Los empresarios exponen sus exigencias para el 82

Los empresarios exponen sus exigencias para el 82
Más poder político para ellos y menor intervención estatal en la economía
Juan Antonio Zúñiga
En lo que fue calificado como una embestida al estilo de 1979, los principales líderes empresariales abandonaron la ecuanimidad y, sentados a la mesa del futurismo político, dejaron establecido lo que desean para el próximo sexenio: menos intervención del Estado en la economía y más influencia, para ellos, en el poder político
Las declaraciones patronales abarcaron, entre otras cosas, críticas al Plan Global de Desarrollo; advertencias sobre “nubarrones socializantes” en este gobierno; denuncias sobre subversión en las universidades; lamentaciones por el derrumbe de los “valores de Occidente”; llamados a la acción política empresarial y rechazo a toda crítica que a ellos se les haga
En esta nueva ofensiva, dirigida con obviedad a tomar una posición bien definida en el proceso de designación del próximo candidato a la Presidencia, los empresarios recurren a sus cañones de mayor alcance
Francisco Calderón, director del Consejo Coordinador Empresarial: José Luis Coindreau, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex); Ernesto Rubio del Cueto, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamín); Jorge Chapa Salazar, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (Concanaco); y de los estados llegó la estridente voz de Pablo Gerber, presidente del Centro Patronal de Jalisco
Las violentas quejas empresariales encontraron severa respuesta en Fidel Velázquez y otros líderes obreros En cambio, la reacción del gobierno fue discreta Algunos funcionarios ofrecieron contestaciones conciliatorias y aún tibias
Paradójicamente —o quizá no tanto—, el mejor defensor de la política económica estatal fue el grupo industrial ALFA, uno de cuyos dirigentes —Everardo Elizondo— calificó a la economía mixta como “el sistema económico más exitoso de la historia”
Otro dirigente empresarial de relevante importancia, José Pintado Rivero, exlíder de los banqueros, disintió también de sus colegas y apuntó que no hay motivo de distanciamiento entre gobierno e iniciativa privada
A pesar de esta división entre representantes del gran capital, quedó claro que el brote verbal fue una acción perfectamente concentrada
El director del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Francisco Calderón, inició la ofensiva al asegurar que existen algunos grupos que pretenden llevar al país hacia la implantación de un Estado totalitario que persigue adueñarse “de todos los medios de producción”
Inclusive, habló una conspiración “que busca subvertir el estado de cosas que preconiza la Constitución” y cuyos principales bastiones se localizan en algunas universidades, en ciertos partidos políticos y en el “lumpenproletariado intelectual”(sic)
Tras de señalar su malestar porque los empresarios no hacen “absolutamente nada” y reprocharles su apatía política, Calderón los exhortó a iniciar “una campaña permanente en defensa de los valores, de las libertades, de los derechos individuales, de la Constitución y de las instituciones que tanto le ha costado darse a este país con alma, vida y corazón”
José Luis Coindreau, presidente de la (Coparmex), al disertar sobre “El hombre, la empresa y su entorno”, afirmó que existen algunas universidades “infectadas de marxismo, convertidas en botín económico y político de grupos minoritarios”
Coindreau habló durante el Décimo sexto Congreso Nacional de Administración de Recursos Humanos, en donde, a diferencia de su colega Francisco Calderón, destacó que “en lo político, nos encontramos con un Estado amante de la libertad y de la paz social”
Pero advirtió que “estamos resintiendo una verdadera revolución cultural de conceptos y actitudes que se lanza contra los tradicionales valores de Occidente y de México ya que está cambiando las concepciones de una buena parte de la nueva generación”
Ernesto Rubio del Cuetto, presidente de la Concamín, criticó “constructivamente” al Plan Global de Desarrollo —elaborado en la Secretaría de Programación y Presupuesto— durante la Convención Nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, en Mérida, Yucatán
“Así como el Estado puede imponerle al capital privado sus propios objetivos y las metas que lo acompañan, dentro del sector privado, tampoco es posible imponerle a los empresarios particulares una posición frente al Plan Global de Desarrollo”, dijo, para inmediatamente agregar: “la actitud frente al plan Global tiene necesariamente un carácter particular”
Condicionó el apoyo empresarial al Plan de Desarrollo en esta forma:
“Que cumpla la aspiración básica de quienes creemos en los valores de la democracia representativa, especialmente la libertad de empresa, y muy particularmente, la indicatividad de la planificación nacional”
Ante la posición de los empresarios industriales, el secretario de Programación y Presupuesto, Miguel de la Madrid Hurtadoo, expresó que los cuestionamientos hechos al Plan Global de Desarrollo serían estudiados por la dependencia a su cargo para sustraer lo positivo que contengan tales críticas
De Mérida, los pronunciamientos empresariales se trasladaron a Guadalajara, donde, durante el acto conmemorativo del 50 aniversario del Centro Patronal de Jalisco, su presidente, Pablo Gerber, manifestó que en México, como en el sexenio pasado, se presenta ahora una actitud “socializante”
Contundente, explicó:
“La actitud socializante del anterior sexenio, que fue superada en gran medida por el impulso de la confianza y apoyo del régimen actual, se vuelve a hacer patente cuando el gobierno va teniendo una injerencia creciente en la participación de bienes y servicios y se amenaza con incrementarla, a pesar de que se ha probado la ineficiencia de las empresas gubernamentales las cuales, por lo regular, se manejan con criterio político”
Gerber fue el que más explícitamente reveló las ambiciones políticas de los empresarios Al defender el derecho de los patrones a intervenir en política, apuntó: “No se puede diferenciar lo cívico de lo político, como no se puede separar tampoco lo económico de lo político”
Y fue más allá:
“Tengamos —dijo a sus colegas— plena conciencia de nuestra responsabilidad social y, por ende, política Unamos esfuerzos en torno de la Coparmex que, como organismo intermedio, defiende no sólo los intereses lícitos de los empresarios, sino de toda la comunidad”
Ante el secretario del Trabajo y Previsión Social, Pedro Ojeda Paullada, el dirigente empresarial aseguró que, “hoy como ayer, se nos pretende llevar hacia un modelo de país que no encaja con nuestra idiosincrasia y nuestra historia, ayer socialista-comunista y hoy social-demócrata, ambos totalitarios”
En respuesta a esos planteamientos, el subsecretario de Regulación y Abasto de la Secretaría de Comercio, Dionisio Pérez Jácome, señaló en la ciudad de México que el Estado cuenta con la suficiente capacidad económica y que no renunciará a sus facultades reguladoras de la actividad comercial
También en el marco del 50 aniversario del Centro Patronal de Jalisco, Jorge Salazar, presidente de la Concanaco, se lamentó de que sus representados sean identificados como los causantes del alza de los precios
“En mi opinión —enfatizó— nosotros, los del comercio, hemos sido pararrayos de muchos fracasos del sistema “Posteriormente argumentó: “nosotros ni siquiera producimos Es como culpar a un termómetro de la alta temperatura que tenga un enfermo”
Pero no todos los miembros del sector empresarial compartieron puntos de vista:
Por ejemplo, Everardo Elizondo, directo corporativo de estudios económicos del grupo industrial ALFA calificó a la economía mixta como “el sistema económico más exitoso de la historia”, porque ha sido lo suficientemente flexible para adaptarse a todas las etapas por las que ha atravesado el país
El funcionario del Grupo Monterrey explicó, ante casi un centenar de miembros de la Cámara Americana de Comercio (Camco), que el futuro de la libre empresa en México “depende de lo que se proponga y quiera hacer”
Como orador huésped en la comida mensual de la Camco, Everardo Elizondo expresó que la discusión en torno de los límites de la intervención del Estado en la economía “en general está mal planeada”, puesto que “no se trata de más o menor participación, sino mejor”
Previamente aclaró:
“La intervención del Estado en la economía es de extrema importancia y se evidencia —en parte— vía consecuencias de los controles de ciertos precios clave, como las tasas de interés, el tipo de cambio, las tarifas eléctricas, los precios de garantía para la agricultura, los precios de los energéticos, etcétera”
Expuso algunos indicadores “que señalan con claridad que la economía mexicana es bastante mixta”:
—El 80 por ciento del valor agregado nacional —aseguró— se genera en el ámbito privado
—La inversión privada representa por lo común entre el 12 y 13 por ciento del Producto Interno Bruto
—El ahorro del sector privado significa alrededor del 75 por ciento del ahorro interno
—Y su participación en la apertura de nuevos empleos la estimó en 90 por ciento
Hubo otro empresario que disintió de los críticos: José Pintado Rivero, expresidente de la Asociación de Banqueros de México y actual presidente del Multibanco Comermex, quien calificó a los enfrentamientos de los últimos días como “tanteos políticos inconvenientes” y subrayó, al caracterizar la política del régimen actual, que “no podemos decir otra cosa más que el clima de los últimos tres años ha favorecido el crecimiento de la iniciativa privada”
Así, de una u otra forma, de Mérida a Monterrey y de Guadalajara a México, las voces empresariales campearon en el terreno político nacional para delinear, aunque fuera vagamente un modelo de país que se ajuste a su idiosincrasia y necesidades de 1982 en adelante