“Jaque a la ideología”
Francisco Ponce
Más que una partida de juego-ciencia por el título mundial, se trata de un duelo político, y el premio, sin duda, será el etiquetar a uno de los dos contendientes como el chico bueno o malo del mundo socialista
Frente a frente, en Merano, Italia, el soviético campeón mundial, Anatoli Karpov, defiende su corona ante otro soviético, Víctor Korchnoi, quien al desertar de su país se quedó sin patria, como el escritor Alejandro Solyenitsin
En cierta medida, el excamarada Korchnoi ganó el principio del duelo: impresionó a ciertos habitantes del mundo occidental al contar a las agencias internacionales la situación por la que atraviesa su familia, que no puede salir de la Unión Soviética
Su esposa Isabela le comunicó a Víctor que su hijo Igor de 22 años estaba en un campo de trabajos forzados, debido a que se negó a prestar el servicio militar En cierta medida, el castigo no tiene nada de particular: en occidente existen también severas sanciones para quienes no desean unirse al ejército
Todavía se recuerda el caso de Cassius Clay, quien por negarse a pelear en Vietnam, le fue confiscado su título mundial durante dos años y sufrió el desprecio público gracias al aparato propagandístico en su contra
Korchnoi vive como apátrida desde 1976 Ahora tiene 50 años de edad y, con su representante, el polaco Emanuel Sztein, distribuye tarjetas postales para que sus simpatizantes las envíen a Brejenev con la petición de liberar a su hijo y permitir a éste y a Isabela reunirse con Korchnoi
Anatoly Karpov es lo contrario: bien parecido, de 30 años de edad y en proceso de madurez Su estancia previa en el lujoso hotel Ritz-Stefanis, transcurrió entre sorbitos de vodka, suculentas porciones de caviar, lectura de libros sobre el juego-ciencia y prolongados sueños de diez horas diarias
Ambos se han enfrentado en 67 ocasiones Karpov aventaja a Korchnoi por 13 triunfos contra once Ha terminado tablas en 43 partidas En Filipinas, en 1978, el monarcas mundial se impuso por 6-5, en torneo que se prolongó tres meses luego de 21 empates Ahora, los observadores estiman que la competencia podría prolongarse también durante varios meses
Y sobre el favorito, mejor leamos las declaraciones: Korchnoi dijo: “en el tablero soy más fuerte y lo derrotaré pues me encuentro en el cenit de mi potencia ajedrecistica”; Karpov, en cambio, comentó: “no hay amor entre el señor Korchnoi y yo, aunque es un rival de consideración” Y cuando anunció que daría la mano a Korchnoi, éste respondió: “mejor que tienda una mano a mi familia, retenida contra su voluntad en la Unión Soviética”
En contrapartida, la agencia Tass difundió un artículo publicado en una revista deportiva rusa, en la que se acusa a Korchnoi de “degradación moral”
En fin: el ganador recibirá unos siete y medio millones de pesos mexicanos y el perdedor “sólo” cuatro
Además del dinero, el triunfador distinguirá en un sentido político a cualquiera de los dos: será algo similar a un jaque mate ideológico








