REFUTA EHRENBERG A TAIBO Y ABOGA POR LOS CINEASTAS JOVENES
El cineasta mexicano Miguel Ehrenberg envió a este semanario una extensa carta en la que critica el artículo de nuestro colaborador Paco Ignacio Taibo que se publicó en Proceso 176, con el título de “Carta petitoria a Buñuel”
En su carta a Buñuel, Taibo pidió al cinedirector español, entre otras cosas, que venga de nuevo a México a dar ejemplo de buena cinematografía El regreso de Buñuel a nuestro país —dijo Taibo— “podría ser como ese clarinazo que pone en marcha a las gentes cansadas, las hace levantar el rostro y contemplar la vida de otra forma Podría ser una manera de llamar a los desilusionados seres frágiles y sin nervio; podría ser una razón a partir de un ejemplo: podría, en fin, avergonzarnos a todos y salvar al cine mexicano”
A continuación, una síntesis de la carta de Ehrenberg:
—Más que a razones de salud, el hecho de que Buñuel no trabaje en México se debe quizá a que no ha encontrado las condiciones propicias para seguir produciendo aquí En ese sentido, es más importante saber y reconfirmar el porqué el cine mexicano se encuentra en el estado en que está, antes que fijarse en la lejanía de Buñuel
—Los cineastas jóvenes continúan con el quehacer cinematográfico en México, a pesar de la falta de recursos económicos, de la escasez de equipo, del monopolio de la distribución, de la represión y la censura, de los productores privados, y los del Estado e inclusive a pesar de algunos críticos que se empecinan en revisar la cartelera comercial buscando títulos extranjeros, principalmente norteamericanos, y relegando sistemáticamente los esfuerzos de cineastas jóvenes de México, Latinoamérica y el llamado “Tercer Mundo”
—Paco Ignacio Taibo, dice Ehrenberg, parece que no está dispuesto a buscar más allá de la cartelera comercial En su trabajo periodístico reciente predominan las reseñas de películas europeas y norteamericanas y no menciona los esfuerzos de quienes tratan de instaurar una cinematografía propia latinoamericana
—Además de hacer reseñas, los críticos podrían colaborar, con otras actitudes, en la lucha de algunos cineastas jóvenes y viejos y diversos promotores progresistas Eso, en lugar de esperar cosas como el retorno panaceico de Buñuel El crítico podría ir descubriendo públicamente los mecanismos que atan a nuestro cine Esta es una labor que el crítico también tiene que hacer, pues en la medida en que la gente esté informada podrá ir formando conciencia y buscar o exigir cambios
—Larga es la lista de lo que un crítico puede hacer en México “mientras llega Buñuel”; por ejemplo, ganar una autoridad moral asumiendo primero una posición política clara y, lo más importante, siendo consecuente con ella De esta manera, posiblemente pudieran valorarse los esfuerzos de los cineastas jóvenes que producen sin recursos, o mediante cooperativas y compañías independientes








