El primer regalo a Hank un busto, le quedaba chico

El primer regalo a Hank un busto, le quedaba chico
De cuelga, para el hijo predilecto de Tianguistenco, la inmortalidad
Roberto Hernández
SANTIAGO TIANGUISTENCO – Este Carlos Hank González no vale arriba de cuatro millones de pesos, pero cómo pesa: es de puro bronce y mide 260 metros
Se trata, claro, de la estatua que aquí le erigieron los humildes santiaguinos para inmortalizar en vida, y de una vez por todas, al hijo predilecto de esta población del estado de México
Ahí está, desde el 18 de enero, presidiendo una gran plaza jardinada de 300 metros cuadrados Sentado en un banco Meditabundo Sereno Modesto: viste informalmente, de chamarra Como contemplando cariñosamente su terruño
Los viejos del pueblo todavía se acuerdan del Carlos que vendía dulces en la plaza, para ayudar a su familia Tenía 13 años de edad cuando el municipio le consiguió una beca para que estudiara la secundaria en Toluca
Y llegó a ser gobernador Y llegó a ser jefe del Departamento del Distrito Federal Y llegó a merecer, cómo no, esta estatua, en realidad modesta —costó 35 millones de pesos— para el tamaño de su trayectoria política
Antes le habían regalado un busto de apenas 80 centímetros de altura Pero no, era poco para quien tanto ha ayudado al pueblo Para quien ha logrado que el pueblo esté limpio, que tenga sus calles asfaltadas, que exista suficiente luz, “quien ha dado de su propio bolsillo” para mejorar la imagen del pueblo y, sobre todo, a quien ha hecho posible que Santiago sea conocido por todo el mundo
Ahora, los miles de santiaguinos que martes a martes se dan cita para participar en el tianguis, podrán observar su regalo al profesor, ubicado frente a la iglesia dedicada a la virgen del Buen Suceso y detrás del Palacio Municipal, sobre un gran corredor de casi 500 metros, que se llama, desde luego, “Carlos Hank González”
La escultora Charlotte Yazbeck fue quien hizo posible el sueño de los paisanos de Hank, la que hizo posible que el cariño y la lealtad que sienten por él, tomara la forma de su imagen
Y ahí está, sobre un terreno que la señorita Acosta vendió al ayuntamiento en la módica suma de 450,000 pesos
“¿El profesor? el profesor está muy contento sabe que es una modesta forma de recompensarle lo mucho que ha hecho por nosotros”, dice, cuenta con una gran sonrisa el presidente municipal, Eduardo Góngora Y añade
“Otros presidentes municipales le han hecho otros homenajes, pero a mí me tocó este, el de su estatua”
El verde olivo del metal contrasta con la blancura de las paredes que rodean la plaza, con el azulejo que viste la pequeña fuente que está frente a él, con el color rojizo de la cantera utilizada para el zócalo y con el color rosado de la majestuosa edificación de la iglesia a su siniestra
El antiguo busto del profesor quedó abandonado allá, al final del corredor Allá donde el 25 de agosto de 1979 se reunieron casi 4,000 invitados para festejar un año más de vida de Carlos Hank González Ese ya no sirve, se le hizo “poca cosa” al pueblo de Santiago Tianguistenco para rendir homenaje a su hombre más importante Y tan no sirve que, incluso, le arrancaron la placa conmemorativa para colocarla en el nuevo monumento
Tampoco sirvió la fiesta que, en esa ocasión, se le ofreció al jefe del Departamento del Distrito Federal y hubo necesidad de hacer una nueva, pero ahora con más invitados, casi 8,000
Ese 25 de agosto el pueblo se vistió de gala El aseo y el adorno de la iglesia estuvieron a cargo de las señoritas Olivares y de la señora Castro La sillería para la orquesta la prestó la Escuela Normal Número 20 y la sillería para el público la dirección de Gobernación
Ricardo Neri Frías, el primer regidor, estuvo pendiente de que el sonido estuviera listo, de que la Banda de Música del Estado de México también lo estuviera y de que el regidor segundo repicara las campanas en el momento preciso
Las secretarias de las oficinas municipales sirvieron de edecanes para acomodar a la familia Hank-Rhon y sus amigos en el presídium para que escucharan, por una hora, un concierto Luego, la señora Guadalupe Rhon de Hank descubrió el busto de su marido, al tiempo que las campanas de la iglesia fueron echadas a vuelo y decenas de cohetones estallaron en el cielo
Y, entonces, Carlos Hank González recorrió a caballo las calles del poblado, hasta el carril donde se efectuaron 6 carreras ecuestres —todos equinos pura sangre, propiedad del Rancho Don Catarino, que es del profesor— A su paso, el agasajado vio todas las puertas de las casas adornadas con macetas y sus vecinos le regalaron adornos florales
Una vez terminadas las carreras, los invitados fueron trasladados en autobuses urbanos de Toluca al cerrito de Mezapa, donde ya estaban colocados un templete para la variedad; otro para la música, el sonido y la planta de luz; la mesa principal; el palenque; las tribunas; los sanitarios portátiles; una carpa para los alimentos y otra para los refrescos y cervezas
Para la comida, los anfitriones arreglaron las mesas con flores y mil ceniceros de barro que tenían la leyenda “Felicidades Profr Hank, Tianguistenco, Méx, Agosto de 1979”, fueron dispuestos para los fumadores o para quien quisiera llevarse un recuerdo; y miles de servilletas con la misma leyenda impresa
La comida terminó y entonces los invitados pudieron presenciar 5 peleas de gallos para luego participar, en forma gratuita, en varias rifas
Durante la fiesta, el elenco artístico estuvo integrado por: la Orquesta Sinfónica Mexicana de la Juventud; Banda de Música del Estado de México; Banda de Música de Toluca; Banda de Música de Gualupita; típica de Toluca; Banda de Música de Tilapa; mariachi; Los Randall; Los Miranda; Los Tenientes de Anáhuac; Los Dorados de Villa y Amalia Mendoza “La Tariácuri”
En grande fue la fiesta Tan grande que hizo olvidar a los pobladores de Santiago Tianguistenco que en el municipio nada más existen 12 médicos —de los cuales 10 son particulares— para atender a una población de 43,000 habitantes Además de ellos, no hay ni siquiera una partera
De los dos médicos no privados que hay en la región, uno es pagado por el ISSSTE y el otro por el Instituto de Seguridad Social del Estado, que le proporciona una cama para atender a casi 2,500 personas
El Instituto Mexicano del Seguro Social también participa en los servicios médicos y lo hace con dos consultorios para atender a 1,966 derechohabientes
Todo esto, de lo que se informa en un estudio realizado por el gobierno de Jiménez Cantú, fue olvidado durante la fiesta Como olvidaron que existen en el municipio 500 aparceros que trabajan tierras ajenas y 500 peones asalariados
Durante 7 horas que duró la fiesta en honor de Carlos Hank González, los anfitriones, el pueblo, también echó al olvido que únicamente hay 5,000 viviendas para sus pobladores, de las cuales el 20 por ciento no tiene agua entubada
Que en el municipio no existen —además— organizaciones políticas, excepto el PRI y que no hay comités de organizaciones obreras, campesinas, estudiantiles y culturales Y que la única agrupación de servicio son Los Caballeros de Colón
Pero nada de esto importaba en ese momento Lo único importante era quedar bien, entregarse al “Hijo Predilecto de Santiago Tianguistenco”
El domingo 18 de enero de este año tuvo que repetirse la fiesta para entregar, ahora sí, el obsequio al profesor Un obsequio que satisfizo el sentir popular: la estatua
En esta ocasión, el festejo —que duró cerca de seis horas— se inició con una descubierta de 2 motociclistas y una patrulla, que escoltó a la familia Hank Rhon desde el Rancho Don Catarino hasta la parte posterior del Palacio Municipal, donde fueron recibidos por las campanas de la iglesia y los cohetones
Nuevamente, todo el mundo a sus puestos y a las labores que se les encomendaron para lograr el éxito deseado, a pesar de que el profesor Carlos Hank González llegó “después de que se inició todo, porque tenía un compromiso con el Presidente de la República”
Antes que la señora Guadalupe Rhon de Hank descubriera la estatua de su esposo, sus hijos Carlos, Jorge, Cuauhtémoc, Ivonne y Marisela, plantaron cinco pinos de la región alrededor del monumento erigido a su padre, mientras un conjunto cantaba “Mi Arbol y Yo”
Luego, el momento culminante: Doña Lupita descubrió la estatua del profesor, mientras el mismo conjunto musical entonaba la canción “Aquellos ojos verdes” y cientos de globos y varias decenas de palomas surcaron el cielo
Ahí estaban 8,000 invitados Entre ellos, el gobernador del estado de México, Jorge Jiménez Cantú, y su secretario de gobierno, Juan Monroy Pérez, a quien todos felicitaban “por su posible candidatura a la gubernatura del estado”
También estuvieron presentes los 12 presidentes municipales de las delegaciones vecinas, todos los integrantes del Tribunal Superior de Justicia, los diputados de la entidad y “amigos personales del profesor”
Santiago se vistió de gala nuevamente Los festones y arreglos florales fueron colocados otra vez Pero en esta ocasión no hubo comida campestre, ni carreras de caballos, ni palenque Simplemente una verbena popular
En los portales se instalaron puestos para la kermess y en ellos se podía encontrar toda clase de antojitos mexicanos: carnitas, chicharrón, longaniza verde, nopalitos, frijoles refritos, quesadillas, tlacoyos, sopes y quesos
Como en la fiesta anterior, estas viandas fueron exclusivas para los invitados Los anfitriones —el pueblo— comieron antes
Las labores en las 14,714 hectáreas ejidales fueron suspendidas, lo mismo que en las pequeñas propiedades Todo por festejar a Hank, uno de los cinco personajes ilustres que ha dado Santiago Tianguistenco
Los otros cuatro son:
Gregorio José de Omaña y Sotomayor, quien fue rector de la Real y Pontificia Universidad de México; Manuel Omaña y Sotomayor, profesor de latín y rector del seminario de Santiago; Leobardo González Manjarrez, sacerdote y poeta y Ubaldo Alamo Peña, periodista y poeta
Ninguno de ellos recibió homenaje semejante