay innegables elementos positivos y aprobables, por ser conformes a la recta razón y a las justas aspiraciones de la persona humana
La mítica y maniqueizante concepción de un comunismo `diabólico’ en bloque (intrínsecamente malo, sin distinción de personas, doctrinas y movimientos, o de elementos negativos y elementos positivos) —como la del cardenal Corripio y los ocho obispos auxiliares— es, un gran obstáculo en el camino necesario para instaurar “la paz en la tierra”, como soñaba Juan XXIII
Hay que recordar que hubo “cristianos” que condenaron a Juan XXIII con base en texto de Pío XI, por alabar la socialización y aceptar la planeación Pero también, tratándose de México, que han sido los mismos obispos mexicanos quienes en su pastoral colectiva “Sobre el desarrollo e integración del país”, previnieron contra esta falta de visión histórica en que ahora incurren algunos: “es insostenible —dicen— la posición de algunos cristianos que, basados incluso en documentos eclesiásticos del pasado, que respondieron a exigencias de su tiempo, pretenden mantener una visión cristiana del mundo y de sus problemas, que ya no corresponde al presente grado de evolución histórica Por no interpretar la Doctrina Social de la Iglesia en su contexto histórico, se adoptan tales actitudes y políticas que obstaculizan el auténtico progreso”
La proclama antipesumista de monseñor Alamilla toca el tema de la explotación del hombre por el hombre, pero remite a “Polonia, ‘paraíso de los obreros’ contra los obreros”, a “Hungría, Checoslovaquia y la misma Rusia”; habla de la “engañosa propaganda del PSUM”, partido cuya guía es la teoría del socialismo científico “pero que no lo considera un manual ni un dogma” —lo cual lleva a decir a Alamilla: “qué absurdo, qué contradicción”—; rechaza “rotundamente” que la religión —en concreto la católica— sea “un instrumento de defensa de ningún sistema de explotación La Iglesia Católica, por lo que sabemos de su doctrina y de su práctica —dice—, no es instrumento de defensa de un capitalismo a ultranza ni de un marxismo leninismo ni de ningún otro sistema”
En el matiz, Alamilla se traiciona respecto al último punto Parece aceptar que la Iglesia sea instrumento de defensa de un capitalismo que no sea la “ultranza” Y allí entra en contradicción con la Doctrina Social de la Iglesia que sí ha condenado claramente la “tiranía” del capital Paulo VI, ante los empresarios cristianos de la UCID, dijo del sistema capitalista: “Debe haber algo profundamente erróneo, una radical insuficiencia en este sistema, cuando da origen a tales reacciones sociales” (L’Osservatore Romano, 8-9 de junio de 1964) Cuatro años después 15 obispos del Tercer Mundo fueron más explícitos: “Desde el momento en que un sistema deja de garantizar el bien común, para beneficio de unos cuantos, debe ella (la Iglesia) no solamente denunciar la injusticia, sino desentenderse del sistema inicuo, pronta a colaborar con otro sistema mejor adaptado a las necesidades del tiempo y más justo” Y más adelante: “La Iglesia hace ya un siglo ha tolerado el capitalismo con sus préstamos a un interés legal y sus otras aplicaciones poco conformes con la moral de los profetas y del Evangelio Pero no puede menos que regocijarse de ver aparecer en la humanidad otro sistema social menos alejado de esta moral (Temoignane Chretien, agosto de 1967)”
En el punto 11 de su contrarrespuesta al PSUM, Alamilla dice “Hay algunos obispos aislados que condenan a los partidos marxistas, dice el PSUM Esta afirmación es falsa Todos los obispos en comunión con el sucesor de Pedro, hoy Juan Pablo II, condenan al marxismo y a los partidos inspirados en él Al buen entendedor con pocas palabras basta” La frase llevaría a “un buen entendedor” a suponer que no están en comunión con el Papa, por ejemplo, Sergio Méndez Arceo, obispo de Cuernavaca; los obispos mexicanos de la Región Pastoral Pacífica Sur, los obispos de Nicaragua, el Epicospado francés Este último, en 1972, afirmó: “Por largo tiempo, tanto en el campo marxista como en el católico, se ha pensado y afirmado, sin medios términos, que existe incompatibilidad de fondo entre fe y orientación socialista () Hoy comenzamos a darnos cuenta de que no existe incompatibilidad alguna entre el evangelio y un sistema económico y político de tipo socialista, con tal que sea respetados los derechos fundamentales de la persona y las exigencias de una auténtica promoción colectiva de toda la humanidad; con tal que, además, pueda expresarse la vocación sobrenatural del hombre”
Y los obispos nicaragüenses, en su carta pastoral de noviembre de 1979, señalaron: “Si socialismo supone poder ejercido desde la perspectiva de las grandes mayorías y compartido crecientemente por el pueblo organizado, de modo que vaya hacia una verdadera transferencia del poder hacia las clases populares, de nuevo no encontrará en la fe sino motivación y apoyo () si socialismo significa, como debe significar, preeminencia de los intereses de la mayoría de los nicaragüenses y un modelo de economía planificada nacionalmente, solidaria y progresivamente participativa, nada tenemos que objetar”
En el punto 17, señala Alamilla: “Afirma el PSUM que en sus filas hay cristianismo —católicos— y lo creemos, lo lamentable es que unos están de buena fe pero engañados, los hay por ignorancia y no deja de haber ingenuos Lo que en absoluto no es creíble que la fe de éstos se haya acrecentado, como afirma el PSUM, pues viviendo en medio de camaradas inficcionados de la ideología marxista casi sería un milagro que no se contaminaran” (Karol Wojtyla, el Papa polaco, es una excepción)
En el punto 18, dice Alamilla: “Pregunta el PSUM si es cristiano luchar unidos por la democracia y el socialismo y naturalmente responde que sí Luchar unidos por la democracia auténtica se podría decir que sí, que un cristiano puede hacerlo Pero unirse con quienes quieren implantar un socialismo marxista, por todo lo dicho anteriormente, le está vedado a un católico” Nuevamente, veladamente, recurre al arma del pecado y con este argumento deja en pecado a la provincia de Roma, que democráticamente eligió un alcalde comunista, y a los propios pastores de la Iglesia Católica, que no supieron impedirlo
El 29 de abril, el secretario general de la CEM lanzó una nueva proclama anticomunista Bajo el título de “Hora de apretar filas”, Alamilla exhortó a los católicos a tomar conciencia de que “estamos viviendo momentos de emergencia”, que es “la hora de la unidad nacional”, de la “reconstrucción de la patria” Y afirmó: “Es el momento de apretar filas en torno al Ejecutivo Si supimos criticarlo, si no fuimos capaces de aportar lo mejor de nosotros mismos para bien de México, ahora suframos las consecuencias, pero reaccionando unámonos a su programa de rehabilitación nacional sin acusarlo de culpable y aunque lo fuera, hoy tenemos que ser conscientes de esta emergencia”
Alamilla no dice una sola palabra de las causas de la “emergencia nacional” pero, por el contrario, identifica a un presunto leninismo y todos sus engendros, de los que padecemos algunos aquí, se frota las manos ante nuestros problemas y fomenta el desorden, las protestas violentas, las huelgas precipitadas o injustas, da alas a los problemas estudiantiles, obreros y del magisterio Su empeño es este: implantar por todos los medios posibles el terrorismo Y no es que nosotros alimentemos un anticomunismo por pasión () una vez que un país está hundido en la derrota, el desorden, la anarquía entonces aparece la ideología encarnada en los partidos marxistas o seudomarxistas, o en los temerosamente coloreados de una rosa, que no son mexicanos, y en los que se coquetean sin dar mucho la cara”
Y revela, al final, su intención partidista: “Es muy importante que estemos alerta para no caer en el juego y como estamos a dos meses de las elecciones, debemos analizar muy bien, partidos y candidatos, para ver el futuro próximo del país” (con las propias palabras de Alamilla: a buen entendedor)
MONSEÑOR TALAMAS: CONTRA LA DEMOCRACIA PRIISTA
El obispo de Ciudad Juárez y presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, Manuel Talamás Camandari, también le entró a la política Un artículo suyo, aparecido originalmente en El Fronterizo, de Ciudad Juárez, fue publicado en el órgano oficial panista La Nación
Talamás se basa en declaraciones del candidato priísta Miguel de la Madrid, del 4 de marzo, sobre la democracia mexicana Y se pregunta: “¿Nuestra Constitución hace legal esta realidad política tan sui generis que todavía nos empeñamos en llamar democracia? ¿Aprueba la casi identidad total entre gobierno y partido oficial y viceversa?” Y afirma: “La democracia que admite muchos partidos, de los cuales uno es oficial, es decir, partido hecho gobierno y gobierno hecho partido, es una democracia tan pobre y tan restringida que desemboca en lo mismo que ha sido realidad hace 53 años en nuestra patria: que ese único partido permanece en el poder, sin previsión futura próxima de algo diferente” Y concluye, con Santo Tomás de Aquino, que cabe preguntar “si no estamos llamando burro a una piedra, confundiendo la piedra con el asno En otras palabras: ¿qué queda de democracia en tal sistema como para que se le llame así?”
El obispo Talamás pregunta también “¿Acepta nuestra Constitución que los presupuestos federal, estatales y municipales se hagan cargo de gran parte de los gastos de las campañas presidenciales de los candidatos del partido oficial y que, al menos recientemente, como para taparle un poco el ojo al macho, se destine una relativamente insignificante cantidad del presupuesto federal a subvencionar a los partidos de oposición?”
OCHO OBISPOS DEL SUR: CONTRA EL SISTEMA, A FAVOR DE UN CAMBIO
Ocho obispos de la Región Pacífico Sur —Bartolomé Carrasco, Jesús Alba, Samuel Ruiz, Arturo Lona, Juvenal Porcayo, Braulio Sánchez, Hermenegildo Ramírez y José Castillo— dieron a conocer, al comienzo de abril, su carta pastoral “Vivir cristianamente el compromiso político” El documento hace referencia a múltiples aspectos de la realidad política mexicana y, no pocas veces, entra en franca oposición con los planteamientos del cardenal Corripio, el obispo Alamilla y los auxiliares metropolitanos
Sobre las relaciones sociopolíticas, dicen: “El sistema existente se sostiene, porque se le vuelve a hablar al pueblo de su derecho al desarrollo y participación y de su entrada próxima a la riqueza y a la modernidad Palabras que, como muchas otras anteriores, no sabemos si tendrán cumplimiento Como reacción de protesta ante el palabrerío populista de varios partidos se da el abstencionismo Y aunque esta actitud abstencionista podría en casos conscientes y reflexionados convertirse en un acto político activo, así, irreflexivamente, como se ha realizado simplemente aumenta la irresponsabilidad y pasividad actuales”
En el capítulo sobre las “causas que explican la situación”, los ocho prelados afirman: “La situación que vivimos es escandalosa, pero no hemos llegado a ella por pura casualidad; esta situación es el resultado de una opción deliberada en favor de determinado modelo social de desarrollo que no garantiza la justicia ni la participación de todos en los bienes, en las decisiones ni en la cultura La economía se orientó para favorecer a las clases de altos ingresos Se acentuó la distancia entre ricos y pobres La vida económica de nuestro país tiene como motivo central la ganancia y no la satisfacción de las necesidades de las mayorías Y aunque por un lado se mantuvieron y aún se elevaron las ganancias, por otro lado no se mantuvo el poder adquisitivo ni la capacidad de compra del salario de los pobres”
Y atacan al PRI: “Otra causa es que el poder está prácticamente en manos de un solo partido Y aún cuando se tuviera la mejor voluntad, se cae inevitablemente en rigideces, imposiciones, corrupción y violencias La estructura del poder señalada se justifica a sí misma aprovechando toda oportunidad, haciendo alianza tácticas con otros partidos que prácticamente refuerzan al dominante y a todo el sistema Lanza la represión en contra de los brotes de descontento y reivindicación, aun cuando estos brotes se den totalmente dentro de los márgenes constitucionales y legales La corrupción que se descubre a todos los niveles y que es el producto histórico del monopolio del poder, es consecuencia y se convierte también en causa de condiciones sociales actuales Para su continuidad la estructura de poder ha iniciado una autocrítica en materia de corrupción e ineficacia Algunos funcionarios corruptos han terminado en la cárcel Esta depuración, de la que ya hemos hablado antes en sus aspectos positivos, se puede también entender como una manera de ganar simpatías que sirvan a la legitimación del mismo poder; o como camino para avanzar con paso propio a una mejor posición para que la actual no se haga insostenible Si continuara esa tendencia del sistema, podría llegarse a una total falta de credibilidad y sustentamiento legítimo Así, el sistema vigente podría llegar a una crisis que determine su total deterioro”
Sobre ideología, citan a Paulo VI quien “enseña que las ideologías actuales no tienen la rigidez que tenían al principio, cuando comenzaron Dice que su flexibilidad o condescendencia se debe a dos razones: o se están abriendo al cristianismo, o se están deslizando a la tecnocracia: por eso nosotros habíamos afirmado que algunas ideologías que empezaron proponiendo cambios que parecían cristianos, hoy tienen posiciones gravemente anticristianas “En su actividad política el cristiano se encuentra con diversas tendencias, e incluso, ve que no todos los cristianos están en el mismo partido político No porque haya diferencia de afiliación política se debe descalificar a los faltos de fe, como anticristianos o ateos a quienes no participan de nuestra misma ideología y práctica El cristiano acepta el pluralismo político y ‘experimenta que la misma fe se vive dentro de varios contextos ideológicos” (En este punto, la contradicción entre las posiciones del cardenal Corripio y Alamilla y la de los obispos del Sur, se hace evidente)
Y agregan, sobre el tema de los partidos políticos: “Muchos cristianos no aceptan determinado movimiento político porque saben que procede de una ideología contraria al Evangelio Sin embargo, deben tener presente que los movimientos políticos y los partidos son distintos de las idelogías de las cuales nacieron”
Condenan el capitalismo: “Conduce a errores sobre la actividad humana, porque ve con recelo la solidaridad y estimula desmedidamente al hombre a la ganancia y al poder (Paulo VI Octogessima Adveniens) El Papa también nos previene contra el capitalismo y nos recomienda un atento examen Ese liberalismo lleva a la idolatría de la riqueza, sólo admite el motor social de la competencia, su ley suprema es la ganancia, no le pone límites ni obligaciones a la propiedad de los bienes de producción y hace una división profunda entre los hombres”
Y recuerdan: “Ya desde 1973 la Conferencia Episcopal Mexicana había denunciado que al afán de lucro es el origen de todos los males en nuestra realidad económica y que como cristianos no podemos servir a Dios y al dinero”
También hablan de marxismo, pero, a diferencia del cardenal Corripio y de Alamilla, dan una visión más amplia y matizada Incluyen allí al socialismo y al comunismo “No todos los socialistas son comunistas, como no todos los socialistas son marxistas: en la actualidad hay varias corrientes marxistas Unos suscitan la práctica activa de la lucha de clases entre dominadores y explotados Otros, luchan sobre todo por llegar al poder político y económico bajo la dirección de un solo partido, negando a los individuos toda iniciativa y dirección Otra corriente sólo admite en la sociedad como básicas las relaciones materiales y niegan todo lo espiritual y trascendente Por último, según otros, el marxismo se presenta también en una forma más atenuada y atrayente como una actividad científica que analiza la realidad para explicar cómo cambia en la historia la sociedad”
Con el Papa Juan XXIII, dicen que se debe distinguir “entre las teorías filosóficas falsas y las corrientes políticas que se originan de esas teorías” Agregan que el cristiano se limita sólo a criticar las idelogías o a rechazarlas como anticristianas Y refutan implícitamente a monseñor Alamilla cuando afirman: “No siempre hay coherencia entre los principios y las prácticas de los partidos, entre lo que dicen y lo que hacen No porque algunos partidos hayan nacido de ideas falsas y anticristianas, de la misma manera han de ser falsas y anticristianas las gentes y los programas de esos partidos” Una misma fe cristiana puede conducir a compromisos diferentes No porque se tienen opciones distintas vamos a hacer o a agudizar las divisiones
“El cristiano, para participar en un determinado partido —concluyen— toma muy en cuenta si respeta y defiende los derechos humanos: se fija en si promueve y asegura la participación y decisión de los oprimidos, principalmente de los indígenas y campesinos, cuál es la opinión que tiene sobre las tradiciones, cultura y respeto a la religión del pueblo: nota hasta donde quiere llevar el cambio de la sociedad Se inscribirá en el partido que más llene estos requisitos básicos”
Y se pronuncian por un cambio: “El compromiso político actual exige un cristianismo sin aureolas Se requiere un profetismo enérgico, que sea una denuncia a la medida del sufrimiento y la gravedad del momento Pero este compromiso se hace con realismo: sabemos que no podemos lograr un cambio inmediato: pero trabajamos para que sea lo más cercano posible Si los pobres empiezan a caminar hacia la transformación estamos ante la esperanza de que toda la Iglesia camine”








