El CCE, apolítico, declara su presidente

El CCE, apolítico, declara su presidente
El próximo gobierno tendrá que alcanzar las metas del actual
Federico Gómez Pombo
Ni el fortalecimiento de los monopolios económicos, ni las distorsiones que acompañan el auge petrolero, ni siquiera la inflación, el desempleo, las contradicciones sociales ni la posibilidad de un sindicalismo mexicano cada vez más beligerante, inquietan al presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Prudencio López Martínez:
“México va por buen camino y nada hay que pueda detener el desarrollo”, afirma a Proceso el máximo dirigente del sector empresarial del país, convencido, también, de que en la próxima sucesión presidencial habrá el signo de la “continuidad”
La gran tarea de planeación que ha desarrollado este régimen tendrá que continuarse, expresada en programas capaces de lograr las metas que se ha fijado este gobierno en todo el ámbito de las actividades nacionales, apunta
—Se dice que entre los precandidatos conocidos los más afines al sector empresarial son David Ibarra y Miguel de la Madrid, ¿por qué razón?
—No conozco las afinidades que pudiera haber con ambos secretarios, quizá es porque ambos están cerca de lo que es el manejo de la economía Pero tampoco conozco desafinidades Vamos, ni desafinaciones
—De entrada ¿a quiénes descartan?
López Martínez corta en seco: La selección —dice— será hecha por el sistema político, por cada uno de los partidos
Hijo de inmigrantes españoles, nacido en el Distrito Federal, en Tacuba, Prudencio López se hizo empresario a los 21 años, cuando quedó a cargo de un molino de harina de propiedad familiar Se reconoce “común y corriente”:
—En la Escuela de Comercio y Administración se acostumbraba tirar cohetes para pedir adelanto de vacaciones Una de esas veces un cohetón fue a dar bajo el automóvil de un embajador Fui acusado de agitador y detenido junto con otros compañeros Fuera de eso jamás viví mejores aventuras o dificultades estudiantiles
Director general de “Compañía Molinera Mexicana”, vicepresidente de “Molinos de Costa Rica” (empresa de capital privado mexicano-costarricense), dice que su fortuna personal “es y no es” cuantiosa, dependiendo de con cuál se le compare:
—Hay un momento en que el empresario sustituye el interés por el dinero en sí y lo cambia por el afán de construir y de crear algo que vaya más allá de tesoros individuales
—¿Usted qué ha creado?
—Más que crear directamente empresas, he encontrado mi realización empresarial mediante la participación con otros en diferentes campos de la actividad económica, particularmente en la industria harinera
López Martínez ocupó hace 20 años la presidencia de la Cámara Harinera del DF y Estado de México, ingresó en 1966 en la comisión ejecutiva de la Concamin y, en 1968, fue elegido presidente de ésta última, a los 35 años de edad Desde allí le tocó solidarizarse con el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, firmando con otras agrupaciones empresariales un desplegado de apoyo en el que se decía que “un hombre bueno ha sido agredido”
—La posición que adopté fue de apoyo a la vida institucional del país Era la que correspondía a mi responsabilidad El 68 fue una explosión que creó una conciencia del México que estábamos viviendo Yo tomé conciencia de mis responsabilidades como presidente de la Concamin y asumí el apoyo a las instituciones de México El 68 fue una convulsión lamentable, por la violencia, pero hice lo que debía hacer
Desde hace dos años, el encargado de presidir las reuniones del CCE a las que asisten los presidentes de Concamin, Concanaco, Coparmex, Asociación de Banqueros de México, Consejo Mexicano de Hombres de Negocios y de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, ha tenido, frente a la prensa, una especial preocupación en reiterar y señalar el carácter apolítico del organismo “supercúpula”:
—¿Hasta que punto puede ser apolítico un organismo cuyas expresiones siempre son inevitablemente políticas?
¿Qué coordina el CCE?
—El Consejo Coordinador Empresarial es un foro de intercambio de inquietudes, con pleno respeto a la acción de cada uno de sus organizaciones integrantes Se analizan asuntos de carácter general, que implican la toma de decisiones por parte del conjunto empresarial Esto es el CCE y eso coordina Pero la posición del sector privado no es monolítica Y cuando las organizaciones en el seno del CCE no se ponen de acuerdo, entonces el CCE no puede tomar opinión Ahí está el caso de las discusiones sobre el GATT El CCE se eximió de opinar Había posiciones distintas
—Respecto a las posiciones del CCE en 1976 y las que sostiene ahora ¿qué es lo que ha cambiado? ¿el CCE o el gobierno?
—No creo que haya habido un cambio en lo esencial entre la posición actual del CCE y la que hubo en el pasado Siento que los organismos privados representativos no deben actuar en política partidista Existen diferentes corrientes de pensamiento en un momento dado El CCE y los organismos que agrupa son mandatarios, es decir, que no pueden usar su representación empresarial para participar en política Ahora que en lo individual, cada quien puede manifestarse como lo desee
Presente durante la entrevista con Prudencio López, el director de CEE, Francisco Calderón —conocido cuando menos porque sus intervenciones públicas siempre levantan ámpula noticiosa y porque es uno de los coautores de la Historia general de México dirigida por Daniel Cosío Villegas— interrumpe al entrevistado para citar un caso revelador la pluralidad que, dice, campea en el sector empresarial:
—Hay empresarios, me consta, afiliados a una cámara y por lo tanto a una confederación y, por consiguiente, afiliados al CCE, que son comunistas, comunistas, comunistas ¿Cuáles? Los de la Cámara de la Industria Editorial
Una vez más, el presidente del CCE muestra habilidad y corta por lo sano:
—Yo de eso no sé nada Lo único es que los organismos empresariales, como tales, no deben participar en política partidista
Sin embargo —aclara— todos los días, todos en este país y en cualquiera estamos haciendo política con nuestras actitudes, con nuestra presencia
—Se dice que en 1976 la censura empresarial no fue por una baja en las utilidades sino por el tono del discurso político gubernamental ¿es correcta la interpretación?
—No coincido con la primera apreciación En 1973 el promedio de utilidades por cada peso de venta fue de 74 centavos En 1974 fue de 71; al año siguiente de 56; al siguiente (en 1976) se llegó a 25 Definitivamente, las utilidades se redujeron y fue hasta 1977, con la recuperación de la economía, cuando se llegó de nuevo a los niveles que había en las épocas previas a 1975 y 76
Ahora bien —dice—, nunca como en estos últimos cuatro años se había dado el caso de una reinversión masiva de utilidades como la que ahora se realiza Tanto, que la mayoría de las empresas que participan en el mercado de valores reparte sus dividendos en acciones y cada vez menos en dinero La reinversión —para todas las empresas— se ha convertido en una necesidad para mantenerse vivas, con posición en el mercado y para estar presentes dentro del conjunto de la economía del país Empresa que no reinvierte en momentos como este en que el Producto Interno Bruto crece al 76 y hay una ampliación de la demanda, es empresa que se va definitivamente al desastre y que tendrá que ser sustituida por otra más eficiente La reinversión es asunto de vida o muerte para la empresa
López Martínez rechaza que entre empresarios abunden los casos de abandono de empresas, a causa de que se estén dirigiendo los capitales hacia la banca y sus altas tasas de interés a través de los depósitos a largo plazo o que se estén llevando a otros instrumentos de inversión más atractivos y menos conflictivos que el campo de la inversión industrial:
—El empresario lo que requiere son recursos para seguir invirtiendo No es el caso del inversionista particular que lleva sus recursos a donde más le producen dentro del mercado del dinero Esta última, además, es una responsabilidad muy particular de cada individuo
El crecimiento de las empresas, gracias al incremento de la inversión en general y de la inversión privada en particular, gracias a la reinversión de utilidades, ha permitido que durante tres años consecutivos la tasa de empleo haya superado ya en términos relativos, la tasa de crecimiento de la población en edad de trabajar De 1977 a la fecha se han creado más empleos que en los 10 años anteriores El crecimiento está dando muy buenos frutos
—¿La inflación sería uno de los malos frutos del crecimiento?
—Hay una relación indudable entre crecimiento e inflación Si persistimos en una carrera de mantener a como dé lugar el crecimiento acelerado, indudablemente tendremos que llegar en algún momento a detener el paso, hacer un alto y realizar ajustes que no van a resultar agradables Por la otra parte, creo que nada lacera más a un pueblo que una inflación que se salga de contexto México puede mantener una política de crecimiento importante a la vez que una lucha antiinflacionaria también importante En síntesis, más vale paso que dure y no trote que canse
—¿Algo falló en la política antiinflacionaria en 1980, cuando se rebasó la expectativa original de 20 por ciento de inflación?
—El 298 por ciento de inflación el año pasado hubiera sido de desear que no existiera, que el ritmo inflacionario pudiera haberse mantenido dentro de los pronósticos establecidos por el Plan Global de Desarrollo, y que el diferencial inflacionario de México respecto a la inflación internacional fuera entre 4 y 5 puntos nada más
Resumiendo: “vivir con una inflación de casi 30 por ciento es una cosa seria Debemos hacer un esfuerzo por controlar la inflación del país”, advierte Prudencio López y habla luego de un México “pleno de posibilidades de desarrollo” que, a veces, son advertidas más fácilmente desde afuera de México que desde aquí:
—Quizá esto sea, dice, porque quien está frente a una economía en recesión, una economía detenida o vive frente al fantasma de la falta de energía, se vuelve pesimista en relación con el lugar donde se encuentra y muy optimista en relación con otro en el que florecen las posibilidades
Eficiencia y productividad, dos sustantivos muchas veces repetidos por el presidente del CCE, llevan la entrevista a otros terrenos: ¿La eficiencia y productividad de las grandes empresas representará la extinción de muchas pequeñas y medianas que no saben, no quieren o no pueden serlo?
—No necesariamente En el mar puede haber muchos tiburones pero nunca se van a acabar las sardinas Digamos que lo que hace falta es el debido equilibrio ecológico México requiere, en este período de modernización en el que está inscrito, de grupos profesionalmente integrados que no sólo atiendan la economía del país sino que se proyecten también internacionalmente hacia el futuro
Según López Martínez, la tendencia no es hacia la desaparición de las pequeñas y medianas empresas, generalmente nacionales, frente a la pujanza de las grandes empresas y consorcios, muchas veces trasnacionales “Existen los polos, naturalmente, pero muchos de los pequeños son ya medianos y estos se hacen grandes El camino se recorre más en este sentido que viceversa”, asegura
Al hablar de obras de infraestructura, la voz del dirigente se vuelve reclamo “porque los ferrocarriles, por ejemplo, han crecido muy poco desde la época de Don Porfirio”, porque hay problemas en la generación de energía eléctrica, en el funcionamiento de los puertos y porque el crecimiento económico que supone la modernización del país “deberá doler menos con buena alimentación” y esta (la infraestructura) no siempre crece al ritmo de una planta industrial que, de acuerdo con las proyecciones, “deberá ser en los próximos 10 años del doble de la que ahora existe”:
Dice López Martínez: “No es posible que dejemos de preocuparnos por la infraestructura Este es un grito angustioso para que se inviertan los recursos nacionales en la prioridad que son las obras de infraestructura El nivel de desarrollo proyectado no se va a detener Si nos cruzamos de brazos podemos seguir hablando por años de cuellos de botella ¡Cortémosle la cabeza a los cuellos de botella!”
Aclara, de inmediato, que no se refiere “a la cabeza de nadie” Son necesidades reales del país, un país que debe ser más fuerte cada vez
—¿País fuerte con sectores sociales débiles? ¿Dónde están los trabajadores?
—El movimiento obrero ha ido acorde con la modernización Ante un sector más moderno de la economía el sector obrero ha estado también comprometido con el desarrollo
—Para usted ¿qué son los pobres?
—Gente que deberíamos empeñarnos en hacer rica, en la que debemos poner todo nuestro esfuerzo por elevar y superar en su nivel de vida, los índices de bienestar Pero cuidado: vamos haciendo más ricos a todos y no vayamos a hacer más pobres a todos
El tiempo concedido para la entrevista se termina Prudencio López lo sugiere echando una y otra mirada al reloj Salen preguntas y llegan las respuestas disparadas también a toda velocidad:
—El sector empresarial critica la corrupción pero ¿podría operar en casa de cristal si no existiera la corrupción administrativa, la venta de contratos bajo la mesa, etcétera?
—Si desapareciera por arte de magia todo lo que está relacionado e implícito en la corrupción la empresa debe operar perfectamente Pero extirpar el mal en una sola parte del organismo no da los mejores resultados Es como el cáncer o se extirpa todo o se sigue extendiendo
—Monterrey
—Uno de los puntales más serios del desarrollo y la modernización del país, un hecho fundamental en la vida económica y empresarial de México Ojalá tuviéramos más polos de desarrollo como Monterrey, no sólo por su crecimiento sino por el espíritu de la empresa regiomontana, ¿algo más?
—Su noción del éxito personal, se considera un “self made man”?
—Participar en la vida de este país es una gran responsabilidad, así lo siento Siendo un “churumbel”, tengo un cariño muy especial hacia México porque recibió hace muchos años a mis padres México les dio la posibilidad de que a través del esfuerzo se hicieran a sí mismos y legaran una buena situación a sus hijos Como dice García Márquez: los hombres no son del lugar donde nacen sino del lugar en que entierran a sus muertos Cosas como la mexicanidad son, para mi, cosas superadas Creo en México En su presente y en su futuro Creo en la competencia Tengo fe en los empresarios mexicanos