Carta personal de Díaz Ordaz a Cosío Villegas
“Para actuar, no esperamos a estar al borde de la guerra civil”
En agosto de 1068, a pocos días de iniciado el movimiento estudiantil, Daniel Cosío Villegas escribió en Excélsior un artículo que impulsó al entonces Presidente Gustavo Díaz Ordaz a responderle en una carta personal Hoy, diez años después, doña Emma Cosío Villegas aceptó entregar a Proceso esa carta, convencida de la importancia que tiene para el país todo lo que contribuya a esclarecer los trágicos acontecimientos de aquel episodio
Gustavo Díaz Ordaz
México, DF, a 16 de
agosto de 1968
Señor don
Daniel Cosío Villegas,
2/a Cerrada de Frontera No 7
Villa Obregón, México 20, DF
Respetable y fino amigo:
Leí su artículo “Frente a los Hechos, Examen de Conciencia”, que aparece en la página editorial de “Excélsior” de hoy
He meditado sobre lo que usted escribe y, obviamente, no coincido con algunas de sus expresiones; por su trascendental importancia, sólo quiero referirme a una:
“Francia estaba de verdad al borde de la guerra civil, y porque así era, De Gaulle pidió el apoyo del Ejército Se le concedió, pero en el entendimiento claro y terminante de que en ningunas circunstancias las tropas dispararían contra los estudiantes”
Dudo que usted haya estado presente en las conversaciones entre el Presidente De Gaulle y sus viejos compañeros de armas, comandantes de las fuerzas armadas francesas, para estar enterado de esta condición que señala Dudo también que usted conozca realmente cuáles fueron las condiciones en que intervino el Ejército Mexicano Sí hay un hecho evidente: en México, ni de la policía ni del ejército hubo un sólo disparo contra LOS ESTUDIANTES y no hubo un solo muerto
Hay algo más: seguí con espíritu atento el problema francés Supe cuando De Gaulle, desde el principio, dijo: “¡Que se pudra el problema!”
Gustavo Díaz Ordaz
Lejano testigo, vi cómo fue “pudriéndose” el problema, hasta llegar “al momento oportuno” en que Francia, DE VERDAD AL BORDE DE LA GUERRA CIVIL, se enfrentó con el dilema que le planteaba De Gaulle: orden o anarquía A esas alturas, las grandes mayorías, aplaudiendo al salvador de la Patria, votaron por el orden y votaron por De Gaulle
De Gaulle salió vigorizado; pero ¿cómo salió Francia? Gravemente lastimada Sus mismos especialistas calculan que durará unos siete años en reponerse de la tremenda herida económica recibida ¡Esa misma Francia, que unas cuantas semanas antes, encabezada por el propio orgulloso general De Gaulle, hacía temblar las finanzas mundiales!
Pude dejar que se pudriera el problema; pasó por mi mente la posibilidad de hacerlo y rápidamente la deseché, porque México, país que apenas inicia su desarrollo, no resistiría un golpe como el que sufrió Francia
Díaz Ordaz no salió vigorizado; pero, por lo menos hasta ahora, hemos evitado que pierda México su solidez económica (Y quizás algo más)
En nuestra mano no estuvo el poder evitar que “se deteriorara la imagen” de la Nación
Esta carta, mi respetado amigo, es absolutamente personal; no debe, por ningún motivo ser, ya no digo dada a la publicidad, ni siguiera trasmitida a otras gentes, porque es sólo para usted
La generosidad de propósitos, que en el fondo de su artículo advierto y agradezco, me ha inducido a escribirla Un hombre tan preocupado por nuestra juventud y que todavía repara en los riesgos que corrí, es un hombre a quien puedo explicarle, (ya que no puedo hacerlo con todos los demás, aunque debería poder), por qué en México no se esperó, para actuar, a estar de verdad al borde de la guerra civil
Lo saluda cordialmente su amigo y servidor








