Flores Tapia, equilibrista político
El escándalo lo zarandea; el federalismo lo sostiene
Miguel López Azuara
El gobernador de Coahuila, Oscar Flores Tapia, está entre la impunidad garantizada por un régimen que no quiere tirar gobernadores, para fortalecer el federalismo, y la ley, que ya ha tocado a intocables que pecaron de corrupción y, sobre todo, de torpeza
Al gobernador de Oaxaca, Manuel Zárate Aquino —único, además del de Chiapas, reemplazado antes de las elecciones— se le persuadió de que pidiera licencia en 1977, no fue destituido Dos exsecretarios de estado del gobierno de Echeverría y otros funcionarios de primera línea, conocen la cárcel por dentro
Flores Tapia se convirtió en el ojo del escándalo la primera semana de mayo, cuando el avión DC-3 “Presidente Madero”, al servicio del estado de Coahuila, aterrizó en el aeropuerto de Ramos Arizpe, a 9 kilómetros de Saltillo, con un cargamento de tinte de índigo procedente de Estados Unidos, a una hora de vuelo, por el cual se pretendía no pagar los derechos de importación: unos 75,000 pesos El aeropuerto de Ramos Arizpe no tiene aduana
Aparentemente, el tinte de índigo estaba destinado a la fábrica de mezclillas “Río Blanco”, de Saltillo, por la que el gobernador tiene pública predilección
El avión “Presidente Madero” pertenece en realidad a la Secretaría de Agricultura, que lo prestó hace cuatro años a la Confederación Nacional de Organizaciones Populares, CNOP, cuando Flores Tapia era líder de ese sector del PRI Posteriormente, cuando Flores Tapia fue destapado como candidato a gobernador, prestó el mismo avión, matrícula XC-CNI, al gobierno de Coahuila
Dos reporteros de Tele Información Periodística TIP, agencia neolonesa de noticias, Ana María Villarreal y Rolando Narváez, descubrieron en Alice, Texas que el avión “Presidente Madero” volaba regularmente para recoger mercancía que le enviaban en cajas cerradas en grandes camiones que salían de Laredo, Texas, a Alice, que está a 150 kilómetros al norte
A los empleados del aeropuerto les pareció extraño que la mercancía, en lugar de ser introducida en México por la frontera de Laredo, fuera llevada 150 kilómetros al norte para despacharla en un avión especial Jim Hutton, administrador del aeropuerto, les pidió que no averiguaran más: se trataba de un avión que pertenecía al gobierno de un estado mexicano y la mercancía era para un “Presidente”
“Gocha” Zaragoza Sáenz, propietario de una agencia de venta de automóviles en la calle West Front, de Alice, atendía a los tripulantes del avión y se encargaba de que la mercancía estuviera en el aeropuerto cuando el bimotor llegaba a Alice
Afirmó que no sabía nada de contrabando, y que si supiera, no lo diría Admitió que vendía automóviles armados en los Estados Unidos a varios funcionarios del gobierno de Coahuila, entre ellos a Juan Pablo Rodríguez Galindo, ex alcalde de Saltillo y candidato del PRI a candidato federal, y al director de Policía y Tránsito de Coahuila, Mario Guerra Flores, pero añadió no saber cómo los introducían en México
En Monclova, Juan Pablo Rodríguez eludió a uno de los reporteros con un despectivo: “A usted lo manda el PAN”
En Saltillo, Guerra Flores declaró: “Es falso Yo dirijo las investigaciones y tengo muchos enemigos Ellos son lo de todo”
El miércoles 2 de mayo, el “Presidente Madero” cargó en Alice 23 barriles con 200 litros de tinte de índigo en polvo cada uno No pudo despegar el mismo día por mal tiempo Salió de Alice hacia Ramos Arizpe el jueves 3, y el mismo día regresaría por más barriles
El avión aterrizó sin novedad Los pilotos Armando Velázquez Regalado y David Córdova Panamá se fueron a sus casas y más tarde se les avisó que el segundo viaje se cancelaba: los agentes aduanales habían decomisado el avión y su cargamento Al mismo tiempo, “Gocha” Zaragoza notificaba a Hutton que el avión no volvería al aeropuerto de Alice
La Secretaría de Hacienda desmintió el viernes 4 de mayo que hubiera informado oficialmente sobre el contrabando y que la Procuraduría realizara una investigación Una semana después, el jueves 10 de mayo, Día de las Madres, presentó la denuncia a otro Oscar Flores: el Procurador General de Justicia de la República
Sin embargo, extraoficialmente se duda que la investigación pueda involucrar formalmente al gobernador Flores Tapia, que no aparece sino señalado implícitamente por el piloto Vázquez Regalado, quien afirmó que actuó “por órdenes superiores” El copiloto, Córdova Panamá, declaró su ignorancia del asunto pero remitió a Guerra Flores: “El sí sabe”
Tanto Vázquez Regalado como Córdova Panamá, están en sus casas, en Saltillo
Como en Coahuila tampoco hay problemas agudos, excepto en la comarca lagunera, donde son crónicos, los observadores políticos estiman que no se dan las condiciones adecuadas para el retiro de Flores Tapia del gobierno Pero la lógica política responde a razones que no son siempre públicas
Hay testimonios de que el gobernador es apreciado en Saltillo, cuyos habitantes le agradecen el esmerado embellecimiento de la capital con inversiones que han salpicado generosamente a allegados de Flores Tapia
Para el gobernador, “gente resentida, que se quedó a la orilla del camino de la política estatal, es la que le está dando vuelo a esta cosa con falsas versiones de que se involucra en el contrabando o que la gente aquí está pidiendo mi cambio”
Flores Tapia alude así a Juan Abusaid, ahora delegado del PRI en Chihuahua, exalcalde de Torreón y quien participó en su campaña electoral con varios millones de pesos
Heredero de una buena fortuna, Abusaid se dedicaba, además de los negocios del futbol y del beisbol, al comercio del poéticamente llamado “algodón de luna”, que los agricultores y ejidatarios pizcan de noche, a espaldas del Banco de Crédito Rural que debe vigilar la cosecha para garantizar el pago de los préstamos, y venden a mitad de precio Los compradores han de entenderse con los inspectores del propio Banco y de Sanidad Vegetal, para justificar la tenencia de la fibra, pero aún así las utilidades son suculentas
Lejos de ver correspondida su ayuda electoral con el mantenimiento del negocio, Abusaid fue desplazado del mismo por agentes del gobernador Flores Tapia, que naturalmente dejó de ser su amigo
Narran los coahuilenses que se hizo común ver a los camiones de limpia y transporte de Matamoros acarrear “algodón de luna” y que la oposición política preguntó públicamente, sin escribir respuesta, por qué el gobierno de Coahuila compraba algodón, según las cuentas sometidas a la aprobación de la Legislatura
Modesto ayudante de Luis Echeverría en la oficialía mayor de la Secretaría de Educación, hace más de veinte años; empleado de Tránsito en Coahuila, precandidato del PRI a la alcaldía de Saltillo, derrotado por Eulario Gutiérrez cuando el poderoso grupo industrial de Isidro López lo acusó de izquierdista, Oscar Flores Tapia se reconoce millonario Pero cuando advierte que “vive de sus libros”, los torreonenses aclaran con malicia: “Si, de sus libros de contabilidad”
Flores Tapia insinúa lo que pude ser el final de este episodio cuando dice:
“En el momento en que la gente de Saltillo me culpe de algo, dejo la gubernatura y me voy a la Pero yo no sé nada del contrabando Yo no manejo el avión Quizá a algún amigo se le haya ocurrido, pero yo no lo sé Si alguno de mis colaboradores resulta culpable, lo meto a la cárcel por muy mi amigo que sea”
“El contrabando oficial es un secreto a voces en el estado Todo mundo sabe que para eso están los aviones del gobierno estatal Cualquiera puede conseguir la mercancía que desee con sólo pedirla a la gente del gobierno estatal que se encarga de traerlos”
Sin embargo, ni el PAN usará el asunto en sus campañas electorales:
“Esas son cosas personales No se trata de acabar con el contrabando, con la corrupción, no Lo que pasa es que los mismos priístas se están dando patadas debajo de la mesa El escandalito proviene de los enemigos de Flores Tapia en el centro”








