NEZAHUALCOYOTL: ESTADO DE SITIO
Señor director:
De la manera más atenta le suplico lea las siguientes líneas para que se percate del estado de sitio imperante en Ciudad Nezahualcóyotl, cuya población es víctima no sólo de las arbitrariedades de las distintas policías del Distrito Federal, sino del Batallón de Radiopatrullas (Barapen), la policía local, agentes arbitrarios y torturadores, agentes del Ministerio Público que más bien parecen (lo son) mercenarios dispuestos a venderse al mejor postor
El sábado 31 de mayo fui en busca de una medicinas acompañado de mi padre y mi hermano mayor (quien conducía su auto después de haber ingerido varias cervezas durante la cena, sin que eso signifique embriaguez) cuando, sobre la avenida Cuauhtémoc y la Secta Avenida en la colonia del Estado de México —a cuatro cuadras de mi domicilio—, se nos cerró una patrulla Frenamos bruscamente y vimos descender a dos uniformados que abrieron con lujo de violencia nuestro auto y nos atacaron a cachazos y culatazos Alegaban que nos habíamos pasado un alto, cuando de donde veníamos no hay uno solo Por tratarlos de “mentirosos” nos abofetearon, siempre apuntándonos con sus armas Nos pusieron de cara a la pared para esculcarnos Fue cuando se percataron del aliento alcohólico Pero sólo el conductor, y nos querían llevar a los tres Nos permitieron subir la auto para, según ellos, remitirnos al Ministerio Público pero fueron quedándose atrás
De repente, al cruce de la avenida Chimalhuacán y Av Cuauhtémoc se nos cruzaron dos radiopatrullas y dos carros con agentes, nos bajaron y comenzaron a golpearnos Afortunadamente nos cubrimos bien y sólo sacamos algunos “chipotes” ¡por haber huido de los patrulleros que deliberadamente se atrasaron, pero que participaron en la golpiza!
A mi hermano lo llevaron a su auto a una cárcel semiclandestina ubicada en el número 201 de la Avenida Chimalhuacán, a mi padre y a mí a la delegación ubicada en Plaza Unión de Fuerzas Durante el tiempo que estuvimos encerrados en unas inmundas crujías, con los guáteres atestados de excremento, vimos, mi hermano:
—Un ciudadano que, al subirse a su auto, llegaron los agentes y sin más lo aprehendieron y lo llevaron al 201 con una multa de 400 pesos Estaba frente a su domicilio
—Un camionero con tres acompañantes que estaban en el autobús con una “amiga”; los acusaron de violación mientras que la chica negaba que fuera cierto Les pedian 3,00000 a cada uno para salir libres o los remitirían a Toluca o Texcoco
—Dos automovilistas aprehendidos al bajar de su auto frente a su hogar en las colonias ¡Balbuena y Agrícola Oriental DF!
—Un ebrio que llegó quejándose ante el Ministerio Público, del robo de un cheque por parte de los policías, y un reloj Lo metieron a una oficina y cuando salió rumbo a la bartolina lo interrogaban los agentes: “¿No que te habíamos robado?” No jefe, me equivoqué
Mi padre y yo vimos casos similares en la delegación de la Plaza Unión de Fuerzas, y algo más, digno de ser investigado por alguna comisión de derechos humanos:
—Toques eléctricos en el abdomen y genitales de los detenidos que “se ponen pesados” (quienes alegan derechos consagrados por la Constitución y la Carta de los Derechos Humanos)
—”Calentaditas” propinadas por cinco o seis agentes a la vez sobre un individuo La mayoría de los detenidos son jóvenes
—Amenazas de “darles plomo” si no confiesan lo que agentes y policías quieren
¿Hasta cuándo seguiremos soportando estas situaciones dictatoriales en Nezahualcóyotl? Por lo pronto, las autoridades tienen la palabra, porque cuando la gente decida tomarla, entonces si quien sabe Por lo pronto, las placas de los carros en que fuimos secuestrados son: LGY 917, modelo irreconocible al igual que la entidad a la que pertenece, no así la camioneta Renault 201 BCN del DF A mi padre y a mí nos sacaron 800 pesos de “multa” (no dan recibos, de lo contrario la tesorería del Municipio tendría fondos suficientes con las razzias de los sábados y domingos), y a mi hermano, 1,500, mitad por él y mitad por su auto
Emiliano Pérez Cruz
Nezahualcóyotl, México








