Carter prometió, negoció, regañó

Carter prometió, negoció, regañó
Anhelo de paz y temor de guerra en Israel ante el Tratado
Enrique Maza
JERUSALEN – Geula Cohen golpeaba furiosamente el micrófono con las uñas Cuando comprobó que funcionaba empezó a gritar El primer ministro Menahem Begin tuvo que interrumpir su discurso Otra vez Porque ya Moshé Shamir, el escritor, miembro del Parlamento, lo había interrumpido a gritos Ahora gritaba Geula Cohen Después gritaban los dos simultáneamente
James Carter, el presidente de los Estados Unidos, que acababa apenas de dirigir su discurso al Parlamento —Knésset— y escuchaba la respuesta de Begin, quería permanecer inmutable Hasta donde podía A veces adoptaba aire de santidad, con los ojos bajos y la expresión mística A veces miraba a los parlamentarios, de uno a otro, sin saber bien a bien lo que decían, sin saber qué actitud tomar
A veces gritaba Shamir, a veces Gela Cohen, miembro del Likud —el partido de Begin—, porque se sentía traicionada por el primer ministro y por el acuerdo de paz con Egipto O, al menos, por la forma concreta del acuerdo y por las concesiones hechas a los egipcios A veces gritaba uno de más arriba, miembro del partido comunista A veces gritaban los tres juntos Y a veces se les sumaban los gritos y las intervenciones de los que querían callarlos El presidente del Parlamento, al lado de Carter, daba martillazos en la mesa y gritaba al parejo, queriendo callarlos a todos Begin avanzaba trabajosamente en su discurso, pero no lograba dos párrafos seguidos, entre la turbulencia de los parlamentarios
Al presidente del Parlamento le temblaban las manos y no acertaba a darle derecho a la mesa con el martillo Le dio a Geula Cohen los tres avisos de rigor por conducta impropia y luego pidió la votación reglamentaria sobre su expulsión de la sala Se levantaron las manos en mayoría Dos mujeres fueron por Geula, que, con micrófono y sin él, seguía gritando furiosamente La echaron fuera Carter sonreía Pero Begin seguía sin poder hablar Imposible expulsar a todos los que gritaban Y la expulsión de Geula no sirvió de escarmiento Begin esperaba que acabaran las diatribas Calmado Impaciente Humorístico Serio Enojado Tranquilo E intentaba otro párrafo Y volvía a interrumpir y a esperar
Fueron tres los discursos en el Parlamento Carter, que fue escuchado con respeto Begin y Peres, que fueron interrumpidos a todo lo largo de los suyos
Carter había caído muy abajo en los sondeos de opinión pública, allá en su casa Buscaba una aventura internacional, un éxito, que satisficiera a sus críticos La gente quería ya que Carter hiciera algo en alguna parte Pero Carter buscaba también un éxito internacional para asegurar a sus aliados, después del colapso del Cha de Irán: que Estados Unidos quiere y puede defender sus intereses Líbano y Arabia Saudita, entre otros, empezaban a mostrar seria inquietud y preocupación por sus lazos con Estados Unidos
Y Carter se presentó en Jerusalén, donde su visita fue una combinación de ceremonias rituales, discursos y duras negociaciones secretas, en extenuantes horas de trabajo
En la cena oficial que el presidente de Israel, Yitzak Navon, y su esposa ofrecieron a los Carter, Begin aprovechó la oportunidad Le recordó a Carter la gesta estadunidense Le recordó que la declaración de independencia de los Estados Unidos proclama los derechos del hombre y del ciudadano Luego cuenta cómo millares de judíos se salvaron de la destrucción en Estados Unidos, de esa destrucción “que Ud y yo, señor presidente, vimos hoy, cuando visitamos a Yad Vashem” Se refería al lugar conmemorativo, un monumento levantado a la memoria de los judíos sacrificados en la Alemania nazi: impresionante lugar, del que uno no puede salir sino oprimido del alma Allí se recoge, en innumerables fotografías y narraciones, recuerdos, objetos y expedientes, la historia del Holocausto La historia del sufrimiento judío El templo del dolor de un pueblo “Séame permitido decir, señor presidente, aunque estamos en una cena festiva, que cuando ambos oímos al coro de niños cantar la oración que cantaban nuestros padres y nuestras madres cuando entraban en la cámara de gas, no pude evitar pensar que esos niños, y otros niños menores, fueron arrastrados a una muerte proterva Si he dicho esto, lo he dicho todo”
Begin ha establecido su punto de partida El de todos los judíos No quieren volver a ser exterminados De allí nació el sionismo De ahí, la necesidad del retorno a una patria que los proteja y a una vida digna y segura “Esta es la razón por la que tanto queremos la paz” Begin establece que quiere seguridad y futuro para su pueblo
Después le explica a Carter la clase de tratado que se quiere, y lo serio que debe ser Y continúa: “No nos gustaría tener un tratado de paz aislado con Egipto y tener, en los frentes del este y del norte, una combinación de 3,600 tanques, más de 6,000 cañones pesados, más de 1,000 aviones de combate, etcétera Eso es un gran peligro para nosotros” Pero no se puede forzar a nadie a sentarse en la mesa de negociaciones Entre tanto, la paz con Egipto es el primer paso
Terminó Begin Y fue rudo Al día siguiente, los periódicos comentarían que lo había sido, “para probar que el presidente de México, José López Portillo, no había hecho nada fuera de lo común, y que él, Begin, también podía ser duro con el presidente de los Estados Unidos”
Entre tanto, continuó la cena El violinista Isaac Stern salió a tocar El primer movimiento de una sonata de Beethoven y un adagio de Haydn, “porque ese adagio —explicó— es, en música, lo más cercano a una oración” Y lo es Stern tocó de tal modo que convirtió el comedor en un templo y el bullicio en recogimiento
En su discurso, el presidente Navon añadió otra nota: “Un hilo corre por toda la historia de nuestro pueblo: la gran y épica historia de los pocos contra los muchos, la larga lucha por preservar nuestra herencia espiritual y nuestra identidad contra fuerzas poderosas que amenazan destruirnos Si no es fácil ser grande, es aún más difícil ser pequeño Pretendemos dos objetivos que parecen ser contradictorios: ser iguales, pero diferentes Seguir fomentando nuestros objetivos nacionales, reunir aquí a nuestro pueblo esparcido por los cuatro rincones de la tierra, resolver nuestros problemas sociales y económicos, hacer florecer el desierto y, sobre todas las cosas, construir una sociedad fundada en la herencia espiritual de nuestros padres y en los valores humanos universales Hemos trabajado muy duramente para alcanzar estos objetivos, aun en tiempos de tensión y de guerra Pero estamos profundamente convencidos de que sólo una verdadera paz podrá capacitarnos para alcanzar estos ideales”
Carter, en su discurso, no dijo nada nuevo Pero aquella mañana, en el Yad Vashem, había explicado el sentido de su misión en el Medio Oriente: “El sentido de mi misión es que Israel nunca vuelva a ser abandonado” Carter se había conmovido en el templo conmemorativo de los 6 millones de judíos exterminados en el Holocausto El templo contiene las cenizas de 22 campos de concentración Campos de muerte Está en la cumbre de una colina, al oeste de Jerusalén Al salir, Begin había comentado: “Es un milagro que los judíos sobrevivieran a semejante exterminio, crearan un Estado propio y continúen ahora con su existencia nacional” Carter respondió: “Ya veo”
Esa noche fue la cena en el Knésset Once de Marzo Durante el día, a partir de las 11:15 de la mañana, Begin y Carter trabajaron sobre el tratado de paz Después de la cena, a las once de la noche, se reunió el gabinete israelí para discutir, detalle por detalle, las proposiciones de paz La sesión terminó pasadas las cinco de la mañana Entre tanto, el pueblo y la prensa también discutían la paz
Las conversaciones entre Carter y Begin no habían sido fáciles Begin trataba de hacerle ver que Washington se alineaba por completo del lado de Egipto Y le presentaba pruebas La de Washington no era una mediación, sino un intento de doblar a Israel “No, señor presidente, las diferencias de opinión son verdaderamente fundamentales” Y no, como Carter había dicho unos días antes, secundarias y sin importancia Y Begin le describía a Carter lo que Israel había sacrificado por la paz, “sin mencionar los riesgos políticos personales que hemos tomado”, y los asentamientos que Israel tiene que desmantelar en el Sinaí “Es descorazonador pensar en cómo tiene que dejar sus casas gente que levantó asentamientos hermosos y prósperos Esa es la medida de nuestras concesiones a Egipto ¿Y qué nos ofrecen en cambio? Un tratado sin valor”
Continuaba: “señor presidente, Israel nunca ha declarado la guerra a los países árabes Sólo se ha defendido Y note usted, que en todos los tratados firmados entre los árabes, hay una frase que retorna constantemente: Liberar a Palestina Esta liberación no tiene otro significado que destrucción”
Carter trataba de persuadir a Begin de que entendía los problemas de Israel Pero Begin quería estar seguro de que Carter se había convencido “Egipto no está aislado Hay muchos Estados árabes Israel está solo No tiene ni un solo pacto con ni una sola nación ¿Puede usted, imaginar que un Estado cualquiera acepte un tratado que capacite al otro signatario a pelear contra él?” Después Begin describió la situación en la zona, con sus implicaciones globales Unos siete países del área han entrado en la influencia soviética “Israel es el único aliado del mundo libre, capaz de mantener los intereses del mundo libre” De ahí la necesidad de fortalecerlo, no debilitarlo
Carter reafirmaba la amistad de Estados Unidos hacia Israel Pero de ahí a la firma del tratado había un abismo “Usted, debe comprender, señor presidente, que para nosotros no se trata sólo de textos Estamos hablando de cuestiones fundamentales Para nosotros, pueblo y Estado, es asunto de vida o muerte” Carter no cambiaba su postura: “Quizá debamos reunirnos otra vez mañana”
—”Pero mañana es sábado”
—”¿A qué horas termina el sábado exactamente?”
Se lo dijeron a Carter
—”Entonces, quizá podamos reunirnos una hora después de que termine el sábado” Y esa nueva reunión fue secreta
Después surgió la cuestión de Ginebra Begin acababa de decir que habría que repensar las concesiones de Israel en el Sinaí, sobre todo los campos aéreos, en vista de la caída del Cha Carter respondió: “Si no llegamos a un acuerdo, hay ciertas partes a las que les gustaría revivir la idea de una conferencia en Ginebra” Begin no se asustó con la amenaza, a pesar de que Ginebra incluiría a la OLP y a la Unión Soviética, además de todos los árabes
Fue entonces cuando surgieron las fórmulas ambiguas Se cambió el asunto de las elecciones, en Gaza, Samaria y Judea, por la fórmula de las negociaciones, en el plazo de un año, con elecciones posteriores, en fecha cercana Se cambió la cuestión de la prioridad del tratado de paz en relación con los otros tratados de Egipto: ninguno tiene prioridad, y el tratado con Israel obliga a Egipto: Y no se desliga a Egipto de la causa árabe, pero no se condiciona a Israel, ni su paz con Egipto, a esa causa
Begin aceptó Carter se fue a El Cairo Sadat aceptó Quedaron ciertos puntos por aclarar Carter viajó a Jerusalén Siguieron las pláticas
Begin: “Nosotros tenemos una nación democrática En nuestro gabinete hay cinco generales y cada uno de ellos condujo a sus fuerzas a la victoria No aceptan todo lo que les pongo delante”
Carter: “Si usted firma el tratado propuesto, contribuirá a la estabilidad del Medio Oriente Se abrirá una nueva era”
Begin: “La responsabilidad está en manos de los elegidos por el pueblo Son líneas rojas que no cruzaremos He leído tantos libros de historia como el Dr Khalil y recuerdo todos los casos en que se han violado los tratados de paz”
Carter: “No hay intención de violar tratados Esa no es la intención de los cambios que Sadat quiere introducir en el tratado”
Begin: “El artículo 6 es el alma del tratado Somos responsables por la seguridad de nuestros ciudadanos”
Carter: “¿Qué pasará en la región? ¿Qué hay con los moderados? ¿Qué hay con Sadat?”
Begin: “La sobrevivencia de Israel tiene prioridad sobre toda otra consideración, desde nuestro punto de vista”
Carter: “Firme, y la seguridad de la región aumentará”
Por ese tenor se desarrollaban los diálogos Para Carter era ahora o nunca Le iba mucho en juego Sus problemas internos son grandes como la inflación y otros; su política internacional no marcha y le ha causado pérdida de popularidad La invasión de China a Vietnam ocurrió inmediatamente después de que el viceprimer ministro Teng Siaoping visitó a Carter; el Cha se vino abajo en Irán; los acuerdos SALT con la Unión Soviética no marchan La duda para Israel consiste en si este viaje de Carter es sólo para la recuperación de su imagen, sea lo que sea de Israel, o si tiene claros en los límites que Israel no puede traspasar, si ha comprendido el verdadero balance del poder en Medio Oriente Shimon Peres lo expresaba en esta forma: “Nos leyeron primero el final feliz del drama y luego vinieron las dificultades y tribulaciones”
Los debates en Israel eran intensos La prensa reflejaba dudas, aspiraciones, puntos de vista, análisis complejos de la situación actual del Medio Oriente, opiniones encontradas La seguridad de Israel, por un lado, y el deseo de la paz, por otro, eran los hilos conductores La paz daría simetría a la situación de Israel Hasta ahora, para los árabes, Israel había sido un no ente o un ente político que no debía existir Con un no ente no se habla Con un cáncer no se dialoga, se le extirpa La firma de un tratado con Egipto le daría simetría a la situación Israel, como Estado y como pueblo, tendría que existir para los árabes Su entidad sería reconocida Su status empezaría a ser distinto Sería un Estado con el que hay que hablar, al que hay que reconocer
Así llegó el 12 de marzo, después de que el automóvil de Carter había sido atacado por manifestantes —piedras y huevos, ramas y clavos— y el cuerpo de seguridad de Carter estuvo a punto de disparar Hubo cerca de 70 arrestados Otros dijeron que 120 Entre ellos, el hijo de Geula Cohen El día 12, después de su expulsión del Parlamento, Geula fue a la cárcel a ver los presos, entre ellos su hijo Comentó para la televisión: “La última vez que vine, en circunstancias similares, a ver a los detenidos, no vine sola Menahem Begin vino conmigo Es ahora Begin quien los ha mandado arrestar” Eran los extremistas de derecha
El gabinete, por escaso margen —nueve contra siete— había aprobado las propuestas de Carter para el tratado, a cambio de la seguridad de un compromiso mayor de los Estados Unidos en favor de Israel —ayuda y cooperación—, en compensación por las concesiones a Egipto, en los terrenos militar y económico, sobre todo Y en la cuestión del petróleo
El ambiente general era de pesimismo, expresado en una mezcla de esperanza e incredulidad Nadie quería descartar la esperanza Pero quedaba un resentimiento de fondo: es demasiado bello para que sea verdad
La larga sesión del gabinete —toda la noche entre el 11 y el 12 de marzo— cambió todos los programas y acabó por retrasar la partida de Carter Los integrantes del gabinete tenían que dormir Finalmente, se efectuó la sesión del Parlamento Carter iba a hablar Después Begin Después Shimon Peres
La sesión empezó tranquila Habló Carter, y todos oyeron con respeto al huésped y en silencio
Entre referencias a la Biblia, a los profetas, a Spinoza, a Franklin, a Truman y a los demás presidentes de los Estados Unidos, a la fe, al culto, a la libertad, a los valores morales, Carter dijo tres cosas Una fue el compromiso de los Estados Unidos con Israel, político, económico y militar, para que nunca se ponga en peligro la seguridad de Israel Otra fue la descripción, más o menos detallada del proceso de las negociaciones La tercera, un regaño: los pueblos están listos para la paz, son los gobiernos los que no lo están
Terminó Carter y empezó Begin Y empezó también la gritería del Parlamento Geula Cohen, Mosche Shamir, el parlamentario comunista, los demás Hasta la expulsión de Geula Cohen
Begin le explicó a Carter que las interrupciones eran legítimas, lo mismo que su derecho a hablar Y esperaba que el presidente del Parlamento supiera combinar ambos derechos
Habló primero de la democracia de Israel, que es ciertamente una democracia avanzada, y la contrapuso con otros países que no la tienen
Reafirmó su fidelidad a los acuerdos de Camp David Hizo un llamado a otros países árabes para que se unieran a la paz Volvió a puntualizar la paz que Israel quiere, una paz que garantice su seguridad Y explicó lo que entiende por seguridad: “Sólo una cosa: vida humana” De ahí que nunca aceptará poner en peligro de ataque a la población civil Y habló del peligro que representan los países árabes, sobre todo el Frente de Rechazo, cuyo objetivo es la desaparición de Israel
Shimon Peres, el líder laborista, hoy partido de oposición, también entre gritos e interrupciones, dio lectura a su discurso:
“Hemos pagado un alto y cruel precio para obtener independencia, libertad y seguridad, y hemos aprendido que un pueblo que no está dispuesto a hacer sacrificios para alcanzar sus valores básicos perderá su libertad y no estará en paz La paz que buscamos no significa obtener ventaja ni limitar la independencia, la libertad o la seguridad de nuestros vecinos o de nosotros mismos, sino preservarlas sin derramamiento de sangre, sin hostilidad, sin víctimas, sin refugiados, de modo que ni los árabes, ni los judíos, ni los miembros de otras naciones sean obligados a vivir aquí bajo el miedo o bajo el yugo No queremos gobernar a otros pueblos Sólo queremos dejar de ser amenazados por otra nación Hablo por el partido laborista No estuvimos de acuerdo con todas las proposiciones de nuestro Gobierno en Camp David, y, sin embargo, votamos en favor de ellas, porque la paz, con toda la vaguedad y los errores que los artículos contienen, es mucho mejor que la ausencia de paz Los ciudadanos de Israel y de Egipto saben que no hay alternativa para la paz, que no puede haber retorno al odio que trajo sufrimiento y muerte sobre nuestras dos naciones y que no habrá perdón ni para los líderes ni para los pueblos de las dos naciones, si hay retraimiento de la paz
“Sabemos que los líderes egipcios están preocupados por el problema palestino, que aún no se ha resuelto En esto no están solos También a nosotros nos preocupa Tanto nuestra herencia espiritual como nuestro interés nacional nos obligan a no ignorar los derechos de los palestinos y a no ignorar la suerte de los refugiados en los campos de refugiados Hemos hecho concesiones de largo alcance a los egipcios, inclusive la cesión de una área en el Sinai que consideramos esencial para la defensa del país Todo para avanzar hacia las demandas egipcias Del otro lado, hemos caído en la cuenta de que la OLP es una organización que suscribió un pacto de odio y busca llevarlo a cabo por medio de la destrucción de Israel Es una organización que cree que el terrorismo, y no el compromiso, es la estrategia para arreglar la cuestión Es una organización dividida en facciones que compiten entre sí por ver quién rechaza más la moderación y quién se identifica más con la oscura reacción que prevalece en nuestra región Nosotros les decimos a los palestinos que la cuestión no es `ser o no ser’, porque todos queremos ser La esencia de la cuestión es cómo ser y qué debemos desistir de hacer Queremos llegar a un entendimiento con los palestinos, que sirva para responder a dos necesidades: su aspiración de un gobierno propio, como parte del mundo árabe, y nuestras propias necesidades de proteger a nuestra nación El partido laborista sostuvo y sostendrá un diálogo justo y pleno con los líderes palestinos que reconozcan el Estado de Israel, que demuestren voluntad de negociar una paz permanente, que entiendan que lo que aquí se requiere son compromisos mutuos para alcanzar una paz justa Sabemos que los palestinos no quieren que nosotros los gobernemos y ellos deben saber que nosotros no deseamos gobernarlos Hemos llegado a apreciar su singularidad nacional y espero que ellos lleguen a apreciar el significado de nuestra democracia Queremos discutir con ellos un nuevo futuro, buenas relaciones mutuas y seguridad para ambos Ellos tienen derecho a participar en la determinación de su propio futuro Admitimos que hay justicia en su demanda de identidad nacional, como ellos deben admitir que no son los únicos, en esta región, que tienen una causa justa También nosotros tenemos derecho y también nuestro derecho vale
“El partido laborista cree que este doble problema se puede resolver en un marco jordano-palestino, marco que se aplica a Trasjordania, la parte original de la tierra de Israel, y a los residentes de la Cisjordania, ciudadanos de Jordanias hasta el mismo día de hoy”
Peres explica los pasos que se dieron con el rey Hussein de Jordania y lamenta su estancamiento Y continúa:
“No podremos retornar a las fronteras de 1967, en razón de lo que sucedió entonces Necesitamos fronteras defendibles, no para controlar a los palestinos, sino para evitar tormentas imprevisibles”
Esta fue la aportación principal de Peres y la explicación de sus diferencias con Begin
Carter no se fue el lunes 12 de marzo, como estaba previsto, sino el martes 13, a mediodía, directamente a El Cairo Los acontecimientos se sucedieron con rapidez Sadat aceptó las proposiciones Se fijó el 26 de marzo como fecha para la firma de paz Los días intermedios servirían para acabar de arreglar detalles y puntos no aclarados
Begin despidió a Carter en el aeropuerto Ben-Gurión Ben-Gurión no fue muy afecto a Begin Por el contrario Le era hostil Su esposa Paula admiraba a Begin Y Ben-Gurión empezó a alimentar sentimientos encontrados El 6 de febrero de 1969, le escribió a Begin:
“Permítame añadir algunos comentarios personales Mi esposa Paula siempre ha sido admiradora suya, por alguna razón Yo estaba en contra de la trayectoria de usted —algunas veces muy agudamente— tanto antes como después del establecimiento del Estado Yo me oponía extremadamente a algunas de las políticas y de las acciones de usted, aun después del establecimiento del Estado Y no me arrepiento de mi oposición, porque creo que yo tenía razón (cualquiera puede equivocarse sin caer en la cuenta) Pero a nivel personal, nunca he tenido mala voluntad contra usted, y mientras más he llegado a conocerlo en los años recientes más ha sido mi estima por usted— y mi Paula está muy contenta por ello Con respeto y estima, David Ben-Gurión”