RETRASO DE FALLOS A FERROCARRILEROS
Señor director:
Reciba con la presente un caluroso saludo y felicitación por la valentía y la correcta aplicación de un periodismo honesto, reflejado en la revista que usted dirige
Si no hay inconveniente querría que se publicase en Proceso la denuncia que anexo
De antemano gracias por la atención que se sirva prestar a la presente, rogándole por razones obvias que se omita mi domicilio
En octubre de 1977 fuimos despedidos represivamente del servicio de los Ferrocarriles Nacionales de México, Talleres de Aguascalientes, los trabajadores Ramón Báez Esquivel, con 26 años de antigüedad, Ignacio Avila Vázquez con 30 años y Pablo Partida Carranza con 6 años; el motivo de nuestra destitución (pretexto legal) fue el haber abandonado el trabajo para participar en un mitin que se realizó en el interior de talleres a la hora del refrigerio, de 9 a 9:30 horas, mitin convocado por el Comité de Defensa Ferrocarrilero, al que asistieron más de 3,000 obreros para protestar por el mísero 10 por ciento de aumento salarial de emergencia aceptado por los charros e impuesto a los trabajadores
En un ambiente de terror y represión, fuimos investigados por oficiales de la empresa sumisos y obedientes a las consignas de Luis Gómez Z, regenteador de Ferrocarriles y del sindicato rielero, procediéndose de inmediato a nuestra destitución, a pesar de que jamás se nos pudieron probar los “cargos”
Por nuestra parte, procedimos a entablar demanda por despido injustificado a través de la Junta Federal No 4 Aquí señalaré un hecho muy elocuente que sucedió en la audiencia testimonial donde la empresa presentó como testigos de “cargo” a los propios “representantes” sindicales, Ramón Ortiz Roque, José Luis Soto, Manuel Guitrón, Candelario Torres y Guadalupe Sánchez, que cayeron en una serie de contradicciones por su improvisación
Hoy, a 3 años 8 meses de nuestra destitución, la Junta Federal No 4 no ha dado su fallo a pesar de haberse cerrado los casos desde fines del año pasado
Por principio, nuestra destitución tiene el sello clásico de represión política que se ejerce en México en contra del pueblo trabajador, y en particular, en contra de organizaciones sindicales democráticas, organizaciones políticas de izquierda y corrientes sindicales que luchan por democratizar sus sindicatos y por una vida más justa para los trabajadores; ejemplos de esta represión oficializada existen al mayoreo y sólo mencionaré algunos casos para ilustrar: Tremec, Acermex, Ahmsa, RCA-Víctor, así como las destituciones nada casuales ni legales de Ferrocarriles de los compañeros Juan Vante, Santiago y Fernando Escobar Cruz de la sección 13 de Matías Romero, Oaxaca y la de Everardo Ledezma de la Sección 21 de Puebla
Por todo esto y, conscientes de que lo que nos puede pasar por exponer la verdad a sabiendas de cuál será el “fallo” de la Secretaría del Trabajo en nuestro caso, exigimos que dicho fallo sea dado a la mayor brevedad, pues sólo las maniobras políticas están posponiendo que se haga público
Atentamente
Ramón Báez Esquivel








