Sin rumbo en el tiempo libre

Sin rumbo en el tiempo libre
Francisco Ponce
Entre las enormes deficiencias de nuestra forma de organización social, política y económica, aparece la carencia absoluta de un plan o programa o siquiera intención nacional del uso del tiempo libre
Sabemos que nuestro sistema de gobierno ha sido incapaz —a pesar de la revolución y de todas las buenas y hasta las malas intenciones de la gente en el poder— de lograr un equilibrio que permita a la sociedad mexicana alcanzar diferencias mínimas en la obtención de los satisfactores básicos para vivir, toda la población, como seres humanos
Las denominadas ciudades perdidas, los índices de desempleo, las abismales distancias en las oportunidades de educación, trabajo y realización personal y social, así como las aterradoras condiciones de vida y dependencia, constituyen una constante en los resultados de estas circunstancias
Proceso 136 (11 de junio de 1979): Heberto Castillo escribió el ritual catárquico de Martínez Domínguez cuando lo invito para confesarle, ratificarle, los acontecimientos del trágico 10 de junio y, asimismo, para señalarle al verdadero villano, al vampiro social
El sistema democrático mexicano es muy fácil: los gobernantes dirán siempre que todo está bien, muy bien, espléndido
Dos preguntas: si el ingeniero Castillo es un difamador, ¿por qué no se pide un juicio? O bien: si el señor Martínez Domínguez, herencia inmaculada del 10 de junio, dice la verdad, ¿por qué no se enjuicia a los involucrados? Aunque también cabe otra reflexión: ¿por qué Martínez Domínguez permanece a pesar de sus pesares en el escenario político?
Pero ahora quiero continuar con la premisa inicial, desde luego sin desligarla de todo lo anterior
Es decir, las resultantes deportivas pueden ejemplificarse al no haber sancionado por su disciplina —o indultado, como dijo nuestro enviado Emilio Hernández a Puerto Rico— a Bernardo Cólex, un ciclista que tuvo una novia y que se fugó con ella en el ardor de la competencia
No tendría paciencia —y seguramente el lector tampoco— para relatar al Artículo IV-F del pomposo título La Población de México, su ocupación y sus niveles de bienestar, en su serie Manuales Básicos de la Nación, editados por la Secretaría de Programación y Presupuesto
Por ello seré breve: Ese apartado se intitula Esparcimiento y recreación, editado en marzo de 1979, cuyo rollo inicial dice que “para el cabal desarrollo de la sociedad”, son importantes “el esparcimiento y la recreación”, porque “a través de ellos, el hombre puede enriquecer su formación”
Pero sólo se habla de establecimientos de espectáculos relativos a música, teatro y danza; a salas de exhibición de películas, de billares y boliches y parques de descanso y clubes de caza y pesca Y se refiere a la televisión, los radios, museos, galerías de arte y turismo
Nos habla, pues, de la actividad deportiva
Entonces, no es justo exigirles cuentas a nuestros 265 atletas que fueron avalados por los mismos dirigentes que ahora se lamentan En lugar de ello, corresponde al Inde trazar un programa del uso del tiempo libre a través de la actividad deportiva y, a las autoridades oficiales, aplicar la ley de responsabilidades a los dirigentes que han vuelto a engañar al pueblo, ahora con los VIII Panamericanos