Pilar del control priísta: el investigador González Pacheco

Pilar del control priísta: el investigador González Pacheco
La CNC, instrumento para impulsar el capitalismo en la agricultura
Guillermo Correa
Creada por Lázaro Cárdenas en 1938 para llevar paz y bienestar a los campesinos, la CNC cumple fielmente, desde entonces, su verdadero papel: desactivar las expresiones de lucha, impulsar la agricultura capitalista y ser instrumento de control sobre la mayoría de los trabajadores agrícolas
Cuauhtémoc González Pacheco, miembro del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM y autor del estudio Organización y Lucha de clases: la Confederación Nacional Campesina, dice a Proceso:
“De todos los pilares que sostienen al gobierno el más desprestigiado, sin duda, es la CNC Ha hecho tantas concesiones que a punto está de perderlo todo
“Con su actual dirigente, Víctor Cervera Pacheco, las ordenes eran recuperar el crédito perdido desde hace mucho tiempo No obstante, se va a quedar sólo en buenas intenciones, porque ese terreno ha sido ganado por los capitalistas agrícolas, a tal grado que ya cuentan con la Ley de Fomento Agropecuario
“Pero hay que tomar en cuenta que la CNC no son los campesinos ni estos están muertos con la CNC Existen grupos independientes que dan la lucha Ni soñando los podrá recuperar”
Respaldado en más de 260 referencias bibliográficas, hemerográficas, en entrevistas y documentos, el investigador universitario explica el sinnúmero de actividades que dentro de la política nacional ha desempeñado la organización campesina más importante de México, integrada al PRI como uno de sus tres sectores
Señala los “objetivos de justicia” que, según él, son resultados de la mediatización practicada por la CNC en sus 43 años de vida:
Más del 80% de las tierras ejidales rentadas; cerca de 12,000 empresas particulares —nacionales y extranjeras— que lucran en el agro; por lo menos 79,000 terratenientes, y una plaga permanente de miseria y represión en el campo mexicano
“Ha servido de promoción a candidaturas presidenciales, para rendir homenajes, de punta de lanza en el castigo de políticos indisciplinados, cómplice en masacres y, sobre todo, como instrumento de traición”, agrega González Pacheco
El 21 de octubre de 1969, la CNC propuso la candidatura de Luis Echeverría Alvarez a la Presidencia de la República Con esta acción, el secretario general en turno, Augusto Gómez Villanueva, aseguró un puesto en el gabinete echeverrista
Por esas fechas destacaron también una serie de homenajes de despedida al presidente Gustavo Díaz Ordaz, culminada con la conmemoración del 32 aniversario de la CNC, donde se alabó al mandatario —apenas un año después del 68— por “haber escrito ya un brillante capítulo en nuestra historia”
Con Miguel de la Madrid Hurtado su labor “electorera es evidente”, así como su desprestigio, principalmente por la corrupción que priva entre sus dirigentes estatales “La realidad es que no hay evidencias de que pueda cambiar el rumbo, lo que sí va a pasar es que los grupos independientes obtengan cada vez mayores conquistas”, dice el investigador
En cuanto al uso que se le ha dado para dirimir pugnas entre los propios priístas, destacan las siguientes intervenciones de la CNC, según González Pacheco:
Durante 1974, sobresale el caso de Manuel Carbonel de la Hoz, a quien grupos priístas apoyaban como candidato a gobernador de Veracruz
Pero como este candidato no contaba con la simpatía del grupo en el poder que toma la decisión final, se usó a la CNC para que ella sirviera de punta de lanza en su contra, papel que desempeñó con efectividad
Un año después, los conflictos que a nivel nacional cobraron mayor importancia y atención fueron los relacionados con la destitución de los gobernadores de Hidalgo y Sonora En dichos acontecimientos la CNC jugó un papel de primera importancia
El investigador explica: “En el estado de Hidalgo siempre habían existido problemas relacionados con la tenencia de la tierra El cacique tradicional de la región era Manuel Sánchez Vite, el cual no sólo contaba con un gran poder económico, sino que también imponía tradicionalmente a las autoridades Las arbitrariedades de dicho político fueron innumerables, pero hubieran pasado inadvertidas de no ser porque se produjeron pugnas internas”
Ante conflictos reales y crímenes cometidos por el grupo de Sánchez Vite, le “ajustaron cuentas” al gobernador Othoniel Miranda, hombre de confianza impuesto por Sánchez Vite La CNC, la CNOP y el SNTE formaron la punta de lanza, organizando grandes movilizaciones de campesinos; el conflicto desembocaría en la decisión de las autoridades federal de decretar la desaparición de los poderes en la entidad
Un caso más: 20 de octubre de 1975 los pobladores de San Ignacio Río Muerto, pequeña población de jornaleros agrícolas cercana a Ciudad Obregón Sonora, decidieron ocupar las tierras del latifundista Miguel Dengel, cansados de 20 años de trámites para que se las entregaran
A los pocos días la fuerza pública rodeó a los campesinos y disparó “con una saña inaudita sobre ellos” A su líder Juan de Dios Terán Enríquez le dispararon una ráfaga de metralleta por la espalda y después le dieron el tiro de gracia Hubo 10 muertos, muchos heridos y 30 detenidos
González Pacheco continúa:
Los hechos fueron aprovechados por los grupos de poder dentro del PRI Uno lo encabezaba Augusto Gómez Villanueva, hombre de confianza de Luis Echeverría, y, el otro, Mario Moya Palencia, estrechamente ligado a Miguel Alemán y quien fuera además el precandidato más fuerte en la carrera que finalmente ganó, José López Portillo
“Carlos Armando Biebrich, entonces gobernador de Sonora, era un resuelto partidario de Moya Palencia Al no salir la candidatura de éste, se debilitó lo que fue capitalizando por sus enemigos, que aprovecharon la matanza de Río Muerto
“El entonces titular de la Secretaría de la Reforma Agraria Félix Barra García, y el dirigente de la CNC, Celestino Salcedo Monteón, pidieron que se hiciera justicia y a los pocos días se decretó la desaparición de poderes y se nombró a Alejandro Carrillo Marcor nuevo gobernador
FRENO A LA DISIDENCIA AGRARIA
Aparte de estos y otros casos, González Pacheco advierte que el papel que ha jugado la CNC ha sido prioritariamente el de frenar las diversas manifestaciones y expresiones de la lucha de clases en el agro Para esto ha utilizado diferentes mecanismos que van desde el otorgamiento de algunas prebendas y concesiones políticas y económicas, hasta el uso de la represión institucionalizada cuando los anteriores métodos no funcionan
En junio de 1974, Celestino Salcedo, dirigente en turno, condenó las actividades de Lucio Cabañas en la Sierra de Guerrero Dijo: “Resulta incalificable en todos los sentidos la actuación de Cabañas, que ningún beneficio ha traído a los campesinos ni al pueblo, pues todo cuanto ha hecho es negativo”
Ese acto preparado por la CNC y ese discurso —destaca el investigador— contrastaron con la simpatía que tenía Cabañas en las propias bases campesinas de la CNC
En su afán por desempeñar eficientemente el papel de controlar a las masas del agro, la CNC ha llegado al grado de provocar masacres contra los que dice representar
El conflicto más agudo que experimentó en 1967, que incluso sería la causa de la desaparición de Amador Hernández de su cargo como líder, fue el de los copreros, en el estado de Guerrero
El problema tuvo su origen en la política antidemocrática de la CNC, “la cual a menudo sostiene a dirigentes corruptos e impopulares” El resultado de la represión contra productores de coco, que luchaban por depurar la dirección de su organismo, fue 23 muertos y más de 100 heridos
En 1973 se dio fin violento al conflicto que paralizó al ingenio de San Cristóbal, Veracruz “Ante su agudización, la CNC pidió la intervención del ejército Con esta medida represiva resolvía el conflicto, corroborando una vez más que cuando sus mecanismos de mediatización no surten efecto aún le queda la posibilidad de recurrir a la violencia”
Durante los 43 años de existencia de la Confederación Nacional Campesina, desde Lázaro Cárdenas hasta José López Portillo, todos los Presidentes se han movido dentro de los marcos del desarrollo capitalista Han implementado su política agraria —misma que ha variado de un sexenio a otro —entre un reformismo populista y una franca “agresión” a la población campesina
“En los últimos diez años podemos ver claramente la rígida burocratización que existe a todos los niveles, así como el control diverso de la política general de la organización por el Presidente de la República
“Con José López Portillo, desde su lema, `la solución somos todos’, se ha impulsado en el campo una política reaccionaria, donde el único objetivo visible es elevar la productividad
“Sobre todo —sostiene— la CNC ha sido un instrumento muy valioso para impulsar una serie de reformas propuestas poro el Estado, mismas que, en última instancia, han favorecido el desarrollo del capitalismo en la agricultura
“Es así como podemos entender mejor la política de la CNC Junto con otras organizaciones oficiales, se concreta a hacer llamados para elevar la producción en el campo y evitar a toda costa el surgimiento de cualquier conflicto que pueda alterar la paz social, tan necesaria para que los capitalistas continúen acrecentando sus altas tasas de ganancia”
EN EL CAMPO, MARCHA HACIA ATRAS
Prueba de ello son los retrocesos que en la propia Constitución se han establecido en materia agraria: con Manuel Avila Camacho, la revisión retroactiva de las tierras repartidas por Cárdenas, medida que en la práctica favoreció a los grandes propietarios privados
Con Miguel Alemán la política antiagraria del sistema, de la que es corresponsable la CNC, encontró su materialización más importante en las modificaciones al artículo 27 constitucional en los aparatos X, XIV y XV, mismas que se tradujeron en los siguientes puntos: impulso y garantía al latifundio, apoyado en el reestablecimiento del juicio de amparo
Por su parte, López Portillo, a través de la Ley de Fomento Agropecuario, fomenta el rentismo de las tierras ejidales, agudiza el proceso de descampesinación y se incrementa el número de jornaleros agrícola “sin posibilidades de agruparse sindicalmente”
Comparsa del Estado, la Confederación Nacional Campesina, con su actuación, ha propiciado la penuria en el agro mexicano: Los 28,000 ejidos que hoy existen se encuentran, en su mayor parte, desorganizados y ligados a un proceso comercial que los empobrece; sobre las comunidades indígenas (8 millones de habitantes) pesa una triple opresión como trabajadores, campesinos y también minorías sujetas a la discriminación racial; al ataque sistemático contra su cultura y al despojo de sus tierras, aguas y bosques
En las ciudades se ha creado una capa extensa de habitantes rural-urbanos, que tienen un pie en la ciudad y otro en el campo “Se enfrentan, además a la pobreza, la desnutrición y el desempleo, a una política cada vez más represiva”
González Pacheco subraya: “los campesinos pobres son más de cuatro millones de jefes de familia, propietarios o usufructuarios de parcelas, y numéricamente representan al 80% del total de predios”
Incluye a todos los trabajadores agrícolas cuya producción anual tiene un valor inferior a los 5,000 pesos, controlan el 38% de la superficie de labor y el 39% de la de riego
Cuentan con maquinaria agrícola por un valor igual al 78% del total y producen el 21% del valor del producto agrícola “Son esencialmente minifundistas, incluyendo a los que cultivan cinco hectáreas o menos y a la mayoría de los que no llegan a las 25, dependiendo en este caso de la calidad de la tierra y la disponibilidad de capital
“Se caracterizan por su escaso o nulo uso de tecnología y mano de obra asalariada, por un alto índice de autoconsumo, la insignificante comercialización del producto y su poca concurrencia al mercado como consumidor”
En contraparte, se observa un alarmante proceso de concentración de la riqueza dentro de la propia agricultura
De acuerdo con las últimas cifras oficiales que cita el investigador, existen, por lo menos, 42,000 propietarios que concentran 86 millones de hectáreas; más de 12,000 empresas agrarias ligadas estrechamente a la producción y al sector monopólico de la economía; 600 familias que acaparan gran parte de las mejores tierras de riego, y cerca de 79,000 terratenientes que controlan el 42% de la superficie de labor y tienen maquinaria agrícola por un valor igual al 75% del total nacional
González Pacheco concluye: “con base en el recrudecimiento de las condiciones objetivas, se auguran días aún más difíciles para la población campesina y seguramente saldos trágicos en las diferentes expresiones y manifestaciones que alcance la lucha de clases
“Pero en el mediano y largo plazo, la CNC está destinada a debilitarse, ya que no controla a los trabajadores agrícolas y no tiene la posibilidad real de poder hacerlo por encontrarse impedida objetivamente de presentar una alternativa de organización
“La potente trilladora de antaño se encuentra hoy anquilosada, sin posibilidad real de crecer a partir de ninguno de los grupos que conforman sus bases A cada momento la desplazan las organizaciones independientes, como la Coordinadora Nacional Plan de Ayala y, sobre todo, la rebeldía creciente del verdadero motor de la revolución: los trabajadores del campo y de la ciudad”