Pese a todo, persistirán pobreza y desempleo

Pese a todo, persistirán pobreza y desempleo
Aplica el gobierno las directrices del Banco Mundial
Rafael Rodríguez Castañeda
Un estudio del Banco Mundial sobre la economía mexicana y sus perspectivas para el presente sexenio recomendó en 1977 una serie de medidas de política económica que, en su mayor parte, han sido aplicadas ya por el gobierno del presidente López Portillo
Con el objetivo de superar en corto plazo la crisis económica nacional, el documento “Estudio especial de la economía mexicana: políticas y perspectivas para 1977-1982”, sugería al gobierno tomar medidas dirigidas específicamente a fortalecer el papel de la iniciativa privada en la actividad económica
Entre las recomendaciones de los expertos del Banco Mundial que visitaron a México a mediados del año pasado mencionamos algunas, junto con la forma en que han sido aplicadas por el gobierno federal:
Abaratar la mano de obra (se han mantenido los salarios bajos)
Disminuir la intervención estatal en la economía (presupuesto de egresos austero)
No fijar la paridad real del peso con el dólar (se mantiene la flotación del peso)
Liberalizar el comercio (liberación de precios de 139 artículos)
Otorgar incentivos a pequeños y grandes industriales (préstamos con bajas tasas de interés y cajones de crédito)
Reducir o hacer desaparecer las licencias de importación de manufacturas (está en estudio el proyecto de liberar de permiso previo a 1,500 artículos de importación este mismo año)
Aumentar los precios de los energéticos, sobre todo gasolina y electricidad (las tarifas eléctricas aumentarán en 43% en los próximos 24 meses; están en estudio aumentos a los derivados del petróleo)
Quitar subsidios a empresas estatales (se han reorganizado las paraestatales y descentralizadas y algunas se han hecho desaparecer)
Reducir el programa de inversiones que proyecta Pemex (ver recuadro)
Más recursos estatales y privados para el sector rural, sobre todo en tierras de temporal (ya hay un plan de inversiones con créditos del propio Banco Mundial, de la banca privada mexicana, y se ha reorganizado el aparato crediticio del campo)
Según la misión de estudio que visitó a México, “las perspectivas económicas del país son buenas en muchos aspectos y algunas de las políticas económicas del gobierno van en dirección correcta Sin embargo, si se quiere aprovechar el potencial de México para un crecimiento rápido y mejor compartido, las políticas económicas aún necesitan ser fortalecidas en sentido adecuado Y aun hecho esto, prevalecerá por mucho tiempo uno de los más agudos problemas del país: la pobreza”
DESEMPLEO, UN RETO
Para el Banco Mundial, el desempleo es el más difícil de los problemas que enfrenta el Estado mexicano La fuerza de trabajo crece a un ritmo de 36 por ciento anual, al tiempo que 64 millones de mexicanos que ahora tienen un supuesto trabajo ganan menos del salario mínimo
Las partes más importantes de una estrategia de empleo, señala el documento, tendrían que incluir los siguientes puntos:
Rápido crecimiento de la producción, inclusive una extensa gama de bienes de exportación y servicios promovida por una adecuada tasa de cambio y otros incentivos;
Reducción de subsidios que hacen a los bienes de capital más baratos, y también reducción o transferencia de impuestos y otros cargos que hacen cara la mano de obra;
Desarrollo rural y programas de pequeña industria, con crédito creciente, ayuda técnica y otros suministros necesarios para incrementar la producción y los ingresos de los trabajadores de baja productividad y de los empresarios;
Acelerar los planes para abatir el crecimiento demográfico;
Mantener la paridad peso-dólar en tal forma que haga a las importaciones ligeramente caras y atractivas las exportaciones para los productores mexicanos; para el futuro inmediato, es crucial que se evite la fijación del valor real del peso ante el dólar;
Gran reducción en el uso de licencias de importación para sustituirlas con “razonables impuestos aduanales”
De atender estas sugerencias, dice el documento, “el problema de la pobreza en México sería aminorando, con poco o ningún perjuicio para el crecimiento ni para los ingresos de los que ganan más”
Aparte del desempleo y la pobreza, el Banco Mundial ve otros cuatro problemas clave a los que debe enfrentarse la administración del Presidente López Portillo durante el resto del sexenio:
1) La recesión económica general que padeció el país en 1976 y 1977 exacerbó la pobreza El desempleo creció, la inflación redujo el poder adquisitivo de los trabajadores “no protegidos por organismos laborales ni por patrones benévolos” y la inversión disponible para el crecimiento se estancó y aun decreció La reanudación del desarrollo implica revisar las políticas contra la pobreza, el incremento de la producción agrícola y redefinir el papel de los sectores público y privado en la economía
2) El estancamiento de la producción agrícola desde 1965 significa que fracasó la estrategia en que la producción provenía de las áreas comerciales, con riego, a costa del abandono de las áreas de temporal La expansión del riego a gran escala, que fue exitoso entre 1945 y mediados de los sesentas, ha traído escasos beneficios: el agua ha sido utilizada en forma ineficiente y los mercados de fácil acceso para cosechas de alto valor están a punto de saturarse El incremento de la producción y de los ingresos de los dos millones de familias pobres que viven en el campo requiere de nuevas soluciones
3) El tamaño y el papel del Estado en la economía ha sido objeto de discusiones en México en los últimos años En el sexenio anterior, el sector público creció de 15 a 215 por ciento de la actividad económica De hecho, todavía el sector público no inusualmente grande para el promedio internacional, y muchos requerimientos de servicios públicos aún están por atender Pero debido a que en el pasado el crecimiento del gasto público fue atendido quitando crédito al sector privado, debido también a que se recurrió al financiamiento inflacionario y debido, finalmente, a una cierta actitud “antiempresarial”, el sector privado redujo sus inversiones y su participación en el desarrollo Ciertas acciones de la presente Administración, bajo el programa de la Alianza para la Producción, indican que el sector privado tendrá a su cargo gran parte de la actividad “directamente productiva” de la economía nacional, en tanto que el Estado no extenderá sus actividades “directamente productivas” a otros sectores aparte de los que ya participan Empero, están pendientes muchas medidas para mejorar está situación
4) Una enorme deuda externa y una lucha continua entre el gasto y los recursos públicos son la herencia de la incompetencia anterior para movilizar suficientes recursos financieros para pagar el gasto público Grandes incrementos por exportaciones, principalmente del petróleo y sus derivados, deben facilitar el manejo de la deuda pública externa y el problema del financiamiento interno, hacia 1980 Pero mayores ahorros públicos son todavía necesarios para reducir las presiones inflacionarias, especialmente en 1978, 1979 y 1980, y también para dejar a disposición del sector privado más crédito, si se quiere que éste reasuma su crecimiento
MAS INCENTIVOS AL SECTOR PRIVADO
Las perspectivas para un rápido crecimiento de la producción en los próximos cinco años son alentadoras Los expertos del Banco Mundial creen que pudiera alcanzar un ritmo de 8 por ciento en el crecimiento del PNB Pero advierten: “Dada la importancia del sector privado —casi 75% en el PNB en 1976—, esta tasa de crecimiento sólo será factible bajo condiciones que lleven a una fuerte recuperación de la actividad económica privada”
La misión económica prevé que la inversión privada se recuperará rápidamente de su actual recesión, hasta alcanzar una tasa anual de crecimiento del 10 por ciento Para ello impone las siguientes condiciones: a) Consolidar y mantener un clima de confianza; b) Rápida recuperación de la demanda interna de bienes de consumo: c) Mantener una adecuada equivalencia monetaria y otros incentivos a la exportación; d) Financiamiento amplio para la actividad privada
Creemos, dicen los expertos, que la presente administración ha tenido éxito en restaurar la confianza y ha generado un “positivo clima para los negocios” que ha propiciado “una lenta pero segura” restauración de la actividad económica
El documento señala que la actividad económica privada descansa, básicamente, en la posibilidad de obtener utilidades Por ello, añade, los inversores privados requieren “perspectivas de demanda interna e incentivos del gobierno” como factores indispensables para arriesgar su capital “La estrategia desarrollista de los años sesentas, que descansó principalmente en los incentivos gubernamentales, dio buenos resultados y promovió el crecimiento” Reconoce el documento, empero, que esta estrategia llevó a un creciente desequilibrio social y fue incapaz de generar suficientes empleos productivos para absorber la fuerza de trabajo en aumento
Por ello, los expertos del Banco Mundial recomiendan que todo el sistema de incentivos sea sometido a una revisión, para que las inversiones se canalicen hacia actividades que empleen masivamente la mano de obra Y aseguran: “Los dividendos para la inversión privada pueden incrementarse aun en los sectores donde se desee, tanto mediante subsidios al empleo de más mano de obra como mediante subsidios que abaraten la maquinaria”
En cuanto a la expansión del consumo, los enviados del organismo internacional apuntan que sólo se logrará mediante una política antiinflacionaria y la adecuada disponibilidad de crédito suficiente para el sector privado En el pasado, dicen, tanto la inflación como la insuficiencia de financiamiento fueron el resultado del incremento en el gasto público, con el consiguiente déficit presupuestal
“En la medida que el gobierno reduzca sus inversiones y tienda al ahorro, será más fácil la expansión de la inversión privada”, apunta el documento
AUSENCIA DE POLITICA FISCAL
La misión bancaria no encontró ningún plan del gobierno mexicano para una reforma fiscal global “Parece que los cambios al sistema fiscal se darán poco a poco”, según lo que pudieron saber los expertos Pero aparte de los planes gubernamentales, la misión del Banco Mundial dice que hay una serie de cuestiones fiscales básicas que, según sus observaciones, no han sido previstas por las autoridades mexicanas
Urge, dicen los expertos, una investigación a fondo para hacer pagar impuestos a todos los profesionales que trabajan por su cuenta, que en su enorme mayoría son evasores Un éxito en este sentido convencería a otros muchos evasores fiscales de pagar impuestos
En lo que hace al impuesto personal tanto los que trabajan por su cuenta como los asalariados deben ser sujetos de iguales tasas de impuestos, así como de las mismas facilidades de pago “Esto no acerca a la globalización fiscal, pero al menos reducirá las enormes distorsiones provocadas por el presente sistema de impuestos por cédula”
Los expertos recomiendan, enfáticamente, la revisión del funcionamiento de las empresas paraestatales y los organismos descentralizados, especialmente en lo que hace a las políticas de precios de esas instituciones
Apunta el documento:
“A pesar de que algunas empresas públicas operan con pérdidas, a fin de cumplir con sus objetivos sociales, en años recientes muchos otros organismos del sector gubernamental han sido obligados a bajar sus precios muy por debajo de sus costos El déficit resultante ha contribuido a la inflación y ha creado graves tensiones en el sistema fiscal, el crédito interno y los financiamientos externos, a través de los cuales se tuvieron que compensar los efectos del déficit en las empresas públicas”
A fin de erradicar estas distorsiones, ya han sido incrementados los precios de algunos servicios públicos, “pero otros aumentos en el futuro son, por desgracia, necesarios”
Los expertos suponen que el gobierno mexicano hará un gran esfuerzo para mejorar la situación financiera de sus empresas y reducir las distorsiones en su actual política de precios Y recomiendan al respecto: a) Incrementar en el presente sexenio en 5% anual los precios de los bienes y servicios que produzcan las empresas públicas; b) La mano de obra y la compra de bienes y servicios por parte de todas esas empresas —incluyendo a Pemex— deben elevarse sólo 35% y 50% anual, respectivamente; c) Los salarios deben subir de acuerdo con la productividad
El documento insiste en repetidas ocasiones en que deben ser incrementados los precios internos de los productos de Pemex, “que están por abajo de los niveles del mercado internacional” Arguye que el combustible barato es causa de que en México se consuma mucho más que en cualquier otro país del mismo grado de desarrollo Este bajo precio ha motivado que no exista en el país ningún interés por desarrollar otras fuentes de energía
Otro ejemplo de subsidios perjudiciales que ofrece el documento del BM es el agua demasiado barata en los distritos de riego Es utilizada, afirma, para cultivos de bajo rendimiento que podrían ser logrados con igual eficacia en las tierras de temporal
Los expertos monetaristas indican que “no está claro si los propósitos de estos subsidios —si realmente tienen alguno— han sido alcanzados La misión sugiere que el gobierno realice un análisis a fondo de tales subsidios, a la luz de los objetivos prioritarios anunciados por la nueva administración En particularmente urgente diseñar estos incentivos para que sirvan al incremento del empleo y el aumento de la productividad de los sectores pobres”
En sus conclusiones, el documento subraya que si a las políticas económicas y financieras anunciadas por el gobierno de López Portillo se agrega la aplicación de las recomendaciones del Banco Mundial, “México puede retornar a un desarrollo estable y en los años ochenta quizá pueda crecer aún más rápidamente de lo que suponemos, si se da un uso productivo a los recursos El desafío permanente es hacer coincidir este desarrollo con la disminución de la pobreza”
El economista chileno Juan Villarzu, exfuncionario de la Junta Militar de Augusto Pinochet, encabezó la misión de expertos del Banco Mundial que visitó a México en 1977 para hacer un análisis de la economía nacional El resultado de aquella misión fue un documento de trabajo de casi 300 páginas que bajo el rubro de “estrictamente confidencial” fue sometido a discusión en la propia organización internacional Su título: “Estudio especial de la economía mexicana: políticas y perspectivas para 1977-1978”
El documento, copia del cual fue obtenida por Proceso, aparece firmado por los veintiún economistas de diversas nacionalidades, miembros del cuerpo de expertos del Banco Mundial, que formaron la misión Villarzu, su jefe, fue el primer director de Presupuesto del gobierno militar chileno tras del derrocamiento de Allende Se caracterizó como fiero persecutor de la gente de izquierda Posteriormente se incorporó al Banco Mundial y es ahora el encargado de los estudios económicos sobre México
Como subjefe de la misión vino el economista norteamericano Joel Bergsman, de tendencia neoclásica, que comparte las tesis económicas de Milton Friedman, teórico de cabecera de la Junta Militar chilena y otros regímenes dictatoriales sudamericanos
El documento ha sido considerado por economistas mexicanos como un fiel reflejo de los planteamientos del Fondo Monetario Internacional, que recomiendan técnicas económicas neomonetaristas que sacrifican la estabilidad en aras del desarrollo, pero con un alto costo social
La misión enviada por el Banco Mundial estuvo sólo dos meses en México: abril y mayo de 1977 El documento fue entregado a las autoridades del organismo mundial el 2 de diciembre de ese año, y actualmente está ya en poder del gobierno Expertos mexicanos indicaron que en dos meses difícilmente se puede tener una perspectiva real del presente y el futuro inmediato de una economía Por esta razón, más que un análisis, dicen, el documento en cuestión contiene una serie prolija de datos amoldados a la política neomonetarista del Fondo Monetario Internacional