Nicaragua, más amenazada que nunca, dice Sergio Ramírez

Nicaragua, más amenazada que nunca, dice Sergio Ramírez
Sangría económica al estilo Chile, para propiciar una intervención extranjera
José Reveles
MANAGUA – Descapitalización Quizás en otro país suene a tecnicismo Aquí, en Nicaragua, pinta como tormenta O como furia de morteros económicos para pulverizar una economía en reconstrucción
Descapitalización Tan o más temible que la invasión armada
Proceso le pide al doctor Sergio Ramírez Mercado, uno de los tres miembros de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, que detalle, que enumere, que ejemplifique el fenómeno Este es el resumen:
Las reses parecen esfumarse de las fincas: más de 200,000 cabezas de ganado han tramontado las fronteras, con la coincidencia de que Honduras aumentó en 20 por ciento sus exportaciones de carne vacuna; el abigeato-contrabando, a cargo de los mismos ganaderos; ni un córdoba rescata Nicaragua Las industrias sacan dólares con simples movimientos en el papel, las sobrefacturaciones de sus ventas al exterior Y también las subfacturaciones en la importación de productos, en aduana Otras compañías simplemente establecen filiales en el exterior, sobre todo en Guatemala, en Honduras, en Miami, y esas filiales aparecen, curiosamente, como las compradoras del producto final que sale de Nicaragua, y luego las filiales no pagan las cuentas, y el cuento de nunca acabar porque el dinero ya se quedó fuera del país y porque la empresa anota pérdidas, anota cuentas por cobrar, y basta Hay otros empresarios que solicitan divisas al Banco Central para comprar determinadas materias primas, pero piden más de lo que realmente se requiere, o no mandan traer los repuestos o los productos Es reciente el caso de una mujer con una empresa de importación de artículos de odontología: negoció el 80 por ciento de un préstamo que la banca nacionalizada le otorgó, para comprar equipo en el mercado negro Ya está en la cárcel, pero casos semejantes se repiten Hasta el cansancio La corrupción empresarial y el saqueo pisan límites insospechados: el año pasado, en todo Nicaragua hubo dos, exactamente dos capitalistas que declararon ganancias superiores a los 200,000 dólares (10 córdobas por un dólar, cambio oficial) y sólo ascendieron a 40 los capitalistas que confesaron al fisco utilidades superiores a los 30,000 dólares El absurdo allí está Es el filo del abismo
—Doctor, ¿se da el caso de empresarios que, al mismo tiempo que sacan dinero del país, le piden al gobierno para invertir?
“¡Ah, claro! Es una peculiaridad de la empresa privada de Nicaragua, que ha convertido sus recursos de inversión en dólares y los ha colocado en bancos fuera del país Así, la empresa privada permanece en Nicaragua con los bienes de capital que adquirió antes del triunfo revolucionario, y sus recursos de financiamiento corriente los obtiene a través de la banca nacionalizada Pongamos el ejemplo de los cultivadores de algodón: la banca nacionalizada les ofrece el ciento por ciento de financiamiento, ¡pero ellos no invierten un centavo de las ganancias de la cosecha del año pasado! Entonces el Estado aporta el ciento por ciento del financiamiento y los empresarios lo único que aportan es su Know how, su habilidad para producir Se da el caso de que, luego de recibir ese préstamo total, hay algodoneros que arriendan a otros propietarios; o sea que ni siquiera son propietarios de tierras para producir algodón”
Descapitalización Mil formas de lograrla Otras más:
En Matagalpa, en Jinotega, en otras regiones del norte de Nicaragua han aparecido extrañas, generosas agencias internacionales de financiamiento Su interés: las organizaciones cooperativas Las alientan, las fundan, les otorgan créditos blandos, al margen de la política gubernamental; hacen donaciones de dólares, muy al margen de la política de la nueva Nicaragua; se reparte el dinero entre los campesinos, a los que se ofrece la compra adelantada de sus productos a precios exorbitantes que el Estado no puede pagar; se organiza contrarrevolucionariamente a los pequeños productores; se crea un clima hostil a la revolución, dólares detrás de las palabras Y luego hay también sospechosas, ilegales inyecciones de moneda extranjera al mercado negro para desestabilizar la divisa nicaragüense, en cuyos billetes las figuras de Augusto César Sandino, Germán Pomares, las milicias o los obreros, sustituyeron a los Somoza, a Rafaela Herrera, los bucólicos sembradíos o la frialdad de un edificio, aunque al filo de las monedas se rece, hoy como ayer, “en Dios confiamos”
Sergio Ramírez advierte:
“Nos estamos enfrentando a distintas formas de desestabilización que no están siendo inventadas ahora, sino que ya han sido usadas en otros países Tenemos fresca la memoria de cómo en Chile la CIA compraba enormes cantidades de víveres, incluso de papel higiénico, con escudos adquiridos en el mercado negro de divisas, para irlos a botar a los barrancos y desabastecer a la población Entonces nosotros esperamos que también aquí se nos ataque por el lado del desabastecimiento político No descartamos ninguna arma Vamos a empezar a ejercer control sobre el mercado negro Habrá más firmeza en la aplicación de las leyes”
Joven, más delgado conforme pasan los meses, con un fluido discurso y respuestas a flor de labio, acabábamos de ver al doctor Ramírez en un encuentro “Cara al Pueblo” en la ciudad de Rivas Cada semana se realiza ese tipo de interrogatorios masivos, de queja populares, de tribunas pulso y ritmo del nuevo país Allí, el miembro de la Junta de Gobierno admitió que hay leyes ya reformadas en el actual régimen que no se aplican, o al menos no en todo su rigor
—¿Cuáles son esas leyes que no se han ejecutado? ¿Por qué esa que muchos llaman condescendencia, esa blandura?
“Bueno, están las leyes para la protección del orden público; existen leyes de defensa de la economía nacional, leyes contra la fuga de capitales, contra el agiotismo, contra la especulación con los precios de los productos básicos, contra los defraudadores fiscales Incluso la política de ejecución de deudas bancarias ha sido blanda Vamos a ser firmes, porque hay muchísimos deudores del sistema financiero que no pagan y se ha tenido una política bastante condescendiente con ellos Mire: nosotros vamos a usar los recursos que el Estado tiene en sus manos para dirigir la política hacia el fin que el pueblo se ha propuesto, pero no vamos a seguir transigiendo con aquéllos que quieren desviar, a través de su participación en la economía mixta, el proceso revolucionario hacia sus egoístas fines”
—Pero ellos confían en que el gobierno se debilite y ya no pueda ejercer esas leyes
“Así es Hay distintas clases de expectativas: que el gobierno caiga en un caos económico y que ya no tenga recursos externos de financiamiento; que lo atrape una acelerada espiral inflacionaria, que pierda su capacidad interna de financiar la producción y, en ese caso caer en manos de instituciones financieras internacionales leoninas, que nos dicten las normas de la construcción económica del país, o que el caos sea de tal naturaleza que obligue a la revolución a hacer una transacción política con la burguesía, cediendo una parte sustancial del poder político o, en última instancia, que una fuerza militar exterior nos invada y venga `a poner el orden’ en el país Yo creo que esas son las miras de algunos sectores políticos de la burguesía Y no diría que todos los productores, porque hay muchos que están comprometidos honestamente con el proceso revolucionario Quizás no están identificados políticamente con la revolución, pero entienden cuál es su papel dentro del proceso”
—Ha dicho usted que Nicaragua está viviendo un momento crucial, en que una radicalización podría llevar a una intervención extranjera y que hay quienes desean acumular pretextos para llevarla a cabo ¿Cuáles pretextos?
“Provocar el caos económico Crear y difundir la imagen del desorden, de la incapacidad del gobierno para controlar económicamente al país y obligar a la revolución a radicalizar extremadamente sus medidas, de manera que se nos acuse en un momento dado de que tenemos una sociedad totalitaria en la que se ha eliminado la libertad de la empresa privada, la libertad de expresión, el libre juego político y que, por lo tanto, nosotros nos colocamos ya en la lista negra para que se aísle al país del espectro muy complejo de fuerzas internacionales que han apoyado esa revolución y, a través de ese aislamiento, caigamos fácilmente en la posibilidad de una intervención extranjera”
—¿Son más fuertes los peligros en el segundo que en el primer aniversario de la revolución? Hace un año el presidente de Estados Unidos era Carter Hoy es Reagan ¿Hay diferencias?
“Sí Yo creo que la política de la administración Reagan es más agresiva en contra de Nicaragua Basta oír lo que el señor Haig declara a cada rato en contra de nuestro país Estados Unidos siente, como me dijo hace poco un periodista, que ha perdido a Nicaragua Me parece que eso es cierto Los Estados Unidos han perdido a Nicaragua, pero no porque nosotros nos hayamos cambiado de cancha, sino que simplemente nosotros no queremos pertenecer a la cancha de los Estados Unidos Y en ese sentido sí nos pueden dar por perdidos Nosotros no somos más un país dependiente de la política norteamericana, ni de los intereses económicos norteamericanos
“Pero hay una diferencia también: sí es cierto que la política norteamericana es más agresiva, que los peligros contra la revolución son mayores, que nosotros tenemos señales ciertas de que se preparan acciones por parte de grupos contrarrevolucionarios desde el extranjero en contra de la revolución Por otro lado estamos mejor preparados hoy que hace un año; tenemos mejor adecuada la defensa y la organización militar; tenemos mejores armas y mejor logística para responder a cualquier agresión; además, la organización popular también ha crecido en calidad”
—¿Quiere usted decir que no han disminuido los peligros de una invasión armada?
“Nosotros nunca damos por descartado ese peligro Sería una irresponsabilidad muy grave Nosotros sabemos que los somocistas se están entrenando fuera, y que reciben apoyo, y de quién lo reciben y hacia dónde se mueven; tenemos siempre un ojo abierto sobre ellos Por eso no podemos descuidarnos”
Tema candente, cotidiano en Nicaragua, es la manipulación de los sentimientos religiosos del pueblo con fines desestabilizadores también El diario La Prensa, vocero de la derecha, tuvo que ser cerrado 48 horas —viernes 10 y sábado 11 de julio—, por orden del gobierno sandinista, cuando se comprobó que fabricó un escándalo a partir de una supuesta destrucción de rótulos con leyendas cristianas en una estación de radio, “Mi Preferida”, al servicio también de la derecha El doctor Sergio Ramírez analiza largamente el asunto y concluye:
“Una de las formas clásicas que la reacción emplea para divorciar a una revolución de su sustrato nacional, popular, es la manipulación religiosa Pero nuestra revolución hace honor a la realidad de la participación de los cristianos en la lucha contra el somocismo y en la consolidación del proceso hoy Esa participación no se dio aquí en el vacío ni en la perspectiva ritual del catolicismo; sino que los primeros cristianos que entienden que no hay otro método de lucha contra la dictadura que las armas, se encuentran con el Frente Sandinista de Liberación Nacional, en la clandestinidad, en la década de los sesenta; y de ese encuentro surgen muchos de los principales líderes de la revolución Hay un entreveramiento muy íntimo entre cristianos y sandinistas en la revolución y por eso la reacción dirige sus baterías a tratar de enemistar, separar la religión del sandinismo Para ello, crea una serie de artimañas: trata de exacerbar el sentimiento ritual, religioso del pueblo, haciéndole creer que la revolución está atentando contra sus tradiciones; se difunde la mentira de que vamos a cerrar las iglesias, a quemar los santos, a prohibir las procesiones y las misas Si La Prensa hace un escándalo extraordinario acusando a organizaciones ligadas a la revolución de haber destruido rótulos religiosos, eso es parte de una maniobra global y no un hecho aislado”
Admite y lamenta Sergio Ramírez que la actitud de la jerarquía eclesiástica de Nicaragua cambió, alejándose de la revolución “Hay obispos, como el de Estelí, monseñor López Ardón, que entienden perfectamente el proceso de liberación; otros no lo asimilan tan bien y aspiramos al entendimiento con la jerarquía, porque con los cristianos de base, con sacerdotes, religiosos y religiosas no tenemos problema Tienen una absoluta identidad con la revolución”
En la escuela de Rivas, a los nicas más humildes se les traba la lengua, pero no el coraje, para gritar la consigna: “Contra la descapitalización” Y la respuesta a coro: “confiscación, confiscación, confiscación”