Callan los echeverristas
El procurador acusa de corrupto al gobierno anterior
En términos que ningún funcionario público se había atrevido a emplear hasta ahora, el procurador general de la República acusó de corrupto al régimen de Luis Echeverría y afirmó que contaminó hasta a hombres de bien, como el ingeniero Eugenio Méndez Docurro
Al estupor que causó la detención del exsecretario de Comunicaciones y Transportes siguió, 24 horas después, la insólita sentencia del licenciado Flores Sánchez en contra del sexenio anterior:
“Estamos convencidos de que usted —dijo a Méndez Docurro— fue víctima de la dolorosa corrupción que está pasando y pasó en el sexenio pasado nuestra nación”
En un clima expectante, enderezados cargos de esta naturaleza en contra de un equipo de gobierno, ninguno de los artífices del echeverrismo abrió la boca para enfrentar los cargos del abogado general de la nación
Ni el principal involucrado, desde su embajada de México ante la UNESCO, ni el senador Fausto Zapata, que fue su vocero, ni ninguno de los hombres que hicieron suya la política echeverrista, pronunciaron una palabra en favor de la obra de gobierno condenada por Flores Sánchez
Al tono de las declaraciones de éste, el defensor de Méndez Docurro, licenciado Andrés Iglesias Baillet, afirmó que los funcionarios del sexenio anterior que se encuentran en el presente, “deberían renunciar por vergüenza y estar así disponibles para una investigación que demuestre su honestidad”
Méndez Docurro, ya detenido, envió su renuncia al puesto de subsecretario de Educación e Investigación Tecnológica Pero el vocero oficial de la Secretaría de Educación Pública, Víctor Hugo Bolaños, dijo que el subsecretario seguía siéndolo mientras no se le declarara formalmente preso
Destacado investigador, exdirector del Instituto Politécnico Nacional, director fundador de Conacyt, Méndez Docurro fue acusado de peculado, fraude maquinado y fraude en grado de tentativa, junto con Carlos Núñez Arellano, exdirector de Telecomunicaciones; Carlos Ochoa Nájera, exsubdirector de Cuenta y Control de la SCT; Manuel Diego Castillo, gerente de la empresa Núcleo Electrónica, y José Manuel Pérez Docurro
Según la Procuraduría, los delitos se cometieron en una operación de compra de equipo de Telecomunicaciones para la estación terrestre de Tulancingo, Hgo; fondos procedentes de INTELSAT (Organización Internacional para Satélites) fueron enviados a un banco norteamericano para que el capital ganara intereses, mismos que se transfirieron al Banco Internacional, de la ciudad de México, a una cuenta particular, donde se dispuso del dinero Además, se cobró el contrato de compra de equipo por 19,050,000 pesos y no se reintegró el dinero a INTELSAT, donde México cuenta con un fondo (ver
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Hubo, también, informó la Procuraduría, tentativa de fraude cuando el 13 de diciembre de 1976 —recién terminado el sexenio— se pretendió cobrar 14,859,000 pesos, para pagar un saldo originado por la devaluación del peso, cuando en realidad el equipo había sido pagado en 1975, antes del cambio de paridad con el dólar La nueva administración no autorizó ese pago La investigación se inició por una denuncia de la Dirección de Telecomunicaciones, cuyo titular es el ingeniero Clemente Pérez Correa
DETENIDO CON LUJO DE FUERZA
Méndez Docurro fue aprehendido el lunes 20 por la mañana Con lujo de fuerza y con violación a los procedimientos legales, dijo su abogado defensor El martes se dio a conocer el caso al público El miércoles, Méndez Docurro compareció ante el juez cuarto de Distrito en materia penal, Raúl Murillo Delgado, en el Reclusorio Oriente Allí, el subsecretario alegó su inocencia y se negó a ratificar las declaraciones hechas el martes ante la Procuraduría General de la República
“Debe entenderse”, explicó, “el estado en que me encontraba de tensión, sorpresa, acoso, cansancio, desde la mañana del lunes hasta la mañana del martes Cualquier persona puede imaginarse el cuadro anímico en que puede ser envuelto si a la salida de su domicilio o sus labores es súbitamente privado de su libertad, imputado de una serie de delitos, acosado a preguntas y, en el caso particular de mi detención, como antes decía, además del cansancio y de los intempestivos interrogatorios, al darme cuenta de la violencia física que se ejercía en contra de los coacusados, era natural que me provocase el temor de que la misma fuese aplicada en mi persona Por lo tanto, no puedo ratificar, y si acaso lo haría en parte nada más, esa declaración, y la rechazo enérgicamente en otras partes”
Tras declararse inocente dijo que se acogía al fallo de la justicia y se adhería al propósito del gobierno de esclarecer hechos, situaciones y malentendidos
El subsecretario, de 54 años, pudo haber sido citado a esclarecer su situación cuantas veces fuera necesario, pues no iba a fugarse del país como Alfredo Ríos Camarena, opinó Iglesias Baillet Pero fue arrestado con violencia, “como no ocurrió con Julio Bobadilla Peña, exoficial mayor de Comunicaciones parece que se corrieron más atenciones con Bobadilla, exfuncionario, que con Méndez Docurro, subsecretario actual”, señaló el defensor
El procurador Oscar Flores se apresuró a puntualizar que no se trata de un caso político Empero, su mensaje escrito del miércoles trasluce implicaciones de ese orden, cuando generaliza al mencionar la “dolorosa corrupción” del sexenio precedente
NINGUN ECHEVERRISTA COMENTO EL HECHO
Entre tanto, ni uno solo de los hombres importantes del gobierno echeverrista había hecho declaración alguna: ni el expresidente que no estaba en sus oficinas de la UNESCO en París; ni Fausto Zapata y Mauro Jiménez Lazcano, que fueron sus portavoces oficiales; ni Mario Moya Palencia, exsecretario de Gobernación (la cadena de diarios que hoy dirige minimizó la información sobre el caso); ni Pedro Ojeda Paullada, anterior procurador de la República y actual secretario del Trabajo; ni Carlos Sansores Pérez y Augusto Gómez Villanueva, entonces líderes del Senado y Cámara de Diputados; ni Porfirio Muñoz Ledo, dirigente del PRI en los últimos 15 meses del mandato de Echeverría; ni nadie más que haya ocupado cargos clave en ese entonces
En lugar de las precipitadas condenas que se estilan en estos casos, los funcionarios y dirigentes del partido en el poder matizaron sus declaraciones y aludieron a una corrupción generalizada que debe combatirse, pero no señalaron a Méndez Docurro como prototipo de esa corrupción
Los partidos de oposición, divididos en sus opiniones, interpretaron las detenciones como:
—”Hipocresía, porque no se trata de una campaña moralizadora, como dijo el procurador, pues la contradicción, las traiciones y las deslealtades son cosas de todos los días dentro de la llamada familia revolucionaria”, afirmó el PAN
—”Se trata de una vendetta política”, dijo el Partido Comunista Mexicano, pues “en la lucha por el poder las mafias priístas son capaces de todo para eliminar y desprestigiar a sus enemigos de grupo, aunque en estas pugnas todos salgan desprestigiados” En su opinión, antes que Méndez Docurro hay 500 funcionarios y exfuncionarios a quienes habría que pedir cuentas
—”Vemos que sólo se está procediendo contra defraudadores menores, porque los grandes defraudadores están en Ferrocarriles, en la Comisión Federal de Electricidad y en Petróleos Mexicanos donde nunca se sabe por qué se producen los grandes faltantes ¿Qué funcionario después de estar en el gobierno es pobre?”, expresó el Partido Mexicano de los Trabajadores
MENSAJE SIN PRECEDENTE
Como estas, menudearon las opiniones de todas las tendencias, que resumían la incertidumbre ante los acontecimientos
El Nacional, diario gubernamental, dejó entrever desde el martes mismo el trasfondo de las últimas detenciones, cuando publicó ” esto es para que el pueblo poco a poco vaya creando y dándose cuenta de que las cosas que se cometen indebidamente, se persiguen y que los funcionarios deben ser honorables”, frase que puso en boca del procurador Flores Sánchez Al día siguiente el mismo periódico encabezaría su nota principal así: “Aplauso a la acción moralizadora— Castigo para culpables; limpieza de nombres para quienes no lo son”
Hasta el viernes por la noche, el presidente José López Portillo no había hecho declaración alguna relacionada con el caso de Méndez Docurro y coacusados En su ausencia, el procurador Flores Sánchez envió el mensaje al subsecretario Méndez Docurro, detenido en el Reclusorio Oriente para manifestarle que “siente mucha pena por la situación que está pasando” y que “fue también usted víctima de empleados infieles y familiares deshonestos; pero por desgracia en la averiguación que se instruyó le resultó responsabilidad Tenga usted la plena seguridad de que, por parte de la Procuraduría General de la República, su proceso será vigilado para que se cumpla estrictamente con lo que la Ley prevé”
Es la misma misiva que alude a la corrupción “que está pasando y pasó en el sexenio pasado nuestra nación” El abogado Iglesias Baillet informó que un mensaje como éste no tiene precedente, según él recuerda, y agregó: “Si se le da a un indiciado el calificativo de víctima, pues vamos por buen camino, ¿verdad?”
El juez Murillo Delgado comentaría después de la lectura del mensaje del procurador: “en este acto se le hace saber (a Flores Sánchez) que ante este juzgado y en todos los procesos que en el mismo se instruyen se cumple de manera irrestricta con la Ley”








