Con Sumo placer
Francisco Ponce
Son razones de sumo peso: el Sumo, “deporte” feudal “burgués”, es ya tan popular, que los voceros dicen que es el deporte nacional de Japón Y que llega a México, ahora, gracias a que nuestro subsecretario del Deporte es un adorador de las denominadas artes marciales
El espectáculo será, indudablemente, algo novedoso, por lo morboexótico: el sitio de la competencia, una plataforma rectangular de tierra, que incluyendo el techado al estilo japonés, costará unos tres millones de pesos
En sólo tres días, 3, 4 y 5, se habrán gastado unos quince, o más, millones de pesos
Porque precisamente hoy arribarán los 115 luchadores de esta disciplina, procedentes de Japón, y en aeroplano especial, quienes de acuerdo a los boletines oficiales, darán la primera exhibición oficial de Sumo en América
Y como todo esto es tan importante, veremos luchar —gracias también a que se encuentra en México la exposición japonesa— a los denominados “mastodontes” (rikishi, para los entendidos, que significa jugadores de sumo, dicen)
Y entonces estaremos entrando a las extravagancias que poco a poco vendrán con la nueva administración deportiva mexicana y, cuidado, a la mejor en lugar de gimnasia, nos van a proponer el Sumo como la suma de toda la vitalidad deportiva, sin tener nada que ver, por supuesto, con el principio material neoconfucionista ki ni con nada que se le parezca, ya que es bien sabida la frase aquella de que “todos se parece a su dueño y, en este caso, como Don Mondragón y Kalb es titular de las artes marciales, obviamente que el Sumo debe comenzar a formar parte, desde este mismo instante, por qué no, de la cultura deportiva nacional
Porque, a poco no se dan bien duro los sumistas, con todo y sus cien kilos y su mística y todo eso
Y para que sepan lo que es el Sumo, vamos a sumirnos en lo que dice una enciclopedia deportiva —que no es la de Siglo XXI, claro—: “Dice la leyenda que más o menos por la primera mitad del octavo siglo de nuestra era, habiendo muerto el emperador Buntokus y pretendiendo sus dos hijos ocupar el trono, tras de muchas dificultades se resolvió que sucedería al emperador el hombre más fuerte de las islas, cosa que habría que resolverse en una lucha” Y también menciona que “durante el reinado de Suimin, emperador del Japón, cien años antes de JC, un samurai de la guardia imperial, llamado Shikine, codificó las reglas de este tipo de lucha”
Y ya con esto, cualquiera tiene una idea sumaria de lo que es el Sumo, aunque no de quien lo trajo ni por qué
pero eso no es lo importante: lo que sí resultará atractivo es que en lugar de fútbol nos darán Sumo con sumo placer, al menos durante tres días y ¿por qué no?, si la selección cayó 3-0 ante el Sao Paulo, los reverendos Tecos no pudieron con los mismos brasileños, nuestro Niño de Aztlán, Fernando Valenzuela, comienza, como dicen algunos chavos, a “chafear” en las Ligas Mayores, Josele Garza con todo y sus millones no pudo en Indianápolis y, ¡caray!, Raúl Ramírez está en coma tenístico
Así es que, por favor, nada de lamentos por el Sumo porque si la vida se sume, otros también, aunque en realidad, no hay de qué preocuparse: malo que se hubiera limitado a sólo cincuenta deportistas universitarios mexicanos su participación en la Universidad, porque vienen más de cien luchadores con Sumo gusto








