Raíz de las crisis

Raíz de las crisis
Trabajadores sobreexplotados por patrones protegidos
Edgar Hernández
Bajo el peso de la crisis y del excesivo control sobre las principales formas de lucha, millones de trabajadores insisten en la defensa de sus derechos incluso por el camino de la ilegalidad, a riesgo de la represión
Por igual, los trabajadores se enfrentan a patrones, funcionarios laborales y burocracia sindical
El año pasado, por ejemplo, hubo 4,000 conflictos laborales que se tradujeron en 400 huelgas
En el recuento de los principales conflictos que sacudieron al país en 1977-1978 —CFE, STUNAM, Metro, Infonavit, La Caridad, telefonistas, actores, médicos, Montepío, Pemex— el Estado parece ser el patrón más recalcitrante
Una amplia investigación realizada en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, bajo la coordinación de Sergio Ramos y Armando Rendón, concluye:
“La burguesía ha logrado imponer su ley en los conflictos laborales con el apoyo incondicional de la autoridad pública”
MAS REPRESION, MENOS HUELGAS
La huelga es una forma legítima de lucha que consigna la Constitución, pero cuya reglamentación se encuentra en la Ley Federal del Trabajo, la que de facto restringe ese derecho
Los investigadores sociales de la UNAM sostienen que las reglas que dan validez a una huelga son una forma de restricción a ese mismo derecho
Tanto la fijación de la norma jurídica como su aplicación son atributos de la burocracia política gobernante en arreglo con los intereses de la burguesía
Además, el emplazamiento a huelga se ha convertido en la práctica en una tarea dilatoria para postergar y desgastar la iniciativa de los trabajadores
Pero cuando se llega a la huelga se pone a funcionar —sobre todo en contra de los sindicatos independientes— la acción represiva orquestada por el gobierno
“O son los esquiroles, o la violencia, o la compra de líderes, el soborno, la corrupción”
A veces el trabajador se enfrenta simultáneamente a patrón y gobierno Como ejemplo se puede citar el tipo de contratación que tiene sumidos en la miseria a más de 650 trabajadores de limpieza del Metro Este servicio a un organismo descentralizado es manejado por cuatro o cinco empresas privadas, en las que tienen intereses funcionarios y exfuncionarios
La alianza entre el patrón y el gobierno siempre cuenta con la cooperación de los sindicatos charros
A pesar de ellos —afirma a Proceso el investigador Sergio Ramos— los trabajadores han encontrado diversas maneras de presionar a los patrones Muchas de ellas rebasan la legalidad laboral, pero se respaldan en las garantías sociales y políticas que establece la Constitución
¿Qué trae consigo la ilegalidad?
—La respuesta es obvia: ¡Represión!
Se recurre a la instancia ilegal cuando el trabajador realiza “paros locos”, tortuguismo en las empresas o de alguna manera boicotea el trabajo También se recurre a instancias constitucionales, como el mitin o la manifestación Y ¿qué sucede?
“El aparato gubernamental entra en acción para responder a esa ilegalidad La acción de la policía o incluso el ejército entra en acción para reprimir”
En 1977 de 429 estrategias laborales aplicadas en 372 conflictos se obtuvieron los siguientes resultados:
Emplazamientos, 137; huelgas, 117; denuncias de prensa, 55; paros, 32; movilizaciones, 32; procedimientos legales, 21; solidaridad, 7, y no identificados, 28
A pesar de ello la represión lleva a ventaja
Un análisis estadístico realizado en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM demuestra que en la industria eléctrica los métodos más acostumbrados son la represión y el aplazamiento de las soluciones
“Los trabajadores electricistas se cuentan entre los más combativos y experimentados del proletariado nacional y por ser una industria clave de cuyo servicio depende la marcha de un sinnúmero de actividades, la represión se ha ensañado sobre ellos, ámen de ser sometidos a todas las formas de manipulación y control”, indica la voluminosa investigación
El estudio señala además que en las universidades se ha vuelto técnica solucionar los conflictos por la vía de la represión y en situación similar se encuentran los empleados de comercio
En la industria manufacturera la solución ha sido la postergación del problema “que no es una solución”
A lo anteriormente expuesto hay que añadir que hay funcionarios públicos expertos en la demagogia y los trucos legaloides
El terreno de la lucha ha sido preparado por la burocracia Todo va en su favor, desde los procedimientos legales, las direcciones sindicales charras —que hacen las veces de fuerzas del orden—, la corrupción y la represión
LA CRISIS Y LAS ARCAS VACIAS
Al inicio de 1977 la situación financiera del país presentaba un cuadro patológico que se manifestaba en el desequilibrio del sector externo, una moneda debilitada y un creciente endeudamiento
De acuerdo a los análisis —resultado de la investigación que se llevó cinco meses de trabajo, y que se publicará en una colección especial— el sector público venía gastando cantidades mayores a sus ingresos, con la engañosa solución de la máquina de hacer dinero
Meses antes —agosto de 1976— el peso de devaluó La banca quedó con sus arcas vacías Cuatro mil millones de dólares fueron enviados al extranjero en una gigantesca operación especulativa
Los dirigentes patronales y gubernamentales al hablar de la crisis económica y política confundían a la opinión pública con explicaciones simplistas
El gobierno echeverrista había aceptado firmar la llamada “Carta de Intención” con el Fondo Monetario Internacional según la cual México debe seguir reduciendo su déficit presupuestal, mantener bajos salarios y estimular la libertad de comercio
La austeridad dio como resultado la paralización de obras públicas; congelación en la demanda de puestos de trabajo; retención de salarios; cierre de pequeñas y medianas industrias; presión de los inversionistas norteamericanos, etc
Se estanca el volumen de la producción industrial; disminuye la producción manufacturera; se detiene la agricultura; el desempleo y subempleo se agudizan; se deteriora la estabilidad internacional de la economía; el capital monopólico se fortalece y la dependencia hacia Norteamérica aumenta
El gobierno solicita una tregua en las exigencias salariales
“A los trabajadores les es apretada aún más la camisa de fuerza obligada por los sindicatos oficiales Se emplean los recursos legales para desviar y manipular los conflictos y se abre la puerta a la represión pura y simple para sofocar la lucha”, subraya el investigador Sergio Ramos
Y sostiene:
“Los principales afectados de estas acciones represivas son los sindicatos independientes”
“Era necesario debilitar al proletariado, contener sus luchas y crear las condiciones que le permitieran una mayor explotación del trabajador Estos hechos constituyen la única salida que el gobierno contempla para superar la crisis”, indica el investigador Armando Rendón
A su vez Martha Celis, del equipo de investigación del IIS indica que los principales afectados por la parálisis fueron los trabajadores que vieron descender su poder adquisitivo “horas de trabajo”
“Muchos de ellos fueron simplemente despedidos”, afirma
Los más afectados fueron los empleados de las ramas de manufactura, bienes duraderos, minería, construcción y petroquímica
ENRIQUECIMIENTO POR LA EXPLOTACION
Miriam Calvillo señala que el aumento, casi generalizado, del 10% salarial, no tuvo como finalidad restablecer el equilibrio entre precios y salarios, sino el de crear la ilusión de un aumento que fue anulado por la elevación, anterior y posterior, de los precios
“En ese punto es donde se revela con mayor nitidez la política de la burguesía: acumular rápidamente capital a costa de la explotación exagerada del trabajo a través de la reducción de los salarios reales”, remata Alejandro Favela
Tres tipos de enemigos enfrentan cotidianamente los trabajadores —según la investigación realizada en el Instituto de Investigaciones Sociales titulada en su versión preliminar “Los conflictos laborales en México; 1977″—: la empresa privada, el gobierno y las direcciones sindicales charras
En términos cuantitativos los trabajadores entraron en conflicto en mayor proporción con la iniciativa privada (60%); el 30% contra el gobierno; el 4% contra las direcciones sindicales charras, el 3% conjuntamente contra la IP y los charros, y el restante 3% por razones de carácter intersindical
Por lo que toca a los trabajadores no sindicalizados la estadística analizada arrojó una proporción menor, ya que sus luchas fueron en condiciones desventajosas
La pequeña y mediana industria es la que somete a sus trabajadores a las peores condiciones En la solución de sus conflictos encuentran estos mayores dificultades
Los empleados públicos son los más rígidamente controlados
En cuanto a la distribución geográfica: el 12% de los conflictos laborales de 1977 fueron de carácter nacional, y afectaron al 66% de la población trabajadora
El porcentaje restante (88%) fueron de carácter estatal y afectaron al 34% de los trabajadores
El Distrito Federal y el Estado de México son las zonas con mayores problemas Siguen Coahuila y Guanajuato y en un tercer grupo Jalisco, Morelos, Nuevo León y Veracruz
Y a la inversa, las entidades menos desarrolladas industrialmente —con menos ocupación de fuerza de trabajo y menos grado de sindicalización obrera— son Guerrero, Oaxaca, Sinaloa y Yucatán
Los conflictos laborales, según la investigación, se acentuaron en el sector productivo: electricidad, construcción e industria extractiva Y en administración pública, servicios, universidades y comercio
La recesión cubrió todas las áreas de la estructura económica
una de las demandas que se ha hecho con más fuerza es la democratización de la vida interna de los sindicatos
LA BURGUESIA SE DIO JAQUE A SI MISMA
Las reducciones en el gasto e inversiones públicas así como la reticencia de la iniciativa privada para invertir trajo como consecuencia la agudización del desempleo y subempleo
Datos proporcionados por el Congreso del Trabajo señalan que el desempleo alcanza a ocho millones de mexicanos, 6 millones están subempleados y la población económicamente activa es de 25 millones
La CTM a su vez afirma que agrupa a tres millones de trabajadores; el Congreso del Trabajo aglutina a cuatro millones y la CROC indica que seis millones no están sindicalizados
“La economía nacional se ha precipitado a una profunda recesión de la producción y en realidad la economía del país fue puesta en jaque por la misma burguesía y ella a sí misma lo reconoce: fuga de capitales, gigantesca especulación financiera, negativa de la IP a invertir, retiro de capitales de la banca”
“La burguesía misma precipitó a la economía a la parálisis”, subrayan los investigadores
El Congreso del Trabajo reúne a todo el sindicalismo incorporado al Estado y él mismo es una institución estatal que permite una planeación del salario que da lugar a una rápida tasa de acumulación del capital en pocas manos
Dada las condiciones no puede ser de otro modo—, coinciden
—¿Y el gobierno?, ¿va a la derecha?
—Usted lo ha dicho El nuestro no es un Estado al servicio de los trabajadores, sí de la burguesía
“Es obvio” —concluyen los investigadores que colaboran en este seminario: Javier Rodríguez, Miriam Calvillo, Martha Celis, Alejandro Favela, Sergio Ramos, Armando Rendón, Margarita Camarena, José Luis Martínez, Artemio Abarca, Silvia Vázquez y José González