El expediente de Biebrich

El expediente de Biebrich
Pruebas de peculado, robo, abuso de autoridad e incumplimiento del deber
Francisco Ortiz Pinchetti
HERMOSILLO – Entre la venganza política y el perdón político, la aplicación cabal de la justicia ha sido hasta ahora relegada en el célebre “caso Biebrich”
Caído políticamente en desgracia, a raíz de la nunca aclarada muerte de siete campesinos en San Ignacio Río Muerto, Carlos Armando Biebrich Torres renunció a la gubernatura de Sonora el 25 de octubre de 1975 El gobierno sustituto que sucedió al suyo inició entonces una investigación que culminó en la consignación penal del exgobernador por delitos de peculado, abuso de autoridad, robo y otros
Biebrich huyó del país antes de que pudiera ejecutarse la orden de aprehensión dictada en su contra el 26 de enero de 1976 por el Juez Tercero de lo Penal en Hermosillo Poco más de un año después, y apenas a cuatro meses de iniciado el régimen del presidente López Portillo, el inculpado obtuvo un amparo de la justicia federal Desde mayo del año pasado vive y trabaja tranquilamente en la ciudad de México Ahora se apresta a su resurrección política
¿Y el juicio?
El proceso abierto en su contra, y otra más por “enriquecimiento inexplicable”, están ahí, pendientes, presumiblemente bloqueados por el perdón político otorgado al joven exmandatarario sonorense
En el voluminoso expediente respectivo —copia del cual obra en poder de Proceso— constan pruebas y elementos aportados en su consignación por el procurador de Justicia del estado y que fueron considerados suficientes por el juez para abrir proceso contra Biebrich y ordenar su captura Además de las pruebas legales (cuya validez corresponde dictaminar al juzgador), el expediente contiene evidencias de algunos de los vicios enraizados en la práctica de los políticos mexicanos, como son el dispendio y la distracción de fondos del erario para objetivos políticos electorales
LOS CARGOS CONTRA BIEBRICH
Las acusaciones formuladas contra Biebrich por el Procurado César Tapia Quijada, son en síntesis las siguientes:
Sustracción y disposición indebida de 11 lingotes de plata de la Tesorería General del Estado (peculado y abuso de autoridad); disposición y distracción para fines ajenos a su objeto de 10940,89868 pesos, provenientes de aportaciones del gobierno federal para auxilio a la ganadería sonorense con motivo de la sequía de 1974 (peculado y abuso de autoridad); distracción y disposición de 238,500 pesos que por orden del gobernador Biebrich le fueron entregados al tesorero general del Estado el 25 de octubre de 1975, sin que se haya comprobado su destino (peculado y abuso de autoridad); disposición de otros 700,000 pesos, a través de orden dada al tesorero en la misma fecha, sin que tampoco se haya acreditado su aplicación (peculado y abuso de autoridad)
También, autorización de pagos irregulares (por faltar en los documentos la firma del Secretario de Gobierno) por un total de 21947,000 pesos, sin que existan comprobantes que los justifiquen, además de que la mayor parte de esa suma se destinó a gastos “reales o supuestos” de la campaña política del propio Biebrich, lo que no se encuentra autorizado por las leyes de egresos vigentes (incumplimiento del deber legal, peculado y abuso de autoridad); apoderamiento ilícito y sustracción de la mayor parte del mobiliario y el equipo que se encontraba en la Casa de Gobierno, hecho realizado con posterioridad a la renuncia de Biebrich como gobernador (robo)
Señala el procurador que “los delitos a que se refiere la denuncia que da motivo a la consignación de referencia, importan un daño patrimonial en perjuicio de la Hacienda Pública estatal por una cantidad no menor a treinta millones de pesos”
La consignación de Biebrich se basó en la averiguación previa practicada a partir de la denuncia presentada por el tesorero general del Estado, Héctor Lutteroth Camou el 31 de diciembre de 1975, poco más de dos meses después de que tomó posesión como gobernador sustituto Alejandro Carrillo Marcor
10 MILLONES EN CHEQUES AL PORTADOR
Entre las pruebas aportadas por Lutteroth Camou para apoyar su denuncia hay algunas que destacan por su claridad
Se muestra, por ejemplo, que el retiro de más de 10 millones de pesos de la aportación federal para la ganadería se efectuó en cuatro días solamente, a través de 15 cheques girados al portador El importe de esos cheques —copia de los cuales está en el expediente—, va de 40,89865 a 1340,00000 pesos Se anota además que esa aportación federal, que en total sumó 27 millones de pesos, se manejó fuera del sistema administrativo contable de la tesorería del Estado, mediante cuenta especial en el Banco Mexicano de Occidente a nombre de la propia Tesorería y que el destino en las cantidades retiradas mediante los cheques al portador no fue comprobado
También se asienta en la denuncia que al realizarse la conciliación y comprobación de las inversiones en valores a la vista que la Tesorería General del Estado tenía depositados en diversas instituciones de crédito al 24 de octubre de 1975, se encontraron sin justificar el destino de retiros de valores por la cantidad de seis millones de pesos, efectuados el 15 de octubre (un millón) y el 19 de marzo de 1975 (cinco millones) Las cantidades señaladas fueron redepositadas así: tres millones de pesos, el 11 de julio de 1975 (a los 84 días): dos millones más, el 27 de octubre de 1975 (a los 223 días) y el millón restante el mismo 27 de octubre (a los 620 días de su retiro)
Se calculó que el importe del interés bancario dejado de percibir por el Gobierno del Estado, a razón del 9 por ciento anual, fue de 366,410 pesos
El expediente (número 2/76) contiene asimismo copia de 41 órdenes de pago emitidas durante la gestión de Biebrich, autorizadas por éste y por el tesorero general del Estado, pero sin se sancionadas por el Secretario de Gobierno, como establece la Constitución Política de Sonora
Dichas órdenes de pago suman en total 21947,070 pesos y, según la denuncia, no fueron amparadas por ningún documento que pruebe el gasto relativo La menor de esas órdenes de pago es por 10,000 pesos, pero la mayor llega a los 7643,096 pesos
De la suma total así autorizada, 3652,459 pesos fueron autorizados a favor del tesorero Héctor Amavizca Encinas, por “comisiones conferidas por el Ejecutivo del Estado” Y la mayor parte, 18291,11092 pesos, se adjudicó al “Comité Coordinador de la Campaña del Lic Carlos Armando Biebrich Torres”
El examen de las citadas órdenes de pago permite observar, en efecto, la autorización de diversas partidas (la mayor de más de siete y medio millones de pesos) para cubrir gastos de la campaña electoral de Biebrich y que están firmados por el propio Biebrich Y llama la atención que se hayan autorizado pagos por ese concepto más de dos años después de concluida la campaña electoral, el 1o de julio de 1975, por 3050,000 pesos; y el 8 de octubre de 1975, por otros tres millones de pesos
Como se ve, los contribuyentes sonorenses fueron a la postre quienes costearon la campaña política de su efímero gobernador
Hay también otras órdenes de pagos “por gastos efectuados con motivo de la visita del señor Presidente de la República”
MILLON Y CUARTO EN MUEBLES
Respecto a los lingotes de plata, la denuncia del tesorero Lutteroth Camou señala que “de acuerdo con la constancia de valores en custodia No 5235 de fecha 18 de septiembre de 1974, la Tesorería General del Estado depositó en el Banco Mexicano de Occidente, SA sucursal Hermosillo, 11 lingotes de plata identificados más seis lingotes sin identificación y un paquete conteniendo virutas de las mismas” y que “dichos lingotes fueron retirados en varias partidas y en diversas fechas por la propia Tesorería del Estado por conducto del señor Eugenio Larios Ibarra, jefe del Departamento de Bienes del Estado, según consta en el dorso del documento (copia del mismo, en el expediente) Se aclara que Larios Ibarra devolvió los últimos seis lingotes retirados y el paquete de virutas y que “se desconoce el destino que se les dio a los once lingotes primeramente identificados”
De la propia denuncia y consignación desprende un dato sorprendente: en sólo 25 meses que duró la gestión de Biebrich como gobernador, en la Casa de Gobierno se efectuaron erogaciones por 3338,518 pesos De esa suma, 1690,000 pesos se invirtieron en reparaciones; el resto, 1320,574 pesos, en “mobiliario y enseres” Y eso que, según consta en el inventario practicado el 14 de agosto de 1973, cuando Biebrich y su familia llegaron a vivir a la Casa de Gobierno, ésta contaba con el mobiliario necesario
Vale la pena detenerse en la documentación relativa a las compras efectuadas “para la casa de gobierno” —muchas de ellas en tiendas de Tucson, Arizona— durante el mandato de Biebrich
El 10 de abril de 1974, por ejemplo, se adquirió un “sillón tapizado en terciopelo de oro, importado” que costó 20,750 pesos Más de 54,000 pesos constó el juego de comedor “tipo mediterráneo, modelo flamenco” que la señora Biebrich hizo comprar el 22 de noviembre de 1974
Un congelador vertical adquirido el 1o de marzo de 1975 costó 23,600 pesos; más de 27,000 pesos se invirtieron en un par de alfombras “diplomático” y 48,737 pesos se destinaron al arreglo de la recámara principal, que el primero de agosto de 1975 estrenó tapiz, alfombra y sobrecama También se adquirieron televisores a color (tres, cuando menos), sillas, juegos de sala y comedor, consolas, calentadores de agua, aditamentos para la alberca, cortinas, cuadros, floreros, bomboneras, mesas, escritorios, ropa, según consta en facturas y órdenes de pago por miles y miles de pesos
Y también regalos:
Una sola nota, por concepto de “regalos para Navidad”, fechada el 10 de octubre de 1975 (regalos, obviamente, que el exgobernador no habrá podido hacer), es por 56,690 pesos
El 26 de febrero de 1975, la Tesorería estatal cubrió otra orden de pago por 59,565 pesos, “por diversos artículos ordenados por la señora Ma del Socorro Gándara de Biebrich” En la lista hay de todo Y todo de rigurosa importación, facturada en dólares: pijamas, chaquetas, paquetes de cigarros, bacalao, perfumes, figuras de Lladró ¿Vinos y licores?: por supuesto: cognac, whiskey, vodka, Gran Marner, vinos, todos de origen
En vísperas de la Navidad de 1974, la dotación de vinos costó 1,240 dólares (15,500 pesos de entonces)
En suma: más de un millón y cuarto de pesos en muebles, enseres, regalos, para la casa habitada por Biebrich, su esposa y sus dos pequeños hijos durante dos años y un mes
Lo peor de todo, según la denuncia, vino después Luego de su renuncia, Biebrich permaneció un par de días viviendo en la Casa de Gobierno Cuando llegó a ella el gobernador sustituto Carrillo Marcor, la residencia estaba semivacía
El expediente recoge al respecto el inventario notarial practicado el 28 de octubre de 1975, en el que se da cuenta de lo faltante Y también está el acta de la inspección ocular llevada acabo por el agente del Ministerio Público especial sobre la inexistencia en la Casa de Gobierno de los artículos descritos en facturas y órdenes de pago correspondientes al período de Biebrich: faltaban desde alfombras hasta lámparas, pasando por cortinas, muebles, marcos, adornos, y bomboneras
Tampoco estaba, según el documento, la mayor parte del mobiliario dejado en la Casa de Gobierno por el antecesor de Biebrich, Faustino Félix Serna, según el inventario respectivo
En esas pruebas documentales y en los testimonios de diversos empleados del gobierno comisionados en la residencia oficial que aseguraron haber visto cómo y cuándo fue sustraído el mobiliario, el procurador del Estado basó su acusación de robo contra Carlos Armando Biebrich
ENRIQUECIMIENTO INEXPLICABLE
A partir del proceso abierto contra Biebrich por los delitos de Peculado, abuso de autoridad, incumplimiento del deber legal y robo, se siguió al exgobernador otro juicio por “enriquecimiento inexplicable”, con base en la Ley de Responsabilidades de funcionarios públicos
Para el efecto, la parte acusadora presentó como prueba de hecho de que, durante la gestión de su esposo, la señora María del Socorro Gándara López de Biebrich adquirió numerosas propiedades urbanas, cuyo valor comercial fue dictaminado por peritos valuadores en más de seis millones de pesos (ver recuadro)
El agente del Ministerio Público adscrito al Juzgado Tercero del Ramo Penal en Hermosillo, en su alegato respectivo, señala que Biebrich omitió presentar en su oportunidad las manifestaciones de bienes exigidas por el artículo 59 de la Ley de Responsabilidades: que durante el lapso que duró su gestión percibió la cantidad total de 872050 pesos por concepto de sueldos, gratificaciones y otras prestaciones: que durante ese período su esposa adquirió bienes por un valor equivalente a siete veces más el ingreso del gobernador y que tales bienes “se presume que son propiedad del licenciado Carlos Armando Biebrich Torres, en términos de la segunda parte del artículo 52 de la Ley de Responsabilidades, puesto que fueron adquiridos por su esposa durante el tiempo que fungió como gobernador constitucional del Estado y no existen pruebas en contrario que desvirtúen esa presunción”
(Esto, independientemente del hecho de que los esposos Biebrich están casados bajo el régimen de sociedad legal, según consta en el acta matrimonial incluída también en el expediente)
Concluye el agente del MP que “el resultado de la investigación arroja la existencia de un “enriquecimiento inexplicable” y, en consecuencia, y “al no haberse justificado por los interesados el origen lícito de los bienes inmuebles adquiridos, pide al Juez Tercero del Ramo Penal que se declare que ha procedido” la acción de enriquecimiento inexplicable promovida por el Gobierno del Estado de Sonora en contra del licenciado Carlos Armando Biebrich Torres”
Así lo sentenció el Juez con fecha 17 de septiembre de 1976, aunque su resolución fue revocada el 20 de febrero de 1978 por el Supremo Tribunal de Justicia del Estado El procurador de Justicia ha solicitado amparo contra esa revocación ante la Suprema Corte
El juicio, también éste, está pendiente