El campo: adaptación a la miseria por la vía del hambre

El campo: adaptación a la miseria por la vía del hambre
La desnutrición productora de “peones para el sistema
Rafael Rodríguez Castañeda
Por medio de la desnutrición infantil, generalizada en el medio rural, en México se están produciendo generaciones enteras de “peones perfectos”, mentalmente subdesarrolladas, pero resistentes para el trabajo físico; seres pasivos, de bajo cociente intelectual, sumisos y resignados, ideales para el sistema
El doctor Adolfo Chávez, investigador de los efectos de la desnutrición infantil en el desarrollo intelectual, expresa en una entrevista con Proceso:
“No sé si esto haya sido premeditado, pero la desnutrición masiva da lugar al caciquismo, a la explotación y a la sobrevivencia de dos distintas sociedades mexicanas: la minoría, que está en la cúspide de la pirámide, gozando de los beneficios de la alimentación y la educación, y la gran masa que la soporta con pasividad, en medio de la miseria”
En esta situación el doctor Chávez ve uno de los fracasos de la Revolución Mexicana; el movimiento armado de 1910 agitó a todos los elementos de la sociedad, por momentos los mezcló, pero con el regreso de la calma institucional las cosas quedaron exactamente como antes, es decir, pequeños grupos de privilegiados frente a una masa de desnutridos conforme con su suerte
¿Ante esto, qué podría significar —por ejemplo— la reforma política?
“Lo que no se ha producido es una reforma nutricional y, por lo tanto, no hay justicia alimenticia Sin eso, el pueblo seguirá siendo ‘dejado’ y todo continuará igual”
¿Qué ocurre entonces?
“Hay lugar a que sobreviva la clase dominante, ambiciosa y corrupta”
La desnutrición explica muchas características del México actual: el fracaso escolar en sus diversos niveles; la carencia de científicos; las diferencias económicas abismales entre unos pocos y la mayoría; el eterno fracaso en los deportes; y, sobre todo, el conformismo ante la pobreza y la explotación
Según el doctor Chávez, el habitante del medio rural mexicano vive en niveles mínimos de subsistencia Le basta disponer de maíz y frijol para satisfacerse y trabajar
Las cosas no han mejorado en los últimos tiempos, a pesar de que mucha gente que viaja por el interior del país suele decir que van desapareciendo los signos de la miseria y el hambre
“La razón de ello”, dice el doctor Chávez, “es que los desnutridos no caminan por las autopistas ni viajan en avión Por eso la gente de la ciudad no los ve”
Pero en Estados Unidos se los pelean Pueden trabajar de sol a sol, en la pizca del algodón, sin que salga de sus labios una queja
Adolfo Chávez ha pasado la última década dedicado a investigar la forma como se relaciona la desnutrición infantil con el bajo nivel de desarrollo intelectual Como campo de trabajo escogió el medio rural, donde ha coordinado un mínimo de 17 investigaciones sobre la materia
Sus conclusiones más importantes las obtuvo de la investigación realizada en el pueblo de Tezonteopan, Puebla
Los expertos del Instituto Nacional de la Nutrición —cuya División de Nutrición encabeza Chávez— llegaron al lugar en 1968 Escogieron dos grupos de niños: unos nacidos en 1968, alimentados con la dieta tradicional (incluidos los diez primeros meses con sólo el pecho materno); otro grupo, nacido dos años más tarde, a cuyas madres se les dio suplemento alimenticio desde el embarazo Estos niños recibieron posteriormente una cantidad adicional de nutrientes
La investigación dura ya once años y los expertos del INN esperan continuarla hasta que ambos grupos lleguen a la edad adulta, cuando se espera observar, en prueba de campo, los efectos de la desnutrición o de la correcta alimentación en el destino de cada uno de ellos
Cada grupo está formado por 17 niños, en los que se efectúan pruebas seriadas en tres aspectos: neurológico, desarrollado físico y comportamiento
Los dos grupos conservaron el mismo medio familiar y social Es decir, lo único que cambió en la vida de los “niños testigos”, a los que se alimentó bien, fue su dosis nutritiva desde que estaban en el vientre de la madre
Tezonteopan es un pueblo paupérrimo, donde, al igual que en la inmensa mayoría de las comunidades rurales mexicanas, la dieta de la población está formada casi exclusivamente por frijol, maíz y chile
DEFICIENCIAS NEUROLOGICAS
De acuerdo con sus investigaciones, el doctor Chávez asegura que la desnutrición causa daños cerebrales El hijo de madre desnutrida nace con alteraciones neurológicas
Los niños del medio rural actúan con movimientos automáticos, de tipo instintivo, que son formas de retraso Entre los 18 y los 20 meses de edad muestran síntomas de atención, coordinación y concentración, pero al llegar a la edad escolar presentan alteraciones en el lenguaje; existe una deficiente conexión entre la recepción de datos y la respuesta verbal o escrita No pueden describir ni integrar debidamente la información que reciben
Los estudios neurológicos mostraron las siguientes diferencias entre los niños bien alimentados y los desnutridos:
1) En las extremidades inferiores se encontró que cuando el niño está más deteriorado en su estado nutricional, es más marcado el retraso en la edad de caminar, especialmente cuando la exploración es muy minuciosa y se estudia la marcha rápida, el equilibrio utilizando un solo pie, o la marcha en las puntas o brincando simultáneamente con ambos pies La marcha rápida se retrasa hasta 6 meses en los mal nutridos
2) Se encontró que los mal alimentados tenían dificultades para mantener los ojos cerrados
3) En el área de respuestas reflejas, se detectó que los niños mal alimentados se retrasaban mucho en el control de los esfínteres, tanto en el día como en la noche
4) En el área donde hubo más diferencias y que implica, desde luego, la mayor complejidad funcional del cerebro, es la del lenguaje Su retraso en los niños mal alimentados fue evidente desde las veinte semanas y afectaba especialmente la capacidad para pronunciar varios monosílabos, la habilidad de juntar 2, 3 ó 4 palabras, entender órdenes simples, construir frases y otras áreas del lenguaje
En conclusión, señala el doctor Chávez, del estudio neurológico detallado de ambos grupos se desprende que la desnutrición moderada afecta ligeramente la maduración del sistema nervioso central, en una forma tal que no lleva a los niños a la franca anormalidad, pero que es significativa y pudiera ser importante, en función de que sólo se investigaron reflejos y otros datos groseros, y que si éstos están alterados, podría pensarse que la mala alimentación tiene bastantes posibilidades de afectar aspectos más finos de la función cerebral, como la memoria y la inteligencia
ALTERACIONES EMOCIONALES
Por otro lado, el niño desnutrido padece falta de interacción con sus semejantes que, a la larga, ocasiona una serie de alteraciones emocionales Cuando es pequeño, pasa la mayor parte del tiempo durmiendo o inmóvil y no establece relación alguna con quienes lo rodean Sus padres y sus hermanos lo ignoran no hablan con él porque simplemente no tienen interlocutor, ya que es incapaz de responder a los estímulos
En los pueblos, los niños pasan el día y la noche metidos en un cajón De esa manera, no reciben ningún tipo de información, su cerebro no aprende a programar y se taponan las vías de acceso informativo
De allí, dice el doctor Chávez, que la malnutrición se caracterice por una simpleza en el comportamiento La diferencia con el niño de las ciudades es evidente: éste es muy activo y tiene capacidad de interaccionar con su medio, lo que le permite absorber conocimientos en breve tiempo
Un ejemplo:
A los diez años, un niño capitalino maneja en su lenguaje un mínimo de 2,000 palabras: un niño campesino emplea apenas 500 palabras
Por supuesto, en el caso del lenguaje intervienen muchos otros factores aparte de la desnutrición, en particular, el ambiente deprivado que es característico del medio social donde se produce la mala alimentación: pobreza extrema: falta de estímulos visuales (casas con muy pocos artículos); padres ignorantes: escuelas deprivadas (locales inadecuados y maestros faltistas y desinteresados)
Con respecto a este último factor, el del sistema escolar, el doctor Chávez hizo hallazgos dramáticos durante sus investigaciones Para sus estudios sobre desarrollo intelectual le fue imposible basarse en el rendimiento escolar, ya que, debido a la sobrepoblación infantil, existe la orden de “pásenlos a todos”, cualquiera que sea su aprovechamiento
De esa manera, apunta el investigador, es frecuente el caso de que los niños lleguen al quinto año de primaria con una edad mental de 4 ó 5 años
En estudios anteriores, hechos alrededor de 1975-1976, el índice de reprobación en las escuelas rurales era hasta del 40 por ciento En la actualidad, ese índice no existe: todos los niños pasan de año para dejar lugares disponibles a las siguientes generaciones
Otro problema es el de los profesores Cada uno debiera dar aproximadamente 700 horas de clase al año El promedio por profesor, sin embargo, es de 300 horas de clase anualmente Su ausentismo abarca más de la mitad del curso Señala el doctor Chávez otras deficiencias del magisterio: comienzan tarde las clases: prolongan las horas de recreo lo más que pueden; a menudo convierten las clases en competencias deportivas o en simples juegos; y es frecuente que sus clases sean simples ejercicios de lectura y recitación en voz alta
Por esta causa, para valorar el rendimiento de ambos grupos de niños, se les sometió a pruebas de control especiales Se demostró que, en cuanto al aprendizaje, el niño bien alimentado alcanzó un rendimiento de 30 por ciento superior al del niño desnutrido
En cuanto al desarrollo físico, las diferencias se establecen desde el nacimiento mismo Los niños cuyas madres recibieron suplemento alimenticio nacieron con 220 gramos más de peso —en promedio— que sus compañeros de la muestra subalimentada
En la población desnutrida hay un índice de 36 por ciento de prematuros (en cuanto a su peso, no por nacer antes de los 9 meses) En la muestra de madres con suplementos, el índice se redujo a 8 por ciento
Una de las consecuencias de la desnutrición, menciona el doctor Chávez, es la falta de coordinación entre los órganos y los nervios motores Esto causa la torpeza y la respuesta tardía de manos y pies a las órdenes del cerebro
EL DEPORTE COMO FRUSTRACION
De acuerdo con el doctor Chávez, esto explica en buena medida la falta de atletas de alto rendimiento entre los mexicanos La falta de coordinación impide, por ejemplo, que haya condiciones naturales para deportes como el futbol o el béisbol, que requieren de reflejos rápidos entre lo que captan la vista y el oído y los subsiguientes movimientos musculares
En cambio, asegura, la desnutrición produce una enorme capacidad de resistencia La escasa musculatura, la ausencia de grasas y los tejidos magros, exigen del corazón una mínima capacidad, al mismo tiempo que favorecen el rápido enfriamiento del cuerpo
“En todo caso, el atleta mexicano tendrá buen rendimiento en pruebas de resistencia, como de hecho lo tienen los corredores de fondo y los marchistas, a quienes ayuda también el hecho de tener piernas cortas, que es otra característica del subdesarrollo físico que causa la desnutrición, “indica Chávez
Esto explicaría el célebre fracaso de los corredores tarahumaras en competencias olímpicas Ellos pueden trotar decenas de kilómetros con breves descansos, pero en cambio no están capacitados para desarrollar el esfuerzo que exige la velocidad
La característica de “enfriar” rápidamente el cuerpo —el cansancio es producido precisamente por músculos excesivamente calientes— otorga a los habitantes del campo una enorme resistencia para el trabajo Con la escasa alimentación que reciben pueden sin embargo, pasar ocho o diez horas recogiendo jitomates sin dar muestras de fatiga
Chávez recuerda el dicho popular, según el cual a todo se acostumbra uno, menos a no comer Es absolutamente falso, dice: lo que primero aprenden los mexicanos es a no comer
Puede decirse, insiste, en que gracias a la desnutrición el mexicano del medio rural está hecho para el trabajo “Es el peón perfecto: que disponga de un poco de maíz y un poco de frijol, y su rendimiento está asegurado” Rendimiento estrictamente físico, claro está
Entre todas las consecuencias que la deficiente nutrición puede tener en los seres humanos, indica Chávez, indudablemente que la más importante es la que afecta al funcionamiento integral del individuo, su comportamiento como un todo, lo que significa, fundamentalmente, su capacidad para resolver situaciones, su interacción social, su carácter, y lo más trascendente, su nivel de satisfacción en la vida
Señala también:
“Mucho se ha dicho acerca del comportamiento del pobre y del desnutrido, sobre todo en obras literarias, donde parece prevalecer la idea de que este tipo de población, si bien es menos capaz, es también más feliz Esta aseveración nunca ha sido aprobada científicamente y, con frecuencia, los que la sostienen en las áreas más desarrolladas, sólo están proyectando actitudes emocionales y con ellas, consciente o inconscientemente, dan pie a la prolongación de la injusticia y el marginalismo, si no es que hasta al control colonialista de las regiones de escaso desarrollo”
Es a este respecto que el doctor Chávez afirma que la desnutrición produce pasividad, “y el ser pasivo es bueno para el sistema” Hay falta de interés en progresar, en superarse y se produce una actitud “dejada” ante las agresiones exteriores Esto origina la existencia del clásico “valiente” de pueblo que a todos domina y, subsecuentemente, del cacique y, de plano, de toda una clase social abusiva
DIFERENCIAS DE COMPORTAMIENTO
En lo que hace al análisis del comportamiento infantil en Tezonteopan, pudieron hacerse las siguientes observaciones:
—Desde la edad de 6 meses fue muy claro que los niños mal alimentados eran mucho menos activos, dormían más tiempo, aproximadamente un 25 por ciento más durante el período cercano al año de edad, además de que, aún despiertos, permanecían más tiempo en sus cunas
Durante el segundo semestre, los niños mal alimentados permanecían hasta el 90 por ciento dentro de las casas, que son pequeñas y oscuras, con muy poca posibilidad de recibir estímulos ambientales Por el contrario, los niños que recibieron los suplementos, a partir de las 40 semanas ya prácticamente no dormían durante el día e insistían en ser llevados al exterior
Este hallazgo del efecto de la alimentación sobre la actividad física es fundamental para explicar muchas diferencias existentes entre ambos grupos de niños, pues incide, en forma importante, en la causa de algunos rasgos de comportamiento de los mal alimentados Es indudable que su poca actividad reduce la posibilidad de retroalimentación por parte del ambiente, lo que, muy posiblemente, es la base de la insuficiente cantidad de estímulos que recibe el niño
—La costumbre de carga al niño en la espalda, amarrado con el rebozo, es muy diferente entre ambos grupos Mientras en el segundo semestre el niño sin suplementos se pasa el 30 por ciento del tiempo en esa posición, con frecuencia durmiendo, no importa que la madre camine o trabaje, el niño bien alimentado, a partir de las 16 semanas, ya no acepta mucho ir cargado pegado a la madre y, con frecuencia, patalea y se mueve, lo que hace que la madre lo tenga que dejar en un petate También entra en juego el diferente peso del niño Los que recibieron suplementos pesan más, sobre todo en relación con el peso de la madre, que es de 44 kilos en promedio, y por lo tanto le es más difícil cargarlo, en especial cuando ejecuta trabajos del hogar o del campo
—Las mujeres del pueblo no toman muchas precauciones para proteger a sus niños, ni tampoco invierten mucho tiempo y esfuerzo en limpiarlos En realidad, cada vez que el niño llora, ellas acuden más o menos rápidamente, pero sus actitudes de respuesta son muy simples En la gran mayoría de los casos le dan el pecho y tantas veces como llore tantas que le ofrecen el pecho para calmarlo Desde muy temprano, en la vida de los que recibieron suplemento alimenticio, éstos exigían ser limpiados, dando la impresión de que se sentían molestos por la suciedad y que les gustaba el agua y disfrutaban el baño Todo lo contrario que a los mal alimentados, algunos de los cuales le tenían franco horror al agua Esto se origina en la distinta temperatura de los cuerpos mal y bien nutridos
—Dentro de la cultura comunal, los padres prácticamente no participan mucho en el cuidado y atención del niño Estas son obligaciones exclusivamente femeninas De hecho, se considera que un hombre pierde parte de su masculinidad si, por ejemplo, carga a un niño o le da de comer Curiosamente, en el caso de los mejor alimentados, fue muy notable que, desde muy temprano, casi todos los padres comenzaron a sentirse un poco preocupados y tuvieron algunas actitudes hacia el niño, hasta el momento inusitadas en el pueblo
—Las familias de los no dotados de suplementos hacen poco por estimular al niño y, básicamente, consiste en moverlos y cargarlos, sea en los brazos, dando el pecho, o en la espalda Hasta el segundo año de vida no se comenzaron a ver algunas formas diferentes de estimulación familiar, como instrucciones directas, educación, juego y corrección de actitudes Esto fue totalmente diferente en los niños mejor nutridos, los que desde muy pronto comenzaron a tener mayor nivel de estimulación, situación que, aproximadamente a las 36 semanas de edad, se hizo bastante compleja, pues las familias incluían algunas actividades de tipo educativo e instrucciones sobre comportamiento
—No existe duda de que muchas de las características del comportamiento del niño mal alimentado pueden ser atribuidas a su escasa actividad física Sin embargo, es claro que no todo está relacionado con este factor El niño mal alimentado es retraído y tímido, al grado de que en muchas situaciones se puede decir que llega a tener miedo de las personas, excepto de su madre Asimismo, es muy pasivo y muy simple, por lo que difícilmente toma decisiones
Tres son las características de su carácter: gran apatía, que se manifiesta en actitudes negativas que derivan a una enorme pasividad; gran inseguridad, lo que explica su timidez, su miedo y su dependencia de la madre (este complejo de comportamiento es lo que en todo México, pero sobre todo en el altiplano, se denomina como niño “chípil”, que en náhuatl quiere decir celoso; se produce, sobre todo, cuando al volverse a embarazar disminuye la producción de leche de la madre); finalmente, la tercera característica es una gran limitación en la capacidad expresiva, o sea, que se vuelve muy simple en sus actitudes y comportamiento general
Fue muy claro que los niños mejor alimentados tuvieron un comportamiento más complejo Podían presentar varios rasgos de tipo positivo, aunque también podían ser necios y agresivos, sobre todo con la madre y a veces con los hermanos
ADAPTACION A LA POBREZA
En las conclusiones de su trabajo presentado ante la fundación española F Cuenca Villoro —”Rendimiento mental en el niño desnutrido, ¿daño orgánico o funcional?”—, el doctor Adolfo Chávez señala que “no existen razones para negar la existencia de daño cerebral” a causa de la desnutrición
Varios factores inciden en el bajo rendimiento intelectual de los niños desnutridos, pero todos son —en una u otra forma— causa o efecto de la mala alimentación, explica
Desde el punto de vista social, el investigador mexicano obtuvo la siguiente tiene un ciclo depresor sobre la iniciativa individual, causa y consecuencia de que la comunidad en general sea pobre en información y, hasta cierto punto, en su capacidad cognoscitiva En la misma medida que un niño quieto y sumiso acepta las limitaciones y más fácilmente se adapta al tipo de vida, lo hace también el adulto
“Desde muy temprano en la vida, el síndrome de `niño chípil’ abre el camino a un proceso de adaptación del ser humano a su ambiente de subdesarrollo, lo ayuda a aceptar vivir en la suciedad y en inactiva resignación, lo que corresponde a la esencia misma de la cultura de la pobreza en el medio rural
“En realidad, todo forma un complejo a través del cual se puede pensar que la adaptación a la desnutrición explica el subdesarrollo y éste, a su vez, la desnutrición En todo esto la personalidad del desnutrido es una manifestación de procesos adaptativos que reducen la expresión humana hasta un mínimo para poder sobrevivir en la pobreza”