Los regalos, cohecho anticipado: Javier Coello
La corrupción, desbocada en el gobierno y en la iniciativa privada
Carlos Marín
El fiscal especial del gobierno dice a Proceso:
“La corrupción ahoga al país ”
No es un fenómeno nuevo, aclara, pero da la voz de alerta:
“Como que se ha desbocado y alcanza ya límites intolerables”
A sus 33 años de edad, famoso desde que tenía 28 por haber encarcelado a un exsecretario de Estado —Félix Barra García—, Javier Coello Trejo, agente del Ministerio Público Federal, dice de los más de 3,000 funcionarios a quienes ha investigado penalmente en los últimos cinco años:
“No tienen medida De veras, no tienen medida En otra forma lo digo: no tienen madre”
Encargado por la Procuraduría General de la República para combatir la corrupción, Coello Trejo ha llevado a la cárcel a unos 700 funcionarios y exfuncionarios de la actual y la anterior administraciones, así como a 500 empresarios y empleados del sector privado El monto del dinero que ha reingresado a las arcas públicas es tan insólito como el crédito de Banobras al consorcio Alfa: 11,000 millones de pesos
“Yo creo que no es ni el uno por ciento de lo que se han robado”, calcula
A la pregunta de si este gobierno trascenderá por su campaña contra la corrupción o la corrupción trascenderá a este gobierno, Coello Trejo asegura:
“Este gobierno trascenderá por su lucha contra la corrupción”; pero acepta:
“En los últimos dos años y medio únicamente he consignado a funcionarios del actual sexenio”
Encarcelador también de Eugenio Méndez Docurro y Fausto Cantú Peña, Coello Trejo pasa revista a su labor de cinco años:
“He consignado de todo: funcionarios mayores, medios y bajos De niveles de jefes de departamento para arriba Ya no hay aquello de que únicamente iban carteros a la cárcel Ahora a los carteros casi no se les consigna: del Banrural he encarcelado a mucha gente En el asunto de los desmontes metimos (baja la voz) a 40 personas a la cárcel Metimos a los gerentes regionales, a los gerentes de sucursales”
También de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos —de la Comisión del lago de Texcoco—: 16 fueron a la cárcel De la misma SARH, funcionarios de la subsecretaría Forestal, de la oficialía mayor, de la subsecretaría de Planeación, de la Comisión del Valle de México Funcionarios de los estados; representantes de la misma Secretaría en el interior, de la Policía Federal de Caminos
“Ahorita tenemos al director de Vías Férreas de la Secretaría de Comunicaciones porque se coludió con empresarios para robar dinero”
Pero reintegran lo robado y quedan en libertad
“Ya no A partir de la reforma que se hizo el año pasado al Código Penal Federal (hace una pausa y sonríe) casi todos han llegado a la cárcel”
A pesar de las consignaciones, comenta, “una de dos: o el funcionario se cree muy vivo, o no tiene temor de Dios Porque si yo veo que le están cortando las barbas a mi vecino, pues me cuido, ¿o no?”
Un ensayo del propio Coello Trejo también define la corrupción como “este cáncer que está consumiendo a nuestro país”
Esta es la visión que tiene el fiscal especial del gobierno:
No solamente es corrupto el funcionario público, sino también el médico que engaña y esquilma a su paciente; el ingeniero que utiliza materiales de construcción de inferior calidad; el abogado que engaña a sus defensos; el contador que registra asientos falsos para evadir al fisco; el empresario que evade el pago justo de impuestos
“La corrupción está en un barrendero que cobra diez o veinte pesos por recoger la basura; en un lechero que nunca tiene cambio; en una sirvienta que se queda con lo del mandado; en el burócrata que recibe dádivas para agilizar el trámite de algún asunto y hasta en el monaguillo que se roba parte de las limosnas; el policía que exige a su subalterno por darle un crucero, una patrulla o el escritorio donde labora los famosos federales de caminos, quienes cínicamente reciben las dádivas de los camioneros; los aduaneros que impunemente esquilman a los viajeros; los inspectores de vehículos que extorsionan a los conductores; los famosísimos inspectores del Departamento del Distrito Federal que extorsionan a las Marías; los periodistas que aceptan embustes y propalan rumores”
No solamente es corrupto el que recibe, señala, sino el que da “Tal es el caso de las empresas privadas que corrompen a los funcionarios porque buscan un arreglo por debajo del agua apenas llegan los auditores, el empresario ya les está ofreciendo dinero; tampoco esto es justificante para que el funcionario acepte dádivas, pero en muchas dependencias la tentación es muy grande
“Estamos muy escasos de valores morales y esto nos lleva a la corrupción”
De cuánto se roba desde los cargos públicos “es imposible saberlo en arca abierta el justo peca”, dice Coello
—No hay límite
“No Voy a citar un caso que me tocó investigar en la Secretaría de Salubridad: fue sobre un empleado que había trabajado 25 años honradamente, se le enfermó una hija, encontró la forma de sacar dinero y conoció el camino Lo agarramos con 40 millones Por eso digo: no tienen medida, en serio, no tienen medida”
En una conferencia que sustentó ante el grupo cultural Mascarones (en julio pasado) el encarcelador también de los cineastas Fernando Macotela, Carlos Velo y Bosco Arochi resume así su enfoque de la vida en México:
“Desde que nacemos nuestros padres nos están enseñando a corrompernos, debido a que ellos ya están corruptos, puesto que le llevan la famosa botella o el bonito regalo al maestro para que nos pase de año, y lo más doloroso, muchas veces son las que para recibir el beso del hijo de damos un regalo Eso también es corrupción, como también es corrupción engañar a nuestros hijos dándoles una falsa vida de riqueza o una imagen falsa de grandeza Resulta doloroso saber que en las últimas investigaciones de El Colegio de México, realizada en los niños, resultó que el 90 por ciento quieren ser ricos cuando sean grandes”
¿Félix Barra o Méndez Docurro son personajes límite de la corrupción?
“No creo Y no porque quien está arriba de un secretario de Estado, el Presidente de la República, sea corrupto —siento que los Presidentes, llegando a ese cargo, no tienen interés por el dinero—, pero de que haya corrupción a ese nivel, en otras Secretarías, no lo niego, no lo puedo negar”
—¿Qué piensa el agente especial del gobierno cuando un juez libera a un exfuncionario que había logrado encarcelar?
“¿Cuando un juez me suelta a alguien? Pues me decepciona No me decepciona como ser humano, lo digo como agente del Ministerio Público Federal, porque tengo la convicción de que hice las cosas bien”
En el caso de Méndez Docurro, observa, se aplicó un artículo —desde 1980 eliminado— del Código Federal, según el cual si el reo devolvía el dinero antes de diez días a partir del descubrimiento del delito, la pena se reducía
“Era un artículo a todo dar para proteger a funcionarios ladrones La lógica era `me robo la lana, me caen, devuelvo el dinero y salgo libre’, algo así como `robe ahora y pague después’, pero ahora ya no funciona Por iniciativa del procurador Flores Sánchez, que sabe de derecho y tiene muchos pantalones, ese artículo se quitó”
Distinto es el caso, asegura, de Carlos Ochoa Nájera, quien del caso Méndez Docurro es el único que permanece en la cárcel (Proceso 261):
“Es falso que no sea más culpable que el exsecretario Ochoa Nájera no únicamente está ahí por peculado sino por maquinación y fraude Pero que no queje: no sale porque no ha pagado su fianza”
—Usted tiene fama de torturador
“Falso De veras, falso Soy, estoy convencido, un técnico de la investigación En el mismo asunto de Ochoa Nájera hay que ver Dice que recurrí al tehuacán por la nariz, a los toques eléctricos y a los golpes No es justo Antes siquiera de proceder a interrogarlos tengo ya todas las pruebas documentales Me conozco: si toco a alguien le parto la cara Aunque claro, lo hago cuando me faltan al respeto, pero nada más Lo normal es que cuando inicio un interrogatorio los detenidos reconocen las pruebas y firman su declaración, ¿para qué quiero el tehuacán?”
—Pero hay otro tipo de liberaciones
“Cómo no Es lo que ocurrió en el King Kong El dueño corrompió a todas las autoridades, es lenón y tratante de blancas —como 400— un juez le cerró el negocio y, caray, un magistrado de la Suprema Corte falló en su favor Ahora resulta que el señor es gente respetable No hay derecho, lo avaló”
—Sin elementos legales para hacerlo
“Supongamos que sí Pero lo importante no es otra cosa que impartir justicia En la procuraduría a veces invadimos áreas del fuero común, pero lo que hacemos es buscar justicia, no tanto apegarnos a la legalidad porque las leyes están para que se haga justicia; esto es lo más importante”
—¿Qué ocurre, entonces, con esos jueces?
“Cuando un juez libera o exculpa a alguien puede ser que tenga un criterio erróneo, que sea corrupto o que haya recibido consigna Sin embargo, en términos generales, creo que la justicia federal en México es buena, aunque como en todo, como en el futbol, hay buenos y malos”
—Y frente a otras instituciones de seguridad, ¿qué facultades tiene la Procuraduría General de la República? Recientemente el FBI aprehendió a varios agentes de la Federal de Seguridad por robo de autos americanos que eran traídos acá, pero parece que la Procuraduría sólo combate la corrupción en entidades de carácter administrativo, las de tipo civil
“Nosotros actuamos sobre denuncias específicas Hemos metido a la cárcel a muchos agentes de la Federal de Seguridad por robos, homicidios; agentes de la propia Judicial Federal, que depende de la Procuraduría, por fraude, peculados, abuso de autoridad; de las dos, inclusive por asaltar bancos”
—Pero la experiencia común y cotidiana es que la corrupción se manifiesta por todos lados Quizá el ejemplo más público sea la policía del Distrito
“Ahí no podemos intervenir porque no es un delito de carácter federal”
—Pero malamente se puede creer en las depuraciones cuando se experimenta la extorsión a nivel, digamos, callejero ¿Qué ocurrirá dentro de los edificios? En el caso de las corporaciones policiacas, se sabe que hay también una estructura piramidal de la corrupción El dinero va de abajo para arriba
“Eso es cierto y desmoraliza mucho Pero así es la cosa: nada más hay que ver a un señor que entra a la administración pública y al mes ya está dándole a la lana Y le dan con fe, como si pudiera usar dos relojes al mismo tiempo o conducir dos automóviles a la vez”
Pero hablo de la corrupción en instituciones que debían velar por la seguridad pública A los policías no se les respeta Se les teme Y hay tantas corporaciones que parece no haber control ¿Usted estaría por una coordinación o una fusión de todas ellas?
“Yo más bien estaría en favor de que quedaran al mando de un solo jefe”
Renuente a dar entrevistas, Coello Trejo —chiapaneco, con doce años de servicio a partir de agente policíaco— tiene más ejemplos de corrupción:
—¿Los regalos abren brecha a la corrupción?
“Son corrupción Y son además un delito si se reciben a cambio de algo Aceptados como tales, como regalos, es hacernos tontos Los regalos se dan para pedir algo y nuestros funcionarios (baja la voz y sonríe de nuevo) como que se dejan querer Si un señor me regala un carro es porque no quiere que yo lo moleste, no quiere que le consigne a un hijo, a un tío o me lo da para cuando se le ofrezca”
—Como alicientes para la corrupción
“Eso mismo Cuando no directamente, los regalos son cohechos anticipados”
“Insisto en que la corrupción no es algo que se dé solamente en la esfera oficial He metido a la cárcel más de 500 empresarios, y de los grandes Hay de firmas poderosas como la Coca Cola, la Baco, la Kimex o la National Mexicana ¿Y qué pasa con el periodista que recibe lana, que chantajea?”
—No los hay en la cárcel por esos motivos
“Actuamos sobre denuncias”
—Si el gobierno tiene facultades para combatir la corrupción, ¿no sería deseable que se persiguiera de oficia, por sistema, en cualquiera de sus manifestaciones?
“Como parte del gobierno yo digo que no dejemos solo al gobierno Lo más importante no es ya tanto que exista la corrupción, que está allí, manifestándose a diario El problema, para mí, es que ni el cinco por ciento de la población haya tomado conciencia de que todos debemos combatirla”
—Tal vez ocurra que poco importe si alguien cayó en la cárcel por robar millones cuando en la vida diaria es sujeto de extorsión Vuelvo al ejemplo de la policía, con rutas precisas y horarios determinados O la mordida en una oficina administrativa para realizar un trámite
“Ahí es donde me pongo a pensar —concluye Coello—; cuando miro para atrás, cuando repaso lo que he hecho, me pongo a pensar si valió la pena Por eso digo que como que todo está infectado por la corrupción Me dirán que lo mismo ocurre en otros países, pero no me importa Lo que importa es qué está pasando en México ahora”








