deportiva
Francisco Ponce
Cada vez que hay algún suceso deportivo internacional, se incrementan dardos sistemáticos contra la celebración de tales competencias, en virtud, principalmente, del dispendio económico que generan
También se izan motivos de desigualdad social: el gasto, suntuario, retarda la solución de asuntos prioritarios
Es cierto: nuestro país es pobre, tanto, que hay mexicanos que no saben leer, que no tienen trabajo, que carecen de alimentación, de vivienda, de ropa, de servicios médicos, y que viven en condiciones subhumanas —como las nuevas subclases que proliferan en la miseria de lo urbano—; y también, claro, otras circunstancias, como las dificultades de expresión política para algunos grupos disidentes
Pero en realidad, la celebración de un acto deportivo internacional, como la décima Universiada —de la misma forma como los Juegos Olímpicos y los Panamericanos— implica aspectos positivos, necesariamente
No es posible reducir a una fórmula simplista el asunto Primero, porque se trata de competencias amateurs; y segundo, porque la no celebración de la fiesta no solucionaría los otros problemas
La celebración de actos como la Universiada, permite al público deportivo despojarse de lo que está a punto de convertirse en el signo prominente de la cultura deportiva: la televisión, el huésped alienante —diría la venezolana Martha Colomina— promotor del valor deportivo profesional como la ética fundamental: el deshumanismo del cuerpo en un contexto de ver, callar y comprar
Así, el huésped estará presente con la máscara amable de un futbol, un boxeo, un futbol americano
Si la idea de los sucesos deportivos amateurs tiene aún sentido en esta época, valdría la pena recordar algunos de los postulados del olimpismo Y, más actuales, los conceptos de la URSS respecto a los Juegos que celebrará el año próximo
“La política y el deporte, desde el punto de vista soviético, están realmente entrelazados Pero en un único aspecto En la Unión Soviética se considera que el deporte, el movimiento olímpico sirven al fortalecimiento de los contactos entre los pueblos En la URSS no se persigue ninguna otra finalidad que la de hacer de la Olimpiada jornada en interés del fortalecimiento de la comprensión mutua y la confianza entre gentes de distintos países y ofrezca nuevos impulsos a las nobles ideas de amistad y de paz”
Es decir: la organización de competencias deportivas amateurs, si bien cuestan caras al país sede, éstas no excluyen —como propone como premisa la difusión de competencias profesionales— el desentenderse de aspectos de inmediata atención; y en cambio, permiten una opción más no sólo al espectador, sino también al atleta, al aficionado De hombre futbolístico a toda una variedad: atleta, gimnasta, basquetbolista, volibolista, waterpolista, nadador
La dirección general de actividades deportivas de la UNAM rescató al deporte de lo frívolo cotidiano: lo incluyó como tema de estudio Y esto no implica que deberán hacerse a un lado la sociología, la economía, la política, la comunicación
Al deporte amateur hay que revivirlo como una posibilidad actual








