DESPLIEGUE DE REPRESION EN EL CAMPO POTOSINO

DESPLIEGUE DE REPRESION EN EL CAMPO POTOSINO
Señor director:
Las injusticias en el campo potosino se han agudizado progresivamente con cada gobierno estatal Los más represivos y que se han empeñado en destruir la organización independiente de campesinos, obreros y maestros, son los gobiernos de Guillermo Fonseca Alvarez y Carlos Jonguitud Barrios Lo demuestra el violento desalojo ocurrido el 27 de noviembre de 1980 en que perdieron la vida dos de nuestros compañeros y seis más permanecen detenidos en la penitenciaría del estado, con un expediente amañado y fuera de la ley El motivo: solicitar los latifundios de Librado Ricavar y Rodolfo Villarreal en Tierrablanca, municipio de Tampamolon Corona, SLP
Los días 6, 7 y 8 de marzo de 1981, la Dirección de Seguridad Pública Zona Huasteca, bajo el mando de Juan Manuel Posada Gutiérrez, sitió el ejido El Lobo y Anexas, en ciudad Valles, para impedir la realización del Primer Encuentro Regional de Organizaciones Campesinas independientes, convocado por el Comité Coordinador Huasteco de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA) Al no lograr su objetivo, los agentes se dedicaron a boicotear el encuentro, a amedrentar y desviar a los delegados hacia otros sitios
Un hecho más de represión fue nuestra detención el 6 de agosto de 1981, en la carretera México-Laredo a la altura del crucero de Xilitla, cuando cumplíamos una comisión de la CNPA antes del Congreso Nacional que se efectuaría en Juchitán, Oaxaca, del 16 al 18 de agosto
Elementos de Seguridad Pública, en combinación con la policía judicial federal, encabezada por el comandante Méndez Rico Fuimos vendados y esposados con las manos hacia atrás y llevados a una habitación del hotel Posada San Antonio, propiedad de la familia Esper, en Ciudad Valles, donde fuimos torturados: se nos aplicaron toques eléctricos en los testículos, agua mineral por la nariz hasta casi conseguir la asfixia, además de obligarnos por la fuerza alguna comida, agua y sueño El día 7 fuimos trasladados ante el Ministerio Público de Valles, que despóticamente nos interrogó y ordenó que nos internaran en el campo deportivo de la cárcel distrital Allí se nos aplicaron los mismos tormentos, agregando la estancia de dos días desnudos sobre el cemento caliente de la cancha de basquetbol; de noche, cada hora nos molestaban para evitar que durmiéramos
El 9 del mismo mes son detenidos los compañeros José Luis Pérez Chávez, Anselmo Hernández, J Guadalupe Guillén y Gonzalo N, torturados igual que nosotros, en el mismo campo deportivo de la cárcel El once por la mañana fuimos sacados los 9 compañeros y llevados a un cuarto del hotel Covadonga, que administra Pedro Medeles, asesor de la dirección de Seguridad Pública Allí continuaron las torturas, sobre todo la psicológica, con amenazas de muerte contra nuestras familias Sin poder soportar más, con los ojos siempre vendados y las manos hinchadas y sangrando, se nos obligó a punta de pistola a firmar un papel que luego supimos era una confesión de asalto y robo en despoblado a un supuesto ganadero de Chiapas, así como otro documento en que se nos involucraba en delitos de acopio y venta de armas Las torturas físicas se suspenden hasta el 16 de agosto y nos internan en la celda de castigo; salimos de allí hasta el 21 y se nos recluye en la crujías 1, 2 y 3 de la misma cárcel distrital
El 3 de septiembre nos trasladaron a la Penitenciaría del Estado, donde permanecemos segregados y sujetos a una dieta de tres tortillas y un puño de frijoles diarios a cada uno
Las huellas de las torturas aún perduran en nuestros cuerpos
Denunciamos, por todo esto, la represión del gobierno de Carlos Jonguitud en el campo potosino y hacemos un llamado a las organizaciones independientes para que juntos busquemos formas de combatir la represión
Atentamente
“Por la tierra y por Zapata”
José Belmares
Teófilo Hernández
Eligio Delgado González
Pedro Flores
David Ruiz Sánchez
Comité Coordinador Huasteco
Coordinadora Nacional Plan de Ayala