Rubén Figueroa entrevistado por Libération
“De los guerrilleros que me traían preso, algunos son ahora policías judiciales”
Rubén Figueroa reveló al diario francés Libération que murieron alrededor de 800 hombres de la guerrilla en el estado de Guerrero Según él, unos 5,000 soldados se hicieron cargo de la persecución de Lucio Cabañas y sus hombres
El gobernador de Guerrero reconoció que por lo menos 14 exguerrilleros, “de los que me traían preso, ahí los tengo: son ahora policías judiciales” (Ellos estuvieron en el último informe de gobierno de Figueroa y recientemente se afiliaron al Partido Socialista de los Trabajadores, PST) “Son gente que colabora conmigo: son jóvenes valientes e inteligentes y ellos confiesan que los usaron El día que los quiera ver, se los presento”, dijo Figueroa al corresponsal de Libération, Jean Paul Generaux
Cuando el periodista francés preguntó si un comandante del ejército actúa alguna vez contra la voluntad del gobernador, Figueroa le respondió:
“Sí Definitivamente sí: no una sino cientos, miles de veces Si del centro se lo ordenan, lo hace, y se ha dado el caso de que, sin que se le ordene, actúa en contra del gobernador Hay veces que surgen piques entre el gobernador y el comandante de la zona Hay un permanente choque”
Acerca de los desaparecidos, de los familiares que todavía hoy buscan sus deudos o los que investigan el paradero de los suyos, Figueroa opina que los buscan “por hacer grilla, teatro” y admite que hay quienes realmente no saben qué ocurrió con sus parientes: “usted comprenderá que en un enfrentamiento en la sierra, donde ocurrió todo esto, morían personas, las encontraban putrefactas y ahí mismo las sepultaban, sin saber quiénes eran”
Proceso
obtuvo la grabación y transcripción de la entrevista, realizada en la ciudad de México hace unas semanas
Libération
cedió en exclusiva la utilización del texto, un extracto del cual se publicó en París A continuación, los párrafos fundamentales de la entrevista
NO PODIA HABER DOS GOBERNADORES
—¿Qué propósito perseguía usted al encontrarse con Lucio Cabañas, pues usted dijo que sabía el riesgo que corría?
—La resolución de un problema que era grave para mi estado: una guerrilla en la sierra había llenado de intranquilidad al estado; el turismo empezó a ausentarse seriamente, lesionando la economía de la entidad Entonces yo pensé que si llegábamos a un acuerdo, porque a él lo tenían ahí determinadas circunstancias que nosotros podríamos superar en nombre de un entendimiento, entonces ganaría doblemente: él dejaría de ser un perseguido por el gobierno y podría ser un hombre incorporado a la vida normal del país, quizá representando un papel muy importante de grupo de presión para mejorar las condiciones de las tierras guerrerenses, a efecto de que hubiera mejores autoridades y de que no hubiera los abusos que entonces había en todas esas zonas de Guerrero En suma, ganaba el estado recuperando su paz social, que era tan necesario adquirir; ganaba él, que dejaría de ser un perseguido, y ganaba yo, que era el prospecto a gobernar el estado, porque yo no podía aceptar que hubiera dos gobernadores: uno en la sierra y otra en Chilpancingo
—¿Piensa que verdaderamente era un gobernador?
—Bueno, él tenía ya un área bastante importante donde su influencia era definitiva Todo eso nos llevó al diálogo
—¿Qué proponía usted?
—Le proponía yo que desecaríamos la laguna del Tular, en la Costa Grande, y que esta laguna daría 24,000 hectáreas de tierras de gran calidad agrícola
—¿Para Lucio?
—Sí Para la gente, para formar ahí una gran cuenca lechera y una gran cuenca de hortalizas, por ejemplo
—¿Lucio Cabañas sería una especie de gobernador?
—Bueno: de producción agrícola sí Con una cuenca lechera, una cuenca de legumbres en la zona Y le ofrecíamos un subsidio anual
—¿Para que su partido fuera legal y actuara políticamente?
—Para que actuara dentro de la legalidad
—¿Dejando las armas?
—Sí
—¿De cuánto era el subsidio?
—De 6 millones de pesos al año
—¿Usted hizo esta proposición? ¿Qué resolvió Lucio?
—No llegué al planteamiento, pero él ya para entonces había determinado no aceptar nada ni discutir nada
—¿Pensó que Lucio pudo haber aceptado?
—Pensé que podía aceptar Y si hubiera aceptado, hubiera sido como pensábamos: una ganancia muy importante No se habría muerto, seguramente
—¿Y políticamente?
—Ni políticamente ni de ninguna otra forma Pero tomó otro camino
—¿Cómo le hicieron saber que estaba usted prisionero? ¿Y qué hizo Lucio?
—¡Ah! Me lo dijo personalmente; él me lo informó
LUCIO LLEGO A LA CITA SUDOROSO
—¿Puede constar su primer encuentro con Lucio Cabañas?
—Mi encuentro con la guerrilla fue después de que me había encontrado en la alta sierra con un hombre de él y después, al regresar, donde había una ramita en el camino, ahí nos encontramos más o menos como a las cinco o cinco y media de la tarde, pero él no se vino a presentar conmigo sino como a las 11 y media de la noche Llegó a un paraje distante como a dos o tres kilómetros de donde habíamos encontrado la varita; daba la sensación de venir de muy lejos y muy sudoroso, pero tuve la certidumbre de que era teatral aquello, de que no era real, de que era montado, preparado
—¿El secuestro fue muy duro para usted?
—Sí, claro Para mí y para cualquier otro Las lluvias nos mojaban y nos volvíamos a secar la ropa en el cuerpo Nomás piense lo que es traer una muda de ropa 103 días, sin quitársela
—¿Usted no la podía lavar? ¿No había posibilidades?
—Bueno Al principio compré jabón y lavamos; mandé comparar jabón y le di a toda la guerrilla y se lavó toda la ropa Había mucha agua; después se acabó el jabón
—¿En cuanto a la comida?
—Cuando llegaba a haber arroz blanco, era manjar; banquete, cuando llegaba a haber frijoles, unos pocos nadando ahí, unos cuantos gramos También solía había haber tortillas de maíz, pero no siempre La comida había que traerla de largas distancias y pensé que aquellas gentes iban iluminadas por un ideal, siguiéndolo a costa de muy grandes sacrificios: el hambre, la condición física, los pies casi ensangrentados, con manifestaciones de purulencia, desaseados, rotos de la ropa, desastrosos, empuñando el arma y haciendo jornadas muy duras
“Entonces uno piensa que detrás de eso se esconde una gran idea libertaria, pero ¿cómo se puede uno explicar las cosas si después esas mismas gentes están en otra área? Y así, puedo decirle que las he visto colaborar con el ejército y conmigo”
—¿Usted tiene algún ejemplo, algún nombre?
—El día que los quiera ver se los presento en Acapulco De los que me traían presos, ahí los tengo: son ahora policías judiciales
14 GUERRILLEROS EN EL INFORME ULTIMO
—¿Hay varios?
—Varios Y los propios guerrilleros liberados, que son como 14, ésos estuvieron en el informe mío la vez pasada Y son gentes que colaboran conmigo: son jóvenes valientes e inteligentes y ellos confiesan que los usaron, los manipularon en una edad virgen y los arrastraron a una idea que ellos no acababan de entender
—¿Alguna vez se preguntó por qué tanta gente se había decidido a hacer la guerrilla en esas condiciones tan duras?
—Porque los habían politizado, diciéndoles que si los seguían, en poco tiempo vendría una gran insurrección nacional y la vida cambiaría totalmente, y aquellas gentes en cierta forma eran unos, ¿qué diría yo?, unos soldados de un ideal, aunque había de todo, porque también había personas que andaban ahí porque eran prófugas de la justicia y andaban allá escondiendo su impunidad
—¿Tiene algún nombre conocido entre los que abandonaron la guerrilla y ahora trabajan para usted?
—¿Nombres?
—Sí, alguno, aunque no tan conocido como Lucio Cabañas
—Sí, ¡cómo no! Hay uno que era líder de grupos; por ejemplo, de grupos estudiantiles
—¿Cómo se llama?
—Un muchacho Sotelo No recuerdo ahorita su nombre, pero ahí mis ayudantes lo saben Está otro, el ingeniero Cantú, inteligente, todos ellos son inteligentes y valientes Es más, puedo presentárselos ahora que vaya a Acapulco; usted puede charlar con ellos largamente
—¿Y usted no tiene miedo de que, una vez cambiados de profesión, cambien otra vez con la edad?
—Siempre hay un imponderable con la vida de uno, al que uno se debe someter Nada más que yo no estoy manco: el que me quiera pegar sabe que también puede llevarse un cabronazo
LA VIDA SIEMPRE ES ALGO QUE PERDER
—¿Tenía usted el sentimiento de que los guerrilleros no tenían nada que perder?
—La vida siempre es algo que perder No es tanto como nada; creo que la vida siempre vale algo para cualquiera y, eso sí, cuando menos de boca decían que estaban dispuestos a perderla Y muchos la perdieron
—¿Había tropas importantes del ejército que participaron en la investigación de la guerrilla?
—No sólo en la investigación: en la persecución Esa es la palabra En la persecución había unos 5,000 hombres diseminados en una gran área, en una sierra muy grande Para imaginar lo que aquello es, pues se necesita conocerlo Son zonas muy amplias
—¿Qué general comandó la acción?
—Eliseo Jiménez Ruiz
—¿Hizo una carrera política después?
—Sí
—¿Piensa usted que esa carrera política es gracias a que él dirigía la campaña contra Lucio?
—Algo ayudó eso, pero él de por sí tiene madera: es un militar al que le gusta la política Y esto fue una pequeña cosa que le dio, digamos, un señalamiento determinado
—¿Es fácil infiltrarse en los grupos guerrilleros? ¿Lucio fue traicionado?
AL FINAL, LUCIO FUE TRAICIONADO
—No Al final, sí Al final fue traicionado
—¿Por quién?
—Bueno, pues por uno de los que lo llevaban por ahí conduciendo, pero un tanto presionado el delator, porque le habían tomado a la hija, y a varias otras muchachas las tomaron Eran hijas de narcotraficantes Una buena ocurrencia del coronel que perseguía incesantemente a Lucio fue tomar cinco muchachas hijas de narcotraficantes, llevárselas y decirles a los papás: “sí quieren recobrarlas, deben entregarme a Lucio; ustedes saben dónde está; si no, las vamos a fusilar y las vamos a violar” Y se las llevaron
—¿Fue eficaz?
—Fue eficaz Ya ve: está bajo tierra el otro
—¿Qué opina de las versiones de personas que dicen que es mentira el que usted estuvo preso y que nunca lo liberó el ejército?
—Sí, hay gentes que dicen que vive Zapata, que Hitler vive en Sudamérica; qué extraño es que digan que yo no fui a hablar con Lucio ni que estuve preso por Lucio Esto es parte de una guerra de descrédito, mira, para llegarte a abolir ante las masas populares como gente de crédito De los que me conocieron, ¿quién crees que dude de eso? Sin embargo, he sabido de ingenieros que mandan en las cosas agrarias, que han andando propalándolo en mi propio estado; entonces capturé uno y lo interrogué personalmente Le dije: “¿y usted cómo sabe que yo no estuve con Lucio?” “Bueno —me dijo—, pues me lo dijo uno de la familia Echeverría” Figúrese si era cierto que ni él, ni yo ni el señor Zuno habíamos sido secuestrados “Bueno —le dije—, para que su información sea amplia, lo voy a colgar por cabrón y mentiroso; lo voy a colgar porque no son ésas las razones por las que usted me hace esos cargos absurdos sino otras que no ha querido usted decir Pero por cabrón lo voy a colgar” Y cuando vio que ya las cosas iban en serio, entonces me delató que era una consigna del Partido Comunista Mexicano para deteriorarme a tal extremo que ni siquiera una cosa tan evidente y clara como el secuestro mismo tenga características de validez y entonces yo aparezca invalidado en todo
—¿La familia de Lucio estuvo perseguida durante la lucha con la policía?
—Y presa Las tengo ahora aquí, en México, libres, pero sí los quiere usted ver ahora, aquí están la mamá, un hijo que es retrasado mental y otros muchachos
—En alguna parte leí que en 1975, cuando la persecución de Lucio Cabañas, fue el despliegue de militares más grande desde la Revolución Mexicana ¿Es cierto esto?
—No, todas ésas son puras fantasías precisamente de gente del Partido Comunista Pero yo no puedo responsabilizar de todo al PC porque hay grupos del mismo partido que son totalmente ajenos a esto Soy amigo, por ejemplo, de un comunista, el ingeniero Meza, una gente totalmente diferente ya en hechos
—¿Trabaja en Chilpancingo?
—Sí Aun dentro de la universidad hay gentes que tienen otras ideas, quieren ellos el poder a base de ir tomando posiciones; son los diferentes Hay otros que piensan que sólo se resuelve por medio de la violencia Esa es la diferencia, pero están todos dentro del mismo partido
—Una coas sí me interesaría saber: ¿quién dio la orden al ejército de buscarlo cuando estaba secuestrado? ¿Cómo funciona esto en México? ¿Hay orden del presidente de la República o es orden del gobernador?
—Mire usted, el presidente de la República le dio la orden al secretario de la Defensa: “usted debe proceder a buscar al senador Figueroa” En el caso mío, le dijo que tratara de encontrarme vivo, que luchara por hacerlo así Esta fue la orden, la consigna del jefe de la nación, y el secretario de la Defensa (Hermenegildo Cuenca Díaz) lo difundió entre todos
—¿Al jefe de las operaciones en Guerrero?
—¡Claro!, y como le dan publicidad nacional, se entera todo el ejército
—Supongamos, por ejemplo, que mañana surge otro problema, ¿usted tiene que consultar primero al presidente de la República o tiene una autonomía en cuanto a dar órdenes al ejército?
—Tengo autonomía para proceder
—¿Pero no el ejército?
—No, el ejército no Pero yo tengo mi propia policía
—¿Entonces el ejército nada más obedece al presidente de la República?
—Sí, él es el jefe nato, y luego el secretario de la Defensa, que es el segundo jefe
—¿Y el gobernador?
—El gobernador maneja a la Policía Judicial del estado y la policía ordinaria del mismo y cuando hay otras, pues también
—¿Hay operaciones militares en este momento?
—No
COMANDANTES CONTRA GOBERNADORES
—¿Entonces el presidente es el jefe del ejército?
—El presidente, en este país, es el jefe nato de las fuerzas armadas y a él deben obediencia Pero en cada estado hay una jefatura de operaciones militares y en Guerrero hay dos por excepción Por los problemas que hubo, las dividieron en dos para controlar mejor los territorios Estos dependen del presidente de la República, pero mucho interviene el grado de amistad del gobernador con los jefes de la zona; eso es humano Nunca alcanzan a desobedecer una orden del alto mando militar, pero también se dan casos que, por amistad, el ejército actúa del lado del gobernador en un momento dado, cuando no hay conflictos entre una autoridad federal y una estatal
—¿Usted puede imaginarse ante el caso de que un comandante del ejército actúe contra la voluntad del gobernador?
—Sí, definitivamente sí No una sino cientos de veces Si del centro se lo ordenan, lo hace; se ha dado el caso de que sin que se lo ordenen, actúa contra el gobernador Hay veces que surgen piques entre el gobernador y el comandante de la zona; hay un permanente choque
—¿Pero usted se lleva bien con el comandante?
—Como con mis fraternos amigos; somos muy amigos
—¿Cómo se llama el comandante?
—Bueno, uno es el general Grajales, un joven militar chiapaneco bastante amigo mío El otro era el general Rangel Medina, quien acaba de ser cambiado Apenas tiene una semana el que llegó Ese apenas lo voy conociendo, pero eso pronto se asimila Eso depende del temperamento, del carácter Conmigo se entienden magistralmente los militares
—¿Y ahorita no tiene mucho que hacer?
—Sí ¡cómo no! Hay que perseguir a los mariguanos continuamente y no hay en Guerrero nada importante porque estamos cuidando siempre que no lo haya
—Lo que me interesaría un poco saber es: después de su liberación, ¿hasta qué momento siguieron las operaciones militares en Guerrero?
—Bueno, tres meses después —septiembre, octubre y noviembre— y Lucio fue muerto el 3 de diciembre
—¿Y usted cree que con la muerte de Lucio terminó el movimiento de Lucio Cabañas?
—Ahí se acabó Muerto el perro se acabó la rabia, se acabó completamente Ahí no había segundo, tercero ni hombre de reemplazo; nada Había jefecillos que tomaron diversas direcciones con diversos grupos y asesinaron a la mayoría de ellos
—¿Usted piensa que hubo gente que no estuvo directamente con Lucio Cabañas pero que era comunista y que también fue perseguida?
—No, fueron perseguidos porque participaron en la guerrilla, mas no por comunistas Nada más se perseguía al que actuaba
—¿Hay presos políticos hoy en Guerrero?
—En Guerrero no
—Porque he visto en la prensa
—No Hay algunos quizá de la época de Genaro Vázquez Rojas Han quedado algunos, pero de esta época ya no Los he liberado a todos Todos, todos, todos
—¿Y hay gente que busca todavía a sus familiares?
—Sí, claro en parte los buscan por hacer grilla, teatro, lo que se llama grilla; otros, porque no lo saben realmente Usted comprenderá que en un enfrentamiento en una sierra donde ocurrió todo esto morían gentes, las encontraban putrefactas y ahí mismo las sepultaban, sin saber quiénes eran
EL GRUPO MONTERREY FALLARA EN POLITICA
—La prensa extranjera tiene aquí criterios para entender a los políticos Dicen que algunos pertenecen al grupo Monterrey, dicen que otros son del lado de Reyes Heroles, etcétera En este aspecto, ¿dónde se ubica usted?
—Con ninguno de esos grupos No tengo agrupamiento en torno de personas; estoy en torno de instituciones, soy un hombre que pertenece a un partido, que es el que me llevó al poder y es al que sigo Grupo Monterrey es un grupo de gente agringada de este país que maneja el estado de Nuevo León y que tiene muchos intereses en toda la república Es un grupo fuerte y respetable en el área económica, pero ha metido mucho las narices en las cosas políticas y eso no creo que le va a redituar muy bien
—¿Qué piensa usted de Reyes Heroles y la reforma del Partido Revolucionario Institucional (PRI)?
—Bueno, pienso que él es un ideólogo Quiso resolver por medio de una reforma política los muchos problemas que ya había en el escenario de la república: grupos de presión encubiertos por estudiantes, que asaltaban, que asesinaban; una universidad que parecía un caldero de ebullición Parecía que estos grupos estaban reclamando posiciones políticas para ir a las cámaras, principalmente a exponer sus ideas: las del PC, las del PST, las del PRI, las del PARM, del PDM Mi impresión es que ha sido hasta hoy una medida que parece ser afortunada, pero siempre dentro de todo lo que parece ser, hay siempre imponderables que no es posible predecir Pienso que si el PC sigue actuando con un juego doble como lo está haciendo ahora, va a colocar en condiciones muy difíciles al país








