La obra de Lázaro Cárdenas
Perseguida y desvirtuada, pero no muerta: García Téllez
José Reveles
En 40 años de historia, el petróleo vuelve a ser para México materia prima para la redefinición de su soberanía Expropiado en 1938, el estratégico recurso es nuevamente motivo de los apetitos externos frente a las imprecisiones internas
El aniversario de la expropiación petrolera ocurre en momentos en que la nación entera debate el destino inmediato que habrá de darse al energético
En tanto que el gobierno considera que el petróleo es también materia prima de la salvación económica, sectores progresistas advierten que vender gas y petróleo preferentemente a un solo cliente compromete el destino nacional
Juzgan también que esa política contraviene la doctrina fundada por Lázaro Cárdenas en su periodo gubernamental
Se reconoce que con la expropiación de la industria petrolera Cárdenas devolvió a la Revolución Mexicana su sentido original y encauzó al país por el nacionalismo revolucionario en favor de las clases populares
Se acepta que la acción más notable del cardenismo, además de consolidar la integración de la soberanía nacional, fue la culminación de todo un proceso que buscaba sentar las bases de un desarrollo autónomo que, al mismo tiempo, abría la posibilidad de que fuera el pueblo quien decidiera su futuro
Sin embargo a partir de que Cárdenas dejó el poder, los sucesivos gobiernos iniciaron una serie de contrarreformas que interrumpieron el proceso cardenista en desventaja para obreros y campesinos y en detrimento de la soberanía nacional
Esta situación se acentúo a tal grado que ya a mediados del gobierno de Miguel Alemán, en 1949 Jesús Silva Herzog, exdirector de la Escuela Nacional de Economía de la UNAM, y uno de los hombres que más de cerca colaboró en la expropiación del petróleo, escribía:
“Cárdenas dio el mayor jalón que era posible dar en favor de los intereses populares y de la independencia económica de México Durante su gobierno, en 1938, la Revolución Mexicana llegó a su culminación Después, el descenso, la crisis, la agonía y la muerte”
En ocasiones desviada, con frecuencia rectificada, la obra de Cárdenas es a juicio de los cardenistas una obra todavía rescatable Se insiste en que la doctrina no ha muerto y que seguirá avanzando mientras más se le persiga
Proceso entrevistó a algunos de los más ilustres sobrevivientes del cardenismo quienes opinan, advierten, recuerdan, en torno a la obra del divisionario michoacano
Don Ignacio García Téllez recuerda vivamente la última vez que vio llorar a Lázaro Cárdenas Habían transcurrido 20 años desde que el general concluyó su gobierno y visitaba a los jefes yaquis en Sonora
“Cárdenas”, dijo un de ellos; “queremos preguntarle si lo que ha pasado con nosotros es la Revolución ¿Pues, sabes lo que ha pasado? Los canales se desvían, ahora riegan las tierras de los descendientes de los jefes revolucionarios Las escuelas que nos diste, ahora sin cantinas, o son burdeles o son estacionamientos militares Y nada de lo que nos prometieron se ha cumplido”
El general derramó lágrimas de dolor La anécdota resume lo que durante lustros se ha hecho, legal y extralegalmente, por desvirtuar la obra y la política cardenista
Proceso conversó largamente con el licenciado Ignacio García Téllez, que fue el primer rector de la Universidad Nacional una vez obtenida la autonomía en 1929; que fue secretario general de la campaña presidencial de Cárdenas y, ya en su gobierno, secretario de Educación, secretario general del Partido Nacional Revolucionario, senador, procurador General de la República, secretario de Gobernación
Cuando se le preguntó si todavía es rescatable la obra del gobierno cardenista, don Ignacio responde con firmeza:
“La doctrina y obra de esa etapa integrativa de la soberanía e independencia nacionales no ha muerto Y por lo mismo seguirá avanzando mientras más se le persiga, mientras más se ahonde el abismo entre los pocos ricos y los muchos pobres, mientras continúe la desnacionalización de los recursos del patrimonio territorial, mientras más se debilite la solidaridad unificadora de los trabajadores, mientras más las oligarquías criollas se asocien o dependen de los poderes económicos, técnicos, sociales y políticos de las potencias hegemónicas, pues en tanto que éstas se fortalecen para la lucha de la agresión y la violencia, los pueblos vigorizarán también su lucha por la liberación, por la paz y la fraternidad universal”
A pesar de una afección en la garganta, don Ignacio levanta la voz para reiterar:
“Creemos que mientras más se desvirtúen, frustren o pretendan nulificarse las conquistas y normas de la Revolución, más se acrecentarán las luchas de los explotados, de los marginados, de los proscritos, que son las mayorías populares, para eliminar las reformas contrarrevolucionarias que han servido para que los terratenientes acaparen las mejores tierras de riego, con crédito, técnicas, equipos y mercados extranjeros, que han venido a ser los usufructuarios de los derechos de quienes con su sangre hicieron la Revolución”
TARASCADAS A LA CONSTITUCION
García Téllez habla de las contrarreformas, de esas “tarascadas” que se le han dado a la Constitución de 1917
Cita, en primer lugar, la de 1946, cuando el gobierno de Miguel Alemán reformó el artículo 27 constitucional, “despojando a los campesinos de las tierras, bosques y aguas a que tenían derecho; despojando a las comunidades indígenas que habían sido restauradas en su personalidad jurídica por el mismo artículo 27 Esa contrarreforma creó el neolatifundismo capitalista ¿Cómo? Declarando propiedad inafectable hasta 300 hectáreas de riego para algunos cultivos
Advierte don Ignacio sobre otro párrafo “peligrosísimo” que quedó plasmado en la ley y que da protección ilimitada a los terratenientes cuando hacen mejoras a las tierras Para ello, lee el párrafo:
” Cuando debido a obras de riego, drenaje o cualesquiera otras efectuadas por los dueños o poseedores de una pequeña propiedad a la que se haya expedido certificado de inafectabilidad, y se mejore la calidad de su tierra para la explotación agrícola o ganadera tal propiedad no podrá ser objeto de afectaciones agrarias, aún cuando, en virtud de la mejoría obtenida, se rebasen los máximos señalados (de superficie) por esta fracción”
Hay otro párrafo del artículo 27, en la fracción XVI, que ha sido la bandera de los partidos y grupos ultraconservadores de México: el fraccionamiento de las comunidades, pues dicha fracción señala que “las tierras que deban ser objeto de adjudicación individual deberán fraccionarse precisamente en el momento de ejecutar las resoluciones presidenciales, conforme a las leyes reglamentarias”
Esto, dice García Téllez, “va contra la organización cooperativamente unificada de los ejidatarios y comuneros, porque quiere combatírseles aisladamente Este párrafo fue tomado del artículo 11 del decreto del 6 de enero de 1915, hecho por Carranza, que se oponía a la restauración de las comunidades indígenas”
Señala don Ignacio cómo los gobernadores “se lavan las manos” cuando hay solicitudes agrarias, pues la no opinión de esa autoridad se interpreta como un fallo en contra de la solicitud
Y los problemas agrarios pasan a la comisión nacional agraria, al Cuerpo Consultivo, a múltiples instancias, aunque el artículo 27 constitucional dice que el Presidente de la República es la suprema autoridad agraria ¿Y por qué?, se pregunta el licenciado García Téllez:
“Porque la justicia social de un pueblo que se ha levantado en armas no se apega a los rituales complicados, sacralizados de leyes caducas que van conformándose para que el gobierno llegue a poder de los monopolios y las oligarquías poderosas y así conviertan en ley, en resolución judicial, en principio constitucional, en forma de gobierno, en instituciones respetables, la protección de los intereses de esa oligarquía acaparadora de las mejores tierras de cultivo, con despojo de los derechos de los campesinos a las tierras y aguas que contribuyan a la producción y a su sostenimiento”
LA CONTRARREFORMA AL ARTICULO TERCERO
El Licenciado García Téllez, como secretario de estado, fue responsable también de la implantación de la educación socialista en todas las escuelas Recuerda cómo el Plan Sexenal 1934-1940 proclamó la orientación socialista de la Revolución Mexicana, y cómo en la discusión previa hubo quien, como Ezequiel Padilla, se oponía a la inclusión del término socialista, y quien como Bremauntz pedía una declaración más tajante, con el término marxista, y cómo Luis Enrique Erro pronunció un discurso en el que resumió que México había realizado una revolución socialista de acuerdo con su idiosincrasia
Por eso recuerda con pena la contrarreforma hecha por Manuel Avila Camacho al artículo tercero constitucional García Téllez había sido secretario de Trabajo y Previsión Social con don Manuel, “de cuya amistad disfruté, pero cuando me llamó a Puebla para darme a conocer el proyecto de reforma al artículo tercero, discrepé y me divorcié ideológicamente de él”
Para don Ignacio, esa es la causa por la que no se crea una conciencia nacional, por lo que no surgen generaciones de mexicanos con sentido democrático, nacionalista y humanista “Esa contrarreforma terrible es la explicación de la educación elitista y su orientación reaccionaria; se entregó a los particulares la Constitución y se les excluyó de la obligación de impartir la educación socialista”
“Cárdenas había dado a la educación y a todo su gobierno una orientación democrática Se buscaba la democracia económica, social, cultural, política, jurídica Porque no hay democracia unilateral, como no hay problema nacional unilateral Por eso ve usted que hay más de un millón de niños sin oportunidades de escuela; que más del 50 por ciento de los niños son desertores de la escuela ¿Por qué? Porque están enfermos, desnutridos, víctimas de enfermedades endémicas y epidémicas La democracia integral implica el pleno reconocimiento práctico, efectivo y realista de la Declaración de Derechos Humanos”
Hay fogosidad en la forma de hablar del que fue director fundador del Seguro Social, del hombre que hace 40 años recibió un pergamino con las firmas de generales, gobernadores y otros funcionarios que le pedían a Cárdenas se reeligiese y él se opuso y escribió unas palabras abajo con su posición Cuando el presidente Cárdenas recibió el pergamino lo leyó y le dijo a García Téllez: “aquí no está su firma” García Téllez le respondió: “mi firma está más abajo” Cárdenas volvió a leer y le dijo: “Gracias, licenciado No debemos ser reeleccionistas, porque eso sería traicionar a la Revolución”
Muchos recuerdos se agolpan en la memoria del exsecretario y cercano colaborador de don Lázaro Por ejemplo, la prohibición que por decreto hizo Cárdenas de que se pusiese su nombre a ningún plantel, calle o poblado “Y hubo entonces un vivo industrial, vivazo diría yo, que mandó hacer millones de bustos de Cárdenas en concreto El presidente envió camiones del Ejército para recoger los miles de bustos y en una noche oscura los arrojó a los pies de la estatua de Morelos, en un gesto que quiso decir:
“Cárdenas expresidente, presidente y pospresidente está aquí como servidor del gran héroe de la Independencia”
También rememora que algunos generales visitaron a don Lázaro para solicitarle apoyo en contra de algún presidente, en los años cuarenta, —”nombres no digo”, se ríe don Ignacio—, y Cárdenas se comunicó con el mandatario en turno, por teléfono, delante de quienes lo invitaban a rebelarse: “Señor presidente”, dijo, “están aquí conmigo los generales fulano, zutano, perengano, que quieren presentarle sus respetos y hacer patente su adhesión a su régimen” Y los generales quedaron boquiabiertos, sin tener nada que decir
Está vivo en su memoria el rechazo de Cárdenas a la proposición que se le hizo en 1958 para dirigir un partido político de oposición
En una gira que hizo Cárdenas como expresidente por la zona de la presa El Infiernillo, se enteró que un excolaborador suyo, junto con otros particulares, denunció los yacimientos minerales de Las Truchas y obtuvo la concesión para explotarlos “Entonces Cárdenas”, narra García Téllez, “hizo esculpir en una roca una inscripción que decía más o menos así: “A fulano y zutano que obtuvieron esa concesión de los recursos de México, protesto que gestionaré y lucharé hasta que regresen al dominio de la Nación esos bienes naturales” Y lo cumplió
—¿Entonces fueron muchas las tentaciones que experimentó Cárdenas como presidente y expresidente?
MUCHAS PRESIONES PERO NUNCA CLAUDICO
“No Tentaciones no, porque tentación implica consentimiento del acto Tuvo, eso sí, muchas presiones, pero nunca claudicó, porque era carne, sangre, monte, río, del pueblo de México y éste se identificaba con él”
A pregunta específica, el licenciado García Téllez explica que Lázaro Cárdenas concibió la organización de los trabajadores como vía hacia una democracia verdadera, mayoritaria de los trabajadores, mediante una representación proporcional y funcional de los mismos en el gobierno, y nunca pensó en el “control” o la sumisión de los obreros al régimen
—¿Qué ha pasado entonces?
“Se ha roto la conciencia de solidaridad sindical, de solidaridad entre los trabajadores, obreros y campesinos Es muy significativo que en la actualidad los grandes sindicatos dan “limosnas” a los campesinos, que un millón de tal sindicato, que dos millones de otro Eso nunca ocurrió con Cárdenas”
El Plan Básico —sigue don Ignacio— habla de la necesidad de ayudar a los trabajadores a no ser factores de pasiones personales en pugna, y hablaba de la necesidad de formas en Frente Unico de los Trabajadores de México, para sumar a las organizaciones de todo el país y evitar que los grupos locales fueran divididos por intereses políticos, “debiendo el gobierno, por obligación revolucionaria y propósitos de justicia en favor del proletariado, estimular la formación del Frente Unico, apoyando para que se cree una positiva autonomía y no esté sujeta su existencia a los vaivenes políticos”
Eso aparece hoy muy lejos de la realidad
Resume García Téllez, a una pregunta, la trascendencia de la obra del gobierno de Cárdenas:
“De acuerdo con la tesis de que los hombres pasan y las instituciones viven, la doctrina y la obra revolucionaria de Cárdenas, soldado, estadista y ciudadano, es la expresión cumbre de nuestras tradicionales luchas por la independencia plena de México: primero, la insurgencia de 1810 y su Constitución de Apatzingán fue la base de la independencia plena de México: primero, la insurgencia de 1810 y su Constitución de Apatzingán fue la base de la independencia política conquistada por la soberanía popular contra la monarquía española absolutista y divinizada; después, la lucha de liberales progresistas contra conservadores y retardatarios, culminó con la gran obra de la Reforma, rescatadora del poder civil y de la libertad de conciencia; y luego la lucha del pueblo, explotado por la dictadura vitalicia de Díaz, apoyada por los terratenientes, mercaderes, financieros criollos y extranjeros e intelectuales del cientificismo, se anticipó a las conquistas fundamentalmente económicas, para reivindicar el patrimonio de la Nación, someter la propiedad individual absolutista a las modalidades que el interés público exigía, preconizó la liquidación de los monopolios económicos perjudiciales a la sociedad, encauzó la capacitación científica y técnica de los sectores marginados para el mejor aprovechamiento de los recursos naturales y para incorporar a una democracia económica los intereses de los trabajadores, con utilidad social”
Respecto a la afirmación que hace en sus memorias el extinto Eduardo Suárez, que fue ministro cardenista de Finanzas, en el sentido de que Cárdenas estaba dispuesto a renunciar a la presidencia de la República si continuaban las presiones de Estados Unidos, García Téllez exclamó:
“¡Es increíble! Mi impresión es que esas afirmaciones no son auténticas y quien las haya hecho desconoce por completo la personalidad del general Cárdenas, sus orígenes y luchas como miembros del pueblo armado, su actitud enérgica contra la labor despojadora de nuestras riquezas petroleras por los monopolios extranjeros, que de hecho habían constituido una jurisdicción extranjera dentro de la jurisdicción del Estado ¿Cómo puede pensarse que Cárdenas podría traicionar a su pueblo, a renunciar a su investidura que no utilizaba como quien se identifica con el poder, como si fuera patrimonio particular al que se puede renunciar? Cárdenas, responsable por excelencia, ¿iba a dejar la Presidencia para que fuese devorada por los enemigos de la Revolución?
“Eso es no conocer a Cárdenas, que cuando se trató en consejo de Ministros de las discusiones sobre el petróleo, a las que concurrió el mismo Suárez y en las que Ramón Beteta, como subsecretario de Relaciones, proponía el arbitraje internacional, frente a las propuestas de someter el asunto de las indemnizaciones al arbitraje de tribunales extranjeros, preguntó a quienes argumentaban sobre la necesidad de conservar las relaciones internacionales si acaso los gobiernos eran los contratantes de las empresas petroleras, si acaso las empresas petroleras eran los propios gobiernos que iban a arbitrar en nombre de intereses particulares porque entonces se exponía a que se les aplicase el artículo 27 constitucional que condena a los extranjeros que acudan a los tribunales de origen con la pérdida de los bienes”
Abundó don Ignacio sobre el tema de la contrarreforma agraria al artículo 27 en 1946 Mientras que se abandonó la política de riego a pequeñas comunidades indígenas y ejidos, se han hecho grandes presas con los dineros del pueblo para los nuevos latifundistas, se han extendido las zonas de riego de mayor productividad y se ha acaparado el disfrute de las obras, las aguas y las zonas de riego en extensiones de llamadas pequeñas propiedades, en su gran mayoría simuladas, que no se afectan pese a las denuncias permanentes de las organizaciones campesinas
“Y no sólo eso, sino que mediante presiones audaces, estas oligarquías de nuevos latifundistas disfrazados han sorprendido la buena fe de algunos gobiernos revolucionarios, que en lugar de consignarlos para exigirles responsabilidades económicas y penales, los indemnizan con cantidades fantásticas”








